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Hvad er klokken?

El rey de la casa


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buy posters and art prints

Un redactor de temas de cosmética se tiene que enfrentar cada día a una multitud de notas de prensa sobre productos de todo tipo, fruto de investigaciones que son capaces de crear una y otra vez el producto DE FI NI TI VO. Y que no se te ocurra preguntar, como con los detergentes, si el nuevo producto es el que consigue la blancura perfecta, qué hacían entonces los anteriores...

Así, el periodista se tiene que tomar en serio su trabajo y no convertirse en un mero copista, ver la credibilidad que tienen las cosas y analizar bien los documentos y los supuestos ensayos en laboratorio y demás investigaciones a las que someten a los productos. Si para ello hay que llamar a químicos, dermatólogos, cirujanos o farmacéuticos, se hace. Ellos son las fuentes siempre y hay que tener buenos contactos en todas esas áreas para que no las marcas no te cuelen cosas que son científicamente imposible o falsas.

Es por ello que no he podido reprimir una sonrisa sarcástica cuando veo cosas como esta línea capilar de la marca Alterna. Según aseguran desde la firma, sus productos con extracto de caviar rejuvenece el pelo. Pero no sólo lleva esta sustancia animal. En su composición también aparece la citocina, una proteína cuya acción fundamental es en la regulación del mecanismo de la inflamación celular. ¿En serio es necesario llegar a este jaleo químico para lavarse el pelo?

La broma no es barata, ya que el bote de 250 ml de champú cuesta unos 30 €. Junto a esos componentes, añaden la coenzima Q10 (con funciones antioxidantes y famosa gracias a Nivea) y varias patentes registradas que son un muro para el periodista, ya que por secreto industrial (de una patente sale otra y así consecutivamente) no siempre te las explican. Y ahí sí que no. Si yo no sé lo que es el 'Age-Control Complex®' y el complejo 'Seasilk®', y por lo tanto no se lo puedo explicar a mis lectores, va escribir de este producto Rita. Pussar och kramar!

No creo que nadie se sorprenda si le digo que no soy muy cervecero. El llamado 'zumo de cebada' no ha sido nunca una bebida que me sedujera, aunque sí que la bebo de vez en cuando, sobre todo cuando no tengo mucha sed, ya que, como no me gusta, un botellín me puede durar horas (los refrescos o los batidos me los bebo en segundos). Por eso no es de extrañar la sorpresa que me llevé cuando entré en la web Estutienda.com y vi que ofrecían una infinidad de marcas de cerveza española de las que nunca había oído hablar.

Todo comenzó cuando vi un documental en el canal 24 Horas en el que hablaban de una cerveza de Tarragona en cuya composición incluían miel, llamada Rosita. Como el rubio sí que es cervecero, pensé en mirar en Internet cuánto valía y comprarle algunos botellines. Pero claro, quién iba a pensar que en nuestro país había mucho más que las Cruzcampo, San Miguel, Estrella Galicia o Mahou; que son las que están en todos los supermercados. Menos mal que no me gustan mucho porque tanta variedad al alcance suena a desafío: ver quién es capaz de catar más marcas 'made in Spain'... ¿Algún candidato para participar? Pussar och kramar!



PD: Todas estas cervezas son españolas.

Uno de los debates más interesantes en el mundo del Periodismo actual es cómo debemos considerar a las personas que, en vez de ejercer como periodistas tradicionales, lo hacen desde tribunas personales como un blog o una cuenta de Twitter o Facebook. ¿Son también periodistas o eso sólo se puede reservar a los licenciados y a los que ejercen como tales? ¿Un blog es un medio de comunicación, como sí lo es una web que basa su existencia en la publicidad y el aporte económico directo de sus lectores?

Por supuesto, sobran matices como para saber que la respuesta no puede ser ni 'Sí' ni 'No', sino un rotundo 'Depende'. Lo que sí es cierto es que estas bitácoras son cada vez más tenidas en cuenta como fuente de consulta. Eso sí, al igual que ocurre con la Wikipedia, hay que tomárselas con cautela. No creo que me olvide nunca de lo que le pasó al periodista que dio por buena una historia inventada por Mocho Mochez sobre una ópera. Como no la contrastó, metió la pata hasta el fondo.

Pero hay campos, como el de la moda, en el que esos blogs sirven también como referencia, como ideario, como recordatorio de detalles, de piezas de otras temporadas, de un trabajo exhaustivo que los amantes de 'lo fashion' realizan a diario. Si a nadie se le ocurriría plagiar un reportaje de otra revista y no nombrarlo (alguien con escrúpulos, claro), ¿por qué hay muchos que copian blogs? ¿No sería mucho más correcto nombrar al autor de ese blog como fuente? Y si no se quiere nombrar al blog como tal, sí al menos a su responsable, que es el que ha destinado tiempo, esfuerzo e incluso a veces dinero para hacerlo posible. Si se le ha copiado es porque se le considera un experto, ¿qué problema hay entonces para nombrarlo como tal en un artículo? Todos sabemos que un artículo queda mucho mejor cuantas más fuentes intervengan en él, ¿por qué no optar por una opción en la que todos ganan? El periodista, un texto rico, interesante y deontológicamente intachable. El bloguero, respeto y admiración por su trabajo, que además es publicitado y referenciado como notable.

Pero como en el mundo de la moda las cosas son aún más complicadas que en otros sectores, faltaba rizar el rizo. Lo habitual, según me cuentan personas que han sido vilmente copiadas tanto por revistas de grupos editoriales importantes como cabeceras de tres al cuarto, webs comerciales, otros blogs e incluso editoriales literarias; es que la persona copiada sufra una especie de mordaza que le impide quejarse. Si lo hace, recibe todo tipo de improperios, así como, independientemente de que se aporten pruebas, una negativa de los demás a aceptar lo evidente. ¿No es este tipo de fanatismo hasta peligroso? Si, por poner un ejemplo, Smoda 'se inspira' vilmente en tres entradas de una bloguera para escribir un artículo. ¿No estaría la chica en su derecho de denunciarlo? Se ve que no, que o ajo y agua; o que se alegre de que "se fijan en su trabajo, lo cual es un honor". Pues menuda mierda.

Al César, lo que es del César. Y al bloguero, su mención como experto, que para eso lo es hasta el punto de que usamos lo que escribe para enriquecer nuestros textos. Otra cosa es engañarse. Y no hay más ciego que el que no quiere ver. Pussar och kramar!

Sorpresa pinchando sobre la foto... Pussar och kramar!

La resaca electoral no ha permitido que una noticia de Madrid tenga la repercusión que se merece. Esta semana, unos 200 aspirantes a bomberos del Ayuntamiento de la capital se han concentrado para denunciar lo que consideran el "amaño" de las últimas oposiciones con una calzoncillada. Y es que no hay derecho, no, a que los futuros bomberos de Madrid (que digo yo que terminarán aprobando la mayoría de ellos algún año) muestren lo que nos estamos perdiendo en el cuerpo y no se les den portadas y titulares. ¡Hombre ya!

Como no quiero ser acaparador, que hay mucho soltero, me limito a reservarme para mí al primero por la izquierda, que aunque se tape la cara no le voy a hacer ascos.
Pussar och kramar!

Gant es una de mis marcas favoritas. No, el hecho de que fuera sueca durante algunos años no tiene nada que ver en ello (antes era americana, luego sueca y ahora pertenece a un grupo suizo, pero mantiene su cuartel general en Estocolmo, en un edificio idílico junto al mar, a pocos kilómetros del centro). Reconozco que es sobre todo cuestión de precio el que no tenga más prendas de esa firma, así como que estos últimos años han intentado escapar de los básicos con diseños algo arriesgados para mi gusto.

Esta temporada se estrenan en el campo de la ropa interior, y lo hacen con prendas muy sencillas, sobre todo bóxers de microfibra ajustados. La campaña está ya en marcha y su protagonista no podía ser otro que Will Chalker, un modelo de esos que te da igual que salga en una docena de campañas simultáneamente, porque esa sonrisa, esa mirada, ese pelo rubio... ay omá! si hasta sus orejas de soplillo son atractivas... Pussar och kramar!

El domingo me sentí un poco estafado con mi mesa electoral. Resulta que era una de esas en las que había un ordenador, donde se iban marcando las personas que votábamos, por lo que el hecho en sí de votar duró unos cinco segundos. A ver, no es que quiera estar cinco minutos delante de las urnas, pero tardé más en conseguir despegar la papeleta del Senado del taco gigante que lo que estuve luego como 'prota' de la gran fiesta de la democracia de esos dos grandes partidos que tenemos (yo es que sigo pensando que la democracia real es la de 'un ciudadano, un voto con el mismo valor en toda España'). Ni se dijo mi nombre en alto, ni dos personas lo apuntaban en unas hojas con una cuadrícula, si supe el número de elector que me tocó en mi mesa ni nada de nada. Vamos, una estafa; y todo por culpa de informatizar el sistema.

¿Tanto les costaba hacer un poco de paripé? En plan pasar mi DNI por un lector, coger el chip y pedirme la clave o algo así. Ya puestos, para eso, mejor voto desde casa, que tengo el aparatito ese que lee el carné, con el logo del Ayuntamiento de Vigo (sí, regalo de una insider, que mira que se puso complicado lo de conseguir un aparatejo de esos).

  • IU gana poco más de medio millón de votos y le son suficientes para ganar 9 escaños. ¿En serio votar a IU es tirar el voto? Toca modificar lo del supuesto 'voto útil'.
  • Gana la pluralidad con hasta 6 grupos parlamentarios (deberían ser 7 porque UPD se lo merece). 13 partidos políticos con representación, récord histórico.
  • Compromis entra en el Congreso. Uno de los partidos más cabales de España consigue apoyo en Valencia, de la mano de Equo, que se queda fuera en Madrid.
  • Amaiur, primera fuerza nacionalista vasca en escaños, pero no en votos, que gana el PNV. Habrá que ver la fuerza de Aralar en el grupo.
  • Claramente, por Ley D'Hont, el que pierde es el PSOE. Rajoy no obtiene muchos más votos que en 2008. Es decir, el PP no arrastra votos, sólo los pierde el PSOE: más de cuatro millones menos.
  • CiU sale reforzada a pesar del discurso ultraderechista de Duran. 150.000 votos más le valen 6 escaños. ¿Cuál será su política en Madrid al no ser bisagra ni necesitarse sus votos?
  • Aumento espectacular de votos a UPD en la capital.
  • Valencia es la comunidad que más partidos diferentes aporta al Congreso, junto a Cataluña.
  • Un escaño a la derecha del PP. Foro entra en el Parlamento.
  • Lo del Senado es ya un cachondeo. Si la Ley D'Hont no hay quien la defienda, el reparto de senadores es de escándalo.
  • El voto nulo consigue el doble de porcentaje de votos.
  • Mi pena personal: Revilla no será diputado. ¡Jopetas!

Foto: Justin Monroe

Hace unos meses comentaba en el blog que había descubierto mi primera canción chispas de Nueva Zelanda. Lo que no me esperaba es que, tras más de tres décadas sin oír nada de ese país, no pasarían ni tres meses para conocer otro tema kiwi que me impactara y encantara como el de Ladi6.

En este caso, como en el anterior, se trata de una cantante que no tiene un estilo muy schlagertástico, pero aún así me ha enganchado. No paro de oír el último single de Gin Wigmore, la canción 'Black Sheep'. Tanto es así que he tratado de oír todo lo que he podido de ella, de ahí que también me comprara en iTunes otro tema suyo: 'Under My Skin', que es de un álbum suyo de hace varios años. Ahora pretende conseguir el mercado de Oceanía con una canción canalla en la que, como indica el títula, es la chica mala. ¿Te enganchas tú también?

Tampoco esperaba conocer música de un nuevo país para mi iPod tan pronto. Estoy encantado buceando entre el pop rock que se está haciendo ahora mismo en Kirguistán, porque he descubierto auténticas joyas. Pocas, sí, pero suficientes para un melómano viajero y geógrafo. De todos modos, eso es tema para otro post. Ahora tocan las ovejas negras... Pussar och kramar!

Cuando comienzas todo el proceso de una boda, lo habitual es que pidas consejo a los que acaban de casarse o están a punto de hacerlo. Lo normal es que te prevengan del papeleo, de las horas de cola en el Registro, de lo absurdo que es todo, de cómo los restaurantes (en general, todos los comercios) multiplican por tres sus precios cuando oyen la palabra 'boda'... Pero de lo que nadie te dice nada hasta que no estás pringado en ello hasta las rodillas y quejándote amargamente, es de la desesperación del reparto de invitaciones.

En mi caso, a pesar de que es una celebración bastante pequeña y que los invitados por mi parte apenas son un par de docenas, la mayoría de ellos emparejados, no está dejando de ser un poco quebradero de cabeza. Soy de seguir pocas tradiciones, pero sí considero fundamental dar la invitación en mano a todos mis invitados de Madrid. A los dos que son de fuera son a los únicos que se las he enviado por correo. ¿Qué quiere decir esto? Pues que tengo un mes para quedar con todos ellos para no dar la invitación demasiado tarde, y todo ello teniendo en cuenta que estoy trabajando más que nunca por culpa de los especiales de Navidad y que tampoco mis amigos son precisamente fáciles de agendar.

Llevo dos semanas que sólo quedo con gente para dar invitaciones. Si normalmente tengo complejo de rey mago, estos días lo he cambiado por el de cartero real. Espero quitarme esta semana casi todas las que me quedan, pero ya me han dicho algunos que hasta fin de mes va a estar complicado. Y claro, como quedas con cada uno por separado (salvo los compañeros del trabajo), supone que no paro de cenitas, tapeos, comidas, meriendas, cafés... por lo que la dieta, una vez más, se va a freír espárragos. Menos mal que me he prometido no comer ni turrón ni ningún producto de Navidad hasta el 20 de diciembre... Pussar och kramar!

Habrá beso, habrá alianza y habrá Libro de Familia. Lo que no habrá serán flores, tules, velos y esmoquin... y, si apuro, casi ni invitados, que no todo el mundo puede escaparse un jueves laborable a media mañana para darse una vuelta por el Registro Civil. Si no hay cambios de última hora (que no serían nada bien recibidos), dentro de dos meses dejaré de ser mocito y me convertiré en todo un señor casado. Han sido unos meses muy vertiginosos, con cambios de guión y estructura que podrían haber mareado al biógrafo más calmado. Lo que empezó siendo un matrimonio 'por los papeles', con un más que seguro exilio, se ha transformado en un enlace clásico con toques de diseño y página web.

Ha sido una carrera contra el reloj, ya que, por motivos laborales, era necesario estar casados antes del 1 de marzo de 2012. Una vez consultados los amigos que también están en proceso de boda o que acababan de hacerlo, nos dimos cuenta de que el reloj ya iba en nuestra contra, así que tocaba correr. Reunimos todos los papeles necesarios en dos semanas, de finales de junio a julio, y los entregamos en el Registro Civil a finales de ese mes, justo antes de irnos de vacaciones. El expediente debía estar aprobado por el fiscal a mediados de septiembre pero, para nuestra sorpresa, nos llamaron a finales de agosto para que fuéramos a escoger fecha, que ya teníamos el visto bueno. La idea era casarnos el día 13 de enero, que fue cuando nos conocimos, pero como los viernes en el Registro Civil están más cotizados que un Picasso, fue imposible. Al menos, pudimos quedarnos con el jueves 12. Menos da una piedra.

A partir de entonces, comenzó otra carrera: la preparación de la boda. Se hará una pequeña fiesta, con un grupo reducido de amigos, el día 13. Iba a ser una fiesta de despedida, además de la boda. Pero como el rubio ya no emigra y nos quedamos en Madrid por una temporada, se quedará en una celebración del enlace (que no es moco de pavo). Invitaciones, música, menú, organizar la comida familiar del 12, encargar sobres, reservar hoteles, confirmar invitados, alianzas... La logística ha sido espeluznante ¡y eso que es una boda relativamente pequeña e íntima! No me quiero imaginar cómo serán las tradicionales y multitudinarias...

En este caso, ser periodista ha ayudado, ya que he podido conseguir descuentos de prensa. Incluso se planteó la posibilidad de que mi Luna de Miel fuera a un lugar exótico del que luego tuviera que escribir un artículo, por lo que podría salirnos incluso gratis o casi. Al final, no va a ser posible. Lo bueno: que nos vamos donde queremos de verdad. En el otro caso, aunque también hubiéramos ido encantados, tendríamos que haber marchado casi a donde nos hubieran dicho. Todo tiene sus pros y sus contras. ¿El destino? Eso será objeto de otro post...

Tranquilos, no me he convertido en una persona que sólo habla de su boda, por lo que prometo no ser pesado con el tema y no escribir sobre ello más de lo necesario en el blog. Los próximos dos meses, con las Navidades por en medio, supongo que serán de traca... aunque nada si llegamos al 12.1.12 convertidos en millonarios gracias a la Lotería... Pussar och kramar!

Tengo amigos que han hecho suya la frase 'Para gozar de los placeres de la vida, hay que arriesgar'. Uno de ellos no tuvo otra cosa que hacer que llevarme el pasado miércoles, en pleno noviembre, a una heladería, a un paso de la llamada 'playa de Madrid' (en Madrid Río). Fuera, en la calle, llovía y hacía frío. Dentro, ante mí, una nevera con una docena de tarrinas de helado, con sabores clásicos y otros no tan habituales como tarta de limón, tarta de manzana o manzana verde.

¿En serio? ¿Un helado ahora, con este frío? Vaya si mereció la pena. Probé uno de los helados artesanos más ricos de Madrid. El mío, una tarrina con la mitad de turrón y la otra mitad de tarta de limón, podía ser catalogado como ambrosía en el Olimpo. Sí, es cierto que no nos quedamos en la heladería, que echamos a andar y que mi mano se quedó congelada de sostener la tarrina bajo un soportal mientras veíamos llover. ¿Pero no son esos momentos los que merecen la pena?

Quedamos en que sería yo el siguiente en descubrirle a él y a su chico una heladería de las de quitarse el sombrero. Concretamente, una que hay en Moncloa, cerca de los arcos, pero no creo que sea en pleno invierno. Voy a esperarme a primavera, que una cosa es jugar a la ruleta rusa con el virus de la gripe una vez, y otra hacerlo cada semana...
Pussar och kramar!

Cuando vi el avance de 'Criadas y señoras' pensé que se trataba de una comedia ligera, de esas películas que te hacen pasar un rato agradable en el cine o en casa y que en menos de media hora ya la has olvidado, pues has visto cientos iguales. Me equivocaba. No es una comedia, aunque sí es cierto que tiene bastantes momentos divertidos en los que la carcajada es inevitable; pero se trata de una película dura que afronta la división racial de Estados Unidos desde un punto de vista diferente. Como dicen las protagonistas, el de las mujeres que crían a niñas como a sus hijas y que cambiaran su amor por la niñera en desprecio y altanería por éstas cuando pasen a ser las señoras de la casa. Lo triste, que habla de una situación de la que no han pasado aún ni 50 años.

Recomiendo ver este filme a todo el que pueda. No es un guión predecible, dentro de lo que cabe; tampoco se ensaña con las partes más truculentas de la historia, ni necesita mostrar sangre y violencia para que te sientas sobrecogido. La realidad que muestra en carne viva es suficiente ejemplo para que quieras abofetear a las señoronas blancas y prestarle esos 75 dólares a la criada que quiere enviar a sus dos brillantes hijos a la Universidad. La lectura de las leyes de segregación racial del Estado de Misisipi asusta tanto que es impensable que siguieran vigentes después de la II Guerra Mundial, aunque la realidad ya nos dice en 2011 que pueblos sojuzgados no tienen problemas en pisotear a otros, en vez de luchar por la paz.

Una comedia que no lo es tanto y que no hay que perdérsela (independientemente de que el merendable Mike Vogel salga en ella, ojo). Pussar och kramar!

Las tres cuartas partes de París han sido destruidas al menos una vez desde la Edad Media hasta la actualidad. La cifra es, cuanto menos, apabullante. La recoge el arquitecto e historiador Pierre Pinon en su libro 'Paris Détruit. Du vandalisme architectural aux grandes opérations d'urbanisme' (París destruido. Del vandalismo arquitectural a las grandes operaciones urbanísticas), que repasa el patrimonio perdido por la capital gala en esos siglos, con especial atención a los últimos cien años.

Resulta inquietante comprobar cómo se han cebado con esa ciudad maravillosa. Pero aún más el hecho de que, a pesar de todo, París siga siendo bella e imponente, a pesar de las guerras, los siglos, las políticas equivocadas... He tenido la suerte de conocer otras ciudades que también han sido varias veces destruidas y no siempre se han recuperado con el buen gusto y respeto por el pasado que se ve en buena parte de la capital francesa (en Armenia saben de qué hablo). De hecho, si no fuera porque está documentada, esa cifra me resultaría exagerada y fuera de lugar.

El libro sólo se ha editado, por ahora, en francés y es posible comprarlo en tiendas de Internet. De un vistazo, será posible comprobar cómo los milagros, en este caso encarnados en levantar una ciudad una y otra vez, existen. Pussar och kramar!

Gracias a Diego por descubrirme este libro en su blog.

El próximo mes de enero tendré la oportunidad de emular a Carrie Bradshaw. No, no me dedicaré a ponerme mil vestidos imposibles ni a colorear mi pelo con mechas. Voy a tener al alcance de mi mano la posibilidad de realizar un curso de trapecio acrobático, es decir, aprender a hacer el mono suspendido en el aire con una red de protección y unas mancuernas oscilantes. Aún no sé si me atreveré o no. Para estas cosas, es el rubio el más echado para delante de la pareja. Él seguro que sí, y ahí pienso estar yo haciendo fotos e inmortalizando el momento. Lo que no sé es cuántos días serán necesarios. Espero que le pase como con el golf, que en su primera clase de una hora ya fue capaz de golpear con precisión profesional la bola. ¡Es mi campeón! Pussar och kramar!

He de confesar que le he cogido asco y manía a las reuniones de trabajo. Concretamente, a las que implican reunirse con mis jefes y otros compañeros. Hace mucho tiempo, estuve trabajando en una revista con un director que era un obseso de las reuniones. Raro era el día que no tenía un mínimo de dos, algo completamente inoperativo porque estabas tanto tiempo hablando sobre lo que hay que hacer que no llegas a disponer del tiempo necesario para hacerlo con el margen idóneo para que el resultado sea el mejor. También recuerdo que tuve otro director que nunca me llamó a una reunión, lo cual era hasta agradable, ya que me limitaba a preguntar a mi subdirector, cuando salían del 'cónclave', si tenía que escribir algo o no en el número de esa semana; y un tercero sólo me reunía una vez por semana, pero se dilataba tanto que casi parecía un seminario de empresa que una reunión de temas.

Ahora he de reconocer que no se me suele llamar a reuniones. Ni semanales, ni diarias. Casi no hay, pero cuando suceden la pereza me puede. Sobre todo porque yo creo que una reunión sólo funciona si, al menos de facto, todos los que están allí tienen potestad para proponer, comentar, decir, opinar... y que luego eso sirva para algo. Si se te llama para que te limites a tomar notas y decir dos frases vagas para demostrar que sigues vivo, pues mejor que no te llamen. Vamos, que ir pá ná, es tontería... Pero el problema se hace mayor cuando formalmente se supone que estás ahí para aportar algo, pero la experiencia te ha demostrado que ni tu opinión se tiene en cuenta ni se te valora lo más mínimo, por lo que ya pasas de todo. Si ir para nada ya era malo, ir para constatar que eres la última mierda independientemente de que estés convencido de que puedes echar una mano valiosa, es un horror.

Sólo queda la excusa de que, al menos, sólo te llaman una vez cada varias semanas y que no se alargan más de media hora... Pussar och kramar!

Yosuhiro Sonoda, miembro del Partido Demócrata de Japón, tomó hace unos días un vaso de agua extraída directamente de una fuente cercana a Fukushima. El parlamentario fue alentado a demostrar que el agua era segura por un grupo de periodistas, quienes atestiguaron su nerviosismo al beber del agua utilizada para enfriar los reactores. Estuviera o no libre de radioactividad, la realidad es que van a ser necesarios muchos años para que cualquier producto nipón rico en agua vuelva a comercializarse libre de miedos y suspicacias. Es por ello que, al tiempo que el país trata de volver a la normalidad, algunos de sus productos se han convertido en una 'rara avis', con precios que han empezado a subir como la espuma.

Es el caso, por ejemplo, del whisky japonés. Muy preciado por los expertos catadores, son media docena las firmas que se dedicaban a destilar esta bebida en el país asiático. Las barricas anteriores al accidente nuclear han visto incrementar su precio estratosféricamente. No es para menos, ya que no podrán prepararse nuevos lotes hasta que el agua que se utiliza sea 100% segura. Del mismo modo, las reses de la zona, las hojas de té y prácticamente cualquier producto alimentario que importara Japón al mercado del lujo occidental ha sido obligado a un paro sin fecha final prevista.

El escenario es el adecuado para el estraperlo, la subida de precios desorbitada y el mercado negro. No me extrañaría que la Yakuza ya haya hecho acopio de todas las existencias posibles de destilados y otros productos no perecederos. Si alguien ve alguna en una tienda de licores de importación, que no lo dude y la compre. De aquí a dos años, habrá cuadruplicado su valor. Pussar och kramar!