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Hvad er klokken?

El rey de la casa


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Leer artículos de la Wikipedia puede deparar muchas sorpresas. Te enteras de mil cosas curiosas y otras que te dejan ojiplático. Pues no resulta que Parchís se presentó a la preselección española de Eurovisión en 1980 con 'Corazón de plomo'...



Por cierto, que cada vez que hablo de Parchís me viene a la cabeza el hecho de que compartieran escenario con el rubio en un concierto que dieron en La Rioja a mediados de los 80... Se ve que ellos no eran lo suficientemente famosos y necesitaban del poderío de mi chico como corista... Sí, mientras unos teníamos que conformarnos con ver sus películas y cantar en el autobús temazos como 'Arriba, abajo' o 'Bien, bien, bravo', otros participaban en su show... Pussar och krammar!

PD1: entrada dedicada al rubio, que hoy presenta su trabajo de investigación, paso previo para la tesis.

PD2: que me corrija Ladonna, pero en nuestro autobús del colegio nos lo pasábamos mejor que los Parchís, ¿verdad? ¿Se podría decir que lo nuestro era un juego de rol con superhéroes?



Orgullo y soberbia son dos conceptos separados por una línea muy fina, casi invisible. Es importante no cruzarla, y no porque un colectivo religioso lo considere un pecado capital, sino porque la soberbia nos convierte en peores personas. Es cierto que hay veces en las que es necesario una pizca de ésta como herramienta de defensa, pero es de inteligentes saber administrar bien esas ocasiones. Durante estos días de 'Orgullo Gay', el peligro de identificar como sinónimos ambas cosas se acrecienta. ¿Cuántos confundirán ambos conceptos esta semana en Madrid? ¿Serán sólo los empresarios de la gran movida homosexual los que pierdan el norte?

A mí no me gusta el planteamiento madrileño del Día del Orgullo Gay. Me sobra fiesta y me falta reivindicación y creo que montar una feria durante 9 días no distingue los actos de Chueca de los de la Fería del Caballo en Jerez, la Fería de Málaga o los Sanfermines, cada uno con sus particularidades (toros, sevillanas, carreras de tacones...), si no fuera por la manifestación. Si fuera por mí, concentraría todo en un fin de semana, donde coincidiera manifestación, cabalgata (más humilde y menos fastuosa), alguna actuación dentro del marco de ambas y poco más. Sí creo en la importancia de seguir reivindicando al mundo que estamos aquí y que merecemos igualdad en TODO aspecto y lugar, pero prefiero el enfoque que se le da en otras ciudades, donde también se lo pasan muy bien sin necesidad de montar lo que se cuece en Chueca cada año.

Yo suelo evitar Chueca esta semana, porque no me gusta ni el bullicio ni pagar el cuádruple de lo que ya de por sí suele estar caro si me apetece tomar o comer algo. Además, cada vez que he ido le han robado algo a algún amigo y no quiero ser yo la siguiente víctima. Supongo que me quedaré en casa o me buscaré algún otro plan alternativo lejos del centro. Mientras, en mi iPod sonarán canciones irresistibles para cualquier Howard Brackett que se precie. Pussar och krammar!



Sí, es difícil de creer, pero mi vuelo de Iberia ha vuelto a sufrir un retraso de más de una hora para volver de Milán. Creo que nunca he salido de Malpensa a la hora que tocaba y mi récord está en dos horas y veinte minutos de espera (esta vez, 'sólo' 80 minutos). No entiendo por qué el que se supone que debe ser un gran aeropuerto europeo, punto de encuentro de decenas de compañías, es en realidad una caca perfectamente equiparable al aeródromo de alguna capital de provincia española (si no fuera por su número de puertas de embarque, claro). Así, si a esto le sumamos la ineptitud natural de Iberia o la cochambre de Alitalia, es fácil de entender que odie Malpensa con toda mi alma.

Sin embargo, esta vez, y porque nunca hay mal que por bien no venga, no me importó demasiado la espera o la ausencia de tiendas medianamente interesantes en ese cuchitril, ya que tuve tiempo para comprobar que, por una vez y sin que sirva de precedente, Domenico Dolce y Stefano Gabbana han escogido por fin un buen sitio donde colocar su publicidad. Así da gusto facturar, esperar el embarque e incluso pasar por el cacheo del carabinieri de turno... ¿Para cuándo en Barajas? Pussar och krammar! (click para agrandar)




Cuando esta entrada se publique, estaré volando a Milán. Requieren mi presencia en los desfiles de moda masculina y no voy a hacerles un feo. Como ya he dicho hasta la extenuación que detesto Italia y todo lo que allí se cuece, especialmente su primer ministro y su forma de vestir hortera, no voy a repetirme.

Espero encontrarme por ahí a Marios Lekkas, que es uno de los griegos más impresionantes del mundo de la moda (para los que sólo identifiquen a Sakis como 'griego buenorro', que sepan que éste le da mil vueltas al 'shake-it-man'). Si no, alguno que sea parecido también me vale, que tampoco es plan de dejar de hacer amigos sólo porque no seas un supermodelo internacional, ¿verdad?




Si no hay cambios de última hora, estaré de regreso a tiempo para asistir a la presentación de 'Amigo de todas', la primera novela de Dan Cérber. El chico no sólo tiene un gusto impresionante escogiendo actores guapos, sino que todo apunta a que la novela se va a convertir en un 'must' de aquí a nada. Yo pienso hacerme, al menos, con un ejemplar. ¿Y tú? Pussar och krammar!

En Chocolat Factory saben que no hay nada más tentador que el chocolate, así que han decidido hacernos salivar con pasta fresca de cacao. Concretamente, con raviolis de chocolate rellenos de queso ricotta y nueces (que pueden aliñarse con alguna de las salsas dulces que han hecho ex profeso o con queso parmesano y pimienta, si en vez de dulce te gusta salado) y tallarines de chocolate.

Como es pasta de verdad, salvo que hecha con cacao, es necesario cocerla antes de comérsela, pero, según me contaron en la tienda, sólo ha de cocerse tres minutos en agua hirviendo. Para que no pierda sus propiedades, se venden en bolsas al vacío congeladas, por lo que hay que darse prisa para llegar a casa con la comida, no vaya a descongelarse y ya no se pueda cocer bien el chocolate.

En mi revista me han encargado que escriba unas líneas sobre este nuevo lanzamiento, así que tuve que sacrificarme este fin de semana y cocinar un poco de pasta para el rubio y para mí. Cometí el error de pensar que las raciones de pasta de chocolate por persona serían más o menos las mismas que las de pasta normal, pero no, con un poco es suficiente para que el estómago esté lleno. Vamos, que sobró un montón. Eso sí, estaba rico (ahora nos queda por probar los raviolis).


El próximo reto que me he propuesto es aprender a hacer verdaderas obras de cacao-arte sobre piel. Para ello, qué mejor que el 'Chocolate Body Painting' de Kamasutra (una marca, por cierto, que me da muy buenas sensaciones). Una vez me la compre, toca hacer un casting de modelos para que puedan hacer de lienzo para mis brochazos dulces y chocolateados. ¿Alguien me puede decir dónde se encuentran personas como el de la foto de abajo, que ya tiene experiencia en lo de que le embadurnen con chocolate abdominales, pezones y cualquier centímetro de piel que se precie? Pussar och krammar!

Mi iPod no está lleno de temas que vayan a pasar a la historia de la música. Disfruto con canciones que muchos detestan y no me canso de oírlas. Entiendo a quienes me miran raro por tener esa mezcla explosiva de melodías en mi poder. A ellos les pasa lo mismo que me ocurre a mí cuando alguien me dice que tiene un disco de Carlos Chaouen, Javier Álvarez o Ismael Serrano, por nombrar sólo tres; y es que no puedo con los cantautores que van de progre-guay por el mundo. De hecho, cuando oigo la palabra 'cantautor', tiemblo. No lo puedo evitar. Imposible no relacionarla con canciones de letra aburrida y melodía sosa que quieren 'remover conciencias' a costa de dormir hasta a las ovejas.

MercheSé que tener cierta aversión a este tipo de músicos no tiene sentido, sobre todo porque sí que hay cantautores que me gustan mucho. Sin embargo, poca gente les define bajo este calificativo porque no han hecho de la canción protesta pseudo-progre su bandera. El ejemplo más claro sería el de Merche. Ella compone la música y escribe la letra de todas sus canciones desde su primer disco. Es una cantautora, pero pocos la reconocen como tal. También Álex Ubago, pero sus temas me provocan un sueño fulminante, así que mejor dejemos que se estrelle con su último disco...

Elena BugedoDe cantautores que cumplan casi al 100% los tópicos que se le presuponen a éstos (un toque indie, algo hippy, letras con mensaje, público minoritario, guitarra en mano...) sólo tengo una canción en mi iPod. La interpreta una chica que conocí gracias a mi amiga Sara. No sé qué fue lo que me atrajo de ese tema, ya que no tiene nada que ver con mi adorado schlager, pero muchos años después de oírla por primera vez, ahí sigue.

Me refiero a 'Que así sea', de Elena Bugedo, una de las buenas cantantes y autoras que hay en España y que no tienen el reconocimiento que seguramente merecen. Este tema pertenece a un disco que lanzó en el año 2004 titulado precisamente como la canción. Lo que ha hecho desde entonces no me ha gustado, demasiado indie para mi gusto, pero su voz me ha cautivado como pocas. Pussar och krammar!


Mi primer amigo en Madrid fue un chico llamado Alberto. Era casi un año mayor que yo, pero tenía un impresionante Síndrome de Peter Pan y se negaba a asumir su edad real –en aquella época, 22 años–, por lo que a todo el mundo le decía que tenía al menos dos años menos de los que realmente ponía en su DNI. Además, le gustaba vestirse y peinarse como si fuera un adolescente de un barrio pijo de Madrid (él fue criado en ese ambiente), por lo que, según el día, había veces que podía colar incluso que era cuatro años más joven. Por si fuera poco, era fan acérrimo de las películas de dibujos animados y los parques de atracciones. Tenía un gran don de gente, por lo que no era extraño que cayera bien a todo el mundo, incluído yo.

No trabajaba ni tenía tampoco muchas ganas de hacerlo. Vivía de las rentas de su adinerada familia y de lo que le daban sus padres, ambos separados y con familias de segundos matrimonios en las que no involucraban a Alberto (o éste no quería involucrarse, que eso nunca me quedó claro). Un día le daba por poner una academia de inglés y, cosas de tener mucho dinero, en menos de medio año era una realidad, para luego cerrarla tras aburrirse de ella. Quería hacer cine, pero su currículum no pasaba de tres cortos cutres que había dirigido con una cámara casera. No, definitivamente no se le podía definir como un hombre de provecho, pero no dejaba de viajar a Estados Unidos (estaba orgulloso de tener doble nacionalidad americana), ir en coche a todos lados (la gasolina es cara, pero a él le daba igual) y comer/cenar fuera casi a diario (ni le gustaba ni sabía cocinar).

Alberto sólo abandonaba su Síndrome de Peter Pan cuando se trataba de sexo. En esos momentos, se crecía y era el ‘veterano’. Le gustaban los chicos, a ser posible tiernos, jovencitos y con melena, y que no tuvieran más de 19 años, lo cual implicaba que podía tentar sin complejos a uno de 16, aún siendo menor. Era esencial que tuvieran un aspecto aniñado, pero su pedofilia no se quedaba ahí, sino que era, además, un obseso del spanking (pegar en el culo) y otras actividades sadomasoquistas. Su mayor fantasía era emular las pruebas que ponen a los novatos en las fraternidades norteamericanas, con mucha salsa sexual por encima, claro.

Yo descubrí sus ‘aficiones’ secretas un día que estaba en su casa y, por error, puse la cinta de vídeo equivocada. Donde tenía que estar un corto que hizo en la Facultad, había un vídeo casero de él pegando a un chico en el culo con una raqueta de pin-pon y gritándole en inglés: “¿Quiéres entrar en la fraternidad?” y obligándole al chico a que respondiera “Señor. Sí, señor”, también en inglés. Obviamente, es fácil imaginar lo rápido que corrió desde el sofá para quitar la cinta. Yo estaba tan flipado que no dije nada. Cosas de la vida, ‘recordé’ que tenía que hacer un recado y me fui.

Yo sabía ya de los gustos de Alberto por los chicos aniñados, pero lo de pegarles me pilló por sorpresa. Las parejas que yo le había conocido tenían al menos 18 años, aunque aparentaran 16, y quise pensar que el chico que salía en el vídeo también sería mayor de edad. El novio de Alberto por aquella época era un chico de Aranjuez de 18 años y familia bastante humilde. Como a Alberto no le gustaba que vistiera ropa barata y sin marca, nada más entraba el chico por la puerta de su casa, le daba prendas de Tommy Hilfiger y Polo Ralph Lauren para que fuera 'apropiado' y 100% acorde a su gusto. Yo siempre le decía que era de estúpidos lo que hacía, pero por un oído le entraba y por otro le salía.

Me llevaba bien con el chico y me las apañé para sacar el tema del spanking al día siguiente de lo del vídeo, en un rato que estábamos los dos solos. Cuando se dio cuenta de que sabía el ‘secretillo’ de Alberto, explotó y empezó a llorar. Me dijo que a él no le gustaba que le pegaran, que a veces usaba incluso un cinturón y que le hacía mucho daño, pero que no sabía cómo decirle que parara porque no quería que se enfadara y que le dejara. Yo le animé a que lo hablara con él y que no permitiera que le pegara ni una vez más, que el sadomasoquismo deja de ser un juego sexual en el momento en el que no es consentido por alguna de las partes.

Para mi sorpresa, el chico ni me hizo caso ni se enfrentó a Alberto. Al revés, decidió de repente que yo era su enemigo e intentó por todos los medios que su novio y yo no nos viéramos, ni quedáramos ni habláramos. Era como si yo, por saber su secreto compartido, el cual era motivo de vergüenza y pesadumbre para él, fuese el enemigo. No le costó conseguir su objetivo. Conocer ese tipo de intimidades de una persona no era agradable tampoco para mí y Alberto y yo dejamos de ser amigos esa misma semana. De hecho, nuestra amistad era en sí una farsa porque no teníamos nada en común, salvo quizás sentirnos algo solos en Madrid.

No supe nada de Alberto hasta algunos años después. Una buena amiga mía, que conocía a Alberto por un conocido común, daba clases particulares a niños bien del barrio de Argüelles. Uno de sus alumnos, de 16 años y con el que tenía una relación muy estrecha, le contó un día que había conocido a un chico en Chueca. Se llamaba Alberto y le había dicho que era un ‘surfero’. Cuando empezó a describirlo y le dijo dónde vivía, mi amiga se dio cuenta de quién se trataba…

Ella sabía de sus ‘aficiones sexuales’ por mí, así que lo primero que hizo fue preguntarle a su alumno si había pasado algo. Para su alegría, no habían hecho nada de nada, ya que, según le contó, fueron a casa de Alberto a recoger unas cosas y volvieron rápidamente a Madrid. Según el menor, se moría de ganas por volver a quedar con él, ya que sus hormonas le pedían sexo con ‘el surfero’.

Cuando dijo esa frase, mi amiga entró en cólera y le dijo que como volviera a quedar o simplemente llamar por teléfono a Alberto, dejaba de darle clases y de ser su amiga y que, obviamente, pondría a la madre al corriente de los gustos del nuevo ‘amigo’ de su hijo. Le explicó las ‘aficiones’ de Alberto y el alumno, asustado, nunca más se puso en contacto con él. Desde entonces, mi amiga y yo tenemos claro que Alberto aparecerá tarde o temprano en las noticias como uno de los detenidos en alguna redada pedófila. Es triste, pero dudo mucho que su mente enferma deje de ver a los adolescentes como objetos de deseo.

Cuando le conocí, apenas era cinco años mayor que sus víctimas y la diferencia no era muy abultada, por lo que no extrañaba que alguno pudiera sentirse atraído por él. Pero de eso hace ya casi una década y, le guste o no, ya es un ‘viejo’y su físico no debería engañar. Eso sí, el dinero, con el que ciega rápidamente a muchos adolescentes fácilmente moldeables, seguro que le sigue acompañando como en el primer día. Tan triste como cierto. Pussar och krammar!

Aussiebum reivindica su derecho a formar parte de la comunidad FLU y lanza al mercado una colección de ropa interior que rinde homenaje a los héroes del cómic. Lobezno o Acquaman son algunos de los personajes en los que se inspiran, aunque, por no pagar derechos de autor, la firma australiana prefiere llamar a los modelos 'Oceanman' y 'Wolfman'.

Por cierto, que hay ahora una oferta en la web de Aussiebum por el que no se pagan gastos de envío, así que hay que aprovecharla y renovar el cajón de los calzoncillos. Yo ya lo he hecho, y he aprovechado para comprarme el nuevo color que han sacado de su modelo clásico. No sé cómo lo hacen, pero han vuelto a conquistarme, en esta ocasión con un turquesa la mar de chulo.

Reconozco que tengo mucha curiosidad por saber si a Fido, Tony Tornado, Parker, Peibols, QuijoteExiliado, Sr_Skyzos, Proudstar y Sota les quedan los calzoncillos de los superhéroes tan bien como al modelo del vídeo... aunque todo el mundo sabe que a ellos lo que les va realmente es el famoso EN BOLAS YA! y no los taparrabos... Pussar och krammar!

Los que creen en las auras dicen que existen personas que son 'vampiros' de energía. Se refieren a aquellos que, bien por su maldad consciente o por su pesimismo galopante, se hacen con el optimismo, las ganas de vivir y la alegría de las personas que los rodean, ya sean amigos, familia o pareja. Para evitar que esto ocurra, lo que recomiendan es colocar las manos cruzadas sobre el ombligo, ya que esa postura neutraliza la 'absorción'.

Yo no sé si existen o no realmente estos 'vampiros', pero sí he coincidido en mi vida con gente cuya depresión y tristeza acabó arrastrándome, obligándome a poner tierra de por medio, a veces bruscamente, para poder volver a ser yo.

No es el único tipo de personas que me provocan ganas de salir corriendo. También lo hacen aquellos que me hicieron daño en el pasado y que, por más experiencias que haya acumulado, por mucho que haya cambiado, siguen provocando en mí los mismos errores, sentimientos equivocados y meteduras de pata que en la época en la que los conocí. Puedes haberte convertido en el más arrogante, el más seguro de ti mismo, en definitiva, en el 'rey del mambo'; pero es aparecer esa persona tras muchos años de silencio, bien por un encuentro casual, por una situación provocada, por una llamada que no debió realizarse, etcétera, y volver a ser el mismo inseguro, desesperado, tímido, inmaduro o frágil de aquella época.

Yo no lo puedo evitar. Es gente que me desarma, que provoca que me pegue cabezazos contra la pared y me asquee de mí mismo cuando, una vez más, después de un nuevo encuentro casual, me demuestro a mí mismo que sigo sin aprender.
¿Es que va a ser así toda la vida? ¿Es que el único modo de no caer en la tela de araña de esas personas es evitarlas por y para siempre? ¿Realmente es imposible cerrar esos capítulos del pasado, madurar y crecerse ante ellos?

No estoy seguro de que quiera esa carga, pero me doy cuenta de que me aferro a ella sin saber muy bien por qué. Quizás porque sea mi pasado, algo 100% mío, y no quiera renunciar a él. O quizás porque, aunque con esas personas todo sigue igual, es precisamente gracias a ellas, a lo que sus palizas psicológicas provocaron en mí, que haya dejado de ser tan bobo, frágil, inmaduro o inseguro (Ángel añadiría "cínico").


No me va el papel de víctima. Tampoco me gusta portarme con nadie del modo en el que lo hicieron aquellos que me hicieron daño, aunque nunca puedes dejar de hacérselo a gente que te quiere, porque no siempre está en tu mano. Pero quién sabe. Igual un día me sorprendo y me vuelvo fuerte, seguro y maduro con alguno de esos personajes del pasado; y consigo estar en mi sitio, aquel en el que tuve que estar en su momento. Pussar och krammar!

¿Qué necesidad tenemos de misiles que cuestan un millón de euros la unidad? ¿No se supone que nos basta con los cojones del caballo de Espartero? ¿Quién es el enemigo sobre el que hay que lanzar el misil? ¿Se le vence sólo con un disparo o es necesario gastarse en misiles el equivalente al PIB de cuatro o cinco países? ¿La crisis financiera se esfuma cuando se trata de gastar dinero en armamento? ¿Estamos en guerra contra algún país? ¿Era necesario gastarse tres millones de euros en probar dos misiles?

Para que luego critiquen los fichajes de Florentino Pérez, ése estratega mundial del merchandising. ¿O es que el Ministerio de Defensa piensa vender camisetas con el dorsal 350 en la puerta de los cuarteles para amortizar? Pussar och krammar!

aquí mismoSigo sin Internet, pero quería gritar al mundo una cosa: ¡Ya tenemos destino para nuestras vacaciones de verano!

Vamos a ir, entre otros lugares (está previsto que visitemos tres países), a la maravilla de la naturaleza que se puede ver en la imagen de arriba. Reconozco que no era ni la primera ni la segunda opción que me había planteado para este año, pero la realidad económica es la que es y no podemos pagar el irnos a Colombia a ver a nuestros amigos (nada más que en vuelos subía de los 1.200 euros, que queríamos visitar Bogotá, Medellín y Cartagena de Indias) o hacer una ruta por Chicago - Montreal - Toronto, ciudades con una arquitectura impresionante (también aquí la cuantía de los vuelos es lo que ha impedido que nos decidiéramos por esta opción).

Avianca sacó una oferta bastante buena para ir en verano a Colombia, pero nos ofrecieron volar en una semana en la que aún yo no estoy de vacaciones, por lo que tuvimos que rechazarla. Que repitan la promoción o que se haga lo mismo con Chicago sería casi un milagro, y no merece la pena dejar pasar otras buenas oportunidades por empecinarse en un destino. Así, busca que te busca, encontré en la web de Iberia unos billetes baratos a una región interesante donde nunca habíamos estado ni el rubio ni yo. Los reservé al momento (ahora Iberia te permite bloquear los billetes, sin pagarlos, durante 24 horas), a la espera de que el rubio diera también su visto bueno, que fue lo que hizo nada más le informé del ofertón.

Con los billetes ya pagados, le tocaba el turno al alojamiento. Creo que es en el tema de los hoteles donde uno comprueba si es un buen buscador, un magnífico buscador o sólo un suertudo al que muy de vez en cuando le suena la flauta. Como alguna vez me han preguntado que cómo lo hago para encontrar buenas ofertas, voy a intentar explicar qué pasos seguí, por si a alguien le es de utilidad (me ha quedado algo largo, lo siento).

En esta ocasión, la cuestión de los hoteles era compleja, ya que había que hacer una búsqueda diferente para cada uno de los países en los que vamos a dormir (dos, porque el tercero es sólo en una excursión). Para encontrar hotel en el primero de ellos, como tiene buena infraestructura turística, decidí que lo haríamos a través de agencias de viajes on-line. Comencé mirando en las que normalmente tienen buenas ofertas, es decir: Booking.com; Rumbo.es y Lastminute.com. Como esperaba, encontré precios interesantes, sobre todo de hoteles de entre dos y cuatro estrellas con buena pinta y bien acondicionados (los ofertones en pensiones de mala muerte ni los miro, que yo no ahorro todo el año para meteme en un cuchitril). Sin embargo, decidí seguir mirando, porque no terminaba de convencerme ninguno del todo, salvo uno que me gustó bastante de Booking.com, que es mi web preferida y la que me da más confianza.

La ronda continuó con webs que, aunque están más especializadas en billetes de avión, también tienen su sección de hoteles, como la propia página de Iberia.com; TerminalA.com o Muchoviaje.com. Por mirar, hasta lo hice en la web de Viajes El Corte Inglés y Marsans, que muy de vez en cuando tienen un chollo. Más o menos, todas ofrecían precios muy parecidos en los mismos hoteles y no mejoraban la oferta de Booking.com. El último cartucho, si aún no se tiene un ofertón, son las clásicas webs de viajes que se anuncian en bastantes banners, aunque éstas suelen terminar ofreciendo los peores precios. Las miré casi por compromiso, en este caso: Venere.es, Hotelopia.com y Destinia.com (hay muchísimas más).

Lo que son las cosas. En la última apareció, de repente, un hotel de cinco estrellas por un precio incluso menor que el de tres estrellas que había visto en Booking.com, ¡y encima con el desayuno incluído! Había que pagar en el acto, y no reservar y pagar una vez en el hotel, pero se trata de una de las grandes cadenas de lujo internacionales, así que la calidad está más que asegurada. Primer chollo, conseguido. Vamos por el segundo.

En este caso, al tratarse de un país casi sin infraestructura turística, o al menos adaptada a la era digital, apenas hay hoteles para elegir en las agencias de viaje on-line y los pocos que hay son los de mucho lujo y bastante precio (aún así, miré, siguiendo los pasos anteriores, pero fue para nada). De nuevo, uno en Booking.com me convenció bastante, pero lo mejor fue echar un vistazo a la web Tripadvisor.es, que reúne críticas y sugerencias de viajeros de todo el mundo. Es cierto que algunas están algo desfasadas, pero para destinos raros, es una fuente inmejorable. Allí aparecen hoteles que no están en los listados de las agencias y en los que, para reservar una noche, debes entrar en sus webs (algunas muy peregrinas) y escribir un mail solicitando también la tarifa.

Es lo que hicimos. Descartamos los que tenían críticas horribles y entramos en la web de los cinco que nos parecían más interesantes. Nos decidimos por uno de ellos y mandamos el mail. Al poco, teníamos una respuesta con la tarifa. No es un ofertón, pero casi, y se ajusta a nuestro presupuesto, así que podemos darnos por satisfechos.

En fin, espero que estos consejos puedan ayudaros a encontrar unas vacaciones geniales pagando muy poco. Pussar och krammar!

Lo intento, pero no consigo encontrar tiempo para el blog. La jornada intensiva me obliga a concentrar todo el trabajo en unas pocas horas y por las tardes, que es cuando estoy libre, como no tengo aún Internet en el piso nuevo, no puedo compensar mi ausencia mañanera de la blogosfera. Me fastidia no poder contestar a los comentarios y, sobre todo, que el Reader no deje de llenarse de entradas que quiero leer. Así, he decidido que me voy a tomar un respiro y el blog se toma unas vacaciones mientras no tenga Internet en el piso nuevo y no me haya puesto al día con los blogs que leo. Ojalá sean sólo unos días. Pussar och krammar!

En España apenas tenemos un buen surtido de chocolatinas internacionales. Hay pocas y prácticamente son todas iguales. Por ejemplo, de M&M's sólo tenemos las bolsas amarillas (las de cacahuetes) y las marrones (chocolate con leche). Sin embargo, en Nueva York es posible encontrar, además de estos dos clásicos, los M&M's de chocolate negro, los de mantequilla de cacahuete, los rellenos de avellana e incluso los que intentan imitar a las Maltesers (y si hay alguno más, no recuerdo haberlos visto).

Con respecto a Kit Kat, yo pensé que, más o menos, estábamos a la altura del resto de los países, porque ya es posible encontrar, además del clásico de color rojo, paquetes del de chocolate negro, el blanco, los Chunky (esos que tienen un tamaño XXL) y las miniaturas. ¡Qué error el mío! He encontrado un blog japonés en el que se muestran algunos de los diferentes sabores de Kit Kat comercializados en el Lejano Oriente. En sus entradas, su autor muestra paquetes de sabores como fresa, cereza, galleta, tiramisú, mango o caramelo con café; que más o menos pueden resultar interesantes. Lo que se me escapa es qué mente nipona retorcida decidió que sería interesante fabricar chocolatinas Kit Kat de té verde, manzana ácida e incluso ¡sopa de alubias pintas!


Ver para creer. ¡Pussar och krammar!

Nunca entenderé qué tiene que ver el buen uso de la lengua con la destreza manual. O eres un manitas o un buen escritor. Ambas cosas parecen genéticamente imposible.

Yo soy de los que no saben casi ni diferenciar un tornillo de un clavo, inútiles hasta decir basta en temas que impliquen un mínimo de bricolaje. Por otro lado, hay personas como los propietarios de soymanitas.es, que son capaces de montar una vitrocerámica, cablearte una vivienda o alicatar un baño, pero no de escribir un texto colocando los signos de puntuación donde se debe.

Que no se puede pretender todo en esta vida... Pussar och krammar!

Ya volví de Kentucky. He descubierto que Nueva York no es Estados Unidos, que la América de verdad está a muchos kilómetros de allí y que la gente vive con mucha calma el día a día, en ciudades eternas llenas de casas familiares y un centro urbano concentrado en dos calles y siete rascacielos. Louisville es genial y la gente de Maker's Mark, que fueron nuestros anfitriones, nos deslumbraron de muchas formas. Por cierto, me he aficionado a algunos cócteles hechos con bourbon de esa marca y pude participar en su línea de producción. Por unas horas fui un auténtico trabajador americano y prefiero no decir nada del rubio merendable que me tocó de compañero en la zona de los barriles... Lo mejor, poner lacre en las botellas, que es el signo distintivo de Maker's (las que yo lacré están ahora camino de Australia).

Chicago también me ha cautivado y quiero volver para poder ver muchas cosas con calma, sobre todo su skyline (aunque tuve el placer de cenar en el piso 94 de uno de los edificios más altos). Ya en Illinois era palpable que nos acercábamos a un país que no tiene nada que ver con Manhattan.

No sé si esta semana podré actualizar mucho, porque en el piso nuevo no tengo Internet y estoy de jornada intensiva, por lo que las horas de trabajo se condensan bastante, pero haré todo lo posible, que me gusta que el blog siga vivo. Pussar och krammar!