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El rey de la casa


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Estos días ando aplatanado. Me río yo de la astenia primaveral y del síndrome postvacacional. No hay nada como una ola de calor megasahariano como la que estamos sufriendo estos días para no querer hacer nada, ni moverte, ni pensar. Estoy de jornada intensiva, tengo tiempo para escribir el blog, para quedar con amigos, para hacer compras... pero el calor me tiene agarrotado. Sinceramente, me jode mucho tener a una docena de personas esperando una llamada mía para poner fecha y vernos, pero ¿a dónde voy con este calor horrible que me quita las ganas de todo? Es como un mazazo que te derrumba y da igual si te vistes con ropa vaporosa o vas en bolas, no hay nada que sofoque el agobio si no tienes aire acondicionado en casa, el ventilador parece que no funciona y el frigorífico como si no enfriara.

Por cierto, hablando de quitarse ropa, he descubierto la web Ass On Vacation, una comunidad de amantes de bajarse los pantalones durante sus viajes turísticos y enseñar sus posaderas. Vamos, un club del viajero amante de los calvos. Me ha hecho mucha gracia, y aunque la base de datos no es enorme, sí que tienen fotos divertidas y prácticamente de todos los continentes. Algunos posan de dos en dos (cómo está el de la derecha...) y no importa que sea en Machu Picchu (cómo está el de la izquierda...) en un géiser o entre témpanos de hielo.

Con un culo más o menos merendable, con un mejor o peor encuadre, la mayoría de las instantáneas tienen algo en común: lo importante son las vistas, las del primer plano y las del fondo... Pussar och kramar!

Me siento honrado cuando me dicen que me leen a diario aunque no comenten, y algo azorado cuando me sueltan eso de que soy "de los pocos que actualizan a diario", sobre todo porque hace mucho que perdí esa cadencia en el blog. A veces siento que he agotado mi pozo de ideas, que ya no tengo nada que contar, y es que cuesta tener algo que comentar a diario con un mínimo de enjundia, que no se pueda resumir en 140 caracteres y se quede 'grande' para el Twitter.

Es gracioso, pero tengo la sensación de que cuantas más redes sociales manejo, menos me comunico a través de ellas. Sigo sin pillarle el truco a LinkedIn. Sigo pensando que es un sitio que no sirve para nada pero en el que hay que estar. Miento, sí que sirve para algo: valorarte como contacto. Reconozco que el hecho de que personas a las que admiro mucho y que tienen cargos muy superiores al mío aceptaran mi ofrecimiento de 'estar conectados', o incluso que fueran ellos a mí los que me contactaran, me llenó de orgullo. Ahora, de ahí a que tenga una utilidad real o de oportunidad laboral, como que no.

El Facebook no me llena. El otro día experimenté el primer caso de asombro máximo cuando un amigo mío resultó ser colega de otro... pero como yo no tenía al segundo agregado aún a mi perfil, me enteré de ello por sorpresa, leyendo un comentario que le dejó al primero. Y como no me pegan para nada que se conozcan, la cara de no dar crédito fue de aupa.

Twitter, en cambio, me encanta hoy como el primer día, aunque me da mucha rabia que cuando yo estoy más libre sea cuando la gente menos escribe. Como en el trabajo no tengo mucho tiempo para leer el timeline, me pierdo casi todo en lo que no se me nombra. Además, lo de que los perfiles con candado no contemos para la suma de trending topics me parece fatal pha tal. Por cierto, hace unas semanas me insultaron vía twitter por primera vez. Cometí el error de criticar una cosa de la revista Vogue París y me atacaron cual quinceañeras fans de Justin Bieber. Y yo estoy muy mayor para aguantar talifanes... Pussar och kramar!

Las últimas veces que he ido al cine a ver una película inspirada en un libro que he leído han terminado siendo una experiencia bastante desastrosa. Aún recuerdo con pavor la supuesta adaptación de 'Loca por las compras', que lo único que tomaba de la novela era el nombre de los protagonistas; o el caso de 'El diablo se viste de Prada' y 'El Club de las Primeras Esposas', películas que me gustaron, pero que resultan muy flojas con respecto a la intensidad del libro.

Esta semana pretendo ir a ver 'Algo prestado', el filme que protagoniza Kate Hudson y que está basado en la novela '¿Me lo prestas?' de Emily Griffin. Este libro lo leí hace pocos meses y me pareció un interesante ejercicio narrativo. Realmente, se trata de dos novelas: '¿Me lo prestas?' y 'El viaje de Darcy'. Cuenta la historia de dos amigas. Poco antes de la boda de una, la otra, su dama de honor, se da cuenta de que está enamorada del futuro marido de su amiga... ¡y que es correspondida!

Lo que me gustó especialmente fue que, en el primer libro, la narradora es Rachel, la dama de honor, y al lector le es fácil ponerse en su piel y entender o, al menos, justificar, lo que está pasando. El segundo parte justo en el punto en el que acaba el primero, pero en esta ocasión es Darcy la que ejerce de narradora. Así puedes conocer qué pasa en la cabeza de cada personaje, su psique y cómo ven las mismas cosas desde puntos muy diferentes. Leí las dos novelas seguidas, como si fueran sólo una, y nunca me arrepentiré. Lo disfruté y se las recomiendo a todo el mundo. Cruzo los dedos para que la película no se lo cargue... Pussar och kramar!

Cameron Cartio es un cantante iraní que se hizo famoso en el mundillo schlager gracias a su participación en el Melodifestivalen de 2005 con una canción de esas que se te colaba y no podías parar de tatarear. Es cierto que 'Roma' no era precisamente un temazo y su letra, de simple, daba un poco de vergüenza, pero aún así era uno de los temas que más disfruté ese año. Luego llegaron algunas canciones más, como el dúo que hizo con Khaled o incluso con Edurne (a saber cómo llegaron a juntar a ambos).

Cartio canta normalmente en persa, aunque no frecuenta mucho su país, del que se exilió junto a su familia a mediados de los 80 (entre sus paradas, está Barcelona, aunque su destino final fue Suecia). Ahora vuelve con un single que se llama 'Electric' y en el que, una vez más, todo queda en familia, ya que el videoclip está dirigido por su hermano Alec (por cierto, bastante famoso en Suecia y Oriente Medio desarrollando esta función). El resultado no es gran cosa, pero con lo que me gusta oír canciones en idiomas poco habituales, lleva ya varios días sonando en mi iPod. Pussar och kramar!

El fin de semana estuvo genial, pero como alguien decidió colocar el Aeropuerto Tenerife Norte en plena zona de acumulación de nieblas (al igual que el de Pamplona), tuvimos que soportar un impresionante retraso. Al final, llegué a mi casa casi a la medianoche, lo cual no me hubiera importado si ayer lunes, que me tomé el día libre, no lo hubiera dedicado a hacer colas para numerosos papeleos desde las 8 de la mañana, para llegar a la hora de comer con dos sitios de la lista sin poder tachar porque literalmente no me dio tiempo, entre tanto desplazamiento, cola, metro y la madre que parió a la burocracia analógica.

El caso es que cuando esto se publiqué estaré en un vuelo camino de París, por lo que me tendré que volver a levantar temprano, aún más si cabe, y darme un nuevo palizón de aviones y aeropuertos porque regreso de la capital francesa esta misma noche. Mañana, como nadie habrá hecho mi trabajo, estará esperándome una pila de cosas sobre mi mesa. Sí, esta semana tiene pinta de ser maravillosa y el jueves, fiesta en Madrid, yo trabajaré sin tener muy claro que vaya a salir a mi hora...

Pussar och kramar!

Después de comer afronto el último fin de semana seguido en el que salgo de Madrid, bien por temas de trabajo o personales. Necesito mucho pasar dos días sin hacer nada en mi casa, pero al menos esta vez no es como el pasado, en Altea. Me voy con el rubio a probar el nuevo spa del Hotel El Mirador en Adeje (Tenerife). Me apetece bastante, sobre todo porque es un complejo al que ya le eché en su día el ojo y tenía ganas de probar.

En este caso, es un híbrido entre trabajo y placer, ya que me he pagado yo el viaje, pero a cambio no se considera un viaje de prensa como tal y soy 100% libre de publicar o no algo. No es que en un viaje de periodistas estés obligado o tengas que hacerlo por compromiso. Obviamente, si el resultado es un desastre o no encaja con lo esperado, no puedes mentir al lector o vender una burra; pero en el caso de mi revista, si vamos a algún sitio es porque tenemos confianza plena en que va a ser interesante y que merece la pena el desplazamiento, prescindir de un redactor unos días y darle hueco en la revista. Yo sé que en el caso de El Mirador va a estar más que bien, por lo que no tendré problema en escribir sobre sus nuevas instalaciones.

Se supone que este fin de semana será también el espaldarazo definitivo a mi proyecto de estar moreno antes de que comience julio. Para ello, he tenido la suerte de gozar de fines de semana en zonas de playa, así como he tomado unas pastillas de fijación y mejora de la actividad de la melanina. De toda la nutricosmética actual, son las más fiables y ves los resultados (lo de que evitan las quemaduras es mentira y no me consta que ninguna marca te lo vende así). Reconozco que tengo bastante color para lo que yo suelo ser y mis carencias de melanina se han compensado con creces (en mi caso, usé las de Germaine de Capuccini). Ahora, ¿volveré negro de Tenerife? El lunes lo sabremos... Pussar och kramar!

¿Puede haber un plato más adictivo que la lasaña o los canelones? Puedo comprender a Garfield cuando se vuelve loco ante un plato de esta receta de pasta, bechamel y, en su versión napolitana, carne. A mí, particularmente, me gustan todas: las de espinacas, las de atún, las de pollo, las de ternera... pero tengo ganas de probar algunas un poco raras, como la de jamón y queso. Así, a simple vista, parece como un enorme sandwich mixto (bikini, para catalanes), por lo que el secreto del éxito de esta receta intuyo que estará en la cantidad de queso para que no chorree todo, además de la bechamel.

La lasaña de estilo dominicano sustituye algunos ingredientes por maíz (en grano y en crema) y le añade nuez moscada, por lo que no me la imagino muy apetecible... No sé si atreverme o no con la que han llamado Lasaña Ibérica, en la que las lonchas de jamón serrano hacen las veces de planchas de pasta y el relleno es de patata cocida; pero la que creo que me gustaría es la de Queso con pollo y setas, que cambia también las planchas de pasta, en esta ocasión por tranchetes de queso Havarti.

Más originales, sólo en Francia y en Pizza Hut. Pussar och kramar!

Busquen, comparen y, si no se les ocurre nada, copien. Flipado me he quedado ante el plagio de un vídeoclip. No sé cuál es primero, si el del grupo ruso Инь-Ян o el de la cantante libanesa Amma Agayeb, pero el director es un caradura. ¡Si hasta usa los mismos planos en uno y otro! De vergüenza. Dejo los dos vídeos para que se puedan comparar. Pussar och kramar!

Libanesa:


Rusos:

Las reacciones ante la prohibición de escenarios musicales en Chueca durante la semana del Orgullo Gay no se han hecho esperar. A expensas de lo que ocurra ante la petición de los vecinos de intentar prohibir los festejos, lo que parece seguro es que no habrá actuaciones en directo en media docena de enclaves del minibarrio madrileño. Sin embargo, yo creo que, en cierta medida, hasta hacen un favor.

Hay que diferenciar Orgullo Gay de Fiestas del Orgullo. Aquí nadie ha prohibido la manifestación, sino los escenarios. ¿No sería una buena oportunidad para, en vez de muchas actividades más propias de un club de variedades, programar más talleres, más encuentros con personas que tienen cosas que contar, más cursos, más debates, charlas, presentaciones de libros, exposiciones…? Ninguna de estas cosas están prohibidas, pero parece que lo importante es que cuatro cantantes trasnochados puedan subirse a un escenario cutre y que los bares puedan vender alcohol a precio de sangre de unicornio en plena calle, convirtiendo Chueca en un botellódromo gigante.

Yo entiendo a los vecinos de Chueca que se quejan. Es cierto que la cantidad de dinero que llega a Madrid de visitantes que acuden al Orgullo es ingente, pero el descanso y la tranquilidad también hay que valorarlo. Además, Chueca no puede ser un reino de taifas con una jurisdicción diferente. Yo no he visto en ningún otro barrio o distrito de Madrid que se monten fiestas en medio de las calles residenciales. En Chueca no hay parque o plazas grandes, es verdad, pero tampoco respeto por los que allí viven. No me parece bien que el Ayuntamiento no quiera dejar ni un escenario (debería equipararse al resto de barrios y permitir un escenario, como en el resto de Madrid), pero de ahí a seis o siete...

Si en Tetuán, mi distrito, me ponen durante las fiestas del barrio la cantidad de escenarios por metro cuadrado que ponen en Chueca, con actuaciones hasta la misma hora que allí y durante cuatro o cinco días, puedo jurar que encabezaría la masa furiosa que prendería fuego a la Junta de Distrito (como me temo que, encima, sería bachata y parecidos, estaría contemplado como atenuante en el Código Civil, fijo). ¿Por qué no pueden quejarse de lo mismo los vecinos de esas calles de Madrid? El Orgullo no necesita conciertos. Pussar och kramar!

Otro fin de semana que vuelvo a coger la maleta. Empiezo a estar un poco cansado, la verdad. Necesito descansar dos días seguidos en Madrid y todo estaba planificado para que hubiera al menos un fin de semana en casa entre escapada y escapada con el rubio. Con lo que no contaba es con que me surgiera trabajo un sábado, lo que hace que aún me dé más pereza lo de hacer el petate.

Hoy salgo para Altea, donde tengo que cubrir una conferencia y, el sábado, hacer una entrevista por la mañana. El fotógrafo y yo cogeremos el AVE a Valencia y de ahí, al Sha, un balneario-hotel que hay en la ciudad alicantina. La putada es que cuando estaba previsto que los redactores probaran circuitos termales, masajes y demás es justo cuando me han puesto a mí la sesión de fotos con el entrevistado, así que me toca estar al lado del compañero por si ocurriera cualquier cosa. Confío en que luego me hagan un hueco, pero no puedo darlo por seguro. Vamos, que encima de jodido, sin masaje ni nada... ¡y sin salir del balneario en dos días! Eso es tortura y lo demás, tontería. Pussar och kramar!

El lunes por la tarde estuve viendo Supernanny, programas viejos que volvían a emitir para rellenar parrilla. El protagonista era un niño de 9 años que cumplía todos los requisitos para ser un clásico adolescente homosexual nada más abandonara la infancia. En su caso, no le gustaban los deportes, era ultrafan a ultranza de Hannah Montana y se entretenía aprendiendo las coreografías y canciones de la estrella de Disney, cuyos playback hay que reconocer que bordaba. El tema es que el chico había perdido el respeto por su madre y la pobre estaba a punto del colapso, de ahí que fuera necesaria la ayuda de Rocío.

Quién sabe, igual el chico ni es gay ni nada y se puede ser talifán de Hannah sin ser gay (parte de los castigos consistían en quitarle sus posters del dormitorio, así como los premios eran cromos y revistas de su ídolo). Es lo que tienen los tópicos, que están ahí por algo pero no se pueden considerar ciencia exacta. Ahondando sobre ello, el equipo gay de rugby de Toronto ha creado un vídeo muy cómico en el que los tópicos y cómo se ríen de ellos lo son todo.
Pussar och kramar!

La entrada sin retorno del mundo bloguero en la UVI nos ha dejado a los que aún permanecemos en él sin las aventuras de muchos que realmente tenían bastantes cosas interesantes que escribir. Pereza, falta de tiempo, desidia... Por la razón que fuera, uno a uno fueron dejando su bitácora, sustituyéndola por alguna red social o, en el peor de los casos, para desaparecer del mapa. Sin embargo, toda muerte o renovación trae consigo algo bueno. En este caso, la crisis de los blogs implica también la de los egoblogs y, con estos, lo que se dedicaban a hacer fotos a la gente por la calle para destacar su forma de vestir (por buena, por mala, por estrafalaria...).

Aunque hay algunos que me gustan, independientemente de que estemos de acuerdo o no en el hecho de que los estilismos que escoge merezcan o no un disparo de la cámara y unos megas en la tarjeta de memoria, reconozco que la mayoría me aburre. Por repetidos, por horteras, por sublimar lo grotesco..., es decir, por payasos. Sigo sin entender que se haya encumbrado a algunos autores de estos blogs que, como experimento o como álbum personal, no dejan de tener su aquel, pero no como termómetro de la moda o incluso 'cool hunters'. No entiendo el mérito y no me creo que siempre se juegue de forma limpia, que detrás no haya intereses económicos o, por qué no, la búsqueda de un buen polvo.

El otro día vino a España el dueño del blog The Sartorialist. Ofrecieron entrevistas con él a muchos y me consta que también fueron muchos los que pasaron. Hace dos o tres años, se hubieran dado de leches... pero al final todo el mundo pudo entrevistarlo en una u otra ocasión. ¿O hay algo nuevo que contar? La prensa de moda ha dicho que, a priori, no. Otro globo que se desinfla. Y de eso, en el mundo de los trapos, se sabe un montón. Pussar och kramar!

PD: Si se trata de hacer fotos a gente por la calle, yo me pido hacerle todo un 'book' a Jay Khan, especialmente con el estilismo que luce al final del siguiente vídeo.

Ayer comenzó mi jornada intensiva. Será así hasta el 3 de octubre, si no hay cambios de última hora. A excepción de los jueves, cuando haré horario normal, en tanto que es nuestro día de cierre (realmente, podríamos hacerla los cinco días de la semana, pero no podemos hacer nada al respecto, que donde hay patrón...), mi trabajó será de 8 a 3. El año pasado era de 9 a 4 y no me acostumbré, que tenía siempre sueño, el de éste ya anuncia que va a ser matador. Encima, para dar la bienvenida, no paró de llover... Con lo bien que estaba yo tomando el sol en Marbella...

Por cierto, menuda gentuza te encuentras en el metro un sábado a las 7 de la mañana. Íbamos para Atocha y nos pasó de todo: gente que olía mal y que no podías estar a su lado sin marearte o vomitar e incluso peleas entre bandas (dos perroflautas chicas contra siete canis de Leganés a hostias, patadas voladores, escupitajos, latas de cerveza... y que se saldó con cinco heridos sangrando y una con conmoción cerebral que se desmayó tras pegarse una hostia contra el suelo al resbalar cuando trataba de dar una patada. Sí, es 100% verídico, lo que lo pude flipar desde el otro lado del vagón, a resguardo). Vamos, un paisaje delicioso...

Este finde me vuelvo a ir, esta vez por trabajo. Necesito dos días se descanso en Madrid sí o sí... Pussar och kramar!

Mis fines de semana alrededor de España continúan. Hoy estoy en Puerto Banús (Marbella), que se celebra allí la Luxury Week y me han invitado. Lo mejor hubiera sido haber viajado ayer viernes, pero el rubio no podía permitirse dejar el laboratorio y hemos tenido que retrasar el viaje a primera hora del sábado, cogiendo el primer AVE a Málaga muy tempranito (sí, es una suerte que a algunas cosas de trabajo te permitan llevar acompañante).

Tengo muchas ganas de conocer Puerto Banús. Aunque muchos lo asocien a Jesús Gil y sus trampas políticas y urbanísticas, la realidad es que ese enclave es, junto a la Milla de Oro madrileña, el epicentro del lujo español. Más si cabe que la segunda si tenemos en cuenta que el espacio es mucho más reducido. Así, en muy pocos metros cuadrados se encuentran una cantidad bastante ingente de firmas de primerísimo lujo. Y cuando digo lujo me refiero al de verdad, no al de cierta asociación de reciente creación, sino firmas internacionales y que son asociadas a lo más prémium en cualquier rincón del planeta. Me parece mentira que, con los años que llevo en esto, nunca haya podido ir hasta ese rincón de la Costa del Sol (de hecho, la provincia de Málaga es una de mis grandes desconocidas, ya que sólo he estado un día en Torrox y ya), así que espero empaparme bien de todo el ambiente.

Mañana domingo ya estaremos de vuelta, seguro que con algo de ropa, un poco de moreno y con ganas de afrontar la jornada intensiva, que en mi caso empieza este lunes 6. Pussar och kramar!

Si hay un tipo de anuncio que aborrezco es el ñoño, el que trata de conseguir la lagrimilla fácil y cuyo contenido es, básicamente, exaltar sentimientos para, de rondón, llevar al incauto telespectador al consumo (sólo salvo de esta lista el de El Almendro y por ser más que un anuncio). Normalmente son piezas corporativas de Coca Cola, pero últimamente se han adelantado las cerveceras, con spots que llaman a exaltar regionalismos y sentimientos patrios un tanto trasnochados, en cuanto que se tocan muchos tópicos y pocas realidades.

Sin embargo, me ha llamado mucho la atención uno que acaba de lanzar Mahou. Creo que es un ejemplo de oportunidad, actualidad y saber adaptar el mensaje al momento y público adecuado. Siendo de esos que me dan un poco de grima, no sé por qué el efecto que ha provocado en mí es más bien de adhesión. Quizás porque yo también pasé por un momento parecido al protagonista, cuando dejas de salir para que no te inviten porque no tienes absolutamente nada de dinero, pero no suelo ser de los que se sienten identificados... De todos modos, creo que hay que felicitar a los creativos.
Pussar och kramar!

Ben Cohen es uno de los mitos gays por excelencia de los últimos años. Hace algunas semanas anunció su retirada de los campos de rugby, así como que su nuevo trabajo sería luchar contra la homofobia, gesto que le honra. Para muchos, un cuerpazo como el de Ben es complicado de encontrar (sobre todo los amantes del vello), máxime si tenemos en cuenta que los hombres más musculados suelen ser los que más se depilan. Sin embargo, nuestro equipo de investigación ha encontrado al primo pequeño de Cohen en Dinamarca (dónde si no). Basta echar un vistazo al vídeo para darse cuenta de que su protagonista es clavadito al jugador de rugby, pero con unos años menos... ¿Cuándo volvemos a Copenhague? Pussar och kramar!