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El rey de la casa


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Cuando se trata de mudarte de un piso a otro, hay dos formas de hacer las cosas: la lógica, es decir, decidiendo antes de cargar nada si algo se tira o no, si se ha usado o si se va a usar, con el objetivo de no acumular trastos en el nuevo piso; y la del rubio, que consiste en llevarlo todo, a ser posible cargándolo a peso, y, una vez trasladados, abrir las cajas para ver qué se tira y qué no (que encima suele ser ésta última la respuesta a casi cualquier cachivache).

Es la segunda mudanza en la que observo esta tipología hacerse realidad y aún me asombra... Pussar och kramar!

Diario de a bordo. Quinto día de mudanza. El cuerpo comienza a flaquear, pero me mantengo firme. Lo más pesado está siendo soportar el dolor de espalda, pero ya le he dicho al grumete fisioterapeuta que mañana viernes me reserve media hora para intentar arreglar algo de cara al fin de semana. Tengo una boda en las islas Jerezanas y se interrumpirá la travesía de maletas, cacharros y muebles durante casi tres días, por lo que agradezco mi determinación para haber hecho bastante durante esta semana.

Ayer reconozco que ya no podía más. Me dolía mucho la espalda y estaba un poco cansado de tanto viaje yo solo. Entiendo que es lo que toca, que son días laborables, que no puedo pedir ayuda porque la mayoría trabaja y que cuando me la pueden brindar es a una hora tan tardía que yo ya estoy derrengado. El problema añadido es mi estado de humor. Estoy de muy malas pulgas y todo me molesta. Además, creo que estoy cerca de tener otro ataque de ira y he de contenerme porque no quiero explotar. Creo que para esto también me vendrá bien el fisio de mañana...

Lo positivo es que el nuevo puerto de destino es bastante más amplio que el de partida, por lo que estamos pudiendo decorar un poco, dándole un toque más personal. Creo que va a ser lo más parecido a un hogar real y no de transición que he tenido nunca y me apetece mucho que llegue ya el día 1 para sentirme plenamente instalado. Aunque para que sea miércoles, debemos pasar las procelosas aguas del martes, en las que hay un iceberg llamado sofá que hay que trasladar y subir a una segunda planta sin ascensor. Espero contar con marineros fuertes para ese momento... porque los dos capitanes están arrastrados ya de tanto cargar...

Esta tarde montamos muebles. La casa comenzará a coger forma y estoy muy ilusionado. Seguimos la travesía... Pussar och kramar!

Normalmente, cuando oigo hablar de alguna asociación de madres o pro-valores familiares de Estados Unidos (a veces, también de cualquier otro país), no puedo evitar un sentimiento de rechazo. Esto se debe a que suelen llegar a la opinión pública gracias a unas acciones reaccionarias y caducas, homófobas y vergonzantes. Sin embargo, por una vez y sin que sirva de precedente, hay un colectivo de madres que no cumple con este cliché. Se trata de Moms Demand Action, un grupo de activistas que también buscan la protección de los niños, pero no del lobby gay o judeomasónico, sino de las armas. Su campaña 'Choose one' es, sencillamente, genial y, a la par, indignante.





Como dice el refrán, no hay más ciego que el que no quiere ver ni sordo que no quiere oír. Y mientras sigan muriendo inocentes, ellos serán culpables, porque quienes defienden el derecho a llevar armas porque sí son cómplices de muchos asesinatos.
Pussar och krammar!

¿El culjanter nace o se hace? A algunos les cuesta muchas horas de compras, escaparates, revistas y webs de tendencias... A otros, les sale solo, sin pretenderlo. Y unos cuantos, se limitan a saber estar en el momento preciso en el lugar exacto, y saber aprovechar el momento. Sea como fuera, el resultado es siempre el mismo: tener el ojo para adivinar y, aun más, crear, una tendencia e implantar una moda.

Hace unas semanas, unos amigos culjanters de los de verdad se reunieron en el Barrio de las Letras de Madrid para echar un vistazo a las tiendas, curiosear por sus calles y tomar un café que acompañara una interesante conversación. Les encantó una tienda que justo abría sus puertas ese día y cuyo cartel de entrada aún estaban pintando; salieron horrorizados de otras que merecían ser empapeladas con pegatinas de 'alerta maleni', y llegaron a una conclusión: Turcas y Caicos había dejado de ser tendencia.



A mediados de 2011, el pequeño archipiélago atlántico se puso de moda como destino atípico de Luna de Miel para trendsetters. Desde entonces, famosos y no tan famosos empezaron a comprarse casas allí y las islas aparecían en las listas de los destinos más IN. Fue tanta la avalancha que, por colapso, uno empezaba ya a estar un poco saturado. Hoy hemos hallado la prueba definitiva de que ya es un fenómeno mainstream carente de interés...


Si ya han bautizado un esmalte de uñas con su nombre, hay que buscar rápido un nuevo archipiélago que se convierta en territorio culjanter. A mí se me ocurren unos cuantos. Todo será probarlos y decidir... ¿Alguien se apunta? Pasaporte preparado...
Pussar och kramar!

Corea del Sur es el país del mundo en el que más hombres usan cosméticos. Lo dicen las cifras de ventas y el increíble cambio social que ha experimentado el país asiático, en el que cuidarse la piel es sinónimo extendido de éxito en todos los campos, pero especialmente en el profesional y en el amoroso. Así, no es de extrañar que este narcisismo que ha 'invadido' las calles coreanas empiece también a abarcar otros campos como es el de la moda.

Sin embargo, en este sector, si hay algo que ha caracterizado a los ciudadanos del Lejano Oriente es la falta de iniciativa para crear ofertas propias. Es decir, por un lado tenemos el fenómeno de la copia (de hecho, cualquier experto en China te dirá que la copia no está llena de connotaciones negativas como en Europa, sino más bien como señal de admiración) y, por otro, el de aceptar sólo lo de fuera como lo mejor, de ahí el furor por firmas francesas. Poco a poco empiezan a aparecer marcas propias, normalmente de Japón, pero el germen está ahí.

Ayer descubrí con sorpresa la firma coreana de ropa interior Onore. Encaja perfectamente en esta línea de gustarse a sí mismos y a los demás en la que se ha embarcado el hombre surcoreano y, además, cuenta con un catálogo bastante bonito e interesante. Desconozco sus propiedades técnicas, pero sí que están pensados por y para personas asiáticas, es decir, talle ajustado y bajo, con un muestrario que sólo cubre de la talla S a la L. ¿Quién necesita la XL o aún más si el porcentaje de personas con ese tallaje es ínfimo en Corea?



Con un precio medio de 13,50 € al cambio (19.800 won), están realizados en algodón y Spandex, así como Tencel, tejidos artificiales que aseguran confortabilidad y elasticidad. Son modelos muy coloridos, en la línea de otras firmas internacionales de ropa interior, y entre sus ofertas se puede rizar el rizo del joven coreano actual: un pack de varios calzoncillos junto a tres cosméticos de regalo en el mismo pedido. ¿Le estarán indicando a Calvin Klein o Aussiebum el camino de su próxima campaña de márketing?
Pussar och kramar!



Ayer realicé el viaje más largo en metro que jamás haya hecho. El número de estaciones impresiona: sin trasbordo, me hice 26 paradas hasta llegar a mi destino. Esa es la cantidad que hay entre Tetuán y Las Suertes, ambas en la línea 1. El motivo era sencillo: llegar al Centro Comercial La Gavia, donde hice mi estreno como cliente de Primark.

Sí, amigos, sí. A pesar del esnobismo marquista que me suele acompañar, y más en temas de moda, he comprado en la archiconocida tienda irlandesa de ropa barata. Hasta ahora me había resistido no ya a comprar, sino a poner un pie, pero tocaba ser prácticos. Estoy sin pantalones. No tengo ni uno de mi talla actual. Y cuando digo ninguno quiero decir armario vacío. El caso es que pensaba hacerme con alguno barato de H&M o Springfield, pero mis compañeros de adelgazamiento me lo dejaron claro: ¿En serio te vas a gastar dinero en un pantalón que sólo te va a durar un mes en esas tiendas, cuando lo tienes la mitad o más barato aún en Primark?

Y la verdad, pues es tontería pagar más por algo que tiene los días contados. De hecho, nunca he pagado menos por un vaquero: 11 euros. El patrón no es que sea el mejor (¡cómo añoro mis Lee!), pero el ahorro es incontestable. Ya habrá tiempo para comprar marcas caras cuando llegue a una talla en la que vaya a estar más tiempo que en la de ahora. Mientras, 'barateiros semus' (con lo que yo he sido...). Pussar och kramar!



Ya está aquí de nuevo nuestra cita con la Agencia Tributaria. Este año, afortunadamente, me vuelve a salir a devolver, por lo que estoy muy contento. Es un poco menos que el que recibí en 2012, pero suficiente como para poder invertirlo en mis futuras vacaciones estivales, cuya financiación era un tema que me tenía bastante preocupado.

Hacer la Declaración de la Renta implica elegir a quién donar el 0,7% de lo declarado sin coste para el usuario. Unos eligen a la Iglesia Católica, otros a fines sociales, algunos a ambas, ya que se pueden marcar las dos, y existe una cuarta opción: a ninguno. Yo me he decidido por ésta en los últimos años. La razón por la que dejé los fines sociales es mi perplejidad y asombro al conocer que parte de ese dinero, además de a ONG's y fundaciones de ayuda a los más necesitados, también va a las cuentas de FAES, la Fundación Pablo Iglesias y otras entidades relacionadas directamente con partidos políticos.

Yo no quiero que ni un euro de mi Renta vaya a pagar nada de FAES o cualquier otra fundación de partidos políticos. No entiendo que haya que apoyar desde el Estado este tipo de entidades, que además reciben subvenciones por otras vías. Los fines sociales deberían ser 100% solidarios y, si no, que se lo den al CSIC, que está al borde del cierre. ¡Eso sí que sería un bien social para todos los españoles!

No sé qué harán en el Ministerio de Hacienda con ese 0,7% de mi declaración que no va a ningún lado. Me gusta imaginar que va para ayudar la hucha de las pensiones, o los subsidios de empleo. Me conformo que no se invierta en tinto para que Aznar se emborrache en alguna de las convivencias de FAES. Pussar och kramar!


Me sorprendo leyendo un artículo de EFE que con mucho acierto ha tildado la sabia Di-PorDior como "extraído de una dimensión paralela" y en el que se habla de ser bloguero de moda como una profesión "con futuro". Independientemente del hecho de que los blogs lleven ya años de capa caída, que a nadie, salvo a las obsoletas revistas del corazón, se les ocurre hacer fichajes para sus portales web y que el mercado está súpersaturado de bitacoras sobre ropa, lo que me ha hecho comentar ese desatino de artículo aquí ha sido un detalle que no sé si a otros se les ha pasado desapercibido.

Leo a una de las protagonistas del artículo quejarse de que en España no se toma en serio a la bloguera de moda como profesional. ¿Pero no se trataba precisamente de que los blogueros no eran profesionales? ¿No radicaba su frescura y espontaneidad en el hecho de que era gente ajena a los medios y, por lo tanto, 'amateurs'? Vamos, una contradicción en sí misma.

Sin embargo, más llamativo me resulta aún que quien lo dice sea Belén Canalejo, que es licenciada en Periodismo (de mi clase y una chica que, al menos cuando la traté, me pareció muy maja y muy simpática en todo momento; y me alegro un montón que se haya hecho un hueco en esto de los blogs que ganan dinero). Y me choca porque Belén, como periodista titulada y, por tanto, profesional, no puede considerarse una bloguera más. Es decir, ella tiene conocimientos y herramientas que le permiten comunicar mucho más que una cajera de Mercadona a la que le gusta la moda y sube cuatro fotos a Blogger. De hecho, como tiene incluso su dominio comprado, la web de Belén no es un blog en sí, sino un medio de comunicación 'on-line', con sus características propias, su cabecera y su imagen de marca.

¿Cuál es el miedo entonces a mostrarse como medio? No sé si ella se lo ha planteado o no, pero su web es igual que una revista, en tanto que ella es periodista. Es como si un periodista científico se abre un blog para disertar sobre investigaciones recientes o si un crítico de cocina recopila sus opiniones bajo un dominio propio. ¿Qué les diferencia de otros portales que sí actúan como medios de comunicación? Prácticamente nada salvo, quizás, esa actitud precisamente o el lenguaje cercano del blog, al que no hay que renunciar en una web si no se quiere.

En mi opinión, un periodista especializado en moda, no puede ser bloguero de moda. De jardinería, de veterinaria, de cocina... de todo eso, sin problema, porque no es su campo profesional; pero de tendencias, ropa y diseño, me temo que no. Pussar och kramar!

Si hay algo que no me gusta, eso son las infusiones. Detesto el té, la manzanilla, el poleo-menta... y así con todas sus variedades. Rojo, negro, frutas silvestres, verde, canela... Las variedades son tantas como la mente es capaz de imaginar. De hecho, yo creo que el mundo colorido y variado de las infusiones, con sus etiquetas de colores y su aparataje circundante es una de las causas, que no la única, del auge del movimiento maleni. Todavía recuerdo mi cara de asombro cuando fui a un restaurante chino cerca de la plaza de Las Ventas de Madrid con dos amigos franceses y ambos se pidieron té para acompañar la comida a base de arroz frito, rollito primavera y cerdo agridulce.

El otro día, un amigo me dio a probar el de frutos rojos, que es rico en antioxidantes. Tuvo que poner sacarina y hielo para que eso terminara siendo bebible y dejara de ser una infusión para convertirse en un refresco de fresa algo aguado. Aún así, no me convenció.

Tenía que estar vulnerable a las infusiones porque unas semanas después, por puro aburrimiento, mientras esperaba sin hacer nada en la Clínica, me dio por probar uno de los muchos sabores que tienen en el comedor gratis para el que los quiera. Lo malo de comer o beber por aburrimiento es que vas con poca predisposición a que te guste. En mi caso, ninguna. Escogí la bolsita que pensé que me resultaría menos repulsiva: la de Honeybush & Vainilla de Hornimans (me encanta el olor y el sabor de la vainilla, y si encima, pensé, tiene miel, deberá gustarme algo...). El resultado: me encantó.

Supongo que como el vaso del que disponía era de esos de máquina de café, la infusión se concentró mucho y no sabía aguada. La compré y lo repetí en casa. Efectivamente, en una taza grande, no me llama la atención (salvo si pongo varias bolsas), pero con poca agua, es un dulce caliente de vainilla. Pero no tiene miel. La infusión de honeybush se obtiene a partir de las hojas, el tronco y las flores del matorral del arbusto de miel sudafricano. ¡Lo que se aprende mientras pones agua a hervir! Ahora, lo que no puedo negar es que el hecho de que ahora, aunque sea muy de vez en cuando, esté tomando infusiones es señal inequívoca de que me hago viejo. Ya me veo quedando para jugar al Bridge... Pussar och kramar!


Llaman a tu casa, tienen los datos del titular del contrato de luz y gas (por el que preguntan) y se hacen pasar por Endesa. Son los comerciales de HC Energía, reconocibles porque van con una chaqueta roja con el logotipo de su empresa y están ahí para timarte sí o sí.

Lo que suelen hacer es pedirte que les enseñes una factura para "comprobar que te están aplicando la tarificación correcta y no pagas de más". El último que vino a casa me dijo, además, que es el Ayuntamiento de Madrid, la Junta de Distrito, la que ha contratado a su empresa en nombre de Endesa para hacer la comprobación en las casas de los vecinos (por supuesto, sin ninguna acreditación del Ayuntamiento ni nada que lo demuestre). Si accedes a enseñarles la factura, lo que van a hacer es coger datos de contratación que no tienen aún en sus bases de datos y son privados y van a hacerte firmar (y a veces ni eso, porque se han dado caso de falsificaciones) un cambio de tarificación que, realmente, es una portabilidad de compañía. Sí, vas a pagar menos a priori, pero te obligan a contratar un seguro y otros extras ocultos que suben el monto final a más dinero del que pagabas anteriormente con la factura de último recurso, que SIEMPRE es la más baja.

Mucho cuidado porque es un timo constante. Ya han sido dos las personas que han venido a mi casa en un mes intentando que pique en su estafa y ambos se han ido por donde han venido, pero alertan de que muchos ancianos no saben lo que hacen y la sorpresa llega dos meses después, cuando les reclaman facturas no pagadas y muy elevadas con respecto a lo que pagaban antes. Vamos, que no hay que fiarse nada de nada.

Están construyendo en Montecarlo un edificio cuyo ático está llamado a ser el más caro del mundo. Yo nunca he entendido la necesidad de algunos de vivir en lo más alto, lo más lujoso, lo más caro, lo más apabullante... cuando realmente el confort, que a fin de cuentas es de lo que se trata, no tiene por qué ir relacionado con la cuantía económica. Obviamente, es un factor a tener en cuenta, pues no es lo mismo un semisótano húmedo que un vistoso y soleado ático, pero hay muchos grados intermedios igual de buenos.

Lo que más me llama la atención del nuevo ático monegasco, lo reconozo, es que tenga una piscina con tobogán de parque acuático. Seamos francos, ¿cuántos no pagaríamos por tirarnos, aunque sólo fuera una vez, por semajante maravilla celeste?



Construido a 170 metros de altura, estará en la Odeon Tower y con el Mediterráneo a sus pies (aunque esto en Montecarlo no es muy complicado). Cuenta con piscina interior, más grande que la de algunos hoteles de cinco estrellas en los que he estado, y multitud de habitaciones y estancias. Dicen que también tendrá cocina, pero es algo que ninguno de los interesados compradores ha preguntado (se ve que no les interesa perder el tiempo haciéndose una tortilla francesa en ella ninguna noche). Aunque lo entiendo. Si pagas 256 millones de libras esterlinas por un ático, te debe dar por fuerza para una pizza a domicilio.



Ahora el objetivo es enterarse de quién la compra y pedirle, con el 'por favor' delante, que me deje darme un chapuzón en la piscina. A ver qué me dice. Pussar och kramar!