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Hvad er klokken?

El rey de la casa


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A partir del próximo enero, los comerciantes que lo deseen podrán trasladar a los clientes la comisión que pagan por permitir el pago con tarjeta en sus establecimientos. Es la consecuencia de la aprobación definitiva ayer jueves en el Congreso de la nueva Ley de Servicios de Pago. En realidad lo que han hecho los parlamentarios es anular las prohibiciones que existían sobre dos prácticas: el traslado de la comisión al consumidor y los descuentos por el pago en efectivo. Éstas dos cosas no se podían hacer, y ahora, gracias a la nueva ley, sí. 20 Minutos

Según el Partido Socialista, esta medida protege a los comerciantes de una posible subida de las comisiones, pero yo no entiendo aún cómo han podido llegar en el PSOE a esta conclusión, porque hacer pagar al consumidor un añadido al precio final del producto no soluciona el problema. Además, dicen que atiende a la necesidad de "fomentar la competencia y promover el uso de instrumentos de pago eficaces". ¿Se fomenta el pago con tarjetas obligando al consumidor a pagar más por un artículo que si lo hace en efectivo? ¿No se supone que precisamente el pago con tarjeta es una herramienta útil contra el blanqueo de dinero? ¿Ya no es así para los socialistas y resto de grupos que apoyaron la reforma legal o es que no interesa luchar contra el blanqueo de capital?

Es una realidad que los pequeños y medianos comerciantes están ahogados por cuenta de la crisis (los que subieron los precios abusivamente con la entrada del euro y ahora no se atreven a bajarlos, que se jodan); y es cierto que sufren, además, el abuso de los bancos al cobrarles comisiones fuera de lugar. Sin embargo, para mejorar las economías de estos empresarios, ¿no sería más factible eliminar o regular a la baja estas comisiones? ¿Por qué ha de pagar el ciudadano el pato y no la banca? Lo que más jode es que esa posibilidad ni se plantea. O pagan los ciudadanos o los comerciantes, pero lo de eliminar las comisiones por el pago con tarjeta, ni de coña.

¿Alguna vez pensarán los políticos en los ciudadanos y en resolver problemas tan sencillos como el de las comisiones en las compras de un modo eficaz, con el que gane la mayoría y no los cuatro de siempre? Y luego dirán que la gran mayoría son honrados... ¡Ja! Pussar och krammar!

Yo siempre he sido de desayunar bastante bien y no me importaba tener que levantarme un poco antes si eso implicaba tener tiempo para unas tostadas o poder gozar con un buen tazón de cereales. Sin embargo, sin saber muy bien por qué, en los últimos meses he degenerado el desayuno hasta el punto de que sólo como un Actimel de coco (es que ni el vaso de leche, oiga) y una bolsita de alguno de esos productos que prometen sólo contener 75, 99 ó 105 calorías (y ni una más). Lo gracioso es que luego no tengo hambre hasta la hora de comer y no me lo explico porque ese desayuno es una mierda y por huevos tendría que tener gusa (eso no quita para que vaya a una presentación a las 11 de la mañana y arrase con los bollitos, pastelitos y demás canapés variados).

Creo que he probado más o menos todos los productos de bolsita hipocalórica del mercado y uno de los que más me gusta es, precisamente, el que más sabe a cartón (encima me está atrofiando el gusto). Son unas minigalletas redondas de la marca Hacendado y no hay forma de acabar la bolsa sin que estés completamente saciado (que a fin de cuentas, es de lo que se trata). Como mojarlas en el Actimel es complicado, las como a palo seco y la verdad es que ya me he acostumbrado a su pseudosabor chocolatero... También le doy a las de marcas como Lu, Panrico, etc.; que a mí eso de no comer más que Hacendado o Día no me va.

Hoy, en cambio, no ha habido bolsita. He descubierto en la Plaza de la Independencia (a.k.a. Puerta de Alcalá) una nueva panadería-cafetería-pastelería que se llama [h]arina y que vende unas hogazas para morirse. Como el rubio es muy fan del pan de cereales, entré y le compré un bollo, y de paso pequé comprando una telera de pan de nueces y pasas, que es lo que he desayunado esta mañana. De repente, fue como si nunca hubiera probado las bolsas de galletas de cartón y mi paladar revivió cual ave fénix. Luego me dio por pensar en las calorías que podía tener esa rebanada de pan y corrí a comprobar las existencias de bolsitas hipocalóricas en la despensa para el desayuno de mañana. ¿Alguien cambia su metabolismo 'no-engordo-así-coma-un-cochinillo-entero' por el mío, que es de los de 'me-engorda-hasta-el-apio'? Pussar och krammar!

Sólo llevaba unos minutos en el avión que debía llevarme desde Torp (Noruega) a Madrid. Había sido un fin de semana intenso visitando Oslo y quería relajarme en el asiento escuchando buena música. De pronto, me fijo en la chica que se sentaba a mi lado y observo que lee un libro titulado 'Rat Pack. Viviendo a su manera', firmado por un tal Javier Márquez.

Tuve un presentimiento y no lo pude evitar. Le dije a la chica si podía enseñarme la contracubierta o el interior del libro para ver la fotografía del autor. Estaba seguro, pero no, no podía ser él... ¿o sí? Efectivamente, el Javier Márquez que había escrito ese libro era el mismo con el que trabajé durante varios años en una revista de cuyo nombre prefiero olvidarme. Como se había mudado a Sevilla, hacía mucho que no sabía nada de él, y mucho menos que tenía ¡dos libros públicados! (leí en la biografía del libro que era el segundo...). ¡Cómo me alegré por Javi! De hecho, gracias a esa historia, volvimos a recuperar un poco el contacto.

Ahora se saca de la manga su primera novela de ficción: 'La fiesta de Orfeo', que pinta bastante bien. "Me planteé escribir una historia que Terence Fisher no se hubiese resistido a dirigir; por supuesto, con Peter Cushing y Christopher Lee como protagonistas. Una novela de intriga y misterio no sólo ambientada en los años del rodaje del primer clásico de terror, sino haciendo gala del inequívoco estilo de aquellas películas", ha escrito Javi en su blog (no tengo ni idea de quiénes son esos tres, pero si tú sí lo sabes, ya tardas en hacerte con el libro).

Espero que tenga el éxito que se merece, ya que me consta que Javier ha trabajado muy duro en escribirlo (más si tenemos en cuenta que compagina su trabajo en una revista nacional con la escritura y otras mil ocupaciones). Como no soy el típico gorrón, me lo pienso comprar, que no hay nada más cutre que pedirle a un amigo escritor o músico que te regale el CD o su novela.
Editada por la editorial Almuzara, está a la venta desde el 5 de octubre en todas las librerías.

El primer capítulo está disponible en la web en pdf, pero advierto que te deja con ganas de seguir leyendo la trama, así que mejor vete buscando una tarde para ir a la librería más cercana porque vas a terminar comprándolo... Pussar och krammar!


No son pocas las empresas internacionales que funcionan con sucursales nacionales. Cuando éstas gozan de cierta independencia con respecto a la matriz, tienden a generar un cierto caos organizativo a la hora de establecer parámetros globales. A la larga, se crea un lío padre en el que la homogeneidad del discurso brilla por su ausencia y donde cada uno va a su bola.

Lo curioso es que estas filiales, además de por motivos legales y económicos, se crean con la función de vender el mismo producto a cualquier ciudadano del planeta, usando las herramientas de comunicación más efectivas localmente. Las vías para llegar a cada público serán tan variadas como regiones geográficas haya en el organigrama, pero no siempre se ajustan a la idiosincrasia del país al que se dirigen.

Un caso reciente lo ha protagonizado Microsoft. Con el lanzamiento de Windows 7, la empresa informática ha programado diferentes actividades repartidas por todo el mundo. En nuestro país, por ejemplo, la filial española escogió el pueblo de Sietes, en Asturias, y rodó con sus habitantes unas decenas de vídeos en los que los lugareños hablan de las bondades del nuevo sistema operativo.

La elección de esta vía de comunicación será más o menos acertada, más o menos graciosa y creíble (yo la veo un poco ñoña), pero sí mucho más digna que la escogida por sus homólogos de Japón, que decidieron asociarse con Burger King y vender UNA WHOPPER DE SIETE PISOS DE CARNE que no le entra ni de coña a un nipón en la boca. ¿Es la hamburguesa comida típica japonesa? ¿En serio esta monstruosidad puede incitar a alguien a instalarse Windows 7? A mí me dan ganas de vomitar. Y para que yo diga que no a una hamburguesota... Pussar och krammar!

PD: gracias a Rafa por ponerme al día con esta acción de Microsoft.

Porque hay que tener mucha seguridad para cantarle al color 'khaki' y porque, además, es capaz de convencernos en 30 segundos de que hay que hacerse como sea con un conjunto de ese color, Sarah Jessica Parker es mucho más que un icono de la moda. Y eso que en el anuncio lo pone más difícil si cabe al tratar de vender una combinación de color tan repelente y trasnochada como la del rosa y el beige oscuro...



Sarah Jessica apenas anuncia nada que no le pertenezca (como la exclusiva de sus colonias), pero hay que reconocerle que escoge con mucha maestría sus contratos de publicidad y en todos los spots que rueda consigue deslumbrar, haciéndole sombra a cualquiera que se ponga a su lado. Brava! Pussar och krammar!

Ayer me cogí el primer día de asuntos propios de mi vida. Pertenezco a la junta directiva de una asociación de periodistas y celebrábamos una asamblea extraordinaria a las 13.00 horas, por lo que me tomé el día libre.

Es cierto que la entrada del jeroglífico fue publicada con toda la intención del mundo, pero aún no hay boda, ni fecha fijada, ni vestidos Cucci que encargar, ni invitaciones ni nada de nada. Tenemos un proyecto de matrimonio que necesita de un pequeño papeleo extra, y uno de los documentos que necesitamos es el certificado que pedimos ayer. Sólo tiene tres meses de validez, por lo que casi seguro que se nos caduca, pero quería saber cómo era el sistema de ir al Registro Civil, si habría que hacer cola, cuánto se tardaba, qué papeles pedían, etcétera; para así, cuando nos toque ir a ciencia cierta porque ya tenemos fecha fijada o hemos empezado de verdad la recta final del proceso, sepamos bien a qué nos atenernos.

En definitiva, que aún me queda algún tiempo de soltero (o eso creo yo...).
Pussar och krammar!


Cuando nos mudamos, el rubio y yo estuvimos cotejando diferentes compañías que dan acceso a Internet para hacernos clientes de una. Como Telefónica tardó un poco en ponernos la línea, tuvimos tiempo para ver prácticamente todas y compararlas. Una de ellas fue ONO, a la que dejé mis datos para que me llamaran al móvil y que me informaran bien de todo sin necesidad de pagar yo un duro por la llamada a esos 902 del demonio... ¡Craso error! Desde entonces, y a pesar de que nunca me di de alta, y nunca quise saber más de ellos a partir de aquella llamada, me han estado acosando telefónicamente por activa y por pasiva.

Como es fácil imaginarse, intenté todos los trucos posibles: desde pedir por favor y con buenas maneras que me borraran de su base de datos a insultar y cagarme en todo, ser borde (aún más), ignorar la llamada, cogerla pero dejar el móvil sobre la mesa y desentenderla... Al final, he tenido que usar un recurso que prefiero guardar sólo para emergencias, pero la pesadez de ONO era tan extrema que no tuve más remedio que romper el cristal...

Llamé a una persona. Me identifiqué y le pregunté, tras pedirle disculpas de antemano por tratar temas personales: "¿Qué es lo que tengo que hacer para conseguir que dejen de llamarme varias veces al día todos los días de una vez por todas?". Me dijo que le pasaba lo mismo con Jazztel (muahaha...), por lo que entendía mi cabreo. Me dijo que me olvidara, que se encargaba del tema y que movería hilos...

Dicho y hecho. Llevo ya varios días sin saber nada del Servicio de Calidad y Atención al Cliente de ONO ni de la madre que lo parió, así que, desde aquí, un MUCHAS GRACIAS gigante mi persona salvadora. Pussar och krammar!


Seguro que algún adicto a la moda se habrá preguntado alguna vez si existen realmente los famosos almacenes de ropa de las revistas. ¿Quién no recuerda el éxtasis en el que entró Carrie Bradshaw cuando entró en el de 'Vogue'? ¿O el de la revista 'Mode' en 'Ugly Betty', que parece, más que un almacén, una ciudad en sí misma?

Pues bien, aunque no tan exagerados como el de ésta última serie, he de decir que sí, que son reales, y que no hay revista del sector que no tenga uno (de hecho, el que sale en 'Sexo en Nueva York' es el verdadero de la revista 'Vogue USA'). Son más que necesarios, ya que en ellos se almacena la ropa que se va a usar en algún bazar, estilismo o producción; y no tienen tanto glamour como algunos se empeñan en afirmar. Son simples almacenes, llenos de estanterías y burras, aunque en las etiquetas de las prendas que guardan ponga Dior, Chanel, Hermès... Lo que no es cierto es eso de que las marcas envían material porque sí, para que esté en el almacén durante la temporada, y luego se devuelve o se regala entre las redactoras o estilistas. Casi ninguna suele hacer eso, sino que más bien son las estilistas o los redactores los que van pidiendo cosas (o las cogen de los showrooms) y están allí mientras no se fotografían. Una vez el material se ha utilizado, se devuelve lo más rápido posible.

Todo esto viene a cuento de que en mi revista, desde ayer, tenemos almacén. Hasta ahora no era necesario porque apenas hacíamos producciones fotográficas, y casi todo lo que se usaba provenía de material digital ya existente; pero el cambio de director ha traído nuevas formas de trabajo y ahora no paramos de hacer bazares y estilismos, por lo que necesitaba un almacén como agua de mayo. Estos meses he estado 'okupando' el de la revista de al lado, pero se empiezan a preparar ya los números de Navidad y es imposible que ambas cabeceras tengamos un único almacén, por lo que la empresa no ha tenido más remedio que escuchar nuestras súplicas y me ha dado uno la mar de cuco.

Estoy bastante contento, ya que, aunque parezca una tontería, va a facilitar mucho mi trabajo (que falta me hace). Además, le da cierto caché a mi revista, que ya no somos un suplemento más, sino uno de los del selecto grupo que tiene almacén propio (jajajaja). Eso sí, ahora solo falta que me pongan los muebles... Ruego porque no tener que estar un mes pidiendo a diario a los de Servicios Generales que me hagan caso. Ya os contaré. Pussar och krammar!




Hace dos años (joder cómo pasa el tiempo), escribí en este blog lo mucho que me había gustado una serie de Internet llamada 'Lo que surja'. En ese momento, colgaban en su web la segunda temporada y me enganché. Me parecía muy fresca, diferente, y no importaba que los actores fueran los mismos estudiantes que escribían, producían, editaban, realizaban y dirigían la serie. No tardó mucho en llegar un reconocimiento general y los chicos aparecieron en diferentes medios de comunicación e incluso en las carrozas del Orgullo Gay.

El otro día me dispuse a ver los capítulos que han subido de la que será su tercera y última temporada... y me pareció lo más desastroso del mundo. Por un lado, se les ha ido la mano con tanto cameo de famosos, sobre todo porque no vienen a cuento y parece que están metidos con calzador en el guión. ¿Tal vez buscando notoriedad pública colateral? Por otro, la actuación de los actores, que ha ido empeorando notablemente y nunca, en ningún momento, parecen mínimamente naturales.
Es cierto que son los primeros en admitir que no son profesionales de la actuación, pero empeorar tanto... O te quedas como estás, o mejoras con la práctica, ¿no?

Pero lo que realmente me ha parecido muy cutre es que se hagan autobombo continuamente en cada capítulo, hablando indirectamente de "esa serie de Internet que hace un grupo de estudiantes y que está muy bien". Demasiado petulante. Bien podrían haber cuidado más el guión, que tiempo han tenido, y, sobre todo, no haber prescindido de aquello que precisamente les encumbró: la frescura. ¿Realmente compensa volver con una tercera temporada si lo que se ofrece es tan decepcionante?

Y habrá quien diga que me paso mucho por criticar a un grupo de estudiantes que se lo debe currar todo sin más ayuda que ellos mismos, pero no hay que olvidar que esos chicos, a los que nadie les quita el mérito de llevar adelante este proyecto, sí que son profesionales de lo audiovisual, ya que es la carrera que estudian o estudiaban (igual se han licenciado ya). Sería injusto con ellos mismos pedirles el mismo nivel, después de cuatro años embarcados en 'Lo que surja', que a un grupo de amas de casa con interés por la videocámara o a unos fruteros con ganas de reírse un buen rato. Ya lo dijeron en 'Fama' hace muchos lustros: "lo que más cuesta, es mantenerse". Pussar och krammar!

PD: Eso sí, por mucho autobombo que se hagan en los guiones de la serie, aún no han llegado al nível de ego de los guionistas de Canal+ Francia...


¿Cuántos músculos se supone que tiene un ser humano en los brazos? ¿Aquí no hay demasiados bultos? ¿Los tíos tremendos desarrollan músculos nuevos? Clases de Anatomía masculina, ¡YA! Pussar och krammar!

Esta tarde entrevisto, si nada lo impide, a Javier Gómez Noya, uno de los deportistas más laureados de España y que tiene en su haber varios campeonatos del mundo de Triatlón, quizás una de las competiciones más duras, ya que se corre, se nada y se pedalea.

Me hace bastante ilusión porque la carrera de Javier la he seguido desde hace muchos años, concretamente desde que ganó el Campeonato del Mundo Sub-21. Gracias a ese gran hito, pude hacerle la primera entrevista, que fue telefónica porque él vive en Vigo y no me pagaban un vuelo hasta Galicia para eso ni de coña. Me impresionó cómo un chico con problemas de corazón sacaba fuerzas y coraje no sólo para entrenar a diario y competir, sino para estar por encima del resto de sus iguales y ganarles. Nunca he dejado de estar atento a sus evoluciones, a cuando ha tenido mala suerte, cuando ha ganado... No hay otro deportista que me interese tanto como él, profesionalmente hablando (los jugadores de rugby no cuentan).

Y ahora, por fin voy, a poder conocerlo en persona, ya que será el protagonista de una de las secciones de mi revista. Estoy algo nervioso, porque me hace mucha ilusión, y todo el mundo que ha tenido trato con él no para de decirme lo realmente encantador que es el muchacho; así que voy a ir con la mejor de mis sonrisas, aunque se suponga que los viernes por la tarde no trabajo y estoy ya de fin de semana... Supongo que, como ayer creía que era miércoles, no pasa nada por seguir 'despistado' y hacer como si fuera jueves... Pussar och krammar!

Una de las cosas buenas que tiene estar enganchado a las películas malas para adolescentes es que suelen aparecer adonis como Robbie Amell, cuya belleza no conoce límites.

Robbie AmellLo conocí el otro día gracias a un filme tan prescindible como absurdo llamado 'Imagínatelo' en la que la protagonista es una Cenicienta del siglo XXI con vídeoteléfono que enamora, desde el minuto 1, al pobre e incauto Robbie, novio de la bruja malvada del instituto. Como no pretendo que nadie se baje la película, os ahorro tiempo poniendo su mejor escena, culpable de que haya forrado mi carpeta con todas las fotos que he encontrado en Internet del nuevo 'merendable nº1': don Robbie Amell. Pussar och krammar!

Soy adicto a los rábanos. Me encantan y me he demostrado a mí mismo el pasado fin de semana que los puedo comer sin pausa y con el único engorro de tener que lavarlos y pelarlos (los rabanitos pequeños, esos que son tan ridículos, no me llaman nada la atención pero se comen con su piel; yo soy de los grandotes, y éstos, como que no se comen sin pelar).

No sé por qué, pero en Madrid no los encuentro. En los últimos nueve años, no he visto nunca una frutería que vendiera rábanos. Como mucho, me decían que los encargara y que, al día siguiente, los cogían en el Mercamadrid para traerme unos cuantos, pero como yo no soy de ir al mercado mucho, pues no me merecía la pena ir dos días seguidos sólo por las hortalizas de mi deseo.
Afortunadamente, desde la semana pasada, mi vida ha vuelto a tener otro sabor gracias a los fruteros del mercado de debajo de mi casa. He encontrado un puesto donde sí que los venden y no dudé en comprarme unos matojitos para mi deleite. Cuando comprobé que me lo comí casi en una tarde, que me pilló el día glotón, corrí a Google para saber cuántas miles de calorías había ingerido y si me tocaba estar tres días a base de apio o no. ¡Qué alegría cuando comprobé que 100 gramos de rábanos representan 10 calorías! Por fin un alimento que me vuelve loco, que comería sin parar y que no engorda.

El hecho de que me haya enterado ahora de esto, y de que apenas encuentre rábanos en Madrid, no hace más que darle la razón a los de la teoría de la Conspiración Hiperchocolatera, que son los que aseguran que hay un complot internacional para evitar que yo haga un régimen decente y no me pase el día cayendo en las tentaciones más azucaradas... ¡Pues con mis rábanos os pienso vencer! Pussar och krammar!

Pocas cosas me dan tanto asco como las duchas, lavabos o suelos llenos de pelos. Si son largos, mucho peor. De hecho, antes preferiría encontrarme un señor mojón que una maraña de pelos... de ahí que cada vez que vaya a mear a mi trabajo me de un repelús tremendo tener que encontrarme los urinarios llenos de vello genital. ¿Se puede saber cómo mea la gente para que se le caigan tantos pelos mientras se agarran la cola? Es más, ¿no se dan cuenta de que están poniendo todo perdido y que deberían hacer un esfuerzo de puntería para no dejar restos? En serio, no puedo con tanto guarro suelto... Seguro que estos no aciertan ni una en el test de 'The Urinal Game'...
Pussar och krammar!


¿Alguna vez has pensado en la cantidad de fragancias que se estrena cada año en nuestro país? Seguro que la realidad dobla el número que estás imaginando en este momento. Sin embargo, muy pocas colonias llegan a convertirse en un éxito de ventas. En el mundo de la perfumería no valen gurús ni fórmulas mágicas. Nadie es capaz de saber con previsión si un aroma embriagará o no al gran público, de ahí que, cuando uno convence y se convierte en un éxito de ventas, sus creadores estén locos por celebrarlo.

Es lo que ha pasado con '1 Million' de Paco Rabanne. Eso sí, el diseñador ha sido fiel a su espíritu irreverente y ha querido engalanar la fiesta de cumpleaños de su fragancia con una de las ediciones especiales más lujosas que se recuerdan. Su '1 Million 18 carats' es un frasco cuyas placas frontal y dorsal están realizadas en oro macizo de 18 quilates, rematadas por un diamante de 0,3 quilates engastado y la firma de Rabanne grabada. Recargable, la pieza se guarda en un estuche de piel de casi medio metro de altura, forrado en galuchat negro (piel de tiburón y raya curtida) y decorado con latón dorado en el exterior y rutenio (un endurecedor del platino, que apenas se usa en estado sólido) en el interior. Además, cuenta con tres pequeños cajones con una recarga de perfume cada uno y un estuche adicional de cuero para proteger el frasco en los desplazamientos.

El peso total de la edición limitada, estuche incluido, supera los 12 kg y es un producto que sólo se realizará bajo petición previa, con posibilidades de personalizarlo. El precio está a la altura de tanto derroche de minerales preciosos: a partir de 40.000 euros. ¿Alguien además de Maggie se anima a encargarlo? Pussar och krammar!

Después de años de ver a España estrellarse en la clasificación de Eurovisión y, sobre todo, tras lo ocurrido con lo de las Olimpiadas de 2016, está más que claro que somos un país que no sabe perder. Siempre hay contubernios, votos de castigo, complot, amenazas... Nunca se acepta la derrota sin más. No se trata de aprender de los errores cometidos y, por supuesto, no se trabaja con ganas y con análisis crítico para hacerse con la victoria en una siguiente edición. Al revés, aquí lo que gusta es la pataleta infantil, el enfado y el dedo acusador que 'nos quita aquello a lo que teníamos derecho', como si en un concurso hubiera ganadores asignados.

Todo el mundo sabía que presentarse a los Juegos de 2016 era una locura. No sólo por las rotaciones de continentes a priori, con respecto a Londres, sino, sobre todo, por las posteriores, la de los muchos países europeos que aspiran a los Juegos de 2020 y, también, (aunque aquí nadie le dio importancia) a los de Invierno de 2018. Quienes decidieron tirarse a la piscina y lapidar las arcas públicas, los mismos que ahora lloran y señalan responsables en las altas esferas del olimpismo, se han tirado años engañando a la gente, con métodos de propaganda propios de Goebbels, durante años. Lo peor es que han sido apoyados por la prensa, que estos días, en un claro ejemplo de amarillismo, dieron alas a los argumentos sin sentido de los responsables de Madrid'2016 y el COE.

Así, no extraña que el propio COI haya puesto el grito en el cielo y deje caer, azuzado por un enfado más que comprensible, que será mejor que España presente otro candidato que no sea Madrid para organizar los Juegos a corto y medio plazo, porque la capital lo va a tener bastante complicado a partir de ahora... Es lo que tiene ponerse chulo con el que tiene la sartén por el mango, que la leche que te pega no tarda en llegar; y hace mucho más daño que cuatro titulares y unas declaraciones desafortunadas.
Pussar och krammar!

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Esta entrada viene a cuento de una interesante noticia que ha publicado El Confidencial sobre el cabreo del COI con los responsables de Madrid'2016 y el olimpismo español, amenazas incluidas, por su actitud tras la elección de Río de Janeiro. Todo un ejemplo del mal perder patrio, demostrado con creces en Copenhague. Creo que merece la pena su lectura.

Porque es necesaria una investigación de calidad en España, en la que los profesionales tengan medios y dispongan de contratos que avalen su trabajo; porque no podemos asumir más recortes en I+D+i, a pesar de lo esquilmada que se encuentra ya la Ciencia en nuestro país, hoy toca alzar la voz contra el Gobierno. Y, de paso, contra la clase política en general, porque esté quien esté en La Moncloa, nadie hace nada por mejorar ni dignificar a los científicos españoles.

Me gustaría compartir un escrito de la Federación de Jóvenes Investigadores que resulta, cuanto menos, inquietante:

En el año 2002, ya designado candidato a la Presidencia del Gobierno, el Sr. Rodríguez Zapatero declaraba que "es imprescindible que la sociedad asuma que los investigadores son trabajadores". Siete años más tarde, su Gobierno sigue sin reconocerlo. No sólo eso, sino que ha torpedeado medidas que podrían solucionar la situación y ha excluido conscientemente a amplios grupos de investigadores de la protección de la tímida normativa que, al verse presionado por el colectivo, acabó aprobando en el 2006. Como consecuencia, nos
encontramos en pleno siglo XXI con personas que, bajo un gobierno autodenominado socialista, siguen trabajando sin contrato, sin cotizar a la Seguridad Social, sin cobertura de riesgos laborales, etc.
Además de lo ya indicado, la Administración Pública ha batido récords de improvisación e ineficacia. La Subdirección General que gestiona gran parte de los contratos pre y postdoctorales ha cambiado de Ministerio de adscripción dos veces en un año, con la consiguiente paralización administrativa. El plazo de resolución de determinadas ayudas supera los ocho meses (cuando la convocatoria establece un plazo máximo de tres) y su gestión se convierte en un circo. El calendario de convocatorias es una aleatoria ruleta rusa y éstas aparecen según el humor y las chapuzas de los gobernantes, como se demuestra con las ayudas postdoctorales: la convocatoria de 2009 lleva ya siete meses de retraso mientras los investigadores a la espera de que se publique no reciben ninguna información sobre cuándo sucederá.

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se comprometió a un espectacular aumento de la inversión en I+D. Si ya en poco se notaron esos fuegos de artificio en la situación de los investigadores, ahora se nos anuncia ni más ni menos que un recorte del 37% en la partida de I+D+i de la que salen las becas y contratos de investigación competitivos o los proyectos de investigación. Parece que el dinero que sí tiene el Sr. Zapatero para iniciativas como el Plan E falta para la investigación científica; seguramente es culpa nuestra, porque, a diferencia de un paseo marítimo o una farola, un investigador no puede ser inaugurado ni se ponen primeras piedras del reconocimiento de los derechos sociales.

Es sorprendente que, constatado el fracaso del modelo económico asentado en el ladrillo y en un momento en que las principales potencias refuerzan su apuesta por una economía innovadora y orientada a sectores emergentes, el Gobierno se empeñe en proseguir un rumbo errático al borde del abismo. El Presidente del
Gobierno ha decidido seguir fielmente la afirmación de Benjamin Franklin: "La única cosa más cara que la educación es la ignorancia".

El fin de semana pasado fui al cine con el rubio y vimos 'Gordos', después de tres semanas planeándolo. Sencillamente, nos encantó, así que se la he recomendado a todo el mundo que aún no la ha visto, que son menos de los que pensaba. Uno de ellos ha sido mi amigo Fabien, el francés que vive en Las Landas y del que he hablado alguna que otra vez en este blog. Pues bien, no sólo piensa ir, sino que, según él, ira pronto para "olvidar la mierda de 'El pequeño Nicolás'".

¿Cómo? ¿Que han hecho una película sobre uno de mis personajes favoritos de la literatura universal? Me da igual que esté en francés y aún no hayan puesto los subtítulos, me la pienso bajar a la de ya. Y supongo que será mala, pero no tanto como dice Fabien. El problema es que mi amigo es de esos que disfrutan con el cine lituano independiente y los documentales rodados por un afgano en las montañas que describen la interesante vida de los matojos y los alacranes. Además, he visto el trailer y no sólo se entiende bastante bien el diálogo (será porque me he leído los libros en francés, además de en castellano) sino que hasta parece divertida.

Un plan mejor sería ir a Francia y verla directamente en uno de sus cines, pero como no hay previsto ningún viaje de trabajo, ni personal, a las Galias, tendré que conformarme con visionarla en mi salón, que tampoco está mal. Me pongo un poster de París, dos o tres fotos de Florent Gibouin y el efecto francés ya se ha logrado. Pussar och krammar!

La última botella de Absenta que vi fue vaciada sin pudor en la fiesta de cumpleaños de Corredero, pero como en la Pensión había mucha gente y no tocábamos ni a dos tapones por cabeza, me temo que nadie llegó a ver al hada verde... No es muy guapa, incluso tiene más hormonas masculinas que las que suelen ser habituales en las hadas, pero mi amigo Ricardo y yo ya nos hemos hecho fan de ella. De hecho, nos hemos pasado medio fin de semana diciendo a todo rato, y sin venir a cuento, "alle autos"...



Por cierto, si bebes, no conduzcas (y si te drogas con algo que no sea Cola Cao, tampoco). Pussar och krammar!

Llevo meses diciendo a todo el que quiera escucharme que las Olimpiadas de 2016 serán para Río de Janeiro, pero no porque tenga una corazonada de mierda, sino porque es lo que deseo. Me encantaría que Sudamérica se estrenara como anfitriona de unos Juegos, que respalden el desarrollo social que vive Brasil bajo el mandato de Lula y, sobre todo, que eviten la tonelada de trabajo que se nos puede echar encima como gane Madrid.

De todos modos, ¿alguien de verdad piensa que serán para Europa, una vez más? Lo bonito de unas Olimpiadas es que roten las sedes, y más si tenemos en cuenta que París y Roma ya han dicho que para 2020 piensan echar el resto. Además, la candidatura madrileña huele mal la mires por donde la mires y el apoyo popular que se ve en las calles es menos de la mitad del que había en 2012 Entonces sí veías a la gente ilusionada. Ahora es más hastío que otra cosa, sobre todo por el pesimismo que no han conseguido mitigar los de la organización. La cantidad de millones que se habrán tirado en la candidatura volarán como los de 2012, y encima con la mierda encima de saber que desde el primer día estaba claro que no repetirían unos Juegos en Europa y que se ha gastado mucho a lo tonto justo cuando más falta hace que se invierta en otro tipo de asuntos.

Ayer almorcé en un restaurante que quería hacer vomitar a sus clientes sintonizando los informativos de Telemadrid, que fueron casi un monográfico con el tema olímpico. Normalmente me dan grima por su cobertura política, pero han llegado a un punto que hasta en lo de Copenhague dan asco. Además de vender un Madrid irreal, en el que todo el mundo vive al 100% lo de los Juegos y que está casi asegurada la victoria gracias a Induráin y al rey, tuvieron la desfachatez de darle bombo y platillo a los grupos anti-olimpiadas de Chicago y Tokio. Los primeros defienden más dinero para colegios públicos y menos para crear infraestructuras deportivas gigantes. Los segundos, por temas ecológicos. ¿Acaso en Madrid no hay gente en contra? ¿No existo? ¿No hay nadie más que piense como yo? No me lo creo, seguro que somos muchos.

En fin, espero que les jodan a todos los de Madrid'2016 y, ya que han gastado mi dinero tontamente, al menos que se les indigesten los maravillosos pastelitos daneses que seguro habrán comprado por kilos, los muy pervertidos. Pussar och krammar!

Ayer pisé por primera vez uno de esos templos que todo blogger que se precie debe conocer: Casa Tornado. Aproveché mi último día de jornada intensiva para hacer una visita a TonyTó y, de paso, ver su nueva escayola (así como su estupenda colección de tebeos de Los Pitufos, que molan y mucho).

Yo pensaba, no sé por qué, que TonyTó vivía en Malasaña, cerca de otro templo blogger: la Pensión Corredera, pero me equivocaba ¡y mucho! Resulta que se ha comprado su chozo a tomar por culo (si vives, como yo, en el norte de la ciudad y tu referencia es Plaza Castilla). Tan lejos que, como buen templo que se precie, el camino de vuelta fue toda una peregrinación
(a la ida, cogí un taxi). Y si no se me cree, basta un simple vistazo al mapa de Madrid. Éste fue mi camino de vuelta a casa:

Quiero mi Xacobeo ¡ya!He de decir que me lo pasé genial. Me encantó charlar con Tony y creo que es la primera vez que lo hacíamos de forma tranquila, sin música a todo volumen alrededor. Espero repetir pronto y, esta vez sí, poder llevarle alguna colonia o cremita, que me dio rabia llegar con las manos casi vacías. Pero eso será otro día, que hoy he amanecido con la noticia de que debo adelantar 48 horas el trabajo previsto por culpa de un retractilado y seguro que me dará la hora de la cena en la redacción. ¡Quiero escapar de este infierno! Pussar och krammar!