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Hvad er klokken?

El rey de la casa


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Mientras espero que llegue la hora de la cena, voy a intentar dar algunas ideas de lo que está siendo mi viaje por Nayarit (México). De hecho, ahora estoy escribiendo desde la cabaña de la izquierda de las dos que se ven junto a ese hoyo de golf tan raro, en medio de una islita junto al mar al que se llega en carrito anfibio...

- En Nayarit no hay postales, así que he tenido que enviar las de Puerto Vallarta, que está a una hora.
- Hoy ceno en un restaurante de fusión mexicano-japonesa.
- Me he vuelto una dicto al guacamole, que no tiene nada que ver con lo que te ponen en España.
- He estrenado Aussiebum de color cazuela para esta noche.
- Los canadienses están más que tremendos, mordisqueables y merendables. Como los americanos, pero más listos y saben idiomas.
- Un padre oriental se quitó la camiseta en la piscina esta tarde y cuando mostró su cuerpazo mojé el bañador y la tumbona.
- El Four Seasons Punta Mita, que es donde estoy ahora, tiene tres piscinas. Completamente gratis, te sirven helados Haagen Dazs, bebidas no alcohólicas, agua... Una tiene corriente y haces un circuito como si fuera un río. Otra es sólo para adultos y sirven tapas españolas y sushi/maki si lo pides.
- Mi estómago sufre lo que aquí llaman 'mal de Moctezuma' y está pachucho, pero aún así sigo comiendo y engordando...
- Nuestro guía es más majo que las pesetas. Se llama Guillermo y tiene una vida amorosa que lo flipas.
- Con el fotógrafo, genial, me alegro mucho de que haya venido Luis conmigo.
- Ayer la grabadora del iPod no quiso hacer su trabajo y no grabó nada de una entrevista de 42 minutos. Menos mal que tomé notas de casi todo.
- El trabajo, bien, gracias. Pero en Madrid se dedican a mandarme mails con cosas que tengo que hacer la semana que viene, que ya les vale.
- He pensado en violar a un conserje. Sólo pensado.
- Me he bañado ya dos veces en el Pacífico y me gusta, pero no tiene nada que no haya en el Atlántico o en el Índico.
- El Four Seasons me recuerda un poco al hotel de Seychelles, pero luego te das cuenta de que no hay casi nada en común, salvo la cabaña que da directamente a la playa.
- Mi cama no es más grande porque no se fabrican...
- Una pena que mi rubio no esté aquí para disfrutar de los huevos benedictinos con salmón ahumado que he desayunado esta mañana.
- Ni al fotógrafo ni a Guillermo le interesaba la final española de Eurovisión.
- El baño tiene las 'amenities' (es decir, jabón, champú, acondicionador, hidratante, gel, after sun...) de L'Occitane y me gusta, aunque la suite presidencial los tiene de Acqua di Parma que me gusta mucho más.
- Aquí no hay españoles y eso me gusta muuuuuuuuuuuucho.
- Me largo a cenar.
- Adiosito.
- Pussar och kramar!


Durante los próximos 10 días, no está previsto que actualice el blog, ya que estaré muy ocupando trabajando en la orilla del Océano Pacífico mexicano. Después de dos intentos infructuosos (el primero de ellos hace tanto que ni me acuerdo bien de la fecha, que hasta se lo comenté a Ace76 y Casta en la fiesta del cumpleaños de Corredero del año pasado), por fin me marcho al país azteca para realizar una serie de reportajes sobre uno de sus estados más desconocidos en España: Nayarit, cuyas playas, selvas y oferta turística no tiene nada que desmerecer a otras zonas mucho más populares.

Así, no me va a quedar más remedio que hacerme a la mar en busca de las ballenas jorobadas, a las que habrá que saludar; y también tendremos que pescar algo en sus aguas, pues en Nayarit se baten continuamente records mundiales de especies grandotas como varios tipos de marlines, atunes de cola amarilla y el pez vela.

Pero como todo no va a ser permanecer sobre la cubierta de un barco (especialmente porque me mareo sólo al pensar que estaré en alta mar y ya he encargado media docena de cajas de biodramina súperfuerte para poder soportarlo), habrá que buscar un hueco para probar alguno de esos spas y hoteles que tanto gustan en mi revista, para luego hacerles una crítica a fondo; así como descubrir los rincones más selectos de la gastronomía local y su fusión con menús internacionales (marisco incluido). Suficiente actividad como para no poder estar muy pendiente de esta bitacora, como puede comprobarse.

Nos leemos a ratos, que me llevaré mi nuevo miniordenador y espero conectarme. Pussar och kramar!

Di es una de esas bloggeras que saben tanto de moda que te dejan boquiabierto. Charlando con ella el otro día, coincidió conmigo al mostrar su sorpresa y perplejidad ante el boom que han experimentado las pajaritas en los conjuntos masculinos de las últimas colecciones. No tanto como sinónimo de buen gusto y de distinción, que siempre ha estado ahí, como porque se haya extendido su uso a gente que, hace unos años, nunca se hubieran planteado lucir una.

El fenómeno no es sólo español. Ha trascendido las fronteras como un tsunami y su epicentro –como no podía ser menos– ha sido Londres. En la capital británica han llegado incluso a agotarse algunos modelos de pajaritas de marcas tan reconocidas como Hackett. Esta firma, junto a otras como Gieves & Hawkes, Turnbull & Asser o Thomas Pink, vieron incrementar las ventas de este complemento durante 2009 con cifras que oscilan entre el 30 y el 50%, con respecto al año anterior.

Tal ha sido su éxito, que algunos conocidos gentlemen como Jeremy Hackett, que solían llevarlas como rasgo distintivo, han decidido pensárselo dos veces y no vestirlas tan a menudo para no verse como “uno más” de los que la lucen en la calle. Triunfan incluso como herramienta de márketing. Un ejemplo lo protagonizan los empleados de la sastrería Gieves & Hawkes en Savile Row. Ellos las llevan como parte de su uniforme y, desde que lo hacen, han vendido un 50% más de estos lazos.

Las pajaritas que triunfan no son las negras, sino las que añaden un toque original de fantasía al conjunto, coloridas y con estampados de reminiscencia inglesa (ya sea pata de gallo, tartán escocés o escudos de los colleges) o propios del arte contemporáneo (círculos surrealistas, líneas imposibles, superposición de formas...). Están pensadas para lucir con un traje de diario, pero también con una americana e incluso vaqueros (una apuesta de los gemelos Dsquared2).

Al igual que ocurre con las corbatas, hoy es posible encontrar pajaritas de todos los colores, texturas y formas posibles. Eso sí, cada vez que se anude, el resultado será único e irrepetible. Pussar och kramar!

¿Quién no ha visto alguna vez un concurso de televisión y se ha fijado, con ideas libidinosas, en algún concursante o en alguien del público? En la web Hunk du Jour lo han convertido en un divertido concurso. Se trata de votar quién es el chico más merendable de los que han salido en la edición americana de 'El precio justo' durante la última semana. Hay veces que la calidad es tan deporable que no llegan ni a seis candidatos. Otras, rellenan los nueve huecos pero todo se dirime entre dos candidatos. En cambio, la semana pasada fue complicadísimo decantarse por uno de los ocho (el candidato 1 y el 9 son la misma persona... ahí patinaron un poco).

Yo me dividía entre votar por el candidato número 8 y el número 4, aunque el empotrador número 2 era como para fijarse en él y
también el 1/9 tenía su morbillo... Con tanta competencia, me esperaba una lucha muy reñida; en cambio, hubo un ganador por goleada, con más del 50% de los votos: Anthony Ring, estudiante de la USC (Carolina del Sur, no Santiago de Compostela), fue elegido el más guapo de todos.

¡Cómo será de fotogénico el chico que hasta la gente de la web le ha hecho una entrevista! Es la primera vez que pasa, o al menos desde que yo sigo la votación de los concursantes más guapos de 'El precio justo' americano. Gracias a esas preguntas sabemos que el chico tiene novio, llamado Kevin, y que éste no se podía creer que al que veía por la pequeña pantalla era él.


También dice en la entrevista que pertenecía a la fraternidad Sigma Nu, lo cual hizo que mi mente volara imaginando situaciones variadas en fraternidades de película... Pussar och kramar!


El pasado domingo pasó una de esas cosas que podríamos llamar 'la mayor pesadilla' de un equipo de Cierre de la redacción de un periódico. El diario ABC, en su edición de Andalucía, publicó dos páginas completas sin espacios entre las palabras. No sólo en los titulares, sino en todas las cajas que componen la maqueta: texto general, entradilla, sumarios, apoyos, antetítulos... Obviamente, los finales de las noticias quedaron en blanco, ya que el redactor que las escribió las ajustó a caja y las letras se corrieron para arriba (aunque también es interesante observar cuánto espacio de un artículo no se rellena).


No es plan de llamar a la delegación andaluza de ABC para preguntar si se ha despedido a alguien o no por este tema; aunque, más que eso, lo que me intriga es saber cómo demonios pudo ocurrir algo así. Que haya erratas, aunque no debe ser lo habitual, no sorprende a nadie (y mucho menos en ABC, que tienen cada metedura de pata...), pero que desaparezcan los espacios de toda una página es complicado de explicar; tanto como que nadie se diera cuenta en ferros o preimpresión de este fallo.

Como esto se generalice a otras revistas y diarios, ya me veo llamando a los cazafantasmas, porque fijo que esto es cosa de espíritus de redactores fallecidos reivindicando una prensa de calidad que en España se fue para, me temo, no volver jamás. Pussar och kramar!

(Pulsando sobre las páginas se ven a tamaño real)

Estos últimos días, el blog ha estado algo desangelado porque me he ido con el rubio, mi hermano y su chica a pasar unas agradables minivacaciones a Granada. ¿Alguien es consciente de que existe un total de SIETE rutas para ir de tapeo por la ciudad de La Alhambra? Mi estómago hecho fosfatina da fe de ello... y es que no hemos parado de comer y beber en estos cuatro días.

La costumbre tan de allí de ponerte una tapa con cada bebida, y que sean cada vez mejores y más apetitosas a medida que vas pidiendo rondas, es un arma de doble filo para cualquier turista que se precie. Por un lado, porque quieres probarlo TODO y entrar en TODOS lados, ya que no se suelen repetir las de un bar con las de otro. Además, los que suelen estar frecuentados por gente local, en vez de por visitantes, son los primeros de la lista, ya que no sólo tienen una increíble relación calidad-precio, sino que las tapas son de aupa.

Menos mal que, en la parte positiva, puedo decir que algo de ejercicio hemos hecho para compensar tanta ingesta. Nos hemos pateado la ciudad bastante, cuestas del Albaicín y El Sacromonte incluidas (más La Alhambra y los Palacios Nazaríes, que el rubio no los conocía), y no nos ha quedado ni un rincón por descubrir. Ahora toca ir buscando tiempo para escribir las críticas en el 11870.com, pero eso será más adelante, que me espera una semana de aupa. Pussar och kramar!

Aunque no pegue mucho en febrero, pensé en escribir una entrada sobre la música que más oí durante 2009 (según estadísticas combinadas de mi iTunes y el Last.fm). Ya lo hice el año pasado y me gustó, pero sólo planteármelo me dio tal pereza (y no digamos ya hacerlo de la década), que lo descarté. Fue más o menos al mismo tiempo que deseché la idea de escribir sobre las mejores películas que he visto en los últimos 15 meses, o sobre las obras de teatro (creo que he ido a ver sólo cuatro, así que tampoco sería un ranking decente). No, ya lo hice en Navidad y aún hoy paso de decálogos y listas.

No es que no quiera rememorar meses mejores, pero me falta apetito literario. También pensé en hacer algo gracioso sobre los anuncios que hay ahora en las marquesinas de autobuses, sobre todo el de Uno de 50 en el que una chica está atrapada en un anillo gigante, que me gusta mucho; o el de los calzoncillos Unno, el que para vender un nuevo modelo sin costuras y con más tela por delante para hombres muy dotados han hecho el efecto de que el volumen XXL del paquete del modelo ha roto el cristal. Pero me di cuenta de que mi teléfono móvil actual carece de cámara e irme con la digital por la marquesinas, como que no.

Así que, a falta de encontrar un buen tema sobre el que escribir sin que me dé pereza, pongo una canción del merendable rubio holandés Jim Bakkum y trato de que me inspire. Pussar och kramar!


¿Quién no ha fantaseado alguna vez con un cacheo policial más profundo de lo estrictamente reglamentario, algún frotamiento especial con dos señores de uniforme y placa o una investigación en la que hay que darlo TODO por la causa? Seguro que cualquiera con la mente un poco sucia y nublada por culpa del porno lo ha soñado alguna vez. El resto no sé, pero me atrevería a decir que también. Ahora, que una cosa es imaginarlo y otra intentar provocarlo para librarse de un arresto.

Esto es lo que hizo el otro día el modelo Nick Snider en el Reino Unido (que también es mala suerte, porque los británicos están mal hechos y no hay policias merendables; ya le podía haber pasado en otro lado... por ejemplo, Alemania, que aún recuerdo lo que flipé en Berlín con una concentración policial donde no había NI UNO sólo que no estuviera tremendamente bueno). El problema es que el chico, por muy guapo que quiera ser, no convenció de sus encantos a los dos policías a los que se ofreció. Al final, no sólo le multaron por destrozar borracho el salón de su amiga, sino que también por 'intentar influir sobre un trabajador público', un hecho que ya ha dado la vuelta al mundo.

Lo que más me ha llamado la atención del tema es el modo en el que algunos medios presentaban a Snider. Según muchos, es 'modelo de Prada'. ¿Qué quiere decir eso? ¿Acaso los modelos son exclusivos de una firma, sobre todo uno masculino? ¿Es que por haber sido elegido por Prada para algunas campañas o desfilar alguna de sus colecciones ya reducen su experiencia a esta firma? ¿Por ser maniquí de la marca italiana ya se debe dar por hecho que eres guapo o que estás tremendo?

De hecho, este chico pertenece a una hornada de modelos andróginos, orejones, blancos hasta decir basta y escuchimizados hasta el vómito. Es decir, en mi escala de modelos, de lo peorcito en merendabilidad. Ojalá cambie pronto la tendencia que tanto gusta a Lagerfeld, Slimane y otros capullos más por la que sólo quieren niñatos orejones y huesudos. ¡Queremos curvas, músculos y belleza (con o sin orejas grandes)!
Pussar och kramar!

Si en mi casa hubiera costumbre de oír la radio por las mañanas, y más concretamente la SER, podría justificar sin problema mi afecto por Iñaki Gabilondo, pero, hasta lo que sé, sólo se oye música, si es que se pone algo. También me valdría que fuera yo el que, por iniciativa propia, se hubiera lanzado poco a poco al embrujo del vasco en las ondas, pero no recuerdo haber oído más de 30 minutos de un programa suyo. Y no porque me aburriera, sino porque la radio no es lo mío; la dejo para los taxis y poco más (aunque reconozco que a veces me fastidia bajarme del coche porque me he enganchado a la emisora que estuviera oyendo en ese momento).

Entonces, ¿cómo explicar esa fascinación por Gabilondo? Sin duda, el antiguo alumno más ilustre de mi universidad (con permiso de muchos otros) tiene un aura atrayente. Ver sus informativos en Cuatro, y especialmente su editorial, era una especie de comunión espiritual. Rara vez disentía de lo que pensaba y me sentía orgulloso de su proceder cuando admitía que se había equivocado si el tiempo no le daba la razón. Me gustaba tanto su programa que no entendía, y sigo sin hacerlo, cómo no tenía más audiencia. Con la de millones de personas de izquierdas que hay en España, ¿cómo es que no sintonizaban Cuatro cada noche?

Lo que tampoco entiendo, y no me parece muy profesional, es que Iñaki se haya llevado los cuatro años que ha estado al frente del informativo remarcando que ése no era su sitio, que no estaba del todo a gusto y que se veía a sí mismo como un becario que aprende de otros más jóvenes. Esas cosas se las debería haber guardado para él porque, aunque realmente piense así, ya que es mucho más que un presentador. Como gurú de muchos -le guste o no ese apelativo-, creo que estuvo falto de seriedad.

Hoy comienza una nueva andadura y espero que su nuevo programa sea tan interesante como el de Vicente Vallés en el canal 24 Horas de TVE, quizás el mejor informativo nocturno que hay en este momento. ¿Será capaz Gabilondo, ahora sí, de hacerse con un formato televisivo? Ojalá, porque un monstruo del periodismo como él merece estar en primera línea. ¡Buena suerte! Pussar och kramar!


Esta noche comienzan las semifinales del Melodifestivalen, el festival de música que sirve para escoger quién representará a Suecia en Eurovisión. Este año va a ser muy atípico, ya que por diferentes motivos voy a tener que perderme las próximas tres semifinales. Es decir, que veo la de esta noche y luego nada hasta la repesca. Sarna con gusto, no pica, pero eso no implica que no me dé rabia que se me haya juntado todo en este mes de febrero. Como consuelo, y porque hay que ver el lado bueno de las cosas, me quedo con que el día de la gran final no me separará de mi ordenador en Madrid nada ni nadie.

DarinComo muchos aficionados al Melodifestivalen, este año destaca, sobre todo, la cantidad de nuevos cantantes que han sido elegidos para participar. No es que falten viejas glorias, como Andreas Johnson, Alcazar, Jessica Andersson, Pernilla Wahlgren... pero habrá mucho por descubrir. Además, llega al concurso Darin, un cantante que arrasa en Suecia con un estilo muy eurovisivo y que todo el mundo se preguntaba cómo que aún no había hecho acto de presencia en el MF.

Ayer pude oír un fragmento de las ocho canciones de esta noche y, la verdad, sólo una me pareció digna de la final. Veremos si, al oírlas enteras, cambio de opinión. De todos modos, la primera semifinal suele ser siempre algo flojita. Como se habla de una profusión excesiva de baladas, tengo ganas de ver qué llevan Alcazar y, sobre todo, Elin Lanto, que me encanta desde que la descubrí con 'Money'. ¿Dejará Suecia atrás el gafe que tiene últimamente en Eurovisión? Lo sabremos dentro de un mes y medio. Pussar och kramar!

A la hora de aprender un idioma, la fonética y conseguir lograr un acento lo más parecido al real son aspectos bastante importantes. De nada sirve saber leer o escribir si luego, en persona, eres incapaz de articular palabra...o si lo que articulas suena más bien a chiquitistaní para quien te oye. En muchos casos, lo mejor es no parar de oír canciones en ese idioma y ver series o películas en versión original. Poco a poco, con un poco de mímesis e intentando repetir lo que se oye, se va adquiriendo el acento. Es cierto que cuesta mucho que el acento sea 100% nativo, y siempre acaba delatándote tu manera materna de hablar, pero todo es cuestión de constancia y práctica.

Claro que también está la ayuda que el propio idioma aporte a quien quiere expresarse en él. En esto, uno de los más agradecidos es el finlandés, que es de los pocos que se pronuncia exactamente como se escribe. Independientemente de sus declinaciones y casos infinitos, si coges un texto en finés y pone 'Ei tähdet tuhannet tuikikkaan', se pronunciará tal cual, con la hache aspirada. También el islandés es bastante leal al alfabeto en lo que respecta a la fonética.

Luego están los que tratan de marear un poco al estudiante, con letras que varían su fonética dependiendo de qué otras vocales o consonantes tengan a su alrededor. Hay grados, claro, desde los idiomas que tienen pocas normas sobre esto, como la inmensidad de los latinos, a los que casi te obligan a aprender de memoria un tratado lingüístico (los germánicos, el griego, el húngaro...). Pero los que se llevan la palma son el polaco, con esas palabras de mil consonantes y una sóla vocal, y el danés.

Estos últimos, directamente, es que escriben para nada. Ves una frase con 40 caracteres y se lo despachan al oído en siete sílabas. Ahora que estoy enganchado a la canción 'Nitten', traté de cantarla el otro día con la letra por delante. Fue imposible. Entre que me lío con las normas del sueco y que mi cerebro no puede dejar de leer sílabas completas, no había forma de enlazar más de dos palabras seguidas. ¡Me rindo! Otro motivo más para preferir estudiar sueco ante que danés o noruego. Pussar och kramar!

El otro día tuve que ejercer de hermano mayor con mi amigo R. Resulta que el chico anda poco versado en la cosa de tener relaciones sexuales y amorosas con otros chicos y no termina de entender algunas verdades universales. Por ejemplo, que una sonrisa bonita no implica que su propietario sea una persona limpia incapaz de tener ladillas. "¡Pero si nunca he visto una ladilla en mi vida!", me decía el bueno de R. ¡Cómo si hiciera falta!

Vale, es cierto que tener cierta base empírica en el tema ayuda, pero tampoco hay que ser muy sagaz para darse cuenta de que un pubis con bichitos que se mueven no es terreno al que acercarse. Así, no tuve más remedio que explicarle que SIEMPRE, te líes con quien te líes, es más que importante fijarte en si la otra persona tiene o no acompañantes no deseados en su vello púbico. Y no, R., no es necesario que en la cartera lleves un condón y una lupa. Sólo hay que mirar disimuladamente, bien cuando te acercas a su miembro o le bajas la ropa interior o juegas con sus testículos. Sólo se necesitan tres segundos, o menos, para comprobar la zona. Si hay, habrá muchas y bien visibles. Mucha casualidad sería que apenas quedara una superviviente de un buen lavado antiparásitos y que ésta pasara a tu cuerpo. Aún así, siempre alerta, sin dejar de disfrutar y sin traumatizarse, claro.

Normalmente, si el otro chico tiene el vello recortadito, se reducen las posibilidades de que haya parásitos, pero estamos ante otra ley universal: A menos que esté completamente afeitado y calvo, indaga siempre por si acaso. Y si hace falta, te afeitas la parte del cuerpo afectada o la recortas casi al cero. No sólo crecerá, sino que, encima, parecerá más grande.

Por cierto, si sabes que el chico con el que te lías es un putón verbenero, por mucho que te haya jurado amor eterno por messenger, ¿no crees que está más que justificado el echar un vistazo ahí abajo? Es cierto que habrá otras cosas que no puedas controlar de un modo tan eficaz, como la gonorrea, pero para eso ya están los condones y el sentido común, aunque a veces brille por su ausencia cuando de sexo y/o amor se trata.

El último consejo que le di estaba claro: si pasas de todo lo que te digo, no estás dispuesto a mirar los montes donde pastas y el tuyo se acaba llenando de rebaños de okupas, en dos palabras: YACU TÍN. Pussar och kramar!

Hoy tengo un duro reto por delante: una editorial de moda completa con entrevista (es decir, que como redactor total que soy, me he encargado del estilismo y también haré la entrevista y redactaré y editaré el texto). El modelo es el torero Cayetano Rivera Ordóñez y vestirá diferentes conjuntos de la colección Primavera-Verano de Loewe, marca de la que es imagen después de su experiencia con Armani. Ayer estuve con Alejandra de Borbón, la relaciones públicas de la firma, escogiendo las prendas (menos mal que me ayudó a seleccionar, porque no hay mucha variedad en la colección y me costaba un poco combinar cosas para que se vieran muy diferentes) y a las 11.00 hemos quedado todos en el estudio.

Como mi revista no suele hacer estas cosas muy a menudo (afortunadamente y espero que así siga siendo, que menuda paliza a currar llevo estos días con el tema de Cayetano), hemos tirado la casa por la ventana
(dentro de nuestras posibilidades presupuestarias) y se ha contratado a un fotógrafo barcelonés de los que te deja boquiabierto con su portfolio: Joan Alsina. Tiene cosas muy chulas y me ha dicho un compañero de otra revista que es un encanto y que facilita mucho el trabajo (genial). Reconozco que ayer me podían los nervios... ¡y hoy también! Tengo unas ganas de que empiece la sesión... Seguro que al final todo va sobre ruedas, pero la procesión va por dentro. Como se suele decir en estos casos, ¡valor y al toro! Pussar och kramar!

Los modelos de la imagen tienen una cosa en común: todos están posando ante la cámara con una tremenda erección. Que chicos guapos muestren su excitación genital en una revista no es nuevo; pero que sea dentro de un reportaje de moda y que los penes queden oculto bajo, al menos, dos prendas, sí que creo que es bastante novedoso. La idea la ha tenido la revista Vice, y la recogió hace unos días en su blog Posh.

Como editorial, me parece muy divertida y, aunque es obvio que lo primero que haces es fijarte en el paquete, tampoco dejas de ver la ropa y los estilismos coloristas que proponen. Sólo espero que no se ponga de moda, porque, como en todo, el primero que lo hace es aplaudido, los que le siguen, cansan y se ponen en evidencia. No hay nada peor en el mundo de la moda que copiar descaradamente... todo lo rodea a las prendas pero no es ropa en sí, porque mira que hay patrones repetidos por ahí...

La relación moda-sexo siempre ha estado ahí, ya sea desde un punto de vista puritano o el más transgresor. No faltan fetichismos ni adicciones; o las dos cosas juntas, como ir de tiendas y hacer guarradas en los probadores, algo muy internacional, visto hasta en Pekín. De todos modos, empieza a abusarse mucho del desnudo en algunas revistas. Parece como si sólo mostrando penes y culos una publicación pudiera ser considerada 'de tendencias'. Triste pero cierto. Pusar och kramar!

La gran novedad televisiva en Dinamarca esta temporada se llama Store Drømme y viene a ser un UPA Dance, pero en danés. El argumento es parecido, con una escuela de artistas que quieren alcanzar la fama bailando, cantando, actuando, danzando... pero al estilo 'Al salir de clase', es decir, con actores algo más mayorcitos de lo que exige su papel. Aún así, la banda sonora es electrizante y, como hay un poco de todo, mucho más entretenida que todos los discos de UPA juntos (aunque tampoco es que cueste mucho mejorarlos).

El protagonista es Simon Mathew, que representó a Dinamarca en Eurovisión hace unos años con una canción que me gustaba mucho: 'All Night Long'. Le da la réplica la actriz Maria Lucia (sí, sin acentos) y el éxito ha sido tal, que incluso tienen su propio 'SingStar' de PlayStation. Una pena no saber danés, porque los vídeos que he visto ya me han enganchado, e incluso me he comprado en iTunes algunas canciones de su BSO. No sé por qué, pero últimamente no paro de oír música en ese idioma (normalmente, cuando toca oír canciones escandinavas, suelen ser en sueco). Pussar och kramar!





PD: Si a alguien le gustan las canciones y las quiere, que me las pida.