Archives

El rey de la casa


WorldKnown

WorldKnown

Galería de arte

buy posters and art prints

Uno de los deseos que me hacen sentir más culpable es el de visitar Corea del Norte antes de la caída de su horrible régimen totalitario. Sé que no debería aportar ni un céntimo de euro en divisas a perpetuar semejante irracionalidad y brutalidad inhumana a la que el resto del planeta parece haber dado la espalda, pero la curiosidad que me provoca todo lo relacionado con ese país consigue que tenga unas ganas locas de visitarlo (ojo, ida y vuelta, nada de quedarse allí).

El próximo abril se celebrará allí el Centenario del nacimiento de Kim Il Sung, con impresionantes eventos a los que podrán asistir visitantes extranjeros de forma restringida. Una agencia de Barcelona, Viatges Pujol es una de las pocas empresas acreditadas por el organismo norcoreano que se encarga de permitir la entrada a extranjeros. Han organizado un viaje en grupo, con plazas limitadas, para poder viajar hasta allí justo durante los eventos de exaltación del tirano. Esto lo sé porque envió la semana pasada una nota de prensa informando sobre esta actividad, en la que no se informaba del precio.

Aún así, presumo que será muy caro y yo no estoy para gastos, así que mejor ni me lo planteo, pero, ¿y si dispusiera de ese tiempo y el dinero? ¿Iría? Seguro que los que viajan a Cullera no tienen tantas dudas existenciales sobre sus vacaciones... Pussar och kramar!

3 comentarios

  1. MEG  

    En el fondo sé que irías si tuvieras dinero, sólo para ver esas coreografías gigantescas que hacen y que tanto te gustan.

    Hace un par de años vi un reportaje (no recuerdo dónde) en el que un español nos contaba cómo se vive allí (era una especie de extranjero protegido por el régimen), tenía el cerebro totalmente absorbido por la personalidad/creencias del tirano Kim Jon Il.

  2. rickisimus2  

    Hay una pregunta que no te has hecho: ¿hay coreanos buenorros?

  3. ace76  

    Yo iría, porque todo lo relacionado con ese país me parece aterrador y fascinante a partes iguales. Es otro mundo en nuestro mismo planeta.

Publicar un comentario