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El rey de la casa


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Con este título ha presentado un comunicado Comisiones Obreras que denuncia el machismo de un artículo publicado en la revista Telva titulado 'Estoy despedida. Qué hacer en 27 pasos' (en la web se puede leer una versión reducida de 10 puntos). Para su redacción, se ha contado con la colaboración de Santiago Álvarez de Mon, profesor en el IESE y asesor de empresas, y Julio Crespo Esteban, abogado laborista.

La verdad es que hay puntos del texto que redundan en una imagen de la mujer poco acorde con cómo son las féminas del siglo XXI, con mucho estereotipo, pero tampoco presentan una situación falsa al 100%. Un ejemplo sería el lloro. Hay muchas mujeres fuertes que no se derrumban ni usan el llanto como arma. Generalizar esa actitud implica dar una imagen distorsionada pero ¿hasta qué punto? Me he topado con muchas que sí hacen uso de las lágrimas continuamente, que se escudan en la pena para todo y que se creen que por lloronas ya se pueden librar de sus obligaciones.

Otro de los puntos que critican en el comunicado es el papel que juega el marido de la mujer a la que despiden, si lo tuviera. Alertan sobre el hecho de que, en muchas ocasiones, los consejos tipo "es lo mejor, así cuidas de la casa y los niños" no siempre esconden deseos de quedar por encima de la esposa, sino verdadera preocupación. Entiendo que una feminista se levante en armas al leer esto, porque parece perpetuar la imagen de la mujer ama de casa sí o sí, pero en mi entorno sí que hay hombres que han recomendado eso a sus esposas pensando más en ellas, su salud mental y su equilibrio que en recuperar 'cotas de poder' en el hogar, sobre todo tras despidos traumáticos.

Así las cosas, lo que me viene a la mente con todo esto de Telva y CCOO (por cierto, se ha colgado el comunicado en un tablón de anuncios junto a la redacción de la revista femenina) es si no nos estaremos pasando de políticamente correctos, que preferimos desvirtuar la realidad antes de reconocerla tal como es. No les falta razón a las sindicalistas, pero tampoco Telva habla de nada que no se dé en la calle. ¿Es imposible llegar a un término medio? Pussar och kramar!

3 comentarios

  1. Ladonnabupu  

    Hay hombres que también usan el llanto como arma. Creo que es cierto que la sociedad en general (los medios, los políticos, hasta los maestros) sobrepasan un poco los límites de la correción en cuanto al temita, pero a veces, cuando hablo con adolescentes, entiendo esa insistencia tan brutal. El aumento del machismo entre los adolescentes y niños es alarmante, ojo, normalmente fomentado por las chicas. ¿Has probado a ver las series o películas que les hacen? ¿O leer? Eso es lo peor, porque, con tal de que lean algo, les recomiendan mierdas como "Tres metros sobre el cielo" y compañía. Las revistas no hacen más que reflejar lo que hay, en el caso de las revistas "femeninas" a veces hasta criticándolo en algunas páginas y fomentándolo en otras. Entiendo que el sindicato haga un comunicado... y dudo que lo hayan hecho sólo "las sindicalistas".

    Besitos!

  2. MEG  

    Sólo puedo hablar de lo que he leído, de los diez puntos que se publican en la web. No hay nada que yo no hubiera dicho, quizá hayan recogido los consejos más legalistas y los hayan plasmado, pero como resumen, es correcto.

    Respecto a tu reflexión final, siempre digo lo mismo: cada despido es diferente, no se puede generalizar porque cada uno tiene unas características detrás muy concretas. Sin embargo sí te digo que hay determinados empresarios que no entienden la conciliación familiar y laboral y despiden antes a una mujer que a un hombre o no les renuevan el contrato porque están embarazadas (y así, muchos ejemplos más).

  3. rickisimus2  

    No somos iguales. Hay que metalizarse de que la igualdad es "ante la Ley", pero no somos iguales. Esa supuesta igualdad nos la han vendido las feminazis y los tontos.

    Mucha culpa del resurgimiento del machismo se debe a la actitud del feminazismo. YO estoy haciendo un experimento: en determinadas situaciones digo de las mujeres lo que se suele escuchar de los hombres y suenan todas las alarmas y me acusan de todos los crímenes imaginables e inimaginables.

    Olvidémonos de las chicas de cuota, mentalicémonos de nuestras pocas diferencias y no será necesario estar todo el día pensando en lo políticamente correcto.

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