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El rey de la casa


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No sé yo si es porque estoy más desconectado de todo estos días, pero no me ha parecido ver tanto revuelo en torno al nuevo reloj de Apple como con los teléfonos... Nunca he sido de llevar reloj, así que no me considero carne de cañón del objeto en cuestión, y tampoco soy amante de Apple por encima de todas las cosas, por lo que será aun más difícil que me gaste un dinero que no tengo en lo que no sería una lobá, sino un suicidio económico.

Me ha gustado mucho este gráfico que vi a una amiga en Facebook. Pero como decía una publicidad de tarjetas de crédito, hay cosas que el dinero no puede comprar, y seguro que a muchos applemaniacos, el poseer el nuevo reloj les llena mucho más que todos los Joselitos o Fiat 500 del mundo... Pussar och kramar!




Lo habitual es que sienta repelús cuando leo u oigo algo relacionado con grupos activistas formados por madres estadounidenses. No puedo evitar relacionarlo con Sarah Palin y la forma en la que explotó el estatus de 'madre que lleva a sus hijos al hockey', así como a la mujer del reverendo de The Simpsons. Pero hay una excepción que confirma la regla.

Ellas se llaman 'Moms Demand Action for Gun Sense in America' y no solo hay madres, sino tambiénuna multitud de personas que creen de verdad que hay que legislar contra el uso de las armas en Estados Unidos. La decisión del Tribunal Supremo norteamericano que ha legalizado el matrimonio entre personas del mismo sexo ha sido para ellas un soplo de esperanza. Saben que es un camino lento, como el que han tenido muchas leyes pro igualdad en el país (ojalá no haga falta tanto como para el matrimonio interracial), pero no imposible.

Su reflexión del pasado fin de semana me ha encantado:

After the first state allowed women to vote, it still took 30 years to pass the 19th amendment. It took Mothers Against Drunk Driving 8 years to get the nation to adopt a federal drinking age of 21. And it took more than a decade of activism to make same-sex marriage legal nationwide.

Gun sense will come quickly to America as the tide turns. Eighteen states have closed their background check loopholes, and Nevada may become the 19th state to do so in 2016. We are reaching a tipping point.

As President Obama said about activism and the Supreme Court's decision on same-sex marriage: "Progress on this journey comes in small increments, sometimes two steps forward, one step back, propelled by the persistent effort of dedicated citizens. And then sometimes, there are days like this, when that slow, steady effort is rewarded with justice that arrives like a thunderbolt."


No me cabe duda de que más tarde que temprano se legislará contra el libre acceso a las armas y, sobre todo, a portarlas y hacer uso de ellas en Estados Unidos. Pero sin la labor de concienciación de madres como ellas, costará mucho más. Pussar och kramar!




¿Qué pasaría si un grupo de vecinos crean espontáneamente una canción y, por casualidad, se convierten en representantes de Israel en Eurovisión? Esto es lo que cuenta una de las películas más simpáticas que he visto en mucho tiempo. Se trata de 'Cupcakes', un filme israelí en el que abordan el Festival desde una óptica sarcástica y socarrona, sin cortarse para hacer mofa de los tópicos pero, al mismo tiempo, para reivindicar la esencia del propio certamen. Una mirada muy gay y, sobre todo, muy interesante por parte del equipo que hizo la conocida 'Yossi & Jagger'.

He de confesar que me bastaron diez segundos del trailer para querer verla. El rubio la había bajado en plan sorpresa y vaya si me sorprendió, porque normalmente me propone unas películas que ni de filmoteca sobre cine experimental checo... Pero sí, acertó, y me encantó pasar el domingo disfrutando como eurovisivo que soy de 'Cupcakes'. Y no solo por la banda sonora. He de reconocer que el casting es de aupa, con un buen número de actores merendables en los que destaca Ofer Shechter, pero también Ofer Hayoun o Alon Levi.



No es una maravilla cienmatográfica, ni falta que hace. Cumple al máximo su deseo de entretener, de emocionar y, encima, con Eurovisión como hilo argumental. Guiños como que el último jurado sea el de Eslovenia o que los rusos participen con un matrimonio 'sospechoso' son solo dos muestras de que el guión está también escrito por fans del festival. ¿Qué más se puede pedir? Pussar och kramar!

El de la foto de la izquierda es un modelo balear llamado River Viiperi. Ahora juguemos con la imaginación. Vamos a tomar dos supuestos. El primero, que el chico no fuese modelo, sino solo un chico guapo. Y segundo, que fuese mi amigo. Si River se hiciera esa misma foto y la publicara en su Facebook o en su cuenta de Twitter, no dudaría en alabarla. No me cortaría a la hora de decirle que me parece que sale muy guapo, que está genial en esa foto. Seguramente, ni él, ni yo, ni ninguno de nuestros amigos comunes entendería mi comentario como algo más allá de un cumplido o una opinión sincera.

El otro día, hablaba con mi amigo X sobre una foto que había subido nuestro amigo en común Y a Facebook. Este último cuenta con bastante éxito en redes sociales y me llamó la atención que tanto X como yo admitimos que, unos días antes, nos dio mucha vergüenza dejar un comentario por escrito en su muro diciéndole a Y lo bien que salía en una foto que había publicado, en la que aparecía realmente guapo. La razón fue la misma en ambos: el hecho de que ya se había adelantado media docena de 'fans', adoradores con todo tipo de halagos, vítores y loas; y no era plan de pasar por uno de ellos.

Y no, no se trataba de una foto que diera lugar a un pensamiento lividinoso como esta...



...sino de una bastante normal.

No había caído en la cuenta de cómo varía nuestro comportamiento en redes sociales dependiendo de factores como el éxito de un amigo soltero. Por un lado, me siento un poco mal, porque creo que a mí me gustaría que un amigo me dijera con sinceridad que le parece que salgo genial en una foto, y yo me lo callé. Por otro, me siento un poco tonto porque sé que mi amigo Y no va a sacar de contexto ese comentario, como yo tampoco haría si fuera al revés. Y también me siento un poco cerrado, hasta el punto de que no creo que, por ahora, actuara de forma contraria a como lo hice.

Va a ser que nos importa mucho más de lo que parece aquello que dejamos por escrito, lo que piensen o lo que pueda parecer. En esto, seguimos bastante anclados en el pasado. Una hoja que nunca acaba de pasar. Pussar och kramar!


No sé si este libro existe o si es un invento que venía bien para la ilustración de un artículo sobre lo políticamente incorrecto, pero creo que, en el caso de que sea solo una portada imaginada, ya tardan en escribirlo. Eso sí, en manos de alguien con una pluma lo suficientemente mordaz, sarcástica y cruel como para que no podamos parar de reír...


Ya solo la portada me tiene más que encantado. Pussar och kramar!

Llevo unos días en los que no dejo de sentir orgullo. No, más bien, ORGULLO, de nuestros nuevos alcaldes. No solo por la satisfacción de que en Madrid y Barcelona podamos tener unas alcaldesas para quitarse el sombrero, sino porque parece que la tónica es bastante general en todas las ciudades a las que han llegado las agrupaciones ciudadanas, aunque no les hayan dado mucho bombo a nivel nacional como a Colau o Carmena.

Es el caso de las mareas gallegas. Leo con casi una lagrimilla en los ojos este párrafo en 'El País' de ayer:

"El regidor coruñés Xulio Ferreiro ha sustituido la ofrenda al Santísimo Señor Sacramentado por un homenaje a la matemática María Wonenburger, una sabia fallecida hace justo 12 meses a los 86 años y que fue la primera española que logró una beca Fullbright para doctorarse en Estados Unidos. Ante el monolito en su honor que se alza en el parque de Santa Margarita, el alcalde de Marea Atlántica ha pronunciado estas palabras: 'Hoy el alcalde de A Coruña está donde tenía que estar, homenajeando a la ciencia, homenajeando al conocimiento, y homenajeando a una coruñesa'".



Y como laicista convencido, como español bastante harto de que no se respete la aconfesionalidad de las instituciones públicas, empiezo a ver una lucecita al final del túnel. La salida aun queda lejos, lo sé, pero un hilo de luz permite ver mucho mejor que la oscuridad total en la que nos encontrábamos. Sí, estoy metafórico.
Pussar och kramar!

Lo malo de escuchar casi todo el tiempo la música de tu iPod es que resulta difícil encontrar canciones nuevas. Escuchar alguna emisora de radiofórmula o tener un canal de vídeos musicales sintonizado en el televisor solucionarían este asunto, y no el escuchar de vez en cuando el top de más vendidas de iTunes o las que me envían mis colegas del International Song Contest, que es lo que suelo hacer normalmente. Claro que eso supondría no estar escuchando el 100% del tiempo canciones que me gustan y arriesgarme a tener que tragarme truño tras truño con, de propina, muchos minutos de publicidad.

La semana pasada estuve en Vilna de viaje y, mientras me duchaba y me vestía, en vez de poner el iPad, puse en el televisor un canal de vídeos (no recuerdo ahora si la VH1...). El caso es que, al salir de la ducha, empezó a sonar una canción que me cautivó. No pude hacer otra cosa que buscar el móvil, darle a Shazam y apuntarla para agenciármela una vez estuviera en Madrid.

Resulta que la canción aun no estaba a la venta (ya sí) cuando la busqué, pues era un adelanto en primicia de lo nuevo de Leona Lewis; 'Fire Under My Feet'. Mi último descubrimiento musical y, sin duda, todo un chute de energía cuando toca, como hoy domingo, ir al gimnasio a las 9.30 de la mañana...



Pussar och kramar!

Hace un año exactamente me daban uno de los palos profesionales más importantes que jamás haya recibido. De repente, lo que podía haberse convertido en toda una apuesta de futuro, con miras internacionales y de dirección, se convertía en una gran humareda de la que salía tosiendo y sin saber prácticamente por dónde había venido la hostia.

Cosas del destino, que es muy puto, han querido que también fuese ahora cuando haya comenzado otro reto profesional que, si bien no tiene el mismo tono rimbombante que el del año pasado, sí que parece ser que promete un camino fructífero. Que será largo, que me obligará a aprender a no ser impaciente, pero que sí que parece que puede ser bueno para mí y mis planes de futuro. Para empezar, con una especialización del sector que cada día siento más construida y sólida y, sobre todo, más mía.

Poco a poco, paso a paso, aprendiendo de un pasado que no está tan lejano, un presente en el que sobrevivo más que otra cosa y un futuro en el que espero poder poner en práctica todo lo que estoy aprendiendo para ser, cada día en mi profesión, más y más feliz. Pussar och kramar!