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Esos pezones me pierden, ¡me pierden!

He llegado a la conclusión de que desnudo se canta mejor. Si no, cómo se explica que haya tanta gente que sólo se permita cantar en la ducha. Está claro, porque es sin ropa cuando su garganta se esfuerza al máximo para que los gorgoritos sean dignos de dioses. Los hay suertudos, como el cantante de los Scissor Sisters, Jake Shears, que hace de sus conciertos una bañera gigante, y no lo digo por que rieguen a los del público, sino porque rara vez termina con ropa, cantando temas en tanga o incluso en bolas, sintiéndose como en la ducha.

Luego están los hiphoperos y amantes del R&B, que han hecho del lema 'sin pelo y sin camiseta' un estilo de vida. Da igual que sean del rollo flamenco, como el Maki, o el más 'black soul', tipo Chris Brown, si hay que despelotarse, uno se despelota, aunque haga frío. De hecho, en la fría Escandinavia, en mi querida Dinamarca, los raperos hiphoperos también se quedan en bolas para demostrar que como lo estupendo que se canta desnudo, nada. Y encima, de paso, integración de culturas y demostración que pezones raros los hay en todas las razas. Si es que pocos vídeos hay más educativos que el que se han marcado Burhan G, Nik y Jay (descubiertos el otro día gracias a Peibols). Pussar och kramar!

Desde hace unos días, tenemos el edificio tomado por los alumnos del máster de Periodismo que imparte mi empresa. Mi actitud con respecto a estas cosas es bastante crítica desde siempre. No creo en ellos. Es decir, confío en un máster especializado, dirigido a profesionales que buscan una formación específica sobre un aspecto concreto que aplicar a su ya comenzada y avezada carrera profesional. Sin embargo, esos máster que no aportan nada concreto ni claro, que se basan simplemente en sacarle los cuartos al alumno con la vaga esperanza de poder trabajar luego en la empresa, me parecen un timo puro y duro.

Los de Periodismo son ya el timo de la estampita elevada a la máxima potencia, porque muchos de los alumnos ya son licenciados en Periodismo. ¿Para qué necesitan entonces un máster si ya son profesionales titulados? Trabajar unos meses de prácticas no merece ese pastizal. Luego están los que no estudiaron Periodismo sino Humanidades o carreras igual de alejadas. ¿Acaso creen que con un año o dos de máster y trabajos en grupo van a aprender a escribir con soltura como si estuvieran cuatro años haciendo prácticas de todo tipo?

El problema, además, radica en la clase de elementos que conforman el máster en concreto. Como tenemos que compartir comedor con ellos, te das cuenta de que no estás seguro de que valgan ni para becarios. Es decir. Cuando te hablan del alumno de un máster, te imaginas a una persona de, mínimo, 23 años, con mucha vocación y con una actitud profesional. En cambio, lo que ves en mi edificio son una panda de niñatos que se comportan con la misma actitud tonta e inmadura que tenía mi generación en 3º BUP y que, ni de coña, los vez cubriendo temas importantes, analizando estrategias políticas o llevando a cabo un reportaje de investigación. ¿Por qué se creen que continúan en el colegio? ¿Por qué esa actitud de estar en el pario del recreo constante?

Luego, cuando los sufres como becarios, salvo raras excepciones (y suelen ser personas que ya llevan tiempo haciendo prácticas por su cuenta y muy serias, con clara vocación), resultan igual o peor que como te imaginabas de mal. En nuestro caso, hasta tuvimos una becaria que decidió dejar las prácticas de un día para otro porque sus colegas iban a rodar un corto durante una semana y le apetecía más ayudarles que trabajar... En fin, sálvese quien pueda y mariquita el último. Pussar och kramar!

Hoy quiero acordarme de mi amigo R., que sé que necesita un buen abrazo (y a mí siempre me ha gustado abrazar al amigo necesitado). Resulta que el pobre tiene una cosa llamada 'miedo feroz a las alturas', es decir, que sube a un tercero, quizás a un séptimo (con ayuda y mentalización), pero nunca le verás más allá de la planta 10. Como la vida es tan perra, ¿dónde ha ido a encontrar trabajo el bueno de Ricardo? Efectivamente, a una de las cuatro torres de la Castellana...

Pero como es todo un machote (y no está la situación laboral como para desechar buenos sueldos) ha decidido coger al toro por los cuernos y enfrentarse a sus fobias con la ayuda de un especialista. No conozco el nombre del experto que le va a atender, pero debe ser la hostia porque, de los cientos de psicólogos que pueden ejercer en estos momentos en Madrid, resulta que ha decidido ir, nada más y nada menos, que a uno que tiene la consulta ¡en la planta 16! Vamos, que le ha echado un par y que se va a poner bueno sí o sí... si consigue llegar a entrar por la puerta del psicólogo y terminar la primera sesión sin lamentar desgracias, claro.

Dentro de nada, me lo veo mirando áticos y pisos con azoteas para vivir, no me cabe duda. Con lo cabezota que es, cuando se empeña en algo, siempre lo consigue.
Pussar och kramar!


Ayer entrevisté a Mónica Rolando, directora médico de la Unidad Médica Serrano, una de las máximas especialistas en España en injertos capilares. La doctora Rolando saltó a la fama después de darse a conocer públicamente que fue ella y su equipo las que trataron a José Bono en su lucha contra la calvicie, con los buenos resultados que todo el mundo conoce. No sé si es más o menos conocida la historia de por qué fue el propio Bono el que decidió hacer público quién había obrado el 'milagro', y yo, hasta ayer, la desconocía, pero me pareció muy interesante.

Durante los nueve meses que el presidente del Congreso estuvo siendo tratado en la consulta de la doctora Rolando, la discreción y el secreto profesional se llevó a rajatabla. De hecho, cuando todo el mundo comenzó a admirar los resultados fue casi medio año después de que acabara el tratamiento, es decir, cuando los folículos comienzan a crecer y ser visibles, una vez se han recuperado del trauma que les supone a estos órganos (lo son al igual que el hígado o el pulmón) el trasplante.

Todo el mundo hablaba del tema en prensa, radio y televisión y el programa Espejo Público dedicó una mañana a hablar con expertos sobre el tema. Se invitó al espacio a un equipo de directivos de Svensson, los autodenominados expertos en pelo y que suelen anunciarse en periódicos y revistas, independientemente de sus resultados... Se habló largo y tendido del tema y, al final de la entrevista, Susanna Griso les preguntó si fueron ellos los que atendieron a Bono. El responsable de Svensson, en vez de contestar que no, dijo algo así como "la Ley de Protección de Datos me impide contestar a esa pregunta", dando a entender que fueron ellos los que acabaron con la calvicie de Bono.

Estas declaraciones encendieron al político socialista, que ya estaba bastante molesto porque una clínica de estética, en su web, también había colocado fotos suyas como para adjudicarse el mérito (pero sin ponerlo claramente para no ser demandados). Así, Bono mandó un comunicado de prensa al programa de Antena 3, que se hizo extensivo al resto de medios, informando del mérito de la doctora Rolando, con el visto bueno de la especialista. Desde entonces, la fama sólo recae en ella, y no hay parásitos escondiendo su falta de éxito y ética gracias a una mentira.

Sobre la entrevista, sólo decir que aprendí muchísimo, que me pareció una señora majísima y que espero que el reportaje que tengo que escribir (cuatro páginas) para el número de la semana que viene me salga igual de interesante que las respuestas que ella me dio. Pussar och kramar!

Ayer me ocurrió una de esas cosas que nunca esperas: que te escriba un modelo de los que suelo sacar a veces ligeritos de ropa. En concreto, el mail me lo mandó David Rich, un chico que sólo posó una vez en bolas y que me pidió que quitara las fotos de esa sesión tan picante de mi blog, concretamente de una entrada que escribí en julio de 2008 en la que escribí sobre la cantidad de rubios merendables que había por ahí. El chico, por lo que me explica en su mail, está negociando unos contratos con grandes empresas de fitness y me ruega (no me prohibe, ni me lo exige, sólo me lo pide) que le eche una mano quitándolas, a lo que he accedido porque ya me diréis qué necesidad tengo yo de molestar a nadie; y mucho menos por un post de hace dos años y medio que no creo que se visite desde hace más o menos dos años y medio.

También me dice que encantado si uso cualquier foto en la que salga vestido, que el problema es sólo con las fotos en bolas, y que si puedo poner el crédito de éstas a su web davidrichfitness.com, mejor que mejor. Como no tengo claro si todo el mundo sabe quién es David Rich, qué mejor que usar esas fotos... Pussar och kramar!


Sean McCashin, Joe Cobb, Curtis Wynter, James Tyrrell, Fergus Bell, Jordan Hugill y Alex Fisher, junto a otra docena de chicos, juegan juntos al fútbol cada domingo. Por sus apellidos, sería fácil pensar que lo hacen en alguna de las divisiones inferiores de la Premier League inglesa, o en las ligas de cualquier región británica. Sin embargo, donde están desarrollando su juego no es en la fría Albión, sino en la más que calurosa campiña jerezana.

La ciudad tiene dos equipos de fútbol. El más importante, el Xerez, acaba de descender a Segunda División tras pasar un año en Primera. El segundo, muy modesto, se llama Jerez Industrial y toda la vida fue el olvidado de la ciudad. O al menos así fue hasta que estuvieron a punto de subir a Segunda División B, objetivo malogrado ante la falta de honradez de sus antiguos dueños, que endeudaron al club y dejaron de pagar durante más de diez meses a los jugadores. Al final, de vuelta al grupo X deTercera División.

Como no había dinero, el equipo estaba al borde de la desaparición hasta que llegó un señor inglés, Glenn Hoddle y asentó su escuela de jugadores en el Jerez Industrial a cambio de solventar la deuda. Según éste, el clima es idóneo para que sus alumnos mejoren y desarrollen un buen juego. Además, como están jugando en competición oficial, es fácil que vayan a verles ojeadores de toda Europa. El objetivo último, como no podía ser menos, es venderles a las mejores ligas, gracias a los años de crecimiento deportivo que hagan en Jerez.

Así las cosas, todos en el club son británicos salvo el entrenador, el presidente y dos jugadores (además de un tercero, que es portugués). El idioma de referencia es el inglés y todos los que no lo sabían ya lo están aprendiendo. Además, como los chicos viven por y para el fútbol, algo que se puede decir de muy pocos equipos de esta categoría, no han tardado en convertirse en líderes de su grupo y la ciudad ya sueña, por qué no, con tener al Industrial en Segunda B el año que viene si las cosas siguen igual de bien. Eso sí, nadie se acostumbra a ver en el campo a tanto pelirrojo y negro jugando con la camiseta a franjas azules y blancas del Jerez Industrial, un equipo que vive un milagro a ritmo de fish and chips. Pussar och kramar!

Leo una noticia en el diario El País y no doy crédito, aunque no sé de qué me sorprendo, como si no conociera ya el nivel de hipocresía al que puede llegar el ser humano.

Resulta que una sentencia ha condenado al diario El Mundo, su director y dos periodistas (aquí la gente no se aclara sobre si son ex redactores o colaboradores externos) a indemnizar con 60.000 euros a una pareja de pintores italianos a los que arruinaron la vida tras publicar que eran culpables de esconder a un criminal nazi. El fallo judicial señala, además, que todas las informaciones eran falsas y que no fueron contrastadas. De la noche a la mañana, un artista cotizado como Gaetano Pisano dejó de vender cuadros, y de eso hace ya cinco años. La sentencia obliga a borrar todo rastro en la hemeroteca del diario sobre la serie de artículos inventados, destaca el daño "irreparable" causado a la pareja y reprocha al periódico que "bastaba con acudir a sus corresponsales en Alemania o o nutrirse de fuentes de toda solvencia".

Lo más surrealista de toda esta historia es que uno de los dos redactores, Fernando García, procesado en otra causa diferente por escribir una serie de artículos en el mismo medio a favor de una banda de delincuentes, dirige actualmente CYNC, una empresa que ofrece limpiar la imagen de personas y empresas dañadas por los medios de comunicación. ¡Con dos cojones! ¿Qué será lo próximo? ¿Carlos Fabra creando una fundación para la lucha contra la corrupción?

Para empezar a dar hostias y no parar hasta expulsarlos del planeta... Pussar och kramar!

Poco a poco comienzan a filtrarse las fotos del calendario Dieux du Stade 2011, que, este año sí, vuelve a ilusionarme. Después de algunas ediciones, las últimas, bastante pobres, en las que las imágenes eran tan artísticas que aburrían, incluso apareciendo en ellas el merendable Julian Hans, parece ser que han vuelto a ponerse las pilas (quizás es que bajaron las ventas y ya no salían las cuentas, quién sabe).

De las fotos que he podido ver hay algunas que no termino de entender. Por ejemplo, este claro WTF!:


Sin embargo, hay muchas otras que nos permite soñar a los fans de siempre de estas iniciativas con gozar de un calendario excepcional, de esos que valen para forrar paredes, carpetas, oficinas e incluso convertirlos en fondos de escritorio. De las muchas que he podido ver en algunos blogs (hay hasta vídeo con el making off), me quedo especialmente con dos. ¡A ver qué tal son el resto! Pussar och kramar!

Ayer por la tarde me llamó el jefe de prensa de un bufete de abogados para agradecerme una entrevista que publicamos hace algunas semanas a uno de los socios fundadores. Debo reconocer que fue un placer hacerla, escribirla y, sobre todo, publicarla, porque el señor me maravilló. Ver a una persona de más de 60 años con una vitalidad como la suya, inquietud por hacer mil cosas, aprovechar cada minuto que tiene libre al máximo... es encomiable. Además, me gustó mucho que, a pesar de ser uno de los abogados más prestigiosos del país, dedique tiempo cada semana a ayudar y asesorar a quienes no se pueden permitir un bufete ni de medio pelo, y que anime a los empleados a hacer lo mismo, incluso estableciendo convenios para que puedan aprovechar horas de su jornada laboral para esa labor.

Hablando con el chico de prensa (por cierto, está más que merendable y yo no podría trabajar tranquilo con un jefe/compañero como él) me comentó que, por lo visto, el señor abogado está bastante enfermo de cáncer. Yo no tenía ni idea, y de hecho me pareció una persona muy sana a simple vista, todo el tiempo hablando de sus paseos en barco, sus competiciones de vela, sus paseos por la montaña... Así, la entrevista que le hice, en la que no se hablaba de nada de trabajo, y sí de su vida familiar, de sus aficiones, de sus pasiones... se la ha tomado como una especie de recapitulación y reconozco que me lo he tomado como un orgullo y una satisfacción personal y profesional.

No sé si seré el último o no en entrevistarle, pero sí que le he hecho feliz y que le ha encantado que publicáramos una foto bien grande de él con varias de sus nietas en la playa. Además, el texto, como está escrito en primera persona, como si hubiera sido el mismo abogado el que lo ha redactado (la sección es así, nos guste o no), es cierto que puede tomarse, salvando las distancias, como un canto a la buena vida que ha disfrutado, a las muchas pasiones que ha podido cultivar, y creo que pocas veces tenemos la oportunidad de hacer un epílogo como ése.

Aunque bien es cierto que enterarte de este tipo de noticias es siempre algo triste, el señor abogado no se imagina lo feliz que me ha hecho sentir. Pussar och kramar!

Hace ya bastante de mis clases de baile de Bollywood y he de reconocer que, a estas alturas, las tres coreografías que aprendí las tengo bastante olvidadas. Afortunadamente, hay vídeos de todas, por lo que, con un poco de esfuerzo y coordinación motriz, no necesitaría mucho tiempo en volver a refrescar mi memoria y bailar cual muchachote del Rajastán.

Ahora el rubio tiene en mente que nos matriculemos en otro tipo de baile muy diferente, pero mejor no digo nada hasta que no sea una realidad, porque llevamos bastante tiempo con el proyecto de apuntarnos y, por ahora, la pereza ha ganado por goleada. De hecho, también se lo lleva de calle (la pereza) cuando ronda por mi cabeza la posibilidad de volver a esos tiempos lejanos en los que frecuentaba ese centro de tortura llamado gimnasio, el único sitio que consiguió borrarme cada día la libido incluso delante de tíos increíblemente
buenorros que se duchaban en bolas delante de mí. En fin, que he de sacar fuerza de voluntad y no sé cómo, pero de eso siempre he andado más escaso que Zambia de pingüinos.

¿Y si pruebo de nuevo con Bollywood? Pussar och kramar!


Casualidad o no, lo cierto es que hoy 13 de octubre, en plena celebración del Día Mundial del huevo, pienso estrenar mi nueva minisartén para hacerme un huevo frito que no se lo va a saltar un galgo. Tenía ganas de tener una, sobre todo porque tengo la convicción de que servirá para ahorrar en aceite y espacio en el escurreplatos. Con esto de la dieta (que el huevo frito aparcará durante los minutos de ingesta), hay veces q sólo uso la sartén para saltear unas verduras o hacer algo a la plancha, y me sobra mucha sartén o el poco aceite que echo se expande más de la cuenta y parece como si no echara nada. Así, con un diámetro tan pequeño, solucionado el problema.

Tuve el honor de que Londonizado me acompañara a comprar la nueva minisartén (además de una segunda que tenía que reemplazar y que fue la excusa perfecta para, ya de paso, comprarme la pequeña) y los dos flipamos cuando vimos el precio al que se encuentran estos indispensables utensilios de cocina. Vamos, que me estoy planteando hacer un bazar de sartenes en la revista, porque si ese precio no es para calificarlas como producto de lujo... Las había por 70 y 80 euros; y no una o dos, sino prácticamente la mayoría eran igual de caras, sobrepasando los 40 euros. Sólo uno de los lineales eran precios decentes, alrededor de los 15-25 euros, que fue donde las compramos (y también las había megabaratas, pero no eran antiadherentes, ni resistentes, ni te daban la seguridad de que duraran más de un uso). Luego me di cuenta de que eran de marca blanca, de ahí que hagan juego con unas cacerolas que compré en su día en la misma tienda... Poco a poco, me hago con todo el juego.

En fin, que esta noche, un huevo frito, pero sin patatas, chorizo, chistorra, morcilla o cualquier cosa rica que pueda acompañarle habitualmente. Snif. Pussar och kramar!

Mirinda es el nombre de batalla bloguero de una compañera de la redacción que se ha decidido, justo ahora que parece que los blogs han muerto, a abrirse uno contando el día a día de la preparación de su boda. Supongo que, ante esta temática, más de uno habrá comenzado a bostezar y a pensar que menudo tostón de blog debe ser, sobre todo porque se imaginan a una redactora de revista femenina hablando de marcas, tendencias, drapeados y demás tonterías. Pues que sepan que se equivocan, porque el blog Se ruega confirmación no sólo está fenomenalmente bien escrito (menuda pluma maneja mi prima...), sino que consigue una cosa que difícilmente podemos lograr por mucho que lo intentemos: hace reír, y a carcajadas.

Me recuerda a los blogs de Lorzagirl y al de Proudstar, sobre todo porque la autora no tiene reparos en reírse de sí misma (lo cual tiene mucho mérito, sobre todo cuando sabe que el 90% de sus lectores actuales somos compañeros de otras revistas que queremos cotillear su particular travesía por el desierto hasta el altar); pero aún así creo que ha conseguido crearse un estilo propio bastante interesante y que engancha. Yo ya lo he puesto en mi Google Reader y no me pienso perder ni una entrada hasta mayo, que es cuando se celebra la boda. Además, me ha hecho mucha gracia haber descubierto, gracias al blog, que tenemos la misma manía en los hoteles: apagar todas las luces ante el riesgo de no dormir por culpa de la cegadora luz del stand by del televisor, la alarma anti-incendios o la rendija de la puerta.

Os animo a que os paséis por 'Se ruega confirmación' y conozcáis a Mirinda y sus aventuras. Pussar och kramar!

Hace algunos fines de semana, el rubio y yo pasamos un grato domingo en compañía de unos amigos con los que no sabemos pasarlo mal. Ellos también son pareja y tenemos bastantes cosas en común, por lo que se nos pasa el tiempo volando y lo que iba a ser un almuerzo acabó siendo todo el día haciendo cosas y disfrutando de un domingo diferente (una pasta que costó...).

El caso es que, tomando café en su casa, en un momento que tuve que ir al baño, vi que tenían un gel de ducha con el logotipo del Instituto Farmacéutico del Ejército, una institución de la que desconocía su existencia. Me llamó la atención y pensé que, como uno de ellos es militar profesional, lo habría cogido del cuartel, al igual que mis amigos azafatos hacen con las botellitas que sirven en los aviones y que luego se beben con gusto en sus fiestas. Pero no, resulta que lo había comprado en la Farmacia del Ejército, a un precio, además, muy ventajoso.

Entonces fue cuando me indigné. ¿Por qué los militares tienen una farmacia para uso particular a precios muchísimo más bajos y subvencionados que el resto? A mí me parece genial que el Ejército se nutra de medicamentos para sus filas, y que sean baratos, pero que éstos se queden en las enfermerías de los cuarteles y en los avituallamientos de las misiones bélicas. Lo que no me cabe en la cabeza es que, para su uso particular, el mismo que hago yo en mi casa, ellos lo puedan comprar mucho más barato. Y ojo, no sólo hablamos de paracetamol e ibuprofeno. Tienen de todo, desde geles a cremas para la dermatitis o el olor de pies, pasando por pastillas para el mareo.

Me parece un abuso por parte del Ejército y no se justifica de ningún modo que tengan esos beneficios exclusivos, especialmente cuando los soldados son profesionales que cobran un sueldo que les permite comprar fármacos en una farmacia convencional. Si fuera poco con las rebajas que le hacen en Renfe, cosa que tampoco entiendo, ahora también descuentos en medicinas... Ya les vale. Pussar och kramar!

Probar un hotel es como abrir una caja de bombones de los que sólo sabes que son de chocolate: te puedes esperar cualquier cosa. En mi caso, la única certeza es que es de cinco estrellas, por lo que se da por hecho una atención magnífica. Ahora, luego puede pasar de todo, para bien o para mal.

Este fin de semana estuve en el Hotel Villa Padierna Thermas de Carratraca, que está situado en un pequeño pueblito de la sierra de Málaga llamado, precisamente, Carratraca. Como no me pude leer el dossier previo, me fui para allá desconociendo que, en vez de un hotel boutique con spa, me iba a encontrar con un balneario de gran lujo, de orígenes romanos y mandado a construir como lugar de recreo por Fernando VII. Está pensado para que las personas ricas con ganas de recuperación y dieta pueden descansar, adelgazar o recuperarse de alguna enfermedad dermatológica (las aguas sulfurosas del balneario son buenas para la psoriasis y otros males), así que los menús son semicerrados, siempre con comida 100% sana.

Vamos, que sin pretenderlo, he tenido un fin de semana de desintoxicación total, comiendo muy sano y relajándome al máximo (masaje, terapias de agua en bañeras de hidromasaje, circuito termal, piscinas sulfurosas...). Qué mejor antesala para mi actual estatus de persona a dieta... Pussar och kramar!