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El rey de la casa


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Esta mañana he vuelto al gimnasio. Hacía años que no pisaba uno para hacer ejercicio y vaya si lo he notado. Mi evidente falta de forma física no me ha permitido salir de allí con una sonrisa, aunque tampoco es que esperara otra cosa. Si el primer día es duro, imagínense para un tipo que pesa mucho, no le gusta hacer deporte y se ha obligado a ir a ese centro de tortura ¡por cuyo uso paga!

La idea es ir por la mañana, temprano pero no a primera hora, para no tener que pelear con esas personas extrañas que gustan de ir a trabajar después de darse una paliza en el gimnasio. Así, sobre las 9.30, hacía mi entrada. He decidido comprar un bono de 10 sesiones (es un gimnasio público cerca de mi casa, con piscina y bastantes máquinas) y, una vez lo gaste, ya veré si me compro el mensual o si me voy a un gim privado, que son más baratos pero que no compensa, o eso creo, al principio, ya que no voy a ir más de tres veces a la semana durante el primer mes, para ir cogiendo poco a poco algo de forma y aguante.

Allí me presenté, con mi bolsa del gim (una de Nike que tengo guardada para estas ocasiones y que tuve que rescatar del trastero), toallas, gel, ropa para cambiarme y mis nuevas zapatillas. He seguido los consejos de mi antiguo compañero de piso y gurú del fitness y me compré unas Mizuno con mucha amortiguación. Para hacerme con ellas, ayer fui a Decathlon con mi amigo Nacho. ¡Madre mía que horror de diseños! En serio, parece que practicidad y belleza están reñidas en el caso de las zapatillas de fitness. ¿Son necesarios esos fluorescentes, plateados, dorados y rayas imposibles? El caso es que elegí las menos feas para mí y vaya si fue un acierto. Con ellas en los pies, es como si flotara. ¡Buen consejo, gurú!

Como dije antes, ir al gimnasio es algo que no me gusta. Muchos me han dicho que intente verle el lado interesante, como el poder ver a mucho buenorro haciendo deporte, e incluso en bolas en los vestuarios. Siempre respondo lo mismo: cuando hago gimnasia, sea la que sea, acabo congestionado, con flato, a punto de morir y sin respiración. Es decir, que en ese momento lo último que tengo es líbido. Y aunque me fije, que me fijo, que soy humano, nada me da más pereza que ligar (y mucho menos ahora que estoy casado, que no son ganas de jugar con fuego y, mira, no estoy para tonterías).

Eso sí, a la hora que yo he ido hoy, como esperaba, la media de edad es altísima. Vamos, que yo la bajé un montón. Prácticamente todo el mundo supera los 60 años, ya que es una magnífica hora para los jubilados. También hay alguna ama de casa y, de mi edad o parecida, no seríamos más de diez (chicos y chicas). De ellos, realmente merendable sólo había un chico: Manchester. Le llamo así porque iba vestido con una camiseta del Manchester United para hacer deporte (lo cual he decidido que es rasgo inequívoco de heterosexualidad).

Cuando mi cuerpo empezó a decirme que parara de una forma muy sutil (creí que me iba a morir vomitando), me fui a los vestuarios a ducharme y vestirme. Ahí, la primera en la frente: se me habían olvidado las chanclas (no volverá a pasar). Estaba desierto, así que tenía todas las duchas para mí. Cuando salí, lo de siempre. No sé por qué, pero me cuesta muchísimo secarme bien en un vestuario. Tardo más del triple de lo normal y la toalla se empapa enseguida y no seca bien.

En eso estaba, luchando contra la toalla, cuando llegó Manchester. Los dos solos, yo en bolas y él desnudándose. Mi líbido seguía perdida en un mundo paralelo, así que me limité a mirar por curiosidad y obligación de mirón. La verdad es que el chico en bolas gana: buen pecho, bien de miembro, bolas rasuradas y es rubito, lo que le hace ganar puntos. Eso sí, su gusto en ropa interior es horrible. ¿Quién se compra bóxers D&C que hacen pelotilla tratando de imitar a los reales D&G? En fin, si alguna vez hablo con él del tema, le aconsejaré un par de marcas...

Al poco empezó a entrar más gente en el vestuario. Yo acabé de vestirme y me fui, aún congestionado, arrastrándome por el pasillo y tratando de acordarme de lo que debía comprar en el Mercadona antes de llegar a casa. El aliento lo he recobrado hace unos cinco minutos (escribo esto a las 14 horas) y ya siento las primeras agujetas en todo el cuerpo. Todo sea por la causa... Pussar och kramar!


4 comentarios

  1. gratis total  

    Asi me gusta! pronto te comprarás todo lo de Stella Mccartney para Adidas, zapas de Otnisuka Tiger para el post gym...bienvenido al mundo del fashioneo deportivo!

    Y, como te dije ayer, siempre te quedará diseñar tu propia línea de ropa deportiva!

  2. Di  

    Fase 1 en marcha! Ole ole

  3. Sufur  

    ¡Que sea leve! Acabas de iniciar la lenta pero inexorable caída hacia el mundo de la vigorexia...

  4. Nils  

    Sufur, ni de coña.

    Chicas, a ver qué tal sale esto...

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