Archives

El rey de la casa


WorldKnown

WorldKnown

Galería de arte

buy posters and art prints

Ayer no vi la preselección española para Eurovisión. No tengo miedo de que me quiten el carné de eurofán porque sí que vi la semifinal del Melodifestivalen y creo que me libro por eso. No la vi porque me aburre mucho el saber con antelación que voy a presenciar algo que me va a terminar indignando, cabreando y molestando. TVE no respeta al Festival ni al formato, no quiere o no puede hacer preselecciones medio decentes y siempre hay un tufillo a engaño y tongo que casi que mejor no quitarse la pinza de la nariz algunos años (que no todos).

Y como he podido comprobar esta mañana, viendo vídeos y leyendo crónicas, tuvimos ración doble. Entiendo que fue todo muy sospechoso y que los eurofans se indignen. Erran los que lo ven como un tema de apoyo a Mirela, porque es más el tongo lo que molesta. Ya estamos acostumbrados a que no gane nuestro preferido o incluso que quede el último, pero que en tu cara te estén tratando de colar lo que no es más que una farsa... Y si no lo es, se debe hacer de un modo que no quede ni rastro de duda, y ayer las había todas.

Sin embargo, igual que estoy harto de indignarme con esto, también lo estoy de los indignados. Porque no se trata de incendiar redes sociales, abuchear a un chico ni, mucho menos, pegar a un locutor. Si tanto se apoya a Mirela, ahora toca que todos los indignados por el 'robo' compren su single y no se lo descarguen, que vayan a sus conciertos comprando su entrada, que, al final, permitan a la arancetana tener una carrera musical duradera y consolidada, más allá de que vaya o no al festival.

Es lo mismo que ocurre con los que se indignan porque Javier Fernández gane medallas y campeonatos y no abra diarios deportivos o noticiarios. ¿Son los mismos que no dudan en ir a presenciar los campeonatos de patinaje? ¿Los que se quedan frente al televisor viéndolos cuando se celebran en el extranjero? Porque sí queda muy bien quejarse del escaso apoyo mediático a los deportes minoritarios y denostar al fútbol, pero si luego no se hace nada más, ni se va a los partidos de otros deportes, o se es mero telespectador y se da audiencia a esas retransmisiones, ¿no estamos siendo un poquito hipócritas?

La cobertura que ha dado Marca al campeonato de patinaje fue magistral y se le dio bastante espacio tanto en papel como en formato digital. ¿Se han compartido y leído las crónicas esas personas indignadas? Al final, es indignarse por vicio, y ya me he cansado de eso. Pussar och kramar!

0 comentarios

Publicar un comentario en la entrada