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Hvad er klokken?

El rey de la casa


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Galería de arte

buy posters and art prints

La vida en las grandes ciudades va a una velocidad de vértigo. Cada vez son más las empresas globalizadas que te venden un par de calcetines en Seúl, al tiempo que entregan un porte de leche condensada en Brasilia y una partida de guantes en Dublín. No hay razón que valga para dejar de ganar unos euros y seguir siendo líderes del mercado; y cuando éste anda de capa caída, cuando la crisis financiera ha arrasado los campos y no hay brotes verdes a la vista, aún menos validas son las excusas.

Ayer comprobé hasta qué punto el mercado inmobiliario anda mal-fatal. Me han encargado un artículo sobre alquileres de megachalets de lujo en las estaciones de esquí más top del planeta, así que escribí a una de las empresas más importantes del sector para asesorarme y pedir unas imágenes. Como esperaba, la persona de contacto me contestó al momento (todas las inmobiliarias están como locas por aparecer en prensa gratis), pero nunca me hubiera esperado su respuesta: "Claro que sí, cuenta con nosotros para el artículo, pero ahora mismo no te puedo enviar la información que me pides porque ESTOY DE LUNA DE MIEL. ¿Te importa si lo hago el viernes?".

Muerta Sánchez en la bañera que me quedé. ¿Quién se dedica a contesta correos del trabajo en plena luna de miel? Lo flipé en colores. Una compañera me dijo que llega a ser ella el marido y la deja plantada ahí mismo y se divorcia... Otro la excusaba diciendo que si hubiésemos sido un cliente de verdad, la comisión que se lleva la chica paga tres lunas de miel en Seychelles, por lo que era lógico que estuviera pendiente del correo... Pero yo no soy de esa opinión. Me parece genial que en tus vacaciones o en tu tiempo libre no quieras desconectar al 100% y mires de pasada el correo de la empresa, pero de ahí a hacerlo en tu luna de miel... Eso ya es pasarse. Pussar och krammar!


O más bien los que tus jefes tenían pensados para ti esta semana, que es justo lo que me ha pasado a mí. Ayer llegué con una cara de muerto viviente a la redacción que más de uno se asustó, pero que nadie se piense que fui 'invitado' a marcharme a casa, al contrario, como un campeón hasta más tarde de las ocho que tuve que estar. Eso sí, me preguntaron varias veces si estaba completamente seguro de que no tuviera 'gripe A' (me he dado cuenta de que el resfriado común se ha convertido en una vergüenza y la gente te mira como si te estuvieras quejando de un grano o una picadura; no les vale un pimiento el moqueo, el dolor, el malestar... porca miseria!)

Lo que llevo peor es lo de que me he convertido en una estufa humana, pero de las estropeadas, y tan pronto me muero de frío como tengo un calor insoportable (eso sí, ni una puta décima de fiebre, con lo bien que me vendría para quedarme en mi casa). Ayer creo que me puse y me quité el jersey unas doce veces o más...

Y como la sesión de dopaje a base de Frenadol y Xumadol continúa, espero no tener que hablar más de este resfriado a partir de mañana, que para eso siempre he confiado en la química farmacéutica (sobre todo por fastidiar a mi madre homeopática jejejeje), y ya hoy me he levantado mejor. Pussar och krammar!

Tengo un resfriado de aupa y mi nariz ya se ha convertido en un pimiento morrón de tanto sonarme. Como siempre, no tengo fiebre y, al menos esta vez, aún no me duele la garganta como si tuviera sierras mecánicas funcionando dentro cada vez que trago. Por lo tanto, a pesar de lo mal que me encuentro, del malestar general en todo momento, del dolor en las articulaciones y el frío/calor que siento a intervalos de cinco minutos, he de ir al trabajo. No es que quiera una gripe, a pesar de que no me importaría una baja de diez días en casa, pero me temo que, como me he resfriado ahora, no voy a tener muchas posibilidades de pillarla este otoño... Seguiremos informando. Pussar och krammar!



Dedicado a Nanyu, con cariño.

Ya está aquí el calendario por excelencia, el de los Dieux du Stade franceses. Este año, después de una racha muy deplorable, han vuelto a hacer algo digno y podemos decir que no está nada mal, aunque aún por debajo del de hace tres años, que fue memorable. La mala noticia, que mi adorado Julian Hans no está entre los modelos escogidos (donde sí aparecen, por cierto, jugadores de equipos ingleses...). La buena, que sí que está Lionel Beauxis, que es el señor de la fotografía de la izquierda.

En el calendario, que tiene un porrón de fotos, con los meses divididos en quincenas, hay un particular homenaje a los fetichistas de los pies (con otro jugador reguapo, Thomas Combezou), así como aparece un pene sin circuncidar y culos turgentes, de esos abombados y musculosos, hasta de tres en tres. No faltan los interesantes perfiles griegos y tampoco algunos jugadores clásicos, pero por lo general se ha contado con mucha gente nueva.

De entre todas las imágenes –que se pueden ver en esta entrada de Medecrece–, la que más me gusta también la protagoniza Thomas Combezou, el de los pies, pero acompañado esta vez por Florent Gibouin, que está más que merendable y que se me ha convertido en una especie de musa para las noches en soledad que me esperan estos días (el rubio se ha ido con los del laboratorio de parranda a Roma). Creo que hay una gran química entre los dos. Encienden al espectador más congelado con esa tensión entre ambos. No hay nada como una barra y agarrarte a ella mostrando, de paso, unos bíceps perfectos... Pussar och krammar!


¿Qué tienen en común los zombies con los guerreros de la Atenas clásica, un francotirador que juega a pidola, balas que pasan 'a lo Matrix', un jugador de fútbol obsesionado por sus tetillas, los espartanos y espadas llenas de sangre? En principio, nada; pero una productora griega ha metido todos eso en una coctelera y ha conseguido un resultado que deja a la película 'Kárate a muerte en Torremolinos' a la altura de 'Titanic', por lo menos.



Ahora, que me flipa aún más que Billy Zane se preste a actuar en este film de serie Z, por mucha madre griega que tenga. Bien es cierto que el muchacho no ha hecho gran cosa y tampoco se le puede considerar un famoso de referencia, pero con este tipo de papeles yo creo que firma su sentencia de muerte... A ver quién es el guapo que lo contrata ahora para algo serio. Y sí, seguramente nadie verá el film, pero los de IMDB no van a borrarlo así como así de su perfil... Pussar och krammar!

Ayer recibí una llamada de la jefa de Publicidad de mi revista en la que me informaba de la imperiosa necesidad de que en una página de mini-noticias de moda apareciera la firma Nautica. Como el número se cerraba también ayer, me tuve que dar prisa en conseguir las imágenes y la descripción de la colección, por lo que no dudé en echarle un vistazo a la web. En ella descubrí a un modelo que me dejó con la boca abierta: guapo, estiloso, rubio, media sonrisa encantadora, atractivo... ¡y lo bien que le quedaba cualquier prenda del catálogo! Lo que me dejó un poco fuera de juego fue el leer la descripción de algunas de las piezas. ¿Me puede explicar alguien qué tono de amarillo es el marigold? ¿El dorado para gays? ¿Una evolución del 'brilli-brilli' del que a veces habla Mocho? ¿Un guiño para querer decir amarillo-polla, en vez de amarillo-pollo?


Está claro que los diseñadores de Nautica se lo curran a la hora de poner nombres a los colores porque también encontré Ky Lime (verde claro), Seaweed (verde ¿alga?), Autumnsunst (un naranja butano), Buoy Yellow (amarillo ¿boya?)... ¿Tan complicado es llamar al verde, verde; al rojo, rojo; y al azul, azul? Aunque no sé de qué me quejo, que la culpa de ponerle nombres ridículos a los colores es de la prensa de moda, que se aburre... (algunos, que yo estoy al borde del colapso con tanto trabajo como tengo estos días). Pussar och krammar!

Una de las cosas que más me sorprende de los suecos es su amor por la música country americana. Sencillamente, les encanta; y no es una moda que haya llegado de repente al país, sino que lleva más de medio siglo arrasando sobre todo en el medio rural. Pero que nadie se piense que es un estilo que han escandinavizado, ni mucho menos. Los suecos le cantan a Texas, Tennesse, Kentucky y a Alabama; y han hecho suyos clásicos como 'Swing Low Sweet Chariot' o 'Cotton Eye Joe' (aquí, a dúo entre Carola y Annika Ljungberg).

Son muchos los grupos y los cantantes que se han hecho muy famosos en Suecia con este estilo musical; y en los pueblos son los más demandados. Incluso han llegado a estar en el Melodifestivalen varias veces, con canciones como 'Mama, Take Me Home' de los Rednex. ¿Alguien se imagina a Suecia en Eurovisión con una canción típica de las granjas de Virginia Occidental?

La que fue mi cantante favorita, Jill Johnson, dejó el schlager por el country. Fue un duro golpe para los que éramos sus fans, porque pasó de temazos como 'Crazy In Love' a baladas de granja de Colorado como 'Jolene' o 'Angel Of The Morning'. De hecho, tuvimos que salir corriendo a por una nueva diva... ¡Menos mal que llegaron Shirley Clamp y una renovada Lena Philipsson para compensar!

A pesar de todo, Jill sigue siendo una de las cantantes que más canciones tiene en mi iPod. Cuando me enteré de que presentaría la final del Melodifestivalen me dio un subidón y no pude parar de saltar. Luego, para mi alegría, lo hizo magníficamente bien.

Sé que es complicadísimo, por no decir imposible, que vuelva a hacer schlager, pero por soñar, que no quede. Pussar och krammar!


La primera vez que vi una película cuyo guión carecía de diálogos no tendría más de 14 años. Se trataba de 'La chica de la fábrica de cerillas', del finlandés Aki Kaurismäki. Miento, sí que tenía diálogos... concretamente cuatro frases en toda la película, aunque para el caso, como si no hubiera habido ninguna. Fue en una época en la que estaba 'afinesado', si esa palabra existiera. Flipaba con todo lo que fuera finlandés: su música, su idioma, su gente... Todos mis proyectos pasaban por ir allí de viaje, de Erasmus, de corresponsal... y me quedé a ver la película a las 2 de la mañana de un martes por La 2 porque quería oír finlandés... Mi gozo en un pozo.

Gracias a uno de los cortos ganadores del último Festival de Cannes, he vuelto a recordar esa historia, imaginándome en el sofá con cara de decepción y, al mismo tiempo, intentando comprender la trama de esa película extraña y experimental que tenía delante. Pero no porque éste sea complicado y aburrido, al revés. Su título es 'Signs', los personajes no dicen ni una sola palabra en los doce minutos que dura y me ha encantado, emocionándome de principio a fin, con una banda sonora deliciosa (me recuerda a las de Yann Tiersen) y unos actores que interpretan magníficamente bien.

Su argumento es sencillo: Where do you find love? If we knew, we would all know where to look. Sometimes, all you need is a SIGN. Espero que podáis encontrar tiempo para verlo y emocionaros con esta historia. Pussar och krammar!


PD: Se trata de una obra que también participa en el Schweppes Short Film Festival, de ahí que salga el famoso botellín de tónica de la firma.

Boa Boca Gourmet es una empresa portuguesa especializada en chocolates, galletas, tisanas y café; todo hecho a mano en su pequeño obrador de Évora. Sus productos no sólo son ricos por dentro, también por fuera, o más exactamente por su packaging, y es que sus latas, cajas y envoltorios han conseguido varios premios de diseño industrial, entre otros el afamado Red Dot. De este modo, se han convertido en la empresa lusa más premiada de la historia.

Yo la descubrí gracias a la revista de una aerolínea (no recuerdo cuál) el pasado julio. Me entraron unas ganas locas de probar esas galletas de canela de pinta tan estupenda; y también las de limão (hay otros dos sabores, azúcar y aceite, que están pendientes de cata), por lo que me puse en contacto con mi amigo Richard para, aprovechando que iba a estar trabajando en Portugal, me trajera las latas a Madrid. El veredicto... deliciosas. Al principio, saben diferente... con mucha potencia de la canela, pero enganchan. Del mismo modo, las de limón, aunque más suaves, son igual de adictivas.

Cómo estaría de satisfecho con la compra (de Richard, porque no me quiso cobrar las latas), que las hemos publicado en la revista hace una semana... Además, me he hecho la firme promesa de, nada más vuelva a Portugal, hacerme con los chocolates, fabricados sólo con cacao de São Tomé, uno de los más exclusivos del mundo, así como comprar las dos latas que faltan, que me gustaría coleccionarlas... Las tisanas y el café, como no son productos que consuma, me dan un poco igual.

Que nadie se crea que estamos hablando de unas galletas megacaras por culpa de haber sido premiadas en diferentes concursos. No cuestan más de 8 euros cada lata, un precio bastante asequible para cualquiera; y, además de en su tienda de Évora, distribuyen en Lisboa y otras ciudades portuguesas. Vamos, que no hay excusa para, en la siguiente escapada a Portugal, probarlas por uno mismo. Pussar och krammar!

Es un hecho conocido que me pirran las películas de adolescentes americanos haciendo el gamba en el instituto, y más especialmente si va sobre animadoras realizando piruetas y complicadas coreografías en los campeonatos estatales o similares... Clásicos como 'A por todas', y las otras tres películas que componen la saga, los vi con una sonrisa y flipando por los cada vez más complicados ejercicios que debían desarrollar los actores. Si comparamos las coreografías finales de la cuarta entrega con la de la primera (que es el único guión medianamente potable), lo de Kirsten Dunst y sus amigas era un corro de la patata.

El pasado viernes, me tomé la tarde para degustar una nueva película de animadoras... o al menos era lo que yo pensaba que era, porque luego resultó que los protagonistas eran dos chicos. Se llama 'Fired Up' (traducido en España como 'Guerra de cheerleaders') y a pesar de ser mala, no esperaba reírme tanto; ni que hubiera una coreografía como esta... Pussar och krammar!



PD: el vídeo en castellano, aquí.

© Fotografía robada vilmente a Sufur

No sé si tengo algún lector antropólogo, pero si es así, me gustaría que me ayudara a saber por qué las personas de las que menos te esperas una actitud cuanto menos reprobable son las que más al extremo llevan esas malas acciones.

Creo que con ejemplos quedará más claro:

¿Qué tiene de orgulloso ser polaco? Mirándolos con ojos clasistas y esnobistas de un europeo occidental ricachón, nada de nada. Es más, para ese tipo de gente (que tampoco entiendo por qué están orgullosos de ser franceses, españoles o noruegos, como si eso determinara algo en la vida) lo de ser polaco es algo que habría que evitar como fuera. Entonces, ¿por qué dan una imagen tan racista? Ni es un país fuerte, ni tiene peso internacional. Además, millones de personas en el planeta ni saben que existe Polonia en el mapa. ¿Por qué entonces subliman tanto lo de la raza?

Hace poco se dio a conocer, gracias a la web
Photoshop Disasters, una publicidad de Microsoft Polonia en la que se sustituía un negro por un blanco. Pues bien, ahora, en ese mismo blog vuelven a denunciar una web polaca, la de la Universidad de Medicina de Lublin, por mostrar en su versión inglesa a un residente negro que en la polaca es sustituido por un blanco (como no es una campaña internacional como la de Microsoft, no se sabe quién sustituye a quien realmente).

Pero el caso de Polonia es uno entre un millón. Otro ejemplo que me llama mucho la atención es que casi todos los antropólogos y sociólogos coinciden en señalar a la población negra de Estados Unidos como la más racista de su país, muy por encima de los blancos. O, mucho más cercano, cómo la minoría homosexual de España tiende a menospreciar y ridiculizar a transexuales o gente con excesiva pluma.

El esnobismo es despreciable. Sentirse superior como persona con respecto a otra es aberrante, mucho más si en tu día a día te comportas como si realmente así fuera. Pero aún más grave es que sean grupos, pueblos o comunidades que sufren esos ataques desde hace siglos por parte de la clase blanca rica y dirigente, esos que saben lo que es padecer la injusticia de la exclusión social en su propia piel, los que con más virulencia se dediquen a crear aún más distinciones de clase.

¿Me puede explicar algún experto por qué esto es así? Pussar och krammar!

La chica de la imagen se llama Alejandra Guzmán y es una cantante mexicana que, según Galavisión, ha triunfado al menos una docena de veces en España. El hecho de que prácticamente nadie haya oído hablar de ella por estos lares y que la chica apenas haya hecho promoción es indiferente. Si ellos lo dicen, va a misa. O al menos es eso lo que debían pensarse en aquella época de parabólicas, RTL, SAT1 y TeleHit, la única cadena de 'vidéos' musicales que se podía ver en mi casa de Jerez...

No era la única cantante cuyo currículum engordaban de cara al público mexicano. Internet era por entonces una idea en un cuaderno y no había forma de comprobar la veracidad de lo que decían. Desde entonces, siempre he desconfiado mucho de los que venden el éxito de algún cantante español en el extranjero, no lo puedo evitar.


Ejemplos no faltan, aunque el último que he podido comprobar es el de La Casa Azul. Como están a punto de sacar disco, si no lo han hecho ya (no me he quedado bien con las fechas), fans y algunas revistas empiezan a hablar de ellos hasta en la sopa. Sobre todo me llama la atención cuando dicen que es un grupo famoso, conocido y que triunfa en Japón y Corea...

Pues bien, en el país del Sol naciente no lo sé, pero lo que es en Corea, después de preguntar a todos mis amiguetes, ni uno sólo sabe quiénes son La Casa Azul, y afirman no haber oído nunca ninguna de sus canciones. Uno de ellos me comentó que el estilo le sonaba de algún spot de publicidad, pero que no sabía quién cantaba ese anuncio, y mucho menos que se trataba de 'Galletas'. Les pregunté también por los que versionan sus canciones en Corea, y lo mismo, no tenían ni idea, y eso que la mayoría sólo oye música de su país... Vamos, que no digo que no haya quienes los conozcan, pero arrasar, lo que se dice arrasar...

Quiero suponer que detrás de toda esta promoción inflada, por no decir falsa, no está Guille Milkyway, pero si hay algo que saco en claro es que no te puedes fiar ni de grandes ni de pequeños, todos mienten. De todos modos, no entiendo muy bien qué sacan de ello, porque no creo que ningún fan español se compre el disco por el hecho de que pueda gustar en Japón...

Para demostrar que no tengo nada contra La Casa Azul, me declaro desde ya fan-fan de su último vídeo (que no de la canción), que me parece lo más molón que he visto en mucho tiempo a un artista español. Los chicos de The Cocoe Conspiracy se han superado. ¡Enhorabuena!


Pussar och krammar!

Esta siendo una semana muy difícil y sólo estamos a miércoles, por lo que esta cuesta arriba en la que se ha convertido mi vida se presenta bastante triste los próximos tres días. Antes no entendía a la gente que desde el lunes estaba deseando que llegara el viernes, pero de la noche a la mañana ése es mi mantra de cabecera. Así, siguiendo el consejo de una buena amiga, debo encontrar todo tipo de distracciones que me evadan todo lo posible del trabajo cuando no estoy en él. Ayer me puse manos a la obra y, para de paso celebrar que el rubio ha aprobado 1º de Ruso, nos fuimos al cine a ver '¿Qué les pasa a los hombres?'.

Reconozco que si me empeñé en ir a verla fue porque leí no sé dónde que era una versión americana de 'Love Actually'. Como ésta es mi película favorita, tenía curiosidad por saber cómo trataban las diferentes formas de entender el amor mediante historias entrelazadas en Hollywood. El resultado no está a la altura, pero eso no quiere decir que '¿Qué les pasa a los hombres?' no te emociones, e incluso que llores un poco con el final, que de lo ñoño-cursi-bonito-enternecedor que es te conviertes en quinceañera a tope de hormonas.

La Aniston hace de ella misma, lo cual resulta algo soporífero. Está Ben Affleck, al que no soporto. Un tipo feote pero que siempre sale merendable y guapo llamado Bradley Cooper, también (éste le gusta a Fido). No falta mi querida Drew Barrimore, que también hace de ella pero intentando quitarse años de encima. Scarlett Johanson también hace de ella, pero en su versión 'actriz de Woody Allen'. Y me he vuelto fan total de Ginnifer Goodwin, que es la chica de la foto.

A pesar de lo agridulce del párrafo
anterior, la película me pareció genial. Sobre todo gracias al final, porque el principio se me hizo un poco lento, a pesar de que el modo en el que se hilaban las tramas me pareció fantástico (un 10 al guionista). Me gusta cuando las historias son más o menos realistas, cuando el malo también gana, cuando la buena no consigue a su príncipe (o al menos no todas las buenas) y, sobre todo, si la historia me emociona, si me la creo y consigue tenerme pegado en la butaca hasta el final de los créditos porque sí o sí debo saber el nombre de una canción de su banda sonora...

Hoy en el escenario canta Lord
Robert Smith. Pussar och krammar!

Alberto Montt, es un dibujante chileno que ha sabido captar a la perfección mi frustración mañanera diaria. Si cuando lo guardé estaba perfecto, sin nudos y de forma que se pudiera desliar sin problemas, ¿por qué de repente es una soga marinera? Sin duda, el que inventó el cable de los auriculares es un cabrón redomado con ganas de dominar el mundo... Pussar och krammar!

Antes de que estuviéramos en crisis económica, todo el mundo era consultor de algo. De informática, de cuentas, de aguas, de residuos, de páginas web, de electrónica, de servicios de prensa... y, claro está, de márketing, ese invento del demonio que no va a ningún lado ni sirve para nada pero cuyos postulados intentan convertirse en una especie de A-B-C de cómo funciona el mundo. Los que más asco me dan son los de márketing audiovisual, porque ni en cine ni en televisión uno sabe cómo triunfar, qué es mejor o qué es peor, y ellos creen tener la varita mágica.

Según las teorías del mercadeo cinematográfico, una película como 'Up' no puede triunfar porque el protagonista es un señor mayor y una serie como 'Big Brain Theory' tampoco porque el público no se siente identificado con un grupo de monstruitos superdotados que le dan a todo lo freaky que hay: cómic, ordenadores, ciencias teóricas... En el primer caso, el triunfo es patente, aunque bien es cierto que no ha calado en el público infantil y sí en el adulto, que es el que llora durante la película mientras sus hijos/sobrinos se aburren. En el segundo, no paran de recibir premios.

No digo que no haya un estudio real detrás de cada conclusión absurda de los teóricos en Márketing, pero creo que, en el mundillo audiovisual, que 100 series con una característica X triunfe, no quiere decir que X dé el triunfo sí o sí. Son estadísticas, sin más.

Por esa regla de oro, cualquier película o serie tendría éxito con unos parámetros parecidos a una anterior, pero ejemplos como 'Cashmere Mafia' demuestran lo equivocados que pueden estar. Aquí no se trata de ciencia, ni de encontrar el logaritmo de oro; sino de tener ideas y de saber hacer guiones decentes que luego interpreten actores que merezcan la pena. El problema es que eso sí que es difícil, y no hace falta ningún consultor chupando del bote para conseguirlo, sólo trabajo y constancia. Pussar och krammar!


No sé si darle la razón o no. Yo sigo sin enterarme bien de qué quiere decir con eso de ciclarse... Pussar och krammar!

No suele ser frecuente, pero de vez en cuando me topo con canciones que, a la primera escucha, no puedo evitar decirme "qué mala que es, por favor". A la segunda, sigo pensando lo mismo, pero "tiene ese estribillo simpático...". Y cuando me quiero dar cuenta, me he enganchado, aún considerando que no es una canción ni mediocre.

La última en entrar en este conjunto de temas, en el que ya se encuentran 'Despre tine' de los O-Zone, 'Bambú' de Las Primas o 'Vampiro' de Las Chamorro (por poner sólo tres ejemplos), ha sido la canción 'I've Still Got The Highest Heels In The Room', de Avatar versus Eve. Seguramente el nombre del grupo no le diga nada a nadie, pero es el de Annikafiore, la pelirroja de Alcazar que dejó el grupo hace unos años.

El vídeo es muy marica y la canción, a pesar de ser mala, tiene su puntito; o al menos a mí empezó a parecérmelo después de un rato en el que la oí unas cinco o seis veces (sí, un poco masoca sí que soy). Me hacen mucha gracias los dos que van detrás de ella en tacones, sobre todo las caras de 'bad bitches' que ponen; y no puedo dejar de pensar cómo será lo de dormir en una cama sobre la que flotan decenas de globos de helio... En fin, que no pasará a la historia, pero me apetecía ponerla en el blog. Por cierto,
que no he podido aún bajarme el mp3 porque no aparece por ningún lado, así que si alguien lee esto y lo tiene o sabe cómo conseguirlo, ¡¡que avise!! Pussar och krammar!

El reencuentro con el trabajo está siendo más movido que nunca este año. La razón es que tengo un nuevo director y la fase de adaptación está costando bastante llevarla para adelante. Normalmente, ante este tipo de cosas, que me provocan bastante desazón, suelo responder con evasiones imaginarias en las que me ofrecen un buen sueldo en alguna revista o me toca la lotería; pero en esta ocasión, no sé por qué, no hago más que darle vueltas a qué trabajo me gustaría desempeñar, siempre y cuando no implique pensar, como si mi cerebro se hubiera quedado en dique seco y sólo un puesto anodino y rutinario pudiera estar a la altura.

Soy consciente de que acabaría tirándome de los pelos si tuviera que hacer lo mismo día tras día, 37 horas a la semana, sobre todo si se tiene en cuenta que, como me percaté ayer a mediodía, para jubilarme aún me quedan más años que los que he vivido. Sea como fuera, es mi fantasía actual y para convencerme de que es una buena idea lo de ser autómata me miento a mí mismo diciéndome que para quitarme la espinita de lo creativo ya tengo el blog y que seguro que en el tiempo libre me apuntaría a mil actividades que me llenarían tanto o más que lo que lo hacía en su día mi vocación profesional.

Tengo claro que a lo que aspiro, por encima de todo, es a gozar de buena calidad de vida y sé que, actualmente, como le ocurre a la amplia mayoría de periodistas de este país, ni la tengo ni hay muestras de que a corto plazo la vaya a tener. Así, no me queda más remedio que seguir soñando con oportunidades laborales durante el trayecto en el autobús... y confiándome a la suerte con el Euromillón. Pussar och krammar!

Por más que lo intento, no lo consigo. Me resulta del todo imposible ser competitivo en aquello que realmente me importa poco o nada. Recuerdo cómo se picaban mis amigos del instituto por ver quién ganaba cuando jugábamos a la consola o al Trivial Pursuit, su grado de arrojo cuando se tiraban al suelo para coger un balón y evitar un gol o incluso los que se mataban a estudiar para sacar mejor nota que el ratón de biblioteca de turno.

A mí esas cosas no me pasaban. No me importa quedar segundo, tercero o incluso último; y en el poco deporte de equipo que he practicado, no es que no intentara ganar y me esforzara, pero tirarme al suelo y embarrarme por una victoria que no me aportaba nada de nada, como que no. Seré demasiado práctico, pero si no hay un beneficio además de la mera satisfacción personal, me cuesta mucho darlo todo.


Puede que también influya que soy bastante patoso para el deporte en general, los juegos de ordenador y muchas otras cosas en las que muchos amigos míos eran unos ases..., pero incluso en las cosas que sé que hago bien y que destaco, no me sale la vena competitiva.

He asumido mi tara y no me preocupa, de ahí que busque divertirme independientemente del resultado... a menos que pierda siempre, que también tengo mi corazoncito y no estoy por la labor de ser derrotado sin parar, que para eso dejo de jugar y ya. Un juego en el que gana siempre el mismo, no tiene gracia. Pussar och krammar!


Hace dos meses salió a la venta 'My Baby's Waiting', el primer single de Industry, la última banda pop irlandesa en ver la luz. Me recuerdan bastante a Steps, salvo por el detalle de que en el grupo británico había un rubio que da un poquito de grima y, en el irlandés, el rubio está que cruje. La canción, además, está bastante bien. El otro chico, el moreno, es algo conocidillo por el mundo eurofan porque intentó representar a su país con una canción que recordaba al 'Cara Mía' de Måns. No sé si sería por el rubio o no, pero fueron número 1 en apenas una semana.

Esta semana han llegado de nuevo a lo más alto de las listas de Irlanda con 'Burn', su segundo single, que es la típica balada que hacía Steps. Ellos no bailan mucho (otra diferencia), pero parece que van por el buen camino. Eso sí, el salto internacional no parece que lo vayan a dar. Westlife, a estas alturas, ya era número 1 en el Reino Unido y Japón; y le faltaba poco por conquistar una docena de países europeos más... pero claro, comparar a Industry con Westlife es como hacerlo entre esto y esto.

Normalmente, no me llama la atención la música irlandesa, y en Eurovisión, cuando me gusta la canción que llevan, ésta siempre queda mal o en la mitad de la tabla. Sin embargo, siempre tengo la puerta abierta a nuevas canciones y la de Industry ya está en mi iPod. Pussar och krammar!