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El rey de la casa


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Creo que jamás una final de una preselección española ha generado tanta apatía entre los eurofans patrios como la de este año. Cómo se echa de menos la lucha encarnizada entre divas con canciones rotundas, la lapidación del freaky o los ruegos porque en directo nuestras favoritas se oigan tan bien como en la grabación de estudio. Este año era, directamente, para mear y no echar gota. De primer plato, un sistema de selección absurdo que ya sabemos que no funciona y que repele a los artistas conocidos. De segundo, un plantel de voces que no consigue transmitir suficiente como para que desees que alguno represente a España en el festival. Y de postre, nueve canciones lamentables que tienen la desfachatez de presentarnos grabadas a toda prisa menos de 12 horas después de ser asignadas a sus cantantes y que provoca el suicidio colectivo del eurofán, el mismo que se agarra al clavo ardiendo de la balada 'Abrázame', escrita por dos autores que conocen bastante bien los entresijos del concurso europeo, pero que es lo más flojo que jamás hayan hecho juntos.

Dice Chico Tóxico que tanto canción como cantante son un problema. El tema, por horrible y triste, escrito por un autor que si ha destacado en los últimos años es más por sus ganas de chupar cámara en las preselecciones que por mandar temas decentes (aunque alguno ha tenido). La cantante, por falta de carisma. Yo no estoy de acuerdo. No creo que Lucía Pérez, la ganadora, no esté a la altura. Creo que tiene una voz bonita y, aunque sea una desconocida, no es una recién llegada y sabe lo que es un escenario, cantar en directo, defender un tema... ¿El problema es que no es famosa y tiene que enfrentarse a Blue? Si tuviéramos que llevar a representantes con carisma internacional, en tanto que son conocidos en el resto de Europa, de Islandia a Azerbaiyán, sólo podríamos mandar a Enrique Iglesias, que es el único que tenemos realmente famoso (el segundo puesto se lo rifan Bisbal y Fran Perea, que Los Serrano fue un exitazo en muchos países del Este).

En Eurovisión se vota a las canciones y, en muy pocas ocasiones, a los artistas. Si llevas un temazo, quedas en buena posición. ¿Quién conoce a Chenoa en Georgia? ¿Y a Mónica Naranjo en Bielorrusia? Este año tenemos lo que TVE ha pretendido desde el primer momento: un churro. Pussar och kramar!

4 comentarios

  1. ChicoTóxico  

    noononnononoooooo

    no no

    y más no

    no confundamos carisma con ser conocido o tener tablas. No me refiero a eso

    Está claro que esta niña tiene tablas (tiene 4 discos en el mercado o algo así he oido) y seguro que es como esos cantantes de orquesta que llevan 15 años en la carretera dejandose la piel

    Eso no es carisma.

    Dice la RAE (que socorrida para estos casos) que el carisma es la "Especial capacidad de algunas personas para atraer o fascinar"

    Chimpún. Con o sin ser famosos.

    El del violin de hace 2 años, el de Soraya tenia mogollon de carisma. Miraba a camara y la derretia.

    Ahora mismo me viene a la cabeza Jefferson del recien extinto OT que pienso que tambien tiene mucho carisma

    Esta Lucia, sobre un escenario, no atrae ni fascina ni a heteros ni a gays, lesbianas, niños, abuelos, ni nada de nada. A nadie. No fascina a nadie.

    Y eso, segun mi opinion, es muy importante en eurovision, porque tienes que encandilar al espectador en apenas tres minutos. No hace falta ser famoso ni llevar a Bisbales o Enrique Iglesias (que tampoco siempre ayuda, la lista de famosos que se han dado el castañazo en Eurovision es tambien muy larga!)

    Pero no es el secreto del exito, porque segun todo esto, Lena, la ganadora del año pasado, tampoco es que fuera une exceso en carisma precisamente

    Sea como fuere lo de este año es un horror. Con o sin carisma

  2. Casta  

    No he visto nada, no he seguido nada pero es que da pereza.

  3. Di  

    Y yo si no es por ti ni me entero

  4. ace76  

    La cantante puede ser una chica muy simpática y una gran profesional, seguramente se esforzará y se entregará al máximo sobre el escenario de Dusseldorf. Pero eso, como bien sabe Soraya, no basta. Aparte de la puesta en escena, lo importante es la canción y "Que nos quiten lo bailao" no puede enganchar en tres minutos a toda Europa. No tiene una melodía pegadiza como la de "Fairytale", no tiene un sonido actual como sí tenía "Satellite" (que era un éxito ya en media Europa cuando Lena la cantó en Eurovisión), no es una propuesta distinta a lo habitual en el festival como sí era "Hard Rock Hallellujah"...

    Este año terminamos en el Bottom 4.

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