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El rey de la casa


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No sé cómo se llama el franchute (y lo he buscado durante un buen rato), pero protagonizó el momento más hormonal de toda la final de Eurovisión. Porque sí, el noruego estaba para ponerle un piso, pero como el corista francés, ninguno. Si a mí ya me puso perraco cuando le vi con la camiseta de rayas, no digo nada cuando se la quitó para hacer de maorí... Vamos, que cuatro países así en la final y tengo que pedir ayuda médica (ahora me alegro de que no pasara el búlgaro, fíjate). Pussar och kramar!

Adoro Eurovisión. Me encanta y ser eurofan creo que forma parte de mi ADN por cómo vivo cada año el Festival. Así, verlo humillado por un personajillo me duele, me llena de rabia, de ganas de querer abofetearlo y apalearlo hasta que me canse (no, no hablo de Uribarri, ya que seguí la final por la RTP, que mi médico me ha prohibido oír el chocheo del viejo, y no sé exactamente que exabruptos soltó esta vez). Pero tengo la suerte de poder cambiar el chip con rapidez, así que todo quedó olvidado en cuanto cantaron Albania e Islandia, que lo bordaron (ya es mala suerte que mis dos favoritas actuaran seguidas).

Que haya ganado Alemania es digno de festejar. Un país del Big Four que no sólo lleva sin ganar desde 1982, sino que no consigue un puesto decente desde hace siglos. Además, con una canción que me gusta y que creo que es digna del premio. El resto del top se me viene un poco a desmano. Dinamarca no mereció pasar a la final por plagio y creo que es exagerado el puesto de Turquía y Bélgica, pero entiendo que se vote por ellas porque enganchan, cada una en su estilo. El puesto 15 de España, aunque sepa a poco, creo que está bien. No era una canción exageradamente buena, pero sí debió estar por delante de Rusia, Serbia (qué floja estuvo su actuación; esperaba más) o Ucrania.

El punto triste de la noche fue la pésima posición de Islandia, que puso a la gente en pie, y Noruega, un vozarrón en una canción fantástica y que creo que salió perjudicada por actuar la tercera (además, los de la NKR le dieron muy poco chance, a pesar de ser los locales). Nunca había visto tan guapo al cantante, aunque para guapo, el corista de Francia (la mamma!). Creo que los galos hicieron el mejor show de la noche, el más divertido, pero con una canción que no merece la pena. Y qué decir del Reino Unido. Le he cogido cariño a Josh, el cantante, así que me dio mucha pena que quedaran los últimos.

El año que viene, Berlín, Colonia o Hamburgo (en 1983 se celebró en Munich) acogerán el Festival. Seguro que será de los mejores que se recuerden y nosotros NO llevaremos a Coral. Pussar och kramar!

¿Quién dijo que la segunda iba a ser la semifinal más potente de Eurovisión? Para mi gusto, ha sido muy floja, con bastantes canciones perdiendo potencia con respecto a la versión en estudio. Encima, los resultados no han acompañado. ¿Cómo es posible que se haya quedado fuera Croacia? Es una PEDAZO de balada y que se haya clasificado Chipre o Dinamarca en su lugar me parece aberrante. Ahora, que lo de Suecia... ¡fuera de la final por primera vez en su historia! A ver si así aprenden y vuelven al schlager, que los inventos no les hace obtener muchos puntos.

Me alegro mucho por Irlanda (a la que pronostiqué el triunfo hace meses) y Rumanía. La sorpresa de la noche fue Georgia (si no contamos que Holanda acabó divirtiéndome y todo) en lo positivo. En lo negativo, además de lo de Croacia, pues me dio pena por Lituania. De todos modos, al igual que Turquía, Armenia o Azerbaiyán, los lituanos estuvieron bastante por debajo de las expectativas. Ahora, que el cabreo por Dinamarca, Chipre e Israel... Me esperaba que los hebreos pasaran porque a mucha gente le gustaba la canción (no a mí), pero lo de Chipre... ¿Qué es eso? ¿Ellos sí y Suecia o Croacia, con baladas mil veces mejores, no?


En fin, sólo queda esperar al sábado y ver qué pasa con mis nueva configuración de favoritas: Albania, Islandia y Alemania. Pussar och kramar!

He llegado a la conclusión de que disfruto mucho más las semifinales de Eurovisión que la propia final, y es que entre que los resultados se dicen bastante rapidito y que se clasifican diez países y no sólo un ganador, suele haber un poco de alegría para todo el mundo. Ayer disfruté mucho viendo la que supuestamente es la semifinal más floja de este año, lo que eleva mucho mis expectativas para mañana jueves.

A las 21.00 horas ya estaba frente a la señal de Eurovision.tv (me niego a seguir ninguna retransmisión de Uribarri, un tipejo impresentable que es la deshonra del festival en España y que no merece más que insultos, así como un retiro permanente que nunca llega), pero no coordinaron bien el sonido con la imagen, así que pasamos al plan B, que consistía en ver la retransmisión a través de la NRD alemana. ¡Qué delicia de comentarista! Hablaba poquito y apenas para decir quién tocaba y poco más.

El primer gran aplauso de la noche fue para Finlandia. Me encantó la actuación. De hecho, me gustó tanto que confieso que fui a por mi bandera finlandesa (sí, tengo una) y no me despegué de ella durante el resto de la semifinal. Un chasco que al final no lograran el pase. El segundo fue para Serbia, que es nuestro país fetiche porque, a pesar de que la canción no es muy allá, cada vez nos divierte más y más. Ahora, nada como el aplauso para Albania o Islandia, que lo hicieron genial ambas. Como suele pasar siempre, hay canciones que me gustaban y se desinflaron (Eslovaquia y Letonia) y otras que me eran indiferentes y me convencieron (Macedonia, Portugal y Bélgica). Y claro, cuando dijeron el resultado, me cabreé mucho con Rusia y Bielorrusia (Bosnia y Moldavia me daban un poco igual si se clasificaban o no).

La infografía de la NRK se merece también que me quite el sombrero. SOBERBIA. Me sirvo de ella y, más o menos, resumo la noche de ayer así...


Pussar och kramar!

Hoy se celebra la primera semifinal de Eurovisión. Diez países se clasificarán para la final del sábado, y espero que entre ellos estén mis dos favoritas, Finlandia y Albania, así como Eslovaquia, Letonia e Islandia. Sería la primera vez que Eslovaquia se clasifica para una final... Tengo curiosidad por saber si pasará Rusia, que lleva una mierda y no se lo merece, y tampoco lo tengo muy claro con Serbia, que al final, con la tontería, me está haciendo gracia la canción. Los que sí parece que tienen casi seguro el visado son Grecia e Islandia...

Por cierto, que cuentan desde Oslo que está haciendo un calor propio del verano mediterráneo, así que los eurofans esperan que algunos de los participantes se animen a dejar en el hotel la camiseta. Total, ni que fuera la primera vez... Pussar och kramar!


Lo bueno de que Madrid acogiera la final de la Liga de Campeones es que la ciudad se llenó de bávaros, muchos bávaros (bien, bien y bien). Lo malo, que también llegaron (aún más) italianos gritones, horteras y egocéntricos (sí, ya vale de redundancias). Para muchos chicos con ganas de intercambios culturales, el centro de la ciudad repleto de ambas aficiones abría un sinfín de oportunidades. Se notaba que los cazadores iban sobre todo por los alemanes, que suelen beber mucho (y ya se sabe que los borrachos tienden a exaltar la amistad con rapidez) y resultaban más exóticos. Pero también había muchos italianos que eran presa fácil a capturar durante el fin de semana. La táctica estaba clara, dejarles pasear por el centro para, en cuanto cayeran en territorio comanche, capturarles y mostrarles los encantos y la buena a-cogida local.

Para muchos, y no voy a dar nombres, fue el mejor entrenamiento posible de cara a las celebraciones del Orgullo Gay, que son dentro de nada y hay que llegar a ellas lo más en forma posible. Además, como estamos en crisis y se trata de que el turista se deje sus divisas (cuantas más, mejor) en nuestros hoteles, restaurantes, tiendas... estoy convencido de que nuestros cazadores dieron todo de sí para quedar como auténticos machotes irresistibles y muchos de los aficionados del Bayern e Inter vuelven a Chueca en breve... ¡Que esto sólo lo arreglamos entre todos! Pussar och kramar!


Ayer hubo visionado en casa de las canciones de Eurovisión. Juanjo y Elena (ella embarazada de ocho meses) vinieron a cenar pizza del Dominick's, que ella estaba antojada, y, de paso, hicieron sus pronósticos para el Festival. Lo lógico sería que su opinión fuera una más, pero si tenemos en cuenta que Juanjo suele dar en el clavo sobre qué canciones quedan bien y cuáles no, salvo algunos fallos estrepitosos como el de Estonia en 2005, hay que tomarse muy en serio sus palabras.

Según Juanjo, la ganadora será Islandia. Dice que lo tiene todo y en eso coincide con muchos eurofans. Como balada, se quedan con Croacia y, de las grandes favoritas, prefieren a Alemania antes que Azerbaiján. También les gustó Eslovaquia y Albania (ésta última sobre todo a Elena, que escogió al cantante noruego –el de arriba– como Mister Festival) y no confían demasiado en 'Algo pequeñito'...

Lo que no me explico es cómo degeneró tanto la noche para que acabáramos oyendo a El Príncipe Gitano y su particular 'In de gueto'. Miedo me da como esto sea una premonición de lo que llevaremos representando a España en 2011. ¡Qué tiemblen los eurofans! Pussar och kramar!

Recuerdo las primeras veces que entre en el Virgin de los Campos Elíseos o en las increíblemente gigantes tiendas de discos de Londres. No podía evitarlo, me acercaba a la sección de cine de temática gay y sentía mucha envidia. Sí, porque esos franceses podían ver cientos de películas con una trama homosexual, bien propia o en inglés subtitulada. ¿Qué teníamos en España? ¿Nada? Poco, muy poco... y pagando una millonada en tiendas tipo Berkana por un DVD que ni incluía subtítulos ni nada.

Poco a poco, empezamos a ver la luz, aunque seguimos muy lejos de esos países. Ayer fui a ver la película 'Madre amadísima'. Ver cine andaluz, en andaluz y con la esencia de mi tierra, es poco frecuente, pero que encima se toquen, aunque muy por encima, temas tabúes como el del mariquita de pueblo, la locaza andaluza que tiene más de folclórica acelerada e histriónica que de persona normal o la hipocresía que reína entre las hermandades ultracatólicas y los cofrades gays.

La película no es una maravilla y hay cosas que están un poco almibaradas, tanto en el diálogo como en la trama, con espacios en blanco que no terminan de encajar en lo que sería la vida de un homosexual de pueblo en los años 50 y 60. Eso sí, pocas veces me he reído más en un cine que con las escenas del protagonista con su amigo Paco 'el Girasol' en la mili. Impagable.

No creo que siga en cartel mucho más tiempo, sobre todo porque esta semana sólo la ponían en dos cines de Madrid y más señal apocalíptica que eso... De todos modos, os animo a que le echéis un vistazo, no os aburrirá. Pussar och kramar!

Lo que hace años nos habría parecido normal en una parrilla televisiva, ahora es un impensable. Un claro ejemplo sería la programación infantil. La llegada de canales temáticos para niños, la lucha encarnizada por las audiencias (sea la franja que sea), las videoconsolas, la popularización de Internet, la bajada de la tasa de Natalidad... no faltan razones para que los programas para niños prácticamente hayan desaparecido de la televisión generalista. ¿Alguien se imagina que alguna cadena ponga este 2010 una serie de dibujos de media hora después de los informativos de sobremesa del fin de semana? ¿Y a las 19 ó 20 horas de la tarde entre semana como pasaba con 'Campeones'? Es que ya ni a las cinco o seís de la tarde saldría rentable.

¿Es que los niños ya no ven la televisión? Obviamente, es la pescadilla que se muerde la cola, ya que, si no les ofrecen una programación que les interese, no van a perder su tiempo con diarios de Patricia, asesinatos en Gente o concursos dirigidos a adultos. Al final, los únicos que sí lo hacen son los bebés, que no pueden decidir por sí mismos jugar a la consola o ponerse con Internet y que ven lo que sus padres quieren (por lo normal, películas en DVD). De ahí que los éxitos infantiles en TV generalista en los últimos años sean 'Las tres mellizas' o 'Pocoyó', dirigidos a un público menor de 5 años.

Ante esta falta de series y dibujos, me pregunto qué cantarán estas nuevas generaciones durante esas juergas universitarias muy pasadas de rosca en las que la exaltación de la amistad da paso a la de la infancia. Porque ellos no tienen ni a Dartacán, ni a David el gnomo, ni a Oliver y Benji, ni a Willy Fogg... Pobrecillos. Pussar och kramar!

Cuando leí el siguiente twitt de Di, se me vinieron a la mente dos refranes: 'el hábito no hace al monje' y 'en casa del herrero, cuchara de palo'.

Nuestra bloggera de moda preferida daba de nuevo en el clavo. Hay que tenerlos bien puestos no sólo para autoincluirte en una lista de los mejores vestidos, sino para hacerlo cuando en tu armario sólo hay porquerías. Y es que ser editora de moda de Vogue no implica que tengas que tener buen gusto vistiendo, ni siquiera que sepas de qué va eso del gusto. En serio, ¿cómo alguien pudo contratar a Anna dello Russo para que explicara a las lectoras de una revista lo que se lleva y lo que no? ¿Es que nadie le puede decir que hay algunos trajes que, mira, como que no?

Pues eso, que para mí este fantoche no tiene ninguna credibilidad como para hacer listas de los mejores/peores vestidos, y mucho menos si tiene la desfachatez de ponerse a ella misma como ejemplo. Es cierto que la mayoría de las grandes periodistas de moda visten bastante cutrillo. Me explico, no horteras o como payasos de circo, sino demasiado de trapillo, ropa muy normal, como si se dedicaran a otro sector. Y eso es más que plausible, porque ni los sueldos acompañan ni hay que vivir la moda 24 horas del día, pero lo de la señora Dello Russo es para que la encierren... Pussar och kramar!

Sí, ya sé que lo he compartido en el Buzz, pero por más que lo leo, sigo sin palabras. No sé si realmente ha ocurrido o no, si la historia de Álvaro C. es verdadera o un pasaje literario muy original, pero qué más da. En el cine o en el teatro, cuando los actores lo hacen tan bien que te crees que sus personajes existen y sufren/disfrutan de verdad, también me emociono. ¿Por qué no va a conseguirlo un texto, aunque sea un crucigrama? Sigo teniendo los vellos de punta. Lo siento, pocas cosas hay peores que el que te deje la persona a la que quieres. ¿Acaso nos enseñan a que no nos duela? Pussar och krammar!

Ayer sentí envidia, mucha, de las personas que se dedican a componer las portadas de los principales diarios de este país. No recuerdo un día con tantas noticias de primer orden como las ocurridas ayer 12 de mayo. ¿Cómo jerarquizarlas? ¿Cómo decidir qué es lo más importante, con qué criterio? Como se suele decir, no cabe todo en un A3, y mucho menos con el cuerpo necesario.

Por un lado, los recortes anunciados por el Gobierno para superar el déficit eran la primera plana económica; pero qué decir de la resolución del Tribunal Supremo con respecto a Francisco Camps, sin duda una bomba política (aunque hubiera sido más bombazo que hubiera dimitido, él y Rajoy, claro). Tampoco ocurre a diario, afortunadamente, que haya un accidente de avión tan trágico como el de Libia (y más cuando hay un único superviviente)... pero para poco frecuente, que el Atlético de Madrid gane un campeonato de lo que sea. También sería lo suyo hacer una mención al fallecimiento de Antonio Ozores y al Open de Madrid... Como decía, demasiadas noticias para sólo una página. De ahí que tenga la sensación de que la reunión para la portada en El País, El Mundo, ABC, La Vanguardia... tuvo que ser ayer interesantísima.

He tratado de pensar cómo lo haría yo... y no consigo ponerme de acuerdo ni conmigo mismo. ¿Una foto gigante del Atlético? ¿Funcionarios con cara de cabreo? ¿Camps siendo recibido con aplausos y riéndose de la Justicia? ¿Zapatero en el Congreso? Demasiadas opciones; y ya me cuesta mucho escoger sabor de helado como para ponerme ahora a elegir noticias... Pussar och kramar!

El germen de los programas 'del corazón' con tono socarrón y divertido es 'Bla Bla Bla', un espacio que permaneció en antena de 1981 a 1983 (hasta entonces, la 'crónica social' era muy aburrida, publicando todo el tiempo bodas, bautizos y fiestas de la alta sociedad). Lo presentaba la gran Marisa Abad y coincido con los chicos de 'SEC' cuando afirman que su cabecera es una de las mejores que ha tenido nunca un programa de televisión en España. Como se puede suponer, está en los antípodas de lo que muchos años después fue 'Qué me dices' (Telecinco) o el actual 'Sálvame'. De hecho, precisamente por su tono desenfadado y bromista, los propios famosos se declaraban fans del programa.

Me ha llamado mucho la atención el siguiente vídeo, ya que no sólo acredita el cambio de concepción de la crónica 'rosa', sino que es testimonio del arranque de algo que hoy vemos la mar de normal: la venta de exclusivas por los propios famosos. Es genial ver a los periodistas del 'corazón' echándose las manos a la cabeza porque algunos personajes populares empezaban a pedir dinero por contar sus intimidades. Si ellos hubieran sabido en lo que se iba a convertir este sector apenas 15 años después... Pussar och kramar!



Suele ser muy frustrante cuando te curras mucho un reportaje y en Diseño hacen maravillas con las maquetas y van los de Publicidad y te ponen en la página de al lado una mierda de anuncio que afea tanto el conjunto que hasta el artículo parece una chapuza. Muchas veces se arregla cambiando el orden de las publicidades, pero otras no queda más remedio por las exigencias del anunciante (que si página impar en el primer tercio, que si en la sección de moda, que si lejos del sumario...) y toca joderse.

Sin embargo, en la revista de esta semana, gracias a Turismo de Noruega, uno de mis reportajes de moda seguro que recibe algunos lectores extra. ¿Dónde hay que firmar por tener anuncios así en todos los números? Pussar och kramar!


PD: Lástima de marca del bañador, ¿verdad?

¿Alguien se acuerda de esta imagen?

Fue publicada el 15 de octubre de 2008, durante el último Masters de Tenis de Madrid (ahora se llama Madrid Open y no se celebra en el Madrid Arena, sino en la Caja Mágica, a tomar por culo de donde vivo). Un año y medio después, vuelvo de público a la máxima competición de la raqueta y quién sabe si esta noche volveré a compartir palco con Almodóvar, Carmen Machi o alguno de los actores de 'Física y Química'. Lo que sí es seguro es que tendré al lado al rubio, que no se pierde el impresionante buffet para VIPs con el que agasajan en esta competición ni loco (es el mismo que el de la Fórmula 1), así tenga que ir andando hasta la ribera del Manzanares.

Es curioso que una de las entradas que más visitas ha tenido en la historia de este blog se llame precisamente 'Pollones del tenis'. Tengo mis dudas de que los lectores vean los simpáticos vídeos de los pollos, ya que me da en la nariz que más bien van buscando fotos de Roddick. No los veo muy locos por el tenis, la verdad, aunque quién soy yo para desconfiar, si a mí tampoco me interesa mucho... Pussar och kramar!

Pensé que no ocurriría. De hecho, hubiera puesto la mano en el fuego. Pero qué sorpresa más agradable. Hoy se estrena en España la película de 'El pequeño Nicolás'. Me enteré ayer, ya que empapelaron uno de los kioscos de prensa por los que paso de camino al trabajo con los carteles del filme y me dio una gran alegría. Más que por la película en sí, que no es una maravilla (a pesar de estar mucho mejor de lo que mis amigos franceses me la pintaron cuando la estrenaron allá), por el hecho de que pueda ayudar a dar a conocer a Nicolás entre los más pequeños. Creo que, a pesar del tiempo que hace que se escribieron sus aventuras, sigue siendo una lectura amena, divertida, interesante y que puede crear afición por los libros.

Para mí, Nicolás fue en Francia lo que muchos años después serían en España Fray Perico, el pirata Garrapata o Manolito Gafotas; o más tarde Harry Potter en el Reino Unido: el eslabón de entrada a la cultura, a la risa a carcajadas al pasar una página tras otra. Ojalá tenga mucho éxito en nuestras salas. Yo no iré a verla, ya que tuve la fortuna de que Di me regalara hace unos meses la edición para coleccionistas de la película, con su banda sonora, postales y muchos extras, pero no creo que les cueste convencerme.

Me gustó mucho en francés y creo que la fidelidad con la que retratan a los personajes y las tramas ha sido un gran acierto. No me gusta nada cuando venden una película como la del libro X y luego, como pasó con 'Loca por las compras', resulta un bluf donde la única similitud entre novela y filme son los nombres de los personajes. A quien le guste Nicolás, la disfrutará; al que no, mejor que no vaya; y si tienes niños o sobrinos pequeños, estoy convencido de que les encantará. Pussar och kramar!


Queridos Tony y JL: Os deseo mucha felicidad en esta nueva etapa que comenzáis dentro de unas horas. Sois una pareja increíble y os merecéis lo mejor. Espero que vaya todo fenomenal durante la ceremonia, porque tantos meses de preparación se lo merece; y a disfrutar mucho tras el 'sí, quiero', sobre todo durante ese pedazo de viaje que os marcáis que es mucho más que una luna de miel. En kram!
Nils

Tenemos nueva serie en la cartelera americana. Se llama 'Miami Medical' y la razón más poderosa para ver más aventuras de médicos se llama Mike Vogel. Este chico interpreta al Dr. Christopher Deleo, conocido como Dr. C. Aunque los que han visto los primeros capítulos dicen que este papel es el de un chico encantado de conocerse, me temo que son sólo envidias o un error tipográfico, ya que es más bien que yo estoy encantado de conocer de su existencia.


Se ve que el chico se cuida y que, entre serie y serie, película y película, se cultiva el cuerpo. Sin embargo, no le asesoran bien, y es que forma parte de ese reducido grupo de descerebrados que, cuando le ofrecen ser portada de 'Mens Health', prefieren hacerlo con la camiseta puesta, y no mostrando abdominales, que es lo suyo. De todos modos, hay muchas fotos de él por Internet y rara es en la que no salga guapo (sin duda, un pacto con el diablo).

¿Será posible que este chico no tenga ni un solo defecto? Pues sí que lo tiene: los pezones. Mira que es una zona importante, pues se ve que la ha descuidado. Son bastante cutres, pero he de reconocer que no me importaría saltarme la norma de no desear pezones feos si me mira con esos ojos que derriten y esa media sonrisa que te deja babeando al instante. Pussar och kramar!

"¡Operadora! ¡Deme el número para el 911!" (...) "Normalmente no rezo, pero si estás ahí, por favor, sálvame Superman" (...) "Es importante aprender a escaquearse en la vida. Eso no separa de los animales" (...) "¿Qué necesitamos de un psiquiatra? Ya sabemos que nuestros hijos están locos" (...) "Hijos, lo intentasteis al máximo y fracasasteis. La lección es: no intentarlo nunca" (...) Librarte de formar parte de un jurado popular es fácil. Solo tienes que decir que tienes prejuicios contra todas las razas" (...) "Los vampiros son seres inventados, como los duendes, los gremlins y los esquimales" (...) "Los mayores no necesitan compañía. Necesitan ser aislados y estudiados para poder descubrir qué nutrientes tienen que puedan ser extraídos para nuestro uso personal" (...) ¿Cómo se supone que la educación me va a hacer más listo? Al contrario, cada vez que aprendo algo nuevo, algo que ya sabía desaparece de mi cerebro. ¿Recuerdas cuando hice ese curso de fabricación de vino en casa y se me olvidó conducir? (...) ¿Y si hemos elegido la religión equivocada? ¡Solo estaríamos enfadando a Dios más y más cada semana!"

Este fin de semana engrosé las listas de los muchos que se declaran maravillados ante la fuerza sobre el escenario de José María Pou. Fuimos a ver 'Los chicos de Historia', una obra que había visto en su versión cinematográfica (aunque no terminé de enterarme de la trama, no sé por qué) y me apetecía ver sobre las tablas. Ni el gran maestro ni el resto del plantel defraudaron. Fue una historia tierna, quizás con personajes no tan perfilados como en la película por las imposibilidades del teatro, pero igual de interesantes y conmovedores. Hacía mucho que no disfrutaba tanto de una obra de teatro.

Desconozco si la gira continúa por España o si se termina en Madrid dentro de unos días, ya que sé que lleva en ruta desde el año pasado, pero si alguien tiene la oportunidad de ir a ver este montaje, que no le duela el bolsillo si se lo puede permitir, es un dinero más que bien invertido. Las dos horas y media de representación (dos actos con descanso) pasan volando. Pussar och kramar!