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Hvad er klokken?

El rey de la casa


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“Miramos a la cerveza de masas como los primeros punks lo hacían con la cultura pop: con desprecio e irreverencia”, dice la contraetiqueta de Sink the Bismarck!, una de las aguas de cebada con mayor graduación o volumen alcohólico del mundo (41º, 57 €/33 cl), lanzada al mercado por Brew Dog Beer, una pequeña empresa artesanal escocesa. Su peculiar nombre (¡Hundamos al Bismarck!, en inglés) alude al enfrentamiento que mantienen con la alemana Schorschbräu para dilucidar quién ostenta el dudosamente meritorio récord de elaborar la birra más cafre (sic) del planeta.

Esta frenética carrera que trasciende cualquier ortodoxia cervecera se inició en 2007 cuando James B. Watt y Martin Dickie, dos veinteañeros "aburridos de las lagers y ales industriales que asolan Reino Unido", decidieron asociarse para fabricar lo que ellos mismos han bautizado como hardcore beers. "Brew Dog va de romper reglas, asumir riesgos, ofender a las corporaciones, inquietar a las instituciones y, lo primero y más importante, elaborar cervezas diferentes, plenas de sabor", proclama su página web. Los dos amigos tomaron como mascota a Bracken, el labrador color chocolate del padre de James, que aparece en toda su imagen corporativa –el perro, no el padre– y que es, por lo visto, un excelente catador. Montaron, gracias a un pequeño crédito bancario, una brewerie en Fraserburgh (que actualmente emplea a 14 trabajadores procedentes de seis países) y pronto dieron que hablar con su Punk IPA, considerada hoy la cerveza alternativa más popular de las islas británicas, y, sobre todo, con su Tactical Nuclear Penguin, de 32º.

¿Cómo se puede obtener una cerveza de semejante graduación? Pues llevando hasta el límite su elaboración para lograr un volumen alcohólico inicial del 10%. Después se madura durante ocho meses en barricas de whisky, con lo que el grado sube a 20º. Para alcanzar los 32º, se mantiene a una temperatura de -20ºC, de ahí que su nombre haga referencia a los pingüinos. "Esta es una cerveza extra fuerte y debe ser disfrutada a tragos pequeños, con una sensación de calma aristocrática, como se disfruta un buen whisky, un disco de Zappa o la visita de un fantasma amigable", advierten sus creadores. La repercusión mediática alcanzada con Tactical Nuclear Penguin fue excepcional.

En diciembre de 2009, los alemanes de la casa Schorschbräu lanzaron su SchorschBock de 40º a base de trigo. Nuevo récord que los escoceses batieron con Sink the Bismarck! Sin embargo, los teutones acaban de anunciar una segunda SchorschBock, en este caso de 43º, al grito de “los hombres de Franconia no nos vestimos como nenazas” y que se puede encargar en Internet por 99 € el botellín de 33 cl. La guerra por la cerveza con más grados de alcohol está servido y no parece tener fin... de momento. Pussar och kramar!



* Artículo de J. M. Bellver extraído de 'Fuera de Serie'.

"Gran persona debió de ser el primero que llamó pecado mortal a la pereza; nosotros, que ya en uno de nuestros artículos anteriores estuvimos más serios de lo que nunca nos habíamos propuesto, no entraremos ahora en largas y profundas investigaciones acerca de la historia de este pecado, por más que conozcamos que hay pecados que pican en historia, y que la historia de los pecados sería un tanto cuanto divertida. Convengamos solamente en que esta institución ha cerrado y cerrará las puertas del cielo a más de un cristiano". Pussar och kramar!

Gracias a Ladonna, me he enterado de un nuevo sabor de helado que han inventado en Jerez y que espero probar dentro de un mes. A priori, no parece que vaya a superar al de donuts, pero quién sabe... Sólo en Jerez saben preparar el mejor tinto con limón del mundo, a ver si en su versión helada está igual de rico. Pussar och kramar!

Esto pasa por dejar al personal shopper tomarse vacaciones. ¿Quién engañó a Iniesta para que se comprara ese bañador? ¿Acaso su familia no tiene ojos en la cara para ver que va hecho una piltrafa? ¿Son cosas mías o está completamente depilado? (y me da que lo poco que tapa ese trapillo también está completamente depilado) ¿Le gusta a Iniesta sentir el tacto de la tela con su piel y ponerse moreno sin marcas? ¿Se habrá puesto protección suficiente? (está muy blanco como para no ponerse nada) ¿Dónde está Ibrahimovic que no le pone cremita? Me da que voy a tener que ir yo personalmente a poner las cosas en su sitio y quemar ese bañador. ¡En bolas ya! Pussar och kramar!

Este verano me ha dado por pedir sandía de postre en los restaurantes. Al rubio no le gustan, o no le hacen mucha gracia, así que paso de comprarla, que yo con una rodaja voy servido. Sin embargo, después de encontrar en Internet esta foto, me empiezo a plantear el comprar una grande y jugosa sólo para mí. Creo que es la primera vez que la imagen de una fruta me provoca tantas ganas de hincarle el diente. Pussar och kramar!

Los últimos fines de semana los hemos pasado en Aranjuez visitando a unos amigos que acaban de tener un bebé. Tiene algo mágico y especial coger en brazos a una persona de apenas tres semanas de vida y más si resulta que le encanta tu colonia y se encuentra muy a gusto echada encima de mi pecho. Sus padres han tenido suerte, ya que es muy tranquila y casi no llora. Si tiene hambre, mientras está listo el biberón, con cogerla un poco es suficiente para que se calme. Sin embargo, este truco no durará mucho y hay que encontrar cuál es el que hará que la pequeña se quede dormida rápidamente.

Según me cuentan, la fórmula para que yo me durmiera de bebé era poner una cinta de Los Pitufos. Mi hermano, en cambio, mucho más folk, sólo caía roque si mi padre silbaba, mientras le mecía cual paso de Semana Santa, el 'Himno de la Virgen de la Amargura'.

El caso es que la cinta de Los Pitufos desapareció al poco de nacer mi hermano. Hubiera seguido durmiendo el sueño de los justos si no fuera porque un día a mi padre le dio por coger una cinta vieja de Simon & Garfunkel. En su interior, una cassette blanca, sin pegatinas. Al ponerla, en vez del 'Mrs. Robinson', se escuchó al Padre Abraham... Hasta la era digital, en mi casa no se escuchó al dúo de Nueva York... Pussar och kramar!

Ayer me encontré por casualidad con una amiga de la Facultad. Fue en el trabajo. Salía yo del almacén de la revista y ahí estaba, al lado de la puerta. Fue ella la que me reconoció primero y la que más flipó, porque verme salir de detrás de una puerta gigante de hierro azul petróleo no es algo que se vea a diario. La cosa es que yo también me quedé sorprendidísimo... una sensación que dio pie a una inmensa desazón, incomodidad y, por qué no decirlo, pena.

Me explico. Ella no era una amiga más de clase. Se podría decir que éramos uña y carne en bastantes aspectos. Profesionalmente, teníamos una química y coincidíamos tanto, que trabajar en equipo era convertirnos en una única máquina. Además, en asuntos personales,también nos teníamos el uno al otro si hacía falta, como, por ejemplo, acompañarlos a pruebas de sida o en esas depresiones múltiples por las que pasa cualquier jovenzuelo. Ella conocía muchas intimidades mías, así como yo suyas. Decir que no éramos grandes amigos es faltar a la verdad.

Tras la carrera, seguimos el contacto. Durante años, nada cambió, salvo la distancia. Pero no fue ésta la que, de un plumazo, se cargó todo lo que había. De hecho, fue volver ella a Madrid, a intentar una vez más su sueño de hacer televisión, y perderse del mapa. Nada hay más complicado que mantener una amistad cuando una de las dos partes no está interesada. Al final, la otra, por mucha paciencia que tenga, acaba tirando la toalla. Y eso es lo que hice.

Sin embargo, eso no quita que no me dé pena, porque los sentimientos eran reales. Ayer me petrificó que su actitud fuera la de una vieja compañera, como si se hubiera encontrado con alguien con el que hubiera tenido un contacto muy superficial durante la carrera. Me sonrío de verdad, me preguntó qué tal estaba y todo eso, pero yo sólo quería salir corriendo. No lo puedo evitar, si alguien se va de mi vida por su propio pie, lo siento mucho, pero nada de hacer como si no hubiera pasado nada.

Afortunadamente, estaba de visita por mi empresa, por lo que no creo que la vuelva a ver en mucho tiempo. No creo que pudiera llevar bien que estuviera allí de diario, me tendría que obligar a volver a ser 'algo', una mínima amistad, porque lo contrario me jodería bastante. Y sé que la culpa de todo esto es mía, porque no supe ver en qué momento nuestra amistad dejó de interesarle en los mismos términos que a mí. Lo peor es que pensaba que tenía bastante bien enumerados los cadáveres que llevo a la espalda. Ayer me di cuenta de que hay más de los que yo creía. ¿Alguien tiene el secreto para deshacerse de ellos? Pussar och kramar!

Si hay un tipo de personas que me pone furioso es la que presume de ignorancia y de tener un cerebro digno de batracio. Es cierto que la radiografía media de un español entre 20 y 40 años no muestra un tipo intelectual, sino más bien alguien al que sólo le mola el fútbol, la prensa del corazón y emborracharse cada vez que salga de fiesta, pero de ahí a no cortarse en mostrar al mundo su condición de bobo mayor...

Un futbolista apellidado Capdevila se ha ganado a pulso entrar en el Olimpo de los imbéciles. En una
entrevista en 'Público' se jactó de no ser de esos que mienten diciendo que su libro favorito es 'Los pilares de la Tierra', como otros muchos compañeros alérgicos a la lectura, y de no tener problemas en admitir que nunca en su vida ha leído un libro... que para eso es "el típico macho español". Espero que cada día dé gracias por haber tenido la suerte de saber jugar bien al fútbol y que alguien se fijara en él, porque de currito, con semejantes miras tan cerriles, no hubiera pasado de reponedor...

Aquí transcribo algunas perlas:

11. ¿Qué tipo de televisión consume? Variado, depende de la hora, a veces telebasura o programas como el (sic) Password.

13. ¿Qué prensa lee? Deportiva o del corazón.

14. ¿Se ha traído algún libro a la concentración? ¿Cuál fue el último que leyó? Ninguno, no creo que me haya terminado nunca un libro.

18. ¿Utiliza cremas? ¿Se cree metrosexual? No me hacen falta, no soy metrosexual, soy el típico macho español.

20. ¿A qué personaje público admira? A los Barricada.

Este año vuelvo a tomarme unas largas vacaciones. Y no son largas porque así lo quiera yo, sino por que la coyuntura económica obliga. Como medida de ahorro, mi empresa ha decidido que la revista no salga durante cinco semanas seguidas (en vez de la cuatro de agosto habituales, con el consiguiente ahorro en papel e impresión), así que no hace falta que nos vean el pelo por la redacción en todo ese tiempo. Entre días libres, convenio y demás, al final no será necesario ir para hacer el paripé, que era nuestro mayor temor (o peor aún, que nos pusieran una semana en la redacción de otra cabecera...).

Como son muchos días, he aprovechado para llenar el calendario de viajes... Lo reconozco, me encanta eso de planificar, reservar vuelos, buscar ofertas de hoteles... Disfruto como un niño pequeño, aunque eso no quiere decir que alguna vez me líe y me pase como ayer, que reservé un hotel para una escapada que hago con el rubio en noviembre (compré varios billetes aprovechando la oferta de Iberia para twitteros) y, en vez de poner la fecha correcta, puse la de un viaje a Jerez que tengo previsto para octubre. Al final, no pasó nada, porque pude cancelar la primera reserva sin coste alguno y hacer una nueva para las fechas correctas (y encima me salió unos 50 euros más barato que el precio de octubre), pero me da mucha rabia meter la pata así.

Eso sí, aprendí la lección, así que toca sacar el bloc de notas y poner todos los viajes en limpio, al menos los de este verano. Así podré tenerlo todo claro de un simple vistazo...


Pues sí, pedazo de vacaciones que me voy a pegar. Por un lado, Colombia. Allí viven dos amigos (uno en Bogotá y otro en Medellín) que llevan siglos invitándome, y por fin nos hemos decidido. Después, descansaré del ajetreo en Jerez y sus playas cercanas, dejándome mimar por mi madre y tapeando a precios más que populares. Por último, me vuelvo a Belgrado, pero esta vez con el rubio, que me hace mucha ilusión enseñarle una de las ciudades que más me han fascinado (ahora hay vuelos directos con Spanair desde Madrid y Barcelona por poco dinero; es una oportunidad genial porque en poco tiempo se convertirá en otra Praga y será impracticable, a reventar de turistas). En fin, que me espera un buen verano. Pussar och kramar!

Hay veces que mi navegador de Internet, sin que yo pueda entender cómo, termina en una de esas páginas llenas de fotos de chicos con ganas de mostrar carnaza. Es cierto que la gran mayoría provocan en mi sensaciones que mezclan deseo, placer, fantasía, gritos, aullidos, suspiros, ojos en blanco, vahídos... Pero siempre hay un porcentaje de imágenes, bastante alto para lo que uno espera de ese tipo de páginas, en el que lo que se te viene a la cabeza es un WTF! ¿Quién le ha dicho a ese que puede ser modelo?

Y no, no me refiero a que te gusten más peludos, más delgados, menos musculosos, más pecosos, menos pelirrojos, más chinos, menos bajitos... No, hablo de gente que es FEA sí o sí, que no despertaría un suspiro de deseo ni al más desesperado, que si ligan será por mil razones diferentes a su físico. Sí, es cierto, en gustos no hay nada 'objetivo', pero igual que hay guapos que lo son, independientemente de que te atraigan o no, también los hay feos de solemnidad, ésos que ni de coña pueden ser calificados como 'resultones'.

Afortunadamente, uno de mis fetiches sexuales, el impresionantemente macizo Robert Hoffman, ha sabido plasmar mi teoría en una canción... Pussar och kramar!

Este blog tiene una clara vocación de servicio público. Así, hoy toca prevenir a los lectores de lo pernicioso de los cereales de desayuno Choco Flakes de Cuétara. Bajo la apariencia de una galleta bastante grandota rellena de bolitas de cereales chocolateados se esconde un arma de destrucción masiva.

Sí, cuando pensábamos que con el Bowaka ya se había alcanzado la cota máxima de hiperglotonería, van los de Cuétara y se sacan de la manga un producto que debe ser droja o algo así porque su nivel de adicción es extraordinariamente preocupante, hasta el hecho de que uno de nuestros intrépidos y arriesgados corresponsales ha sido capaz de acabarse un paquete en menos de 24 horas, de cuatro sentadas. Los resultados, un dolor de barriga bastante incómodo durante toda la tarde del domingo y un total de 2038 calorías ingeridas sin venir a cuento y, por supuesto, que no fueron quemadas posteriormente con unas cinco o seis horas de ejercicio intenso, que es lo que calculo que debía haber hecho falta para hacer olvidar al cuerpo tamaña debilidad ante el pecado de lo dulce.


Los muy mamones han puesto el precio de la bolsa de 450 gr. a menos de dos euros, así que toca ser fuertes, ya que es bastante fácil caer en la tentación. Luego que no se diga que no lo advertí... Pussar och kramar!

Me da mucha envidia la gente con chispa, capaces de hacer, con apenas un sólo gesto, que te mueras de risa. Buenos ejemplos son los que hacen de su propia dirección de correo electrónico un chiste o un guiño simpático.

Aún recuerdo la primera vez que me pasó. Fue hace muchos años, 1998 ó 1999, con Internet dando sus primeros pasos. En aquel entonces, trabaja en las Oficinas Generales de mi Universidad y los alumnos que perdían el carnet y solicitaban uno nuevo podían dejar su mail para que se les avisara por correo electrónico de que ya estaba listo el nuevo, sin necesidad de que vinieran cada dos por tres a preguntar si lo teníamos o no. Me quedé ojiplático cuando leí laplayaestabadesierta@xmail.com


No dejo tampoco de sonreír cuando veo mails como lodepaco@xmail.com / escribearamon@xmail.com / diseloajose@xmail.com / elcorreodejuan@xmail.com


Sin embargo, la palma se la lleva mi amigo Ricardo. Es tan bueno buscando direcciones divertidas e imposibles de olvidar que algunos de sus conocidos le han pedido incluso que les abra cuentas. Es genial. Estos son algunos ejemplos:

ledijolasartenalcazo@xmail.com
puesandaquetu@xmail.com

quesiquieresarrozcatalina@xmail.com

nopormuchomadrugar@xmail.com

Brava! Me encanta. Pussar och kramar!

Ayer me tomé el día libre para poder ir a renovar mi carné de identidad. Acabó siendo una de las jornadas más bien aprovechadas y maratonianas en mucho tiempo. Para empezar, me levanté a la misma hora de siempre, con la intención de irme con el rubio a La Antequerana a desayunar unos buenos molletes de jamón con tomate. Hacía siglos que no desayunábamos fuera los dos...

Luego, al centro. Compré un regalo para mi amiga Patricia y unos zapatos de verano en Camper, que sólo tenía zapatillas para estos meses y quería algo más arregladito. Mas tarde, quedé con Maggie para renovarme el DNI, que resulta que tiene un mucamo que se encarga de estas cosas y tuvo a bien hacerme el favor (lástima que se hubiera cogido él también el día libre; el que le sustituía resultó ser un señor con sangre de horchata). Aproveché para visitar un poco el hemiciclo del Congreso de los Diputados, el bastón de Salmerón y ver, de refilón, a José Antonio Alonso (me lo encuentro siempre que voy al Senado o al Congreso, no ha fallado ni una), Elena Salgado (me pareció más guapa que en la tele) y Soraya Saénz de Santamaría.

De allí, corriendo a la embajada de Estados Unidos a una presentación de Ralph Lauren. Era interactiva, así que tuve que hacer algunas cosas en wii (mi primera vez, no había cogido un mando de esa consola en mi vida). No estuve mucho tiempo, el suficiente para enterarme de las nuevas colonias (la que más me gusta es la número 2) y saludar a algunas amigas. Tenía prisa porque no quería que me cerraran la tienda de Lacoste de Ayala, que tenía que ir a comprar unos polos. De allí, a tomar un respiro con un buen granizado de limón y té verde en Starbucks.

Había quedado a comer en O'Cruceiro con Patricia. El regalo le encantó y comimos un pescado formidable (yo pedí mero). La charleta fue fenomenal, pero de verdad, de esas que se pasa el tiempo volando. ¡Y tanto! Cuando nos dimos cuenta, era la hora en la que había quedado con el rubio en El Corte Inglés de NNMM para comprarnos un colchón nuevo. De paso, nos hicimos con una paletilla de jamón que vamos a regalar este finde a nuestra amiga Elena, que acaba de parir.

Luego, a casa a cambiarnos de ropa, previa ducha, y volver a salir para el centro, que habíamos quedado a cenar en Public con mi prima Marta, que está pasando unos días a Madrid. Para entonces, mis pies ya no eran una masa uniforme de carne, músculos y huesos, sino más bien unas natillas. Regresé como pude a mi casa, a mi cama, a ese colchón de mierda que vamos a cambiar la semana que viene y a dormir, que me lo había ganado.

En total, ayer me gasté una pasta gansa, pero qué bien me lo pasé y cómo lo disfruté. Ahora, no vuelvo a tener un día así en mucho tiempo... Pussar och kramar!

Acabo de recibir los resultados del Test de Intolerancia Alimentaria. Aún no sé si calificarlos como D.R.A.M.A o como 'experimento simpático que quiere trastocar mi vida de arriba a abajo'. Todo comenzó por mi curiosidad por saber si me detectarían alguna reacción extraña a algún alimento exótico... pero maldita la hora. Me lo han hecho los chicos de Sanitas, que clasifican cada producto en cuatro colores: tolerados, poco recomendados, nada recomendados y prohibidos.

En lo que respecta a las
verduras y hortalizas, todas son toleradas. ¿Todas? No, hay una pequeña aldea gala que resiste: el pimiento. Señores de Sanitas, resulta que no soy Sin Chan y que me ENCANTA el pimiento, así que, ese amarillo lo voy a interpretar como un lima verdoso... En cuanto a las legumbres, que ni me acerque a las judías de soja, los guisantes ni las lentejas. Esto no representa mucho problema porque guisantes como poquísimos y siempre puedo sustituir las lentejas por judías o garbanzos.

El problema surge con los lácteos y los cereales. ¡Soy intolerante a la leche de vaca, al queso de cabra e incluso a los huevos! Pero es que, además, me quieren quitar ¡el trigo, el centeno y el sésamo! Vamos a ver cómo se lo explico a los señores de Sanitas. Resulta que mi civilización se ha formado como tal teniendo como referentes la leche de vaca y el trigo. Me sentiría completamente desnaturalizado si dejo de comerlos, así que ¡tururú! Muy bebidos están si quieren que los sustituya por leche de búfala, mijo y tapioca.

¿Y qué me dices de las especias? Pues todas toleradas menos la pimienta y el curry (es decir, que no me dejan pertenecer ni a mi civilización ni a la de Oriente). Eso sí, a cambio, todas las frutas y las carnes están en verde, y del mar sólo he de dejar al lado las almejas, la langosta, el mejillón y las ostras (salvo la langosta, que aún no he podido comerme una, pero que juro que lo haré más temprano que tarde, el resto sé que no me gustan, así que plim).

La buena noticia es que no debo dejar de comer nueces de macadamia, que me encantan. Sin embargo, veo tan complicado (de nuevo por razones culturales y sociales) dejar a un lado las almendras y los piñones sin ser alérgico... Es como el párrafo donde pone que el cacao, el arroz y los pistachos, mejor guardados. ¿Esto es un chiste? ¿Yo sin comer chocolate y arroz? Ya, claro, sí...

El texto se acompaña de una dieta que, para seguirla, hace falta ser rico y tener servicio para que te cocine. Resumiendo, que lo que he conseguido es tener un motivo más para sentirme algo más culpable cuando coma cosas prohibidas los días de bajón... Pussar och kramar!

El sábado, por casualidad, tenía puesta la tele y estaban echando unos capítulos de una serie de la que había oído hablar pero que nunca llamó mi atención. Se llama 'La pecera de Eva' y la protagoniza una chica que estuvo en 'Los Serrano', Alexandra Jiménez. No sé muy bien cómo pasó, pero me enganchó. No cambié el canal, seguí viéndola hasta que acabó el capítulo y me pareció muy original, sobre todo en lo que respecta al montaje técnico del metraje, con una superposición de historias paralelas muy interesantes.

También por casualidad, leí poco después, antes de comer, que TeleCinco había comenzado a emitir la serie desde el primer capítulo ese sábado. Es decir, que lo que vi fue el comienzo de la historia, y no algo ya empezado como imaginaba en un principio. Así, entre en la web de la cadena y comencé a ver capítulo tras capítulo, hasta engancharme del todo. De hecho, he pasado todo el fin de semana viendo las historias de Hugo, Nacho, Fernando, Olivia, Maca...

Cuenta la historia de una psicóloga de instituto y sus pacientes. En cada capítulo salen tres o cuatro chicos. Van rotando y de vez en cuando aparecen nuevos, otros se retiran... por lo que el guión no pierde ritmo ni se eternizan los casos. Hacía mucho que no seguía una serie española y como los capítulos no duran más de 20 minutos, en breve me pondré al día. Además, he tenido que tragarme muchos prejuicios, ya que salen muchos adolescentes y ninguno en bolas o enseñando carnaza como era de esperar; y la banda sonora está cuidadísima, de mano de La Musicalité. Chapeau! Pussar och kramar!

Quizás tengo algún lector futbolero y me puede solventar una duda que tengo. ¿Por qué el portero de la selección española de fútbol es Casillas de forma indiscutible? Es decir, ¿por qué no juega Víctor Valdés del Barça? Si miramos las estadísticas de la pasada liga, en la que ganó el equipo catalán, a Valdés le metieron 11 goles menos que a Casillas. ¿Por qué entonces dicen que Iker es mejor portero y lleva el dorsal 1? ¿O no se merece Valdes ese puesto? ¿No pueden rotar? ¿Y qué pinta Pepe Reina en todo esto? Vamos, que para ir de showman comparsero, mejor no ir... Pussar och kramar!