No sé qué pensar de la cuarta semifinal del Melodifestivalen, que se celebra esta noche. Sobre el papel, me dice tan poco o incluso menos que la de la semana pasada, pero puede que ocurra como hace siete días y me termine gustando mucho. No hay grandes favoritos, a menos que nos guiemos por los nombres. En ese caso, Sarah Down Finer debería pasar a la final sin problemas. Además, lleva una balada que suena de lo mejorcito de la noche (y para que lo diga yo, que no soy nada de baladas...).
También tiene interés ver qué hacen en el escenario Anna Sahlene y Maria Haukaas Storeng, un duo que ya fueron por separado a Eurovisión (por Estonia y Noruega, respectivamente). Lo que he podido oír, me parece penoso, aunque no tanto como el tema del grupo Next 3 que se han ganado el infierno con un reggeaton ¡en sueco-español! Deleznable. La única que se salva, y porque es schlager puro, y eso me encanta, es la del grupo Star Pilots, cuatro chicos que se visten de pilotos de avión militar para actuar.




Lo bueno del Melodifestivalen es que las canciones, aunque no se clasifiquen para la final, no tienen por qué quedarse olvidadas en un cajón. Si no, que se lo pregunten a Velvet, que siempre se ha quedado con las ganas de llevar sus canciones al Globe Arena (la eliminan en semifinales o en la repesca) pero luego se forra gracias a la inclusión de sus temas en discos recopilatorios y remixes para discoteca. Mucho ojo con su 'The Queen' que seguro que suena muchísimo este verano y en la semifinal de la semana pasada sólo fue sexta. Pussar och krammar!


















Como dije al principio, hubo momentos para todos los estilos musicales. Jennifer Brown se encargó de la balada soul, con un estribillo de los que se pegan fácilmente. Aún así, no me terminó de convencer. Los que sí me gustaron fueron los rockeros de H.E.A.T., aunque sus pintas fueran demasiado trasnochadas. 



























