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El rey de la casa


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Galería de arte

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Durante mi visita a Budapest me arrepentí mucho de no haber llevado la cámara de fotos. No me acordé, ni caí. Así, tuve que hacerlas con el móvil, un rollo porque mi HTC no destaca precisamente por poder tutear a una Nikon, y la calidad de las fotos fue pésima, así como era casi imposible fotografiar in fraganti a los buenorros porque necesita de tanto tiempo para hacer enfocar y estar lista que siempre llegas tarde o se vuelve demasiado evidente. El caso es que luego, siendo pragmático, pensé en que para qué quería tanta foto si jamás de los jamases vuelvo a repasar las fotos de mis viajes. Se pueden contar con los dedos de una mano las fotos que he vuelto a ver dos veces. Eso sí, la carpeta del ordenador está llena de ellas.

Lo mismo ocurre con las fotos de las bodas. ¿Quién en su sano juicio se dedica a ver su álbum una y otra vez? Vale que tortures a tus allegados con las fotos cuando te dan el libraco enorme y que quieras enseñarlas pero, pasadas unas semanas, ¿quién se sienta a verlas? ¿Merece la pena jugarse la vida para esas instantáneas?

Sí, porque lo de hacerse fotos de bodas ya no es tan bucólico como los húngaros de arriba, en un parque de ensueño con sus damas de honor vestidas de época. Ahora se llevan los sitios raros y, a ser posible, en el mar. Así pasa luego que una pareja en el País Vasco fue arrastrada por una ola y tuvo que ser rescatada por surfistas, que si no, no lo cuenta y hubiera muerto seguro. O los californianos que decidieron que qué gran idea era la de hacerse fotos todos juntos en un lago... Pa'bernos mataó! Pussar och kramar!

5 comentarios

  1. Ladonnabupu  

    Joder, qué gente más especialita. La gente que yo conozco se va a un parque o incluso se hace las fotos en el mismo jardín del restaurante ¿pá qué comerse tanto el coco? Total, si tienes razón, luego nadie vuelve a verlas...

  2. MEG  

    Jajaja, cuánta razón. Yo no llevo ni fotógrafo profesional en mi boda, me parece una pérdida de dinero, por eso les he dicho a mis amigos que lleven sus cámaras, las fotos que se hagan serán las que utilice para hacer un álbum de esos de Hoffman y punto.

  3. Sufur  

    Sitios raros para casarse... ¿qué tal en un saladero de arenques?

  4. Nils  

    Asun, pues por eso mismo.

    Meg, al final seguro que te salen más graciosas y mejores, sin pinta hierática.

    Sufur, alguno habrá que le haga gracia ese sitio...

  5. gratis total  

    guerra a las malenis!

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