Archives

El rey de la casa


WorldKnown

WorldKnown

Galería de arte

buy posters and art prints

En mi casa nunca fuimos de llevarnos un bocadillo o un bollo para el recreo. Mi madre decía que, si queríamos algo, debía ser una fruta o nada. Y como las manzanas gigantes no suelen ser la comida más atractiva para un niño de 7 años, pues solía ganar nada. Luego, en el instituto, gozaba, al igual que el resto de mis compañeros, de unas palmeras de chocolate que eran la delicatessen definitiva, con casi un kilo de chocolate en cada palmera, que la rodeaba por todas partes y sólo costaba 80 pesetas. Calificarla como deliciosa es quedarse corto.

No sé por qué dejaron de venderlas en la confitería de al lado de mi instituto, porque la gente daba hostias por ellas como quedaran pocas... El caso es que ese momento fue el último en el que comí cosas a media mañana hasta ahora. Con la dieta, no me puede faltar un plátano todos los días, que mi cuerpo necesita potasio. Se me hace un poco extraño tener una comida obligatoria a esas horas, pero menos mal, porque cuando se me olvida, los rugidos de mi estómago están ahí para avisarme de que toca comerse uno.

Los que no tendrán esa sensación serán los hijos del diseñador gráfico David LaFerriere, a quienes su padre les dibujó y personalizó la bolsa de su desayuno escolar cada día durante cinco años. Y que ahora ha subido a Internet para que podamos disfrutar de cientos de bolsas con una rebanada de pan de fondo y todo tipo de dibujos. ¡Sublime! Pussar och kramar!

1 comentarios

  1. MEG  

    Pues muy mal el no comer a media mañana, muy mal. Es peor no tomar nada que comerte aunque sea un yogur, una fruta o un zumo.

Publicar un comentario