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El rey de la casa


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No sé qué pensar de la cuarta semifinal del Melodifestivalen, que se celebra esta noche. Sobre el papel, me dice tan poco o incluso menos que la de la semana pasada, pero puede que ocurra como hace siete días y me termine gustando mucho. No hay grandes favoritos, a menos que nos guiemos por los nombres. En ese caso, Sarah Down Finer debería pasar a la final sin problemas. Además, lleva una balada que suena de lo mejorcito de la noche (y para que lo diga yo, que no soy nada de baladas...).

También tiene interés ver qué hacen en el escenario Anna Sahlene y Maria Haukaas Storeng, un duo que ya fueron por separado a Eurovisión (por Estonia y Noruega, respectivamente). Lo que he podido oír, me parece penoso, aunque no tanto como el tema del grupo Next 3 que se han ganado el infierno con un reggeaton ¡en sueco-español! Deleznable. La única que se salva, y porque es schlager puro, y eso me encanta, es la del grupo Star Pilots, cuatro chicos que se visten de pilotos de avión militar para actuar.


Lo bueno del Melodifestivalen es que las canciones, aunque no se clasifiquen para la final, no tienen por qué quedarse olvidadas en un cajón. Si no, que se lo pregunten a Velvet, que siempre se ha quedado con las ganas de llevar sus canciones al Globe Arena (la eliminan en semifinales o en la repesca) pero luego se forra gracias a la inclusión de sus temas en discos recopilatorios y remixes para discoteca. Mucho ojo con su 'The Queen' que seguro que suena muchísimo este verano y en la semifinal de la semana pasada sólo fue sexta. Pussar och krammar!



Compré mi primer ordenador hace algo más de un año. Es el sobremesa desde el que escribo normalmente estas líneas y aún recuerdo con indignación aquellas semanas. Supuestamente, El Corte Inglés me lo trajo a casa listo para enchufarlo y comenzar a navegar y a hacer mil virguerías, pero nada más lejos de la realidad. No iba nada de nada, ni Internet ni casi ningún programa. Tuve que llamar a un ex-novio informático para que me lo configurara y, tras dos tardes, lo dejó niquelado y lleno de programitas piratas (Office, PhotoShop...). Yo estaba contento, porque ya podía navegar y hacer lo que quisiera, pero me jodía mucho el hecho de que, si no conociera a este chico, tendría que haberme dejado una pasta en un técnico. ¿Tan complicado era dejarme el ordenador realmente listo para usar desde la tienda?

Esta semana he vuelto a tener un deja vu con respecto a este tema. Fran me metió el gusanillo por cambiar la plantilla del blog, una idea que yo ya estaba barruntando desde hacía tiempo. No encontraba ninguno que me gustara y, después de muchas horas buscando, abandoné la labor... hasta que al día siguiente, casi por casualidad, vi uno que me encantó. Supuestamente, la cosa debía ser sencilla. Pues no.

Yo pensaba que con importar el template sería suficiente, pero, cuando quise darme cuenta, estaba metido en un lío de narices. Tuve que pedir ayuda a Fran y que él buceara durante dos días en el código fuente para poder arreglar al menos lo más importante, y es que no funcionaba casi nada. Al final, el resultado es el que podéis ver desde hoy. Un blog mejorado en la forma, más amplio y con algunas secciones nuevas. Faltan algunos detalles con respecto a la plantilla original, pero me doy por satisfecho (y más cuando cambié los colores de los links yo solito... ¡ya soy un niño grande!). Espero que os guste. Pussar och krammar!

¿Quién no ha visto alguna vez el típico resort de gran lujo en aguas del Índico o de la Polinesia? Con bungalows por habitaciones y éstas en medio del mar, con su suelo de cristal y su embarcadero propio... Otra cosa es que lo hayan probado. En este caso, el número decrece considerablemente. Por remotos y caros, aún están sólo al alcance de unos pocos... entre los que NO me encuentro. Vamos, que la entrada de hoy no es para anunciar mi próximo viaje de negocios ni nada por el estilo.

El hotel de las fotografías es el Resort Huvafen Fushi y se encuentra en Maldivas. Es uno de los más espectaculares que he visto y me encanta, sobre todo, la piscina artificial que se han marcado dentro del mar, así como las playas que lo bordean, que tienen una pinta tremenda. Hace poco tuve que escribir una breve reseña sobre él y lo que más me llamó la atención no fueron sus restaurantes, las camas suntuosas o las piscinas privadas en cada bungalow, sino sus servicios de personalización, que no implican ni una categoría de cinco estrellas ni estar ubicado en el Trópico, pero que no me los he encontrado en ningún otro hotel del mundo.



Me refiero, concretamente, a que, antes de llegar, incluso cuando haces la reserva por Internet, el hotel te permite escoger no sólo el tipo de almohada con la que quieres dormir (que haya carta de almohadas no es nuevo, pero que se escoja en la reserva no lo conocía hasta ahora), sino también la música que quieres que esté en el equipo con iPod que hay en cada bungalow (escoges varios discos y ellos lo cargan en el aparato), las películas en DVD que te gustaría poder ver durante tu estancia, la marca de champagne que quieres beber mientras te relajas en su piscina o algún plato o menú especial que se te antojará comer con seguridad.

Éste es el nuevo lujo, el servicio a la carta sin límites, y encima en medio de un paraíso tropical. Lo malo es que disfrutarlo cuesta bastante caro. Sólo pasar la noche en el bungalow más barato, sin comida ni desayuno ni ningún añadido, son 800 euros, así que mejor no hacer las cuentas si añadimos las personalizaciones... Por si acaso, le voy a dejar caer a mi jefa lo interesante que sería para la revista que yo pudiera hacer un reportaje sobre este resort y Maldivas. ¿Y si cuela? Pussar och krammar!

Desde hace unos años, las clínicas de estética especializadas en depilación láser tienen en el público masculino a sus principales clientes. Actualmente, el que sufre con las bandas de cera es porque quiere. Bien es cierto que el láser no es barato y que, según la zona, puede dispararse el precio a cantidades poco adecuadas para bolsillos no adinerados, pero si se considera una inversión a medio plazo, sale rentable, sobre todo porque cada vez se está llegando con más precisión a la ansiada 'depilación definitiva'.

La semana pasada, tuve el honor de participar, un año más, en el jurado de los premios de cosmética masculina de la revista Mens Health (¡a ver cuándo me llaman para ser jurado del concurso del chico Mens Health!). Nos reunimos para comer y charlar sobre la actualidad del sector y se comentaron cosas muy interesantes que saldrán en breve en la revista. Una de las que más me llamó la atención fue el tema de la depilación láser.

Como dije antes, los médicos presentes eran tajantes al afirmar que su negocio se estaba cimentando, sobre todo, gracias a los hombres velludos. Por su parte, los estilistas hablaban de una cierta apertura al vello en revistas y publicidad y ponían el ejemplo de Andrés Velencoso para Chanel (aunque, en el caso de Andrés, tan pronto aparece depilado como con el torso recortado). Por último, los periodistas dijimos que, si bien era cierta esa mayor presencia del vello en los medios, no menos cierto era que éste se ha consolidado como elemento peyorativo en algunas zonas del cuerpo, como la espalda o los hombros, y que la estética del hombre velludo se ha ceñido al pecho, los brazos y las piernas.

Todo apunta a que, en el momento en el que se consiga una técnica barata de depilación, láser o no, medianamente duradera y, sobre todo, indolora, el número de hombres velludos se reducirá drásticamente (que ahora no son más porque son unos cobardes y sufren con cuatro tirones de cera de nada). Pero para eso aún quedan, por lo menos, diez años de investigación... así que habrá que seguir con los gritos de dolor cuando rasuren según qué parte... Pussar och krammar!



PD: Podéis leer un artículo que acabo de publicar sobre lo último en depilación láser masculina en España aquí.

Me he enganchado a las series de conpelosenlalengua.com, donde se narran las peripecias en torno al sexo de Pablo, Marcos y Cris. El primero es un chico de 18 años que se ha hecho una promesa firme: o folla antes de un año, o se suicida. El segundo es un gay que quiere dejar el sexo, pues está harto de ser un follador nato. La chica está en la estela de Pablo y quiere dejar de ser virgen, después de años con un novio con el que no hizo nada de nada. Además, de vez en cuando se cruzan las historias y lo hace aún más divertido.

Cada capítulo no dura más de tres minutos y el montaje y el guión son, sencillamente, geniales. Además, la integración de cada personaje en Internet es muy innovadora, ya que cada uno tiene su fotolog y perfiles abiertos en Facebook y Tuenti (esas redes sociales del demonio). El modo de contar las historias y el montaje es graciosísimo; y, a pesar de que se habla de sexo todo el rato, en ningún momento resulta soez o ceden al recurso fácil de los chistes tipo Pajares y Esteso.

Sin duda, ha sido un gran descubrimiento y, como los capítulos duran tan poco, es posible ponerse al día rápidamente. Lo malo es que te quedas con ganas de más y hay que esperar hasta que suban el siguiente a la web. Os dejo con uno de los cortos que más gracia me ha hecho. Es el segundo capítulo de la historia de Pablo y la actuación de la actriz que hace de madre es impagable. Pussar och krammar!


¡Qué noche la de ayer! Al principio fue un poco caótica, porque coincidían la semifinal del Melodifestivalen sueco con la final del Melodi Gran Prix de Noruega y yo quería ver ambos programas. No tuve más remedio que dividir la pantalla del ordenador en dos e ir subiendo y bajando el volumen de cada ventana según lo que pasara en ese momento en cada uno de los programas. Aquí un ejemplo de mi pantalla:

pantallazoEmpecemos por el Melodifestivalen. Debo reconocer que estuvo mucho mejor de lo que nos temíamos los eurofans, sobre todo gracias a dos canciones que el viernes me pasaron desapercibidas: la del trío E.M.D., que parecía el típico tema soso de boyband y sobre el escenario se convirtió en una canción digna de la final, y la del veterano Mikael Rickfors, con un sonido propio de los años 80 y que hizo ponerse al público en pie (quedó quinto).

Eso no quiere decir que no hubiera verdaderos pestiños, como el de BWO, que merecieron quedar los últimos, o el de un grupo latino, Rigo & The Topaz Sound, que nunca entenderé por qué les dejaron participar. Sofía, mi canción favorita a priori, estuvo floja y Velvet, una de las favoritas, a pesar de un montaje muy currado, no consiguió convencer a nadie y quedó sexta.

E.M.D. se clasificó para la final junto a una bonita balada cantada por Molly Sanden. Esto quiere decir que ya hay cinco canciones que me gustan (sobre todo tres de ellas, que me chiflan) con plaza en Estocolmo. De seguir así la cosa, va a ser una final inolvidable, tanto o más incluso que la que se celebró ayer en Oslo.


El Melodi Gran Prix noruego se decidió entre cuatro canciones. El primer tema que se clasificó fue 'Find my girl', de Alexander Stenerud, que no está mal y me terminará gustando con el tiempo, que me conozco. Después le tocó el turno a mis dos favoritas: 'Butterflies', de Tone Damli Aaberge, que es un medio tiempo que me gusta desde la primera vez que la oí; y 'Fairytale', de Alexander Rybak, un jovencito con violín que llena de ritmo el escenario. La cuarta en liza fue la del grupo Publiners, un tema típico de taberna dublinesa que me da dolor de cabeza. De todos modos, no me extraña que se clasificaran, ya que Noruega tiende a ser muy rara escogiendo canciones y tan pronto llevan a Eurovisión un tema de salsa, como uno inspirado en elfos o algo de heavy metal.

El gran favorito desde que se dieron a conocer las canciones que competirían por Noruega era Alexander Rybak y el resultado no deparó sorpresas. Los violines sonarán en Moscú y el país escandinavo pasa a ser uno de los grandes favoritos, ya que el estilo de 'Fairytale' es de los que arrastra muchos votos tanto en Europa del Este como del Norte. A mí, me encanta. Heja Norge! Pussar och krammar!


La tercera semifinal del Melodifestivalen, que se celebra esta noche en Leksand, no pasará a la historia a menos que el escenario se rompa en mil pedazos o el techo del recinto salga volando, porque ninguna de las ocho canciones tiene la garra suficiente para que el público se ponga en pie, o al menos eso se intuye de lo poco oído. Los grandes favoritos son BWO, pero se presentan con una canción muy alejada del pop electrónico que les caracteriza, así que todo puede pasar. También tiene posibilidades Molly Sanden, que está llamada a ser la nueva Sanna Nielsen, con una balada de las que gustan.



La canción que más me gusta es la de una chica llamada Sofía. Se llama 'Alla' y la defenderá en griego. Me da rabia que tenga todas las papeletas para quedar eliminada por este detalle lingüístico, y más aún después de sufrir el bodrio con el que Grecia ha decidido participar en Eurovisión, que ni el propio Sakis Rouvas se cree que sea potable, de ahí que esté más por el baile pélvico que por afinar. Hablando de afinar, también participa esta noche Velvet. ¿Quién sabe si a la tercera irá la vencida? Pussar och krammar!

Una vez más, hay que hacerles la ola a los chicos de 'El Jueves'. Su especial 'Locos por el Facebook' es brillante y desternillante. Para el que no lo haya leído aún o el que necesite más razones de por qué esa red social es una soplapollez, aquí están las páginas (si el zoom no aparece autómaticamente en la barra, está donde el recuadro de la pirámide invertida). Pussar och krammar!

Voy a estar unos días en Padua, una ciudad que me gustó mucho la primera vez que la visité y a la que nunca pensé que volvería por temas de trabajo. Supongo que será inevitable cruzarse con las hordas de católicos que peregrinan a la basílica, así que, si tengo tiempo, igual me disfrazo de uno de ellos y todo, que para eso estamos en Carnaval (¿habrá que ponerse máscaras como en la vecina Venecia?).

Reconozco que me impresionó la basílica de San Antonio, tanto el templo en sí como el claustro, aunque no tanto como la industria de recuerdos y tonterías que se ha formado alrededor del edificio. ¿Notarán también la crisis los vendedores de velas, inciensos y estampitas o, con los malos tiempos, los creyentes se vuelven más piadosos?

En fin, que estos días estaré por Italia, una vez más. Menos mal que tienen una gastronomía deliciosa... que si no, iba a ir quien yo me sé. Pussar och krammar!

La segunda semifinal del Melodifestivalen prometía mucho a priori , pero fue tan ecléctica de estilos que acabó deslucida y con los fans diciendo "what the fuck!" ante algunas actuaciones. Eso sí, hubo dos momentos que levantaron al público de sus sillas y a los telespectadores de sus sofás: la primera y la última canción, o lo que es lo mismo, Lili & Susie y Måns Zelmerlöw, que dejaron claro que el schlager aún está vivo. ¡Y por muchos años!

El dúo de Lili & Susie fue espectacular, con un estilo que recordaba a Modern Talking en sus mejores temas. Revolucionaron incluso a los que no contábamos con ellas para la final. Se ganaron el pase, sin duda, con una apuesta muy trabajada. Eso sí, para curro, el del equipo de Måns, que ideó una realización de cámara y una coreografía con las que era imposible no flipar. La canción 'Hope & Glory' es increíble y dudo que haya un sólo fan del schlager que no disfrutara con ella. Sin embargo, en el caso de que gane -y tiene muchas papeletas-, me da que puede ser otro batacazo, ya que el año pasado quedó claro que el pop sueco en Eurovisión pasó a mejor vida.

Como dije al principio, hubo momentos para todos los estilos musicales. Jennifer Brown se encargó de la balada soul, con un estribillo de los que se pegan fácilmente. Aún así, no me terminó de convencer. Los que sí me gustaron fueron los rockeros de H.E.A.T., aunque sus pintas fueran demasiado trasnochadas.


De todos modos, no sé por qué critico esto, ya que nunca los artistas suecos han destacado por escoger bien sus estilismos, más bien al contrario. Amy Diamond se encargó de refrendarlo sacando al escenario una bata de lentejuelas horrorosa. Para terminar de estropearlo, se la quitó en medio de la actuación para enseñar un traje que ya en 1920 era feo y antiguo. ¿Su canción? Prescindible.

Amy y los rockeros se enfrentaron en el primer duelo para decidir quién sería el tercer clasificado para la final de Estocolmo y ganaron los melenudos. Nada comparado con la tensión del segundo duelo: Måns contra Lili & Susie, ¡mis dos favoritos de la noche! Por una vez, y en el Melodifestivalen no suele ser frecuente, no hubo sorpresas y Måns Zelmerlöw se hizo con la ansiada plaza.


La gran atracción de la segunda semifinal del Melodifestivalen, que se celebra esta noche en Skellefteå es la vuelta al concurso de Amy Diamond, que fue finalista el año pasado, y el atractivo y guapérrimo Måns Zelmerlöw, que fue la sorpresa de hace dos años con 'Cara mia'. Lo poco que he podido oír de sus canciones le dan casi el pasaporte asegurado para la final, pero pocas veces ocurre en este concurso lo que se espera a priori.

Un dúo del que se habla mucho es el que forman Lili & Susie, que llevan un schlager discotequero que suena bastante bien, al rollo BWO. La clasificación de Alcazar la semana pasada le puede perjudicar, pero no tanto como a los BWO, que actúan la semana que viene, como ellas también tengan su pase a la final esta noche. El que no quiero que pase ni loco es Markoolio que, además de insoportable, lleva una canción bastante pasada de todo.



Suele ser habitual, desde hace unos años, que haya una canción de rock duro y metal, aunque de melodía contenida. Normalmente, están bastante bien y la de este año, también. La canta un grupo que se llama H.E.A.T. y la única pega es su estética, que parecen clones de Iron Maiden en sus buenos tiempos y huele un poco. Aunque para oler, el cowntry clásico de las chicas de Cookies N'Beans, que se creen que Suecia es Colorado, Texas u Ohio (canción lamentable, por cierto, la que llevan).

Por cierto, que menuda semifinal de poco agraciados. Menos Måns, al resto de cantantes no le llaman guapos desde que eran bebés, y porque se lo dicen a todos... Pussar och krammar!

Hasta que no pisé Argentina, no fue consciente del abismo lingüístico que nos separa. Si para la ropa ya son raros (remera, polera, saco...), lo de la fruta ya es para no dormir. El caso más extraño es el de la fresa, que allá se conoce como 'frutilla' (léase la elle con su característico acento). ¿Pero 'frutilla' no es 'fruta pequeña' y, por tanto, válida para cualquier especie? Pues se ve que, al menos en Argentina y limítrofes, no.

Hace poco me enteré de que el aguacate, un nombre de origen azteca, también es conocido como 'palta' en Sudamérica, o que 'durazno' es el nombre que recibe el melocotón en algunos países de la misma zona (yo estaba convencido de que era una fruta tropical diferente, también autóctona de allá). Eso sí, para enterarme tuve que ver, y no dar crédito, a la siguiente publicidad peruana de los años 80... Pussar och krammar!


PD: Según cuenta Rafa en su blog, la mazamorra es un postre típico de Perú.

Es habitual que, cada cierto tiempo, una marca de ropa interior llene de color y carne las marquesinas de los autobuses. Desde hace varias semanas, es Avet la encargada de amenizar la libido, al menos hasta que te acercas bien al cartel y ves la chapuza de foto que han elegido. El problema no es sólo que el casting del modelo no haya sido muy acertado, sino todo el conjunto en sí.

Por partes. Se centraron demasiado en la chica, que es muy guapa, y apenas pusieron interés en el casting del chico. No digo que en persona no pueda estar merendable, pero en el cartel deja mucho que desear y yo creo que es esencial que un modelo de ropa interior resulte excitante, provocador y que te entren ganas de arrancarle lo que lleva puesto.

Además, el colmo de la chapuza es que ni siquiera han tenido el detalle de limpiar la foto con un editor de imagen (Photoshop o cualquier otro). No hace falta ser un lince para ver detalles que enguarran la publicidad, como que el chico, que se depiló el pecho para el anuncio, no lo hizo bien y tiene pelillos a medio recortar diseminados por todo el pectoral. Como llevo varias semanas con un tema de depilación laser para hombres, estoy con el tema bastante crispado y esos pelos me atacan los nervios. ¿Tan difícil era quitárselos antes de imprimir los carteles?

Yo no creo que sea una obligación estética el tener que sacar a un hombre depilado para vender ropa interior, pero si se decide que el modelo no tenga ni un pelo, seamos profesionales y arreglemos lo que la cuchilla o la cera no consiguió. Me temo que en Avet aún tienen mucho que aprender, aunque hay cosas mucho peores, claro. Pussar och krammar!

Desde el pasado enero, soy uno de esos trabajadores con talonario de cheques de comida. Antes, nos los daban sueltos, tres a la semana, y sólo las semanas que trabajábamos (si te pillaba de viaje, los perdías). Ahora, con el nuevo convenio, es un talonario mensual (11 al año), estés o no en la oficina, de 22 cheques. No salimos ni ganando ni perdiendo, porque antes eran menos, pero por más dinero. De todos modos, mucho mejor con el nuevo sistema.

En mi caso, como algunos meses estoy más tiempo en aeropuertos que en la oficina, y los posibles gastos que pudiera tener de alimentación se me pagan independientes de los cheques, me da que voy a tener un superavit morrocotudo a fin de año, que es cuando caducan. Sólo en enero, entre la laringitis y Nueva York, me han sobrado un montón, que ya están siendo invertidos en cenas románticas con el rubio. Así, no es de extrañar que en mi piso ya se me conozca como "el Jaime Morey del barrio"... ¡Pussar och krammar!

Ayer se murió la chica italiana en coma y su familia podrá, por fin, volver a vivir. Se acabó el tener que ver a diario a su hija mantenida con vida artificialmente, siendo testigos de su evolución, de su envejecimiento, y pensando a cada momento qué estaría haciendo ahora si no hubiera sufrido aquel fatídico accidente. Al menos esta vez, la sinrazón del catolicismo recalcitrante no ha podido arrollar las libertades personales y de libre conciencia a tiempo. ¿Por qué el Vaticano se pronuncia en temas que afectan a personas que no se declaran católicas? Todo un misterio, al igual que el hecho de que no diga nada contra los gobiernos que ejecutan con pena de muerte a católicos descarriados, juzgados a su vez por otros católicos que, en esos casos, no defienden el derecho a la vida.

Sin embargo, el motivo por el que me he decidido a escribir esta entrada no es otro que la extrañeza que me produce todo el asunto de la muerte de la chica en sí. Poco antes del anuncio del fallecimiento, leía en la web de 'El País' una interesante noticia titulada 'El Senado italiano examina el proyecto de ley para impedir la muerte de Eluana'. En ella, el neurólogo que la atendía declaraba que la chica era muy fuerte, que nunca se le tuvo que medicar con el más mínimo antibiótico y que incluso un derrame que tuvo durante el coma lo logró curar ella sola. Según el doctor, esta fortaleza física, y que los órganos estaban intactos tras el accidente, permitiría a la chica sobrevivir más de 10 días sin hidratación y alimentación.

Si eso lo declaraba el domingo a la prensa, ¿cómo es posible que haya muerto ayer lunes? No quiero pensar mal, pero algo me huele raro en todo esto. Además, por si no fuera el tema suficientemente sospechoso ya, los de 'El País' han retirado esa noticia de la web y ahora es imposible acceder a ella. Incluso el link está vetado y te redireccionan a otra noticia sobre Eluana, como si ese artículo nunca se hubiera publicado. ¿Es o no para pensar mal? Me jode, pero coincido con Gianluigi Gigli, profesor de Neurología en la Universidad de Udine y uno de los cabecillas de los grupos de rapiña política pseudo-cristiana que se han formado en torno a la polémica, que ya habla de que hay que estar atentos hoy a la autopsia, porque no tiene sentido que una chica sanísima y fuerte muera de repente (leído en 'La Repubblica').

Ojalá la verdad se sepa rápidamente y no haya que esperar años para saber qué pasó ayer en el hospital La Quiete. Me encantaría que se demostrara que fue una muerte natural, dentro de la situación de falta de asistencia, porque el padre de la chica no se merece más dedos acusadores de meapilas y beatones grimosos, sino un fuerte abrazo, una condolencia de corazón y servir de ejemplo a los muchos ciudadanos que realmente deseamos una sociedad laica, en la que la ética personal y la religión no influyan sobre la justicia y la libertad individual.

PD: Por cierto, aunque no venga a cuento, una vez más, la web de 'El Mundo' se adelantó a la de 'El País' a la hora de publicar una noticia de última hora. A ver cuando espabilan en Prisa, que en materia de Internet siempre están por detrás.

Este fin de semana estuve en Jerez y, aunque ya soy mayor para esas cosas, mi abuela volvió a buscar un momento de mi visita en el que no nos veían para darme una 'ayuda económica'. A mí no me gusta que me dé dinero porque mis abuelos son pensionistas y seguro que les hace más falta que a mí, pero no hay forma de convencerla de que cese y prefiero no hacerla enfadar.

No son grandes cantidades, pero para mí es como si fuera un dineral, sobre todo sabiendo de qué bolsillo viene. Así, intento no gastarme su regalo en nada que no sea realmente para darme un gustazo, que es lo que mi abuela quiere que haga con lo que me da, y mantengo sus billetes en el bolsillo hasta que tengo la ocasión. Sé que es una tontería, porque lo mismo es tirar de tarjeta que con su efectivo, pero me gusta que sea así, aunque se reduzca todo a puro simbolismo.

Esta vez no me hizo su famosa masa de croquetas, una pena. Ahora no recuerdo si alguna vez he comentado por aquí que las croquetas en mi tierra no son como en Madrid o las congeladas, llenas de bechamel y tropezones de jamón, pollo o lo que sea. Allí se hace una masa con carne de pollo, perejil, jamón hilado... Están riquísimas y con dos o tres ya estás satisfecho. Yo no las rebozo en huevo y pan rallado, me gusta comerme la masa directamente... ¡deliciosas! No me extraña que haya carreras por ser el que se lleve la masa a casa entre los nietos (aún recuerdo la vez que le hizo masa a mi prima Marta y llegué yo por sorpresa a Jerez y me las acabé llevando a Madrid, ¡qué cabreo se pillo!).

Lo que sí me he traído es unos tupperwares de berza, que es un potaje jerezano que está riquísimo y que a mí, personalmente, me pierde, sobre todo cuando viene con su 'pringá' de carne, morcilla, costillas, chorizo... Cada familia la hace de un modo y reconozco que mi madre la borda, aunque no sea una cocinillas. Esta semana toca comida casera en el trabajo. ¡Bien! Pussar och krammar!


La televisión sueca decidió darle un lavado de cara a la sintonía del Melodifestivalen... ¡y lo que era perfecto se mejoró! Fue un anuncio de la noche de buena música que nos esperaba. Sin necesidad de chistes malos o vídeos absurdos, las canciones fueron las protagonistas ayer en Gotemburgo (y los ventiladores, claro, si no, no sería Suecia).

Mi favorita a priori, Nina Söderquist, lo bordó, pero que se pusiera un traje de dominátrix no creo que beneficiara para nada a su actuación (una pena, quedó quinta). Shirley Clamp, una de las divas del concurso, estuvo correcta, aunque no arriesgó en las notas altas y deslució la canción, que no me convenció, demasiado lenta y sin llegar a explotar. Después de cuatro años esperando su vuelta al Melodifestivalen, no supo estar a la altura y quedó la última. El otro regreso de la noche, el de Emilia, estuvo lleno de notas desafinadas y un rollo 'big band' que no pega para nada con Eurovisión.

Schlager puro es lo que demostraron en el escenario Scotts, el grupo que yo quería que pasara a la final. ¡Y qué decir de Alcazar! un espectáculo en estado puro, muy discotequero y con una canción que seguro que será número 1 en Suecia. La última en actuar fue Marie Serneholt, que demostró cómo, con una puesta en escena vibrante, una canción sosa puede mejorar mucho.

El resultado fue vibrante. Los cuatro más votados se enfrentaron por parejas. Quien ganara se clasificaba para la final; y el otro, a la repesca. El primer duelo fue entre Scotts y Alcazar (¡cómo escoger!) y se impuso el discopower. Por fin, Alcazar pasaba a la final sin sobresaltos. Ya era hora. El segundo duelo fue entre la aburrida de Emilia y la peor canción de la noche, de un espanto llamado Caroline af Ugglas. Si fuera por mí, las dos hubieran sido eliminadas. Al menos, fue Emilia la que se llevó el gato al agua.


Al final, entre la sorpresa por la última plaza de Shirley y la decepción por Nina Söderquist y Scotts (que espero que sea repescado), sólo Alcazar supo darme una alegría. Pussar och krammar!



PD: el resto de vídeos no se pueden enlazar por problemas de copyright con la televisión sueca.




Esta noche arranca el Melodifestivalen, el concurso de canciones que determinará quién representa a Suecia en Eurovisión. A mí me gusta más incluso que el propio Festival, y es que suele haber mucha calidad concentrada y, de los 32 temas que participan, siempre hay algunos que me enloquecen. Hoy es la primera de las cuatro semifinales y, a priori, el nivel está ya muy alto, porque participan clásicos del concurso como Shirley Clamp o Alcazar, así como Emilia, la de 'Big Big World', en su reaparición en los escenarios.



Sólo he podido oír un minuto de cada canción, lo que ha permitido la televisión sueca (SVT) a los fans, pero no he encontrado ninguna que me enloquezca del todo. Habrá que esperar a oírlas enteras, aunque me da que la de Shirley va a ser un poco decepcionante. Suena bien la de un grupo que se llama Scotts y la de Nina Söderquist, que espero que sea una de las sorpresas de la noche. Alcazar ha sido fiel a su estilo discotequero, por lo que también me convencerá. Sin embargo, prefiero esperar a ver la gala, hoy a las 20.00 horas, antes de dar un veredicto sobre mis favoritos.

Se me va a hacer raro ver a Alcazar sin Magnus Carlsson y con Lina sutituyendo a la pelirroja, pero si hay un grupo adicto a los cambios de componentes, ése es, sin duda, Alcazar. Hoy quiero recordar su pedazo de canción de hace unos años, con una entrada espectacular en el escenario: 'Alcastar'. Pussar och krammar!

No suele ser habitual que reciba regalos de cumpleaños en febrero, pero cuando te dejan con la boca abierta y sin palabras, como me pasó a mí ayer, qué más da.

La mujer más emprendedora y alucinante que conozco en el mundo de la moda me retó en su oficina a que no era capaz de regalarle algo comprado en unos chinos (sí, suena snob, lo sé). Como su cumple es casi el mismo día que el mío, ella debía corresponder con algo que estuviera a la altura de aquello con lo que la obsequiara. Yo no tengo tiempo, ni espíritu, para meterme en una tienda de regalos cutres como las que tienen los chinos en Madrid, así que me decidí por comprar en Ebay, a un señor de Hong Kong (¿es o no China?), un Nohohon Zoku, ya que dijimos que debía ser un detalle tonto y no un regalo caro.

Pues bien, ella fue a Nueva York y en la mismísima tienda de Patricia Field me compró de regalo 'Sex and the City. Kiss and tell', el libro que cuenta todos los cotilleos, curiosidades, intimidades, historias... relacionadas con las seis temporadas de 'Sexo en Nueva York'. Un volumen que todo fan debería tener en su mesita de noche y al que confieso que ya le había echado el ojo por Internet. El hecho de que lo comprara en Manhattan lo hace, si cabe, aún más alucinante.

Ya he empezado a leerlo. Es difícil no ponerse a devorar páginas, llenas de esas cosas que nunca adivinarías sólo viendo la serie (y mira que la he visto veces...). Lo que más me ha llamado la atención es que se grabara una sintonía de entrada alternativa, que nunca vió la luz, en la que Carrie, en vez de tutú, vestía un ajustado traje azul.

sintonía alternativaAdemás, para las más fashionistas, páginas con TODOS los vestidos que llevó la Bradshaw ¡en las seis temporadas!, con indicación de las marcas a las que corresponden cada una de las prendas. Una exageración sólo aceptable para fans muy fans.

vestidos por doquierNo sé si es casualidad o no, pero siempre que me regalan algo meses después de mi cumpleaños, suele ser alucinante. ¡Como para quejarse! Pussar och krammar!

Soy una persona que no tiende a estresarse ni agobiarse, salvo cuando los motivos son muy obligados. Recuerdo cuando estaba en la facultad, en periodo de exámenes, y veía a mis compañeros atacados, como posesos sin otra cosa en la cabeza que no fueran los apuntes, los temas que les faltaban por repasar y el calendario de asignaturas. Yo, en cambio, iba a mi ritmo, sin forzar ni hacer cosas raras como quedarse una noche estudiando (tenía mis horarios de estudio muy marcados: nunca antes de las 17.00 y nunca después de las 21.00; y así me saqué la carrera, aunque tampoco estudié Arquitectura o Medicina, la verdad), atiborrarse a cafés o dejar de hacer todo por los exámenes (entre otras cosas, porque trabajaba por las mañanas y no podía faltar a mi puesto en las Oficinas Generales de la Universidad).

Sin embargo, se ve que la procesión iba por dentro, porque era acabar los exámenes y desplomarme de cansancio, como si hubiera llevado a cuestas un camión. Es como si mi cuerpo bloqueara los nervios o el agobio y no lo hiciera salir hasta que ya el problema hubiera pasado y sólo queda decir "¡uffff!".

El martes, en cambio, el sistema falló y tuve una crisis de agobio y estrés bastante potente que duró hasta ayer a mediodía. Durante las próximas semanas, tengo que sacar adelante cuatro especiales, lo que implica algo más de un mes y medio de trabajo al 120%. Como lo sé desde hace tiempo, llevo planificándolos desde diciembre, de cara a evitar contratiempos, sorpresas, redacciones a última hora, personajes que no llegan, etcétera. Es el mejor modo para hacer estas cosas, si quieres que el resultado final sea decente, y así es como me gusta trabajar a mí, tenga o no mucho que hacer. Sin embargo eso no quita para que, de repente, todo se complique y haya que hacer el pino-puente y otros malabarismos varios que normalmente te llevan tres o cuatro días en pocas horas, que fue lo que pasó. Me entró un subidón que ni la Coca-Cola Vanilla.

Al final, la famosa frase de "no te preocupes, que todo sale" se cumplió. Las prisas se debieron a unas producciones de fotos que se hicieron ayer (de un día para otro, ¡cómo lo odio!) y no hubo problemas añadidos. Hoy, al menos por lo que queda de semana, ya puedo decir lo de "¡uffff!". Pussar och krammar!

Hay un blog que no hay que perder de vista.

Salen faros junto al mar, pero no es el de Nanyu.

Publica fotos de Manhattan, pero no es el mío.

Se critica la actitud cristiana, pero no es el de Sota.

Hay imágenes meláncolicas de árboles en invierno, pero no es el de Luis.

Se escriben microrrelatos, pero no es el de Ángel.


Entonces, ¿a qué blog me refiero?

Al que acaba de abrir Ladonna, una de mis lectoras más fieles y, sobre todo, una buena amiga desde hace mucho más años de los que estamos dispuestos a confesar. Lo inauguró con nocturnidad y alevosía mientras estaba en Nueva York, así que lo conocí con varias entradas publicadas. Como apenas escribe unas líneas e incluso muchos días sólo pone una fotografía con mensaje, no me ha costado nada añadirla al Reader. Si tenéis tiempo, os animo a que os paséis por él y, si os gusta, a haceros habituales del mismo.

Ahora tocaría cerrar esta entrada con una canción que nos guste a ambos, así se la puedo dedicar y todos lloraríamos de la emoción y se llenaría el aire de hellokittys y cursiladas varias, pero como nuestros gustos musicales no encajan ni utilizando toda la caja de herramientas del vasco de Bricomanía, pues mejor pongo aquello que sí sé que nos gusta a los dos, aunque yo no sea de poemas... Pussar och krammar!



No sé qué me flipa más de la promo de Operación Triunfo Serbia: que usen una canción de los Village People o la base del temazo yugoslavo 'Hajde da Ludujemo' de Tajči. Es como si aquí cogiéramos 'Su canción' de Betty Missiego para promocionar la nueva hornada de 'triunfitos'. Aunque, si el año pasado ya se apropiaron de 'Corazón contento' de Marisol, puede que no sea una idea muy descabellada.

El merendable de la edición de 2008 fue el macedonio Aleksandar Belov, que tiene una voz en directo que ya quisieran muchos de los concursantes que han pasado por el plató español. Por lo demás, es un OT típico, con su himno cantado por todos los concursantes (en esta ocasión, una canción godspell) y famosos visitando a los alumnos, como Željko Joksimović, uno de los mejores autores de Europa, algo que demostró con la canción 'Lane Moje'. Tiene los dos o tres que cantan genial y los que no sabes cómo fueron a parar al concurso, aunque si en el casting se enfrentaron a los que propone la televisón búlgara para su 'Music Idol', no me extraña que quedaran bien... Pussar och krammar!

PenélopeHay películas que, sin necesidad de grandes producciones, explosiones o escenas trepidantes, pueden mantenerte pegado al asiento sin pestañear. Suelen ser aquellas con una historia capaz de conmoverte y emocionarte con sinceridad, aunque se basen en la fantasía y en el mundo de los cuentos. Es el caso de 'Penélope', una joya que pude disfrutar ayer en casa, poco antes de irme a dormir.

PenélopeHasta hace pocas semanas, no sabía ni que existía (y no sé ni si se estrenó en España o no), pero fue ver su tráiler y ponérmela a bajar casi de inmediato. Me convenció como hacía mucho que no me pasaba; y la película supo estar a la altura, e incluso mejor aún, porque no esperaba su increíble banda sonora.


A la genial interpretación de Christina Ricci (que hace de Penélope) y a una desternillante Catherine O'Hara (la sobreprotectora e histérica madre de la chica), se le unen dos guapos del cine británico actual: James McAvoy y Simon Woods, los dos tocados en su carrera por Jane Austin (si el primero protagonizaba 'La joven Jane Austin', el segundo era el mejor amigo de Darcy en 'Orgullo y prejuicio'). Lo de Woods me llama la atención porque creo que es el primer pelirrojo al que considero merendable. Tiene algo, no sé qué, y supongo que pocos estarán de acuerdo conmigo, pero me encanta.

Simon WoodsHormonas aparte, creo que nadie se aburrirá viendo 'Penélope', escuchando su cuidada música, dejándose invadir por la historia, por los personajes, por los múltiples guiños al espectador que se suceden... Me da rabia que filmes como éste pasen desapercibidos y, en cambio, nos machaquen con auténticas bazofias en cada marquesina de autobús. Menos mal que, por suerte o gracias al destino, he podido verla, aunque haya sido en plan ultra-cursi, con el rubio recostado sobre mí y yo acariciando su pelo (en el fondo, me gustó que fuera así, pero negaré haberlo escrito). Pussar och krammar!

Una persona de Granada, buscando la foto de un bombero cachas que publiqué en enero del año pasado, ha sido mi visitante 100.000. ¡Quién iba a pensar que llegaría a esa cifra! Muchas gracias a todos los que me leéis con asiduidad, esto merece la pena por vosotros. Pussar och krammar!

PD: Y para celebrarlo, ¿qué mejor que un plantel de bomberos?