Archives

El rey de la casa


WorldKnown

WorldKnown

Galería de arte

buy posters and art prints

Hace ya días que me ronda por la cabeza una reflexión a raíz de la salida al mercado de un calendario solidario llamado The Sexy Geek, en el que doce chicos hacen gala de cuerpazo y amor por los comics al mismo tiempo, disfrazándose como los héroes y, de paso, enseñando carnaza. Y sí, prácticamente todos muy merendables.



El dinero va destinado a la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar. Y es esto lo que me ha dado pie a dar rienda a mis pensamientos. El marco en el que se mueve el calendario es el mundo gay. Que no aparezca oficialmente no quiere decir que no esté ahí presente. No es un calendario de bomberos que busca la compra de amas de casa, aunque no esté claramente enfocado al acoso a adolescentes gays como el de los remeros británicos. Al ver las fotos no pude dejar de pensar que qué estereotipado era todo para ser un producto con un trasfondo tan importante.

Me explico: si hay algo de lo que sabemos los gays, es de discriminación y acoso. Cada día se lucha por normalizar esa situación; de ahí que sea tan importante el Día del Orgullo. Pero, desgraciadamente, en las grandes ciudades donde, más o menos, el ambiente gay está extendido y naturalizado, como podría ser Madrid, esa discriminación y acoso también llega por el propio mundo homosexual. El gordo, el feo, el lorcitas, el viejo, el calvo, el enano... si no cumples los parámetros de adonis digno de un calendario erótico, eres discriminado (igualmente en el mundo oso o derivados).

¿No hubiera sido más ejemplarizante que en ese calendario solidario hubiera habido un chico obeso, otro escuálido, uno con algo de tripilla, otro con más de 50...? ¿No hubiera tenido un reflejo más real? Por que, siendo realistas, ¿acaso era a los chicos guapos y musculosos a los que acosaban en el instituto?

Pussar och kramar!

4 comentarios

  1. Christian Ingebrethsen  

    Coincido totalmente contigo, una cosa es que todos hayamos estado al borde de una fractura de vértebras al girarnos para mirar al buenorro de turno y otra es que parezca que si no estás bueno no existes. Y más con el transfondo de este calendario, que vale que el casting habrá sido facilísimo, basta con pasarse por cualquier gimnasio pero hubiera sido más positivo mostrar que la gente normal y real, los que no hemos elegido parecer esculturas griegas, también podemos ser morbosos y deseables.

  2. Nils  

    Efectivamente. Y creo que el orden de los factores sí altera el producto. Es decir: si creas un calendario para que nos alegremos la vista y, una vez creado, decides darle un rollo solidario, pues vale. Pero hacerlo desde un principio por una causa tan noble y no incluir a personas de todo tipo... No sé, al final qué lección o moraleja quieres dar, ¿que hay que cultivarse un cuerpazo en el gimnasio para que no te acosen?

  3. Christian Ingebrethsen  

    Me acabo de dar cuenta de que conozco a uno de ellos. Es amigo de unos amigos.

  4. Nils  

    Yo conozco a unos cuantos de amigos comunes también, y uno de ellos le tengo por mito sexual y todo jajajajaja Pero una cosa no quita la otra, ya me entiendes.

Publicar un comentario en la entrada