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El rey de la casa


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El otro día me comentaron unos amigos que habían habilitado parte de la zona de jardín de su adosado a la creación de un huerto. Los pobres no tienen mucha experiencia en estas cuestiones, por lo que se han encontrado que plantaron muchas variedades sin tener en cuenta la extensión de las plantas de algunas hortalizas cuando crecen, como es el caso de los calabacines. Así, están ahora aprendiendo para, cuando siembren la segunda tanta, no volver a oprimir unas verduras con otras.

El caso es que no son los primeros amigos con huerto privado que tengo. Mi hermano, por ejemplo, ha convertido una gran maceta que teníamos en la terraza de casa de mis padres en el hogar de una tomatera (y me cuentan que da para unas ensaladas la mar de ricas). A su novia también le ha dado por plantar tomates y creo que algún melón (o sandia, que no estoy seguro). Además, en ciudades como Nueva York se empieza a poner de moda disponer de un terreno en el que cultivar.

Ya sea por ahorro o por el deseo bucólico de volver a épocas pasadas y comer alimentos con sabores más rotundos, lo cierto es que autoabastecerse de verduras y hortalizas está de moda, y desde hace algunos años ya. A mí me encantaría apuntarme a esta tendencia, aunque fuera a base de macetas, pero me temo que en mi minipiso es imposible, tanto por espacio como por falta de luz solar directa durante buena parte del día. Me tendré que conformar con probar lo que siembren los amigos... Pussar och kramar!

2 comentarios

  1. Meg  

    Tanto mi suegro como mi tío son auténticos hortelanos, que nos surten durante todo el año de patatas, cebollas y huevos y, por temporadas, de las hortalizas y verduras del tiempo.

    Una cosa es que esté de moda el tener un pequeño huerto urbano y otra muy distinta es saber llevarlo, no tanto por la capacidad del parterre, sino de los cuidados que conlleva, ya que las plagas son muy resistentes hoy en día y no es tan fácil cultivar tomates sin fitosanitarios, a veces podemos creer que estamos tomando una verdura que está bien y puede tener algún hongo no visible pero que le puede dar un sabor extraño que puede camuflarse en nuestro paladar como algo lógico.

    No digo con esto que no esté a favor de la agricultura ecológica, pero sí que lleven cuidado, unos tomates o unos calabacines no crecen sólo con agua y estiércol, a veces hay que emplear el azufre...

  2. Sufur  

    ¡Pornógrafo! Esos calabacines fálicos que pones... :-P

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