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El rey de la casa


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El sábado asistí a un bautizo. Hace siglos que no voy a ninguno. De hecho, el último que recuerdo fue el de la hija de un primo y la chica está ya en la Universidad. El caso es que nos plantamos en Tres Cantos y llegamos tarde (dicen que para salvar la honrilla de los padrinos, que llegaron también tarde, pero antes que nosotros). El caso es que fue un bautizo free maleni certified, o lo que es lo mismo, fue lo más opuesto posible a esto:


Debo reconocer que lo pasé bastante bien. Lo que me sorprendió fue constatar el hecho de que prácticamente ya no sabemos hacer ningún evento sin que parezca una boda. Poco a poco, bautizos, comuniones y matrimonios se celebran de un modo muy parecido. Y si apuro, incluso los cumpleaños y las despedidas de soltero. Sí, es cierto que hay elementos diferenciadores en cada uno de ellos pero, si no sabemos quedar un domingo con amigos a comer y no salir rodando del restaurante, ¿cómo lo vamos a lograr en un evento donde se reúnen familiares y amigos que difícilmente verías juntos por otro motivo? Y sarna con gusto no pica.

Como el niño, que por cierto no podía ir más adecuado y guapo, ya es un poco mayorcito, el regalo tenía que estar a la altura: un juego de bolos futbolistas de esos que dejan hecho polvo el parqué y que hace que la madre te tenga un aprecio increíble durante décadas (también hay un segundo regalo, pero es de esos que los niños no aprecian y las madres, sí). Ahora mi duda es si puedo volver a Tres Cantos sin que la madre me tire los bolos a la cabeza, tratando de apuntar al ojo y dejarme tuerto... Pussar och kramar!


6 comentarios

  1. Meg  

    Jajaja, yo regalo unos bolos que son de plástico hueco o, si los encuentro (que no siempre hay) unos de gomaespuma que son la caña y no dejan roto nada. A los niños les encanta.

  2. Sufur  

    Ahí le has dao: sarna con gusto no pica. A mi éticamente me repelen los bautizos y las comuniones, pero como lo que cuenta es el noble fin de reunir a la familia y los amigos, voy a ellos con sumo gusto. ¡Y si hay comida, más!

  3. Nils  

    Meg, lo de los bolos de gomaespuma mola!

    Sufur, yo tampoco soy amigo de celebraciones religiosas, pero sí de las pitanzas jejeje

  4. gratis total  

    ya veremos si te dejo volver, ya veremos...por lo pronto la factura del parqué nuevo corre de tu cargo

  5. Di  

    Piensa que podrías haber regalado un tambor, ahí lo dejo para cuando quieras martirizar de verdad a unos padres.

  6. rickisimus2  

    Podías haber regalado una batería. Eso sí que es para matar al donante.

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