Archives

El rey de la casa


WorldKnown

WorldKnown

Galería de arte

buy posters and art prints

El pasado lunes fue el primer día laborable del otoño en el que amaneció con frío en Madrid. En la calle, 18 ºC obligaban a abandonar la idea de salir en manga corta por primera vez en meses. Si hubiese sido un día de marzo, con la misma temperatura, ni yo ni nadie hubiera dudado un momento en ponerse el abrigo. Sin embargo, tratándose del último día de septiembre, la decisión era la opuesta: cualquier cosa menos un abrigo. ¿Por qué, si la temperatura y el frío era el mismo?

He estado pensando que aquí, como en muchas cosas, juega bastante el cerebro. Nos resistimos a abandonar la idea de que hace buen tiempo. Aceptar que hay que sacar el abrigo y ponernos varias capas de ropa es como firmar una derrota y, si se puede alargar una o dos semanas más ese destino fatal, bienvenido. Es así por lo que se ven prendas que en Madrid apenas tienen sentido, como el cortavientos (a menos que seas de hacer actividades al aire libre...) o el jersey fino que ni da calor ni quita frío, pero que parece que algo alivia.

Sí, estamos en una de las únicas dos semanas de entretiempo de la capital. Luego llegará de nuevo el calor agobiante o será tiempo, definitiva e irremediablemente, del frío invernal. Unos días extraños en los que sales de casa sin abrigo pero en manga larga, comes en manga corta y te planteas si te pones las bermudas directamente para ir al gimnasio por la tarde y que llegas de hacer deporte algo más rápido porque maldita la hora en la que no pensaste que a las 9 de la noche, cuando cae el sol y sales del gim, hace un frío que pela y necesitas una sudadera y perneras.

Octubre, que nos vuelve tarumbas. Pussar och kramar!

2 comentarios

  1. rickisimus2  

    Hoy he tenido con un compañero una conversación sobre el "entretiempo" y he citado tu experta opinión.

  2. Nils  

    jejeje Gracias!

Publicar un comentario