Archives

El rey de la casa


WorldKnown

WorldKnown

Galería de arte

buy posters and art prints



Llegó por fin la noche que los eurofans esperamos año tras año: el comienzo del Festival de Eurovisión. Es momento de ver la primera semifinal y, en unos días, vibrar con las puntuaciones, los doces, las injusticias... Este año reconozco que me he despegado bastante. Entre que el Melodifestivalen no fue muy interesante y que las canciones de Eurovisión no terminaban de engancharme, casi que me he perdido estos meses de debates, charlas y demás entre amigos eurovisivos. De hecho, casi ni me enteré de cuándo fue la final española, ya que ninguna de las candidatas me gustaba mucho (eso sí, luego, con las escuchas, me quedé prendado de Brequette y de Ruth Lorenzo, la ganadora).

Sin embargo, la magia de Eurovisión ha vuelto a hacer de las suyas. Una vez oí la versión en estudio de todas las canciones, la que más me convencía era Irlanda, junto a Italia, España e Israel (sí, muchos países que empiezan por I o vocal). Luego he ido añadiendo a Eslovenia, Albania (es curioso, son dos países que suelen estar entre mis favoritos muchos años) y, sobre todo, Alemania.

No sé qué tiene la canción de Elaiza, pero transmite un buen rollo, unas ganas de tatarear, bailar, cantar... contagiosas. No creo que tenga mucha fortuna en el concurso, porque me da la sensación de que necesitas varias escuchas para engancharte a ella, pero espero que le vaya muy bien.



Espero que no gané Armenia, la favorita, y mucho menos Azerbaiyán, que son unos tramposos. Quién sabe, igual vuelve a sonar la flauta y es una de las que me gusta la vencedora, y no las que quedan al final, como casi siempre... El sábado lo veremos. Pussar och kramar!

0 comentarios

Publicar un comentario en la entrada