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El rey de la casa


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La reacción de mi cuerpo al gimnasio no tiene ninguna lógica. El otro día, estuve hasta media tarde fuera de casa, por lo que no pude ir al gimnasio hasta las siete. No pude terminar del todo la rutina de lo agotadísimo que estaba, y no había hecho gran cosa en todo el día. Sí que estuve fuera, pero haciendo cosas muy tranquilas.

En cambio, ayer, que pasó más o menos lo mismo, terminé mucho más fresco. Y eso que acabé yendo a las 20.30 h., porque llegué tarde a casa y quise adelantar bastante trabajo antes de irme al gimnasio, sobre todo por si me volvía cansar tanto que luego no pudiera ni encender el ordenador por falta de fuerzas.

Al mismo tiempo, hay días que voy a mediodía y me deja baldado para el resto de la tarde y otros, haciendo la misma rutina y de la misma forma, salgo de entrenar bastante bien y no me cuesta ponerme a trabajar...

En fin, que mi cuerpo no hay quien lo entienda. Pussar och kramar!

Por cierto, no me resisto a poner la foto de antes de ayer. Es flipante lo fácil que una heridita de nada puede convertirse en toda una escabechina visualmente hablando, oiga.

5 comentarios

  1. Raquel P. Le  

    musculocas y veganas

  2. Christian Ingebrethsen  

    Impresiona la heridita aunque bueno, yo me hago algo parecido cada vez que me afeito, cuando termino parece que vengo de La matanza de Texas.

  3. Sufur  

    ¡Ay, cúrate pronto! Lo de la respuesta de los organismos a los gimnasios, no hay quien lo entienda...

  4. Nils  

    Raquel, de vegano nada! Crudivegetales y carnívoro en su punto XD Un omnívoro raro, creo.

    Christian, pues fue una tontunada en un dedo de la mano, no creas, pero de rozarme con la pierna se formó ese cuadro.

    Sufur, lo mío con las uñas y los dedos no tiene cura jejejeje

  5. desgayficando  

    A mi me pasa algo parecido, cuando voy por la mañana unos días salgo con ese punto de energía que te dura todo el día y otros salgo ya agotado para lo que me queda de día. Y cuando voy por la tarde noche algunas veces me deja ya fino para cenar y la cama y otras veces me quita el sueño de puro cansancio. Que complicados son a veces los cuerpos

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