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El rey de la casa


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A nadie le extraña ya que el fútbol sea considerado mucho más que un deporte. Bueno, más que el fútbol, las ligas de fútbol profesional, porque aún son muchos los que juegan sólo para divertirse. El caso es que jugadores, clubes y federaciones mueven millones de euros cada año, lo que ha convertido a todo lo que rodea a esta competición en una especie de minas del Rey Salomón.

Parte de este dineral se debe a los contratos publicitarios. Son muchas las marcas que matan por fichar como embajador o como protagonista de sus campañas a nombres como Cristiano Ronaldo, Leo Messi o Fernando Torres. Pero, ¿qué pasa cuando nadie quiere contar contigo, a pesar de ser jugador del Barça o del Real Madrid? En todo vestuario hay clases, sobre todo salariales y tácticas (suplentes o titulares), pero ¿qué pasa con la imagen de cada jugador y cómo se cotiza? Se quiera o no, la realidad es que todo va ligado, porque las fichas suben cuando los jugadores son mediáticos más allá del terreno de juego. La frivolización del fútbol lo exige, y vende más camisetas con ello. Del mismo modo, una ficha mayor se acompaña de una mayor presencia en el campo que justifique ese desembolso.

Hace años, meses antes de que fichara por Mango, un ejemplo de ello era Piqué. El jugador catalán estaba desesperado por ser contratado como imagen o embajador de alguna firma grande. Para ello, no tenía problema en dar entrevistas a muchos medios, especialmente si eran revistas que le ofrecían la posibilidad de hacer una editorial de moda, en la que el chico pudiera demostrar sus dotes como modelo. Él mismo se lo reconoció a compañeros de cabeceras de mi empresa. La jugada le salió redonda. Otros nombres que recuerdo de aquella época fueron Miguel Torres, en su periodo madridista; Víctor Valdés y un jugador del Atlético de Madrid ya retirado (en este caso, pretendía tener una visibilidad mediática para ser fichado como comentarista deportivo).

Todo esto viene porque ahora empieza a moverse mucho el nombre de Albiol entre los medios no deportivos. Parece ser que no hay problema en contar con él para hacer editoriales y reportajes. ¿Estará buscando el madridista un contrato con alguna firma de ropa o relojes de alta gama? ¿O querrá mayor presencia mediática para mejorar su ficha? Sea lo que sea, que nadie se extrañe si aparece en cuatro o cinco revistas masculinas o suplementos dominicales de aquí a Navidad... Pussar och kramar!

1 comentarios

  1. ace76  

    Pero yo diría que Albiol no tiene una imagen tan buena como Piqué. Pero bueno, si hasta Javi Martínez sirvió para vender calzoncillos, alguna cosilla le puede salir.

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