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Hvad er klokken?

El rey de la casa


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buy posters and art prints

Una de las satisfacciones que conlleva mi trabajo es que alguna marca te llame, después de publicar un artículo sobre ella o alguno de sus productos, para darte las gracias porque, gracias a lo que escribiste, han tenido muchos pedidos, ventas o llamadas de clientes interesándose por aquello que tú recomendaste. Te sientes poderoso, como si fueras el prescriptor definitivo de tus lectores. Un gurú de lo que hay que comprar para ser un fuera de serie.

La primera vez que tuve esta sensación fue durante mi primer año de carrera. Yo estudié en la Universidad de Navarra. Allí, todos los alumnos cuentan con un asesor académico personal: un profesor o doctorando de tu facultad que te es asignado antes incluso de que comience el curso (te lo comunican en una carta y tú eres libre de ir a verle o no). Como es fácil de imaginar, muchos pertenecen al Opus Dei y, en vez de asesorarte sobre lo que corresponde (la carrera, las asignaturas que debes escoger para tener un mejor currículum, los profesores, los trabajos, las prácticas...), están más interesados en hablar sobre cuestiones espirituales y metafísicas, algo, en mi opinión, completamente fuera de lugar. Así las cosas, es normal que muchos sólo vayan a ver una vez a su asesor y pongan rápido pies en polvorosa.

En mi caso, tuve la suerte de que me tocara un brillante doctorando a punto de acabar su tesis. Durante los cuatro años de carrera, fue un experto consejero y un gran apoyo (aún hoy, cuando le pido consejo o ayuda para algún reportaje sobre algo en lo que es experto, no duda en echarme una mano). Nunca en ninguna de nuestras charlas se habló de nada relacionado con la religión o algún tema que no tuviera algo que ver con la carrera. Además, era directo, sincero y sabía decir las cosas con la pedagogía suficiente como para, por ejemplo, quitarme de la cabeza la idea de coger 'Euskera I' de Libre Configuración (¡y eso que fue el que introdujo las prácticas de redacción en vasco en la facultad!).

Estaba tan contento con él, que presumía de asesor con mis amigos. Comparado con los que le asignaron a ellos, era como si me hubiera tocado el Gordo de la lotería. Poco a poco, uno a uno, todos acabaron cambiando su asesor inoperante por el mío. Era tal el éxito, y todo el mundo estaba tan contento con él, que me tuvo que pedir que dejara de mandarle amigos al despacho, que no daba abasto y tenía que acabar la tesis.

Actualmente, mi asesor sigue trabajando en la Facultad. Es un brillante experto en algunas áreas del Periodismo y hubiera sido un error no mantenerlo de profesor. Viaja por todo el mundo dando conferencias y cursos, además de las asignaturas que tiene que impartir en Pamplona. Estoy seguro que los alumnos que le tengan de asesor en este momento estarán igual de contentos con él como yo lo estuve. La lástima es que muchos no aprendan de su ejemplo y no se dediquen a lo que realmente importa en una facultad: formar profesionales. Pussar och krammar!


quimera.

(Del lat. chimaera, y este del gr. χίμαιρα, animal fabuloso).

2. f. Aquello que se propone a la imaginación como posible o verdadero, no siéndolo.


A los de la RAE se les ha olvidado comentar que es una palabra que sólo se usa ya en letras de canciones, y más bien porque el autor considera que queda la mar de culto y "supercurrado, o sea, ¿sabes?, con sentimiento", que porque tenga sentido. Siempre que la oigo, esté bien usada o no, me es imposible dejar de pensar en ello. ¿O acaso alguien la utiliza en su día a día? Me veo diciéndole al pescadero de mi barrio: "La frescura de esos salmonetes es una quimera", seguro que se forma una que ni en la aldea de Astérix.



PD: Aber warum ists so Dunkelheit?

Quiero convencer al rubio para que se apunte conmigo al Curso de introducción al baile de Bollywood que va a dar Casa Asia durante seis semanas, los lunes de abril y mayo, en Madrid. Por un lado, me encantaría aprender a bailar como en las películas del Punjab, pero, por otro, me da algo de vergüenza ir solo, así que necesito a mi chico a mi lado. El precio, 120 euros, también es para pensárselo.

Tiene que ser divertidísimo poder hacer esos movimientos, los saltos y demás coreografías con soltura. Además, aunque seas un poco pato, las risas vienen aseguradas con la matrícula, así que te aseguras una terapia de buen rollo emocional durante mes y medio (es del 20 de abril al 25 de mayo). Lo más divertido es que los más capacitados de la clase podrán actuar en público en eventos junto a la profesora del curso, la bailarina Sohini Roychowdhury. Yo no aspiro a tanto, pero tengo curiosidad por aprender y creo que no hay mejor motivación que esa. Pussar och krammar!

PD: Si alguno de los residentes en Madrid que se pasan por este blog se apuntan, por favor, que avise.

Hace unos meses, compartí en el blog una fotografía de mi abuela, de cuando era niña. La mandé a la revista 'Historia' para que apareciera en la sección donde los lectores pueden enviar imágenes antiguas de sus familias, joyas en papel reflejo de la España que fuimos.

Estoy muy feliz de poder anunciar que en el número de febrero, que ya está a la venta, mi abuela, su hermano Vicente y sus padres cuentan con nada menos que una página completa. Lo más curioso es que han titulado la foto del mismo modo con el que yo rotulé la entrada el pasado octubre... Pussar och krammar!


y MonttCuando Joseph Ratzinger se convirtió en Jefe del Estado Vaticano y líder espiritual de la comunidad católica, dejó de ser Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Durante los 24 años que se mantuvo en ese cargo, tuvo tiempo para escribir las bases teóricas del rechazo que la iglesia católica debía otorgar a los homosexuales con intención de unirse legalmente, así como prohibió el ejercicio de la enseñanza a teólogos disidentes, pretendió negar la comunión a los divorciados, rechazó a los sectores más aperturistas calificándolos de "inmaduros", consideró que las iglesias protestantes eran "deficientes" y nunca dejó de tener tiempo para departir con su jefe y colega ultra-reaccionario Karol Wojtyla.

Ahora es Papa y se aburre. Lo de los viajes apostólicos y la misa políglota en Roma cada domingo no le divierte. Él es un hombre de acción y retórica. Echa de menos su agenda de los años 80 y 90, cuando cada poco tiempo la emprendía con algún colectivo, religión rival o grupo católico alejado de la derechona militante. Es por ello que, cada vez que tiene un ratito libre o necesita un descanso ante la llegada incesante de noticias que continúan incriminando a sus ministros en asuntos de pederastia, tortura y violación; vuelve por sus fueros. "¡Qué demonios! ¡Con lo bien que me lo pasaba yo dando por saco al que se me pusiera en la punta del pie!", dice. ¡Y a divertirse se ha dicho!

Pero ya se sabe qué pasa con los juegos, que una vez que te pasas la última fase o terminas aceptando que el malo malísimo de la última pantalla es invencible, te aburres de éste y lo dejas a un lado. Es lo que le ha pasado con la guerra total y frontal que ha declarado a la comunidad homosexual mundial. Se ve que repetir lo de que acabarán con la familia y los pilares de su institución le da algo de pereza actualmente y, aunque sabe que volverá a ello con ganas, mientras, necesita algo nuevo para esa PSP particular que es su pontificado.

¿Cuál se ha comprado en rebajas? El 'Jódete Judío 2', retirando la excomunión a un obispo que niega el Holocausto. Esta decisión se suma a la de hace dos años, aquella que introdujo la antigua liturgia preconciliar en la que, durante la oración del Viernes Santo, se invoca a Dios para que "ilumine y convierta a los hebreos" (y luego pretenderán tapar su supuesto pasado nazi...). Miedo me da pensar qué grupo será el próximo al que ataque. ¿Volverá a tener ganas de emprenderla con los homosexuales o le dará capones a las mujeres maltratadas (un colectivo que nunca ha contado con el apoyo de la máxima institución católica española en sus manifestaciones)? ¿Serán los evangelistas o las comunidades cristianas de base?

Una vez oí a un niño, no tendría más de cuatro años, decir en un programa de televisión que el nuevo papa se llamaba "Venenito XVI". Leyendo noticias como ésta, me da que no se trataba de un error de pronunciación, sino que estába ante un visionario con pantalón corto. Pussar och krammar!

Una de las cosas que más me impactó del Museo de Historia Natural de Nueva York, además de los dinosaurios, fue una sección muy pequeña, casi escondida en un angosto pasillo sin salida. En ella se recuerda la vida de los esclavos africanos y sus descendientes en Estados Unidos desde la llegada de los primeros barcos negreros en 1619 hasta la abolición de la esclavitud en 1865 (quince años antes que en España), así como el apartheid que le seguiría hasta hace pocas décadas. Más que las fotografías o los vídeos con imágenes del Ku Kux Klan y los campos de algodón, me quedo con los carteles en los que abiertamente se publicitaba la venta de estas personas, reducidas a animales de labor y servidumbre. Te dejan sin palabras (se pueden leer sin si se pincha sobre las fotografías). Pussar och krammar!


Esta noche arrancan las semifinales del Melodi Gran Prix, el programa que se encarga de escoger la canción que representará a Noruega en Eurovisión. Serán tres semifinales y una final durante las próximas semanas, en las que se enfrentarán 21 canciones. Normalmente, las preselecciones noruegas suelen ser muy malas, salvo años memorables como 2006, donde invitaron a compositores suecos del Melodifestivalen y se notó, aunque luego ganara una preciosa canción celta llamada Alvedansen. Este año vuelve a ser memorable, con un buen ramillete de temas con posibilidades.

No tengo ninguna favorita clara, pero creo que la victoria estará entre Alexander Rybak, que defiende una canción con aires zíngaros de las que luego en Eurovisión se llevan muchos puntos, y Tone Damli Aaberge, una chica que interpretará un tema con ritmo que borda con su voz dulce. También hay schlager puro, sobre todo el que lleva Wenche Myhre, una diva de la música noruega con tropecientos años que en los 60 se hizo famosa en buena parte de Europa cantando en bikini una canción titulada 'Él tiene un bote de plástico rojo brillante' ('Er hat ein knallrotes Gummiboot', en alemán), que es de esas que te deja la boca abierta y ojiplático. ¿No te lo crees?



Como para el Melodifestivalen aún faltan dos semanas, va a estar genial abrir boca con las semifinales noruegas, aunque espero que no eliminen a mis favoritas a la primera, como ocurrió el año pasado. Eso sí, luego me enganché a la que ganó, que encima quedó fenomenal en Eurovisión, demostrando que, cuando se lleva calidad, se consiguen buenos puestos. Pussar och krammar!

Cuenta mi madre que a finales de los años 70, cuando pedía hora en la peluquería y daba su nombre y apellidos, le preguntaban por qué reservaba cita de ese modo, en vez de 'Señora de' o, aún peor, 'Mercedes de Gómez' (por poner un ejemplo), como el resto de sus vecinas. Ella nunca ha entendido a las mujeres que anulan su persona, incluso su propio nombre, a cambio del de su esposo, y mucho menos que lo lleven a situaciones tan ridículas como el pedir hora para un tinte, así que solía sacar a relucir toda su irá social de roja revolucionaria en la pelu y la mar de agusto que se quedaba.

Esta historia se me vino a la cabeza ayer, cuando leí en el blog de Maggie sobre Dolores Fos, la madre del actual presidente del Real Madrid, Vicente Boluda. A esta señora se la conoce en Valencia como Lola Fos de Boluda. Allí, por lo visto, forma parte de la 'high society' local (que para eso tienen hasta su propia revista del corazón exclusiva para la ciudad) y, por lo que cuentan, se trata de la mujer que fue a la boda de la hija de Aznar con unas muletas forradas con la misma tela que su vestido (cotilleo que no viene al caso).

El problema no es que esta señora tenga a bien hacer gala del apellido de su marido, que motivos tendrá para estar orgullosa (o no, quién sabe), sino que la prensa le siga el juego machista y absurdo, porque es más fácil encontrar algo sobre ella con este sobrenombre que con un Lola Fos a secas. ¿Su segundo apellido? Aparece en su DNI, pero no en Google. Mara Calabuig, decana de la prensa de moda en España y una de las personas más entrañables y que más quiero de esta profesión, es de Valencia y habla bien de ella en algún artículo que he leído recientemente (Mara es incombustible y no hay quien la jubile, seguro que no se pierde el próximo Cibeles). Botón de muestra de su profesionalidad, sólo la cita como Lola Fos, como debe ser.

Hay más casos como el de Fos. Por ejemplo, Jesús Gil Gil, que se autocolocó el 'y' entre sus apellidos y todo el mundo lo aceptó como verdadero, o los que tienen apellidos compuestos y le quieren dar más pomposidad colocando preposiciones o conjuciones mediante, caso de Carmen Martínez-Bordiu y Franco. Como decía antes, cada uno que se llame como desee, pero de ahí a perpetuar la tontería clasista, va un trecho. Pussar och krammar!

Me estoy planteando decirle a mi compañero de piso que los botes de gomina, cuando se acaban, al igual que los cartones del papel higiénico, no andan solos hasta la papelera. Lo más seguro es que él replique con un argumento parecido sobre las migas de las tostadas del desayuno junto a la tostadora (una vez dio tanto la coña que le llame Mr. Miguitas durante una semana). Yo podría contraatacar con la demostración empírica de que se pueden guardar los tupperware una vez limpios y secos sin necesidad de que pasen seis días en el escurreplatos, pero seguro que me dice algo sobre mi estudiado desorden en la mesa del salón.

Vivir a gusto con gente que no es de tu familia presente o futura es una de las cosas más complicadas de este mundo. No sólo es necesaria mucha mano izquierda por parte de ambos, sino que hay que llegar a una conexión tal que permita que las manías, rarezas y absurdeces del otro apenas se tengan en cuenta. Yo creo que el secreto está en respetarse, obviamente, pero sobre todo en no cruzar la línea que separa a un amigo de un compañero de piso, por muy bien que nos llevemos. Es decir: no violar su espacio, pagar a tiempo las facturas y el alquiler, no meterse en vida ajena salvo si nos lo piden (y a veces ni en ese caso), dar confianza pero sin pasarse, dar libertad para quejarse... Y recibir todo eso en la misma medida en la que se otorga.


Con mi actual compañero de piso estoy bastante contento. Tiene sus cosas, como todo el mundo, pero con el tiempo nos hemos cogido mucho cariño, hasta el punto de ponernos incluso regalos el día de Reyes. No me gustaría perder el contacto con él cuando me vaya a vivir con el rubio, porque es casi como de la familia (en mi familia vamos todos muy por libre, así que encaja perfectamente lo de dar espacio y sentirse unidos). Hace ya algunos meses que llegamos a un estado perfecto, con mucha confianza para todo, incluso para recriminarnos cualquier cosa sobre la casa (casi siempre, los turnos de limpieza) sin pelear ni discutir durante días. Contamos siempre el uno con el otro, incluso cuando no nos vemos durante varios días, y creo que, si fuera gay, me dejaría cogerle el culazo tremendo que se la ha puesto con su última tabla de ejercicios (va a diario al gimnasio, pero es que hace ejercicio por los dos y no le queda más remedio; a cambio, hay que decir que está estupendísimo, aunque yo ya lo tenga muy visto).

Es difícil tener la sensación de estar 'en casa' cuando vives de alquiler y compartes techo con personas a las que no conocías de nada, pero así es como me siento yo en mi piso con mi ingeniero aspirante a modelo; y ya era hora de que hablara de él en el blog. Pussar och krammar!

Mañana jueves, al filo de la medianoche, los amantes de la música pop tienen una cita ineludible en el centro de Madrid, concretamente en Polyester Bar (Travesía de San Mateo, 10). El dúo de DJ's Proudstar y Tony Tornado hará vibrar a los asistentes con un mano a mano musical que repasará éxitos de ayer, hoy y siempre hasta que el cuerpo aguante y cierren el local. No faltarán temás de La Casa Azul, Madonna, Kylie, Cut Copy, Hidrogenesse o Belle and Sebastian; pero la duda estará en si TonyTó enseñará o no pezón estrellado en medio de la sesión o si Proud pondrá un temazo clásico de su lista de LastFm, el 'Noa Noa' de Massiel. Yo no podré asistir por la faringitis (ayer me dieron la baja médica hasta el lunes) y Nanyu tampoco irá porque, desde que es padre, no viaja en jueves para una Dj session, pero espero crónica el viernes del resto. ¡Que no falte nadie mañana! Pussar och krammar!



ACTUALIZACIÓN POSTCONCIERTO

Según informan los propios protagonistas de la noche, el éxito de la DJSession fue increíble, con un lleno espectacular toda la velada. La música estuvo genial (no faltaron los clásicos anunciados) y, lo más fuerte, ¡SE CERRÓ LA NOCHE CON 'EL NOA NOA' DE MASSIEL! ¡Ese Proudstar! ¡Ese Tony! Y parece que todo apunta a que repiten experiencia dentro de poco, ¡y esa no me la pierdo!

Hoy debería estar en París trabajando, pero me he quedado en la cama. Mi incorporación al trabajo acabó drásticamente a las cuatro y media de la tarde cuando mi garganta se hinchó, empezó a dolerme mucho y casi me vuelvo a quedar sin voz. Mis compañeros me animaron a que sacara la bandera blanca y le dijera a mi directora que no estaba en condiciones ni de París ni de nada, cosa que entendió, así que llamé como pude al médico y tengo cita esta tarde para lo que confío que sea una baja por lo que queda de semana. Después avisé a los franceses de la nueva situación y lo comprendieron (no sé si del todo, porque en ese momento mi voz era un hilillo confuso, pero me dijeron que no me preocupara y que me mejorase).

Como soy un buen empleado y la consulta es por la tarde, a cambio de quedarme en casa reposando la garganta y sin forzar la voz en ningún momento (porque no tendré con quién hablar), voy a dedicar la mañana a 'teletrabajar', escribiendo lo que ayer no pude terminar y aprovechando para pasar algunas entrevistas pendientes a Word, que llevan en la grabadora ni se sabe cuánto y se acerca la fecha de publicación peligrosamente. Son las típicas cosas para las que nunca encuentras tiempo y ahora he de aprovechar. Además, somos tan pocos que no quiero joder a mis compañeros con más carga de trabajo, sobre todo porque para escribir no me encuentro mal.

Me hace gracia lo de escribir artículos en mi dormitorio porque nunca he trabajado desde casa y siempre me he negado a hacer nada fuera de mi horario laboral. Así, creo que va a ser una grata esperiencia, sobre todo si consigo hacer todo lo que me he propuesto y la gente contesta a mis mails con diligencia (reconozco que escribo esto, más que para el blog, para mí mismo, porque así me obligo a no quedar como un puto vago). Me da rabia lo de París, porque es una ciudad que nunca está de más volver a visitar, pero los 6ºC de máxima que se esperan hoy allí no aportarían nada bueno a mi otrora salud de hierro. Pussar och krammar!

mi futuro saloncito para recibir a las visitasCuando salió lo de la ayuda al alquiler para menores de 30, yo tenía 29 años recién cumplidos y me puse en la cola del IVIMA (Instituto de la Vivienda de Madrid), como otros tantos miles de jóvenes, para solicitarla, con la ilusión de que obtendría un desahogo parcial a mi maltrecha economía durante doce meses. Un año y medio antes, ya había rellenado el papel para lo del Plan Vivienda Joven, un concurso de pisos que construía la Comunidad por toda la región y que nunca tuve la suerte de que me tocara ninguno (aunque resulta que no han construido ni un 2% de lo que prometieron). Pero esto de las ayudas no era una lotería, sino un dinero al que TENÍA DERECHO y lo afronte con mucha ilusión.

A las semanas de rellenarlo todo, todo y todo, así como entregar papeles que no me pidieron en una primera instancia, me llaman para decirme que había un problema: mi banco no estaba adscrito al Plan y era preciso que el número de cuenta fuera, entre otros, de CajaMadrid. Ésto no supuso ningún problema, ya que soy cliente de esa empresa de ladrones del ahorro ajeno, así que dí el nuevo número y a seguir soñando con la ayuda pública... hasta que pasaron meses y nunca más se supo del tema. Ni una carta, ni una explicación, ni nadie en el IVIMA que quisiera decirme algo sobre mi solicitud.

Ahora ya no tengo derecho a la ayuda, y no sé si puedo reclamar el año que perdí, pero hay algo que tengo claro: no pienso renunciar a mi derecho a una vivienda digna y, mucho menos, a devanarme los sesos entre qué es mejor: ¿un buen vestidor o una magnífica despensa-frigórifico? Pussar och krammar!

Yo creo que con estas fotografías es posible hacerse una buena idea de cómo fue el viaje, pero aquellos que quieran saber aún más, pueden leer sobre los restaurantes que visitamos y nuestro hotel en 11870.com. En el blog me da pereza escribirlo, la verdad, y no nos olvidemos de que uno sigue enfermo (según el médico de este mediodía, tengo faringo-amigdalitis). Pussar och krammar!

La semana loca en Nueva York tocó a su fin. Ha sido una experiencia bastante surrealista, sobre todo por el hecho de que llegué allá medio-resfriado y he acabado con un cuadro cercano a la bronquitis que ha deslucido bastante la cosa. Ahora mismo estoy afónico y no puedo hablar más de dos palabras sin ponerme a toser. La tos es, precisamente, lo peor de mi situación actual, porque no es normal, sino histriónica, muy violenta y parece que se me va a salir el bazo por la boca cuando toso. Me deja la garganta aún peor de lo que estaba y la solución del rubio de 'intentar no toser y aguantar' no ha dado ningún resultado, porque luego acabo haciéndolo el triple. Para terminar de hundir mi imagen de 'persona que nunca enferma', dos procesos de toses acabaron en desmayo (afortunadamente, estaba sentado y no me caí al suelo ni nada grave, además sólo estuve inconsciente algunos segundos) y otro en un descontrol de esfínter que menos mal que tenía un baño a mano y la cosa no fue para tanto... (esto sin contar que nos tuvimos que levantar de nuestros asientos en Broadway e irnos a un sitio sin nadie alrededor para no seguir molestando a los espectadores de los asientos cercanos).

Como llevo ya dos botes de jarabe y paracetamol e ibuprofeno para parar un tren, estos últimos días no he tomado nada de nada, porque no quiero acostumbrar a mi organismo a los medicamentos, que poco consiguieron hacer. Voy a ver qué tal evoluciono este fin de semana en casa encerrado y sin hacer nada y ya iré al médico si no mejoro nada de nada. El problema es que el martes me voy a París a hacer una entrevista (me lo han comunicado al aterrizar en Barajas) y como no tenga voz, a ver cómo nos entendemos...

Sin embargo, el balance es bastante positivo porque nos lo hemos pasado genial y conseguimos hacer buena parte de lo previsto, e incluso más. Me decepcionó mucho Abercrombie, y no creo que pueda acostumbrarme nunca a comprar entre docenas de dependientes bailando, independientemente de que sean guapos o feos (sí, soy un huraño y estás muestras de alegría forzada me dan asco). También la nueva colección de GAP, aún más sosa si cabe (sí, es posible). En cambio, me sorprendí a mí mismo arrasando en Macy's y sus espectaculares rebajas (por cierto, los Levi's están allí más baratos que en la tienda de la propia marca en Times Square). También compré algo en Quiksilver y, momento friky, ¡en la tienda de M&M's! ¿Alguien sabía que había de chocolate negro y de almendra? Por no hablar de los mil colores que en España no se venden...

Como se esperaba, hubo tiempo para visitar la casa de Carrie, comer mucho pastel de zanahoria y macaroni&cheese, perderse durante horas en la Virgin Megastore de Times Square (que la cierran en abril, por cierto), subir al Empire State Building, visitar el museo de la isla de Ellis (me quedé con ganas de verlo entero, es muy interesante e íbamos con el tiempo en el culo, así que lo dejo pendiente para otra ocasión), el de Ciencias Naturales con los dinosaurios y todas esas cosas que hacen los turistas. Pero también para muchas cosas 'fuera de agenda', como arrasar en las tiendas de la calle Fulton de Brooklyn (un paraíso para los que no necesiten ropa 'de marca') o asistir a un partido de la NBA en el Madison Square Garden.

David LeeEsto fue lo más surrealista del viaje. El hermano del rubio, tan extraño para casi todo, nos pidió que le trajéramos de NYC una de esas manos gigantes que se ven en los estadios deportivos. Preguntamos en el Madison y nos dijeron que nos acercáramos el miércoles sobre las 7PM, antes del partido entre los Knicks y los Wizards de Washington, que es cuando ponían los tenderetes para comprar esas cosas. Cuando llegamos, el ambiente era tremendo. Compramos la mano y nos dijimos "¿Y si preguntamos cuánto valen las entradas y vemos el partido?". Dicho y hecho. Acabamos en el Anfiteatro 2 viendo a las animadoras haciendo coreografías mucho más sencillas que las de '¡A por todas!' y a otros diez tipos jugando al baloncesto. Como mucha gente dice, es más interesante toda la parafernalia que montan alrededor del partido que éste en sí. Nos lo pasamos genial y, encima, ganaron los Knicks. El jugador del encuentro fue el único que desde tanta altura parecía merendable, David Lee.

Estos días de calma chicha en cama espero que sean suficientes para leer las más de 460 entradas pendientes y mejorar mi estado de salud. Si el rubio trae la cámara, intentaré actualizar con alguna foto decente. Pussar och krammar!

Pasar frío, comer hamburguesas, visitar la casa de Carrie Bradshaw, gastar dólares en Apple Store, GAP y Abercrombie & Fitch, disfrutar de 'Mary Poppins' en Broadway, quedarnos ciegos con los neones de Times Square y celebrar cuatro años juntos. Todo eso, y muchas cosas más, durante los próximos seis días (si Aena lo permite). ¡Hasta la vuelta!

Tristan BullEl chico de la derecha se llama Tristan Bull. Es un modelo que se gana unos dólares enseñando sus encantos personales en una de las muchas webs especializadas en hombres que se desnudan por dinero. El problema es que algunos de los clientes de dicha web han puesto el grito en el cielo porque el chico tiene estrías en el culo.

¿Nos hemos vuelto locos o qué pasa? El muchacho es guapo, tiene un miembro que muchos envidiarían y el culo, con o sin estrías, es perfecto. Estoy convencido de que el 90% de los que entran en esa web tienen estrías hasta en las cejas y no precisamente por muscularse en el gimnasio para luego perder volumen, o de adelgazar rápidamente y luego ponerse cachas... ¿Acaso soy el único que tiene ganas de pegarle un mordisco en cada glúteo cuando ve el culo de Tristan?

El culo estriado de TristanYo he visto chicos gordos con estrías que asustaban, por los costados y en zonas que nunca pensarías que puede salirte una; de color rosa chillón, blancas, rojas, moradas... Si Tristan sufriera en su piel ese problema, entendería que lo vetaran como modelo, pero es que, las de su culo, son hasta interesantes. (¿Me he descubierto un nuevo fetichismo?). Vamos que el chico, como se ve en sus fotos, no tiene motivos para acomplejarse. Además, al que le molesten las estrías, que pase a otro modelo y deje a Tristan ganarse sus dólares en paz, que ya son ganas de tocar los huevos. Pussar och krammar!

AbercombrieNo es necesario haber estado alguna vez en Nueva York para conocer alguna de sus tiendas más emblemáticas. Quien más, quien menos, conoce boutiques clásicas como la de Tiffany & Co. en la Quinta Avenida o nuevos iconos del consumo como la Virgin Megastore de Times Square o la reciente y cúbica Apple Store, a un paso del sur de Central Park. Son tiendas que han ido más allá y son consideradas parte de la oferta turística de la Gran Manzana.

Una boutique que empieza a ser muy conocida, incluso por los que nunca han estado en ella, es la de Abercrombie & Fitch en la Quinta Avenida. Se trata de una firma de ropa del estilo de Gant, GAP, Tommy Hilfiger o Polo Ralph Lauren. En Europa sólo tiene una tienda, la de Londres, y pronto estará en Madrid, aunque sigue sin hacerse oficial ni la fecha ni el sitio (hay versiones para todos los gustos). La herramienta de márketing que mejor resultado les ha dado, además de su publicidad con connotaciones sexuales, es la de tener en la entrada de cada boutique a varios modelos merendables sin camiseta que se pasan el día recibiendo a los clientes y haciéndose fotos con ellos. En la de Manhattan se da la casualidad que están los mismos modelos que salen en los catálogos.

El otro día, sin querer, viví en primera persona un conato de Abercrombie en Madrid. 2008 dejó tras de sí dos maletas rotas (la grande y la de mano, ésta última se quedó sin ruedas gracias al mimo de los empleados de handling de Iberia), así que fui a la tienda Salvador Bachiller de la calle Alcalá, 151 a reponerlas. Cuando subí a la primera planta, la de maletas, casi me da un vahído. El 90% de los empleados eran chicos guapos, con pinta de modelos, merendables y mordisqueables. A más de uno, como el que me atendió, no le cabía el ego en el cuerpo. Éstos tenían pinta de quererse tanto a sí mismos que perdían todo su atractivo. Pero quién se fijaba en ellos si había otros que te dejaban con la boca abierta y balbuceando, y todo ellos sin parecer divas en pleno espectáculo de exhibición.

En concreto, un dependiente que se llama Valentín (por si alguien va, que lo busque) es lo más impresionante que he visto en mucho tiempo. ¡Hasta el rubio estaba de acuerdo! ¡Cómo me fastidió que no me atendiera a mí! Aunque, pensándolo bien, mejor que fuera así, porque capaz de venderme media tienda aprovechándose de mi debilidad ante los guapos merendables... Por cierto, había ofertas muy buenas y muchas maletas al 50%, así que es un buen momento para acercarse hasta Alcalá, 151. Pussar och krammar!

¿Cómo es posible que mi mejor regalo de reyes de este año sea el que le han hecho a otra persona? Que no se ofenda mi compañero de piso, el único que me pone un regalo junto a los zapatos (este año ha sido una paletilla de jamón ibérico que me ha dejado mudo), pero enterarme de que Sufur ha sido obsequiado con un ejemplar de 'La reina de la casa', ése libro del que no he parado de hablar desde que abriera este blog, me ha hecho feliz y me ha emocionado. Ha sido un regalo de Gaysinley y mis recomendaciones sobre la novela de Sophie Kinsella creo que fueron lo que lo animó a comprarlo. Chicos, no sólo habéis hecho de mi ego un chico fuerte y sanote, sino que me habéis halagado como nadie en mucho tiempo. GRACIAS.

Sophie Kinsella es mi autora favorita. Nunca me he reído tanto con una novela como con las suyas. La descubrí, como casi todo el mundo, con 'Loca por las compras', el libro que cuenta las desventuras de Becky Bloomwood, una periodista financiera sin un duro en la cuenta, incapaz de tomar decisiones y compradora compulsiva. Kinsella continuó la historia y ya son cinco las novelas que conforman el universo 'shopaholic'. Además, tuvo tiempo para escribir otros libros, ya fuera con su psedónimo literario o con su verdadero nombre: Madeleine Wickham. En España sólo se han públicado dos novelas con esta firma, ambas con un tono algo más serio que 'Loca por las compras' o 'La reina de la casa' pero igual de adictivas. Se llaman 'Copas para tres' y '¿Dónde vamos a dormir?'. No son muy fáciles de encontrar en las librerías, pero merece la pena esperar a que llegue el pedido porque son historias contadas con maestría.

Una de las cosas que más me gusta de los libros de Kinsella es que los narra de un modo tan gráfico y trepidante, en cuanto a la longitud de los diálogos, que parece que fuera un guión de cine. Son las típicas comedias románticas de enredos pero en papel. Así, no cuesta imaginar que haya tortas por hacerse con los derechos cinematográficos de las obras de la británica.

Yo pensaba que la primera película que se hiciera basándose en un libro de Sophie Kinsella sería precisamente 'La reina de la casa', pero no. Dentro de pocas semanas, concretamente el 20 de febrero, si no hay cambios de última hora, se estrena 'Confessions of a Shopaholic'. O lo que es lo mismo, Becky Bloomwood y su tarjeta de crédito irrumpen en la gran pantalla. ¿Habrá quien se resista a no verla? Pussar och krammar!

¿Qué es necesario para que un diario económico sea líder y tenga prestigio? Sólo dos cosas: buenas y constantes exclusivas y análisis rigurosos que permitan entender el mercado presente y poder adelantarse al futuro. ¿Cómo se consiguen ambas? Sólo con un equipo de redactores y colaboradores con experiencia y bien remunerado.

La tesis anterior es tan obvia que se podría llegar a la errónea conclusión de que es una perogrullada, pero no. Aún en 2009 hay muchos que lo desconocen, sobre todo -¡qué casualidad!- los responsables de los propios medios económicos, que tratan a sus cabeceras como si fueran una frutería o una zapatería, en vez de un periódico, donde no sólo debe primar la rentabilidad por encima de todo. Los últimos en volver a caer en este error han sido los del diario 'Expansión', que ya le han comunicado al comité de empresa que este mes se harán públicos los recortes de personal en el diario, aunque no está claro si será como ERE o como despidos sin más.

El caso de este periódico es, cuanto menos, surrealista. Hace unos años, cuando llegó 'El Economista', perdieron a muchos de sus mejores redactores porque el nuevo diario fichaba con unos sueldos que en 'Expansión' se tardaría mucho en cobrar (si es que se llegaba alguna vez a esa cifra). Aún así, algunas contraofertas evitaron la sangría total y se intentó cubrir el panorama con gente joven y algún fichaje. Cuando la gente nueva ya estaba formada, éstos pusieron el grito en el cielo porque percibían un sueldo muy inferior al que se merecían su experiencia y sus contactos (que en Periodismo lo son todo). La respuesta que obtuvieron fue clara: "A joderse que han comprado la empresa y los sueldos de mierda que tenéis están congelados hasta nuevo aviso. Por cierto, cuatro maquetadores a la calle, que sobran".

¿Qué hicieron entonces los redactores? Marcharse a gabinetes de prensa que sí pagaban sueldos decentes (porque aquí no hablamos de periodistas avariciosos que quieren cobrar un pastizal, sino pringaos que no querían seguir subsistiendo con 680 euros al mes) o buscarse la vida en otros medios y/o trabajos que no tenían nada que ver con la prensa. No todas las vacantes fueron cubiertas y los que siguieron en el periódico se convirtieron en unos supervivientes que ahora, porque las cuentas no le salen a Unidad Editorial, van a ir al paro.

¿Qué futuro le espera a 'Expansión' si no paran de despedir a su plantilla cuando empiezan a estar cualificados o les mantienen en condiciones tan adversas que todo el mundo quiere irse? ¿Es así como esperan ser un diario de prestigio? Como dije una vez cuando me comentaron el sueldo de los redactores de 'Elle España', ¿qué calidad le puedes pedir a un periodista que cobra 480 euros? Es cierto que en el caso de 'Expansión' cobran más que eso pero, ¿esperan tener a las mejores plumas financieras del país pagando sueldos ridículos? Esto es capitalismo duro: pagas 800, no esperes más de 800; y si no te gusta, ya sabes, paga más.

El problema es que nos tienen acojonados a todos los periodistas con lo de que no hay trabajo para nadie, que cada año salen miles de licenciados que acaban en El Corte Inglés de dependientes y que esto se va a pique, por lo que nadie da un zapatazo en la mesa para imponer un respeto que hace ya mucho que se perdió en esta profesión. ¿Quién sabe si detrás de estos despidos en 'Expansión' está la aviesa intención de fusionar las secciones de economía de 'El Mundo' con las del financiero? Siempre, claro, a costa de los antiguos empleados de Recoletos. Así nos va. Pussar och krammar!

Contextualización: Unidad Editorial es el resultado de la compra de Recoletos (empresa editora de Expansión, Marca, Telva, Diario Médico...) por parte de Rizzoli, que es la dueña de Unedisa (El Mundo). Los trabajadores de Unedisa, como eran muy pocos, tenían convenios muy ventajosos y buenos sueldos, todo lo contrario que en Recoletos, que eran más de mil y, tras la compra, están en completa desventaja con respecto a los primeros. Además, todos los jerifaltes de la nueva Unidad Editorial provienen de Unedisa, por lo que miran más por sus antiguos compañeros que por los antiguos. El problema es que las cuentas no salen y los despidos son casi inevitables. Lo extraño es que, cada vez que se oyen vientos de despidos en Unidad Editorial, nunca es en medios de la antigua Unedisa (ojo, que no es que quiera que echen a nadie de Unedisa, nada más lejos de la realidad). Ahora 'Expansión'. ¿Qué será lo siguiente? ¿El cierre de 'Correo Farmacéutico'?

Sometimes, life has a strange way of giving you exactly what you want...



Después de ver en versión original 'Eating Out 2' y 'The Curiosity of Chance', las dos películas más exitosas en las que ha trabajado Brett Chukerman, he decidido convertirlo en mi nuevo actor fetiche. La pena es que lo de montárselo con Marco Dapper en 'Eating Out 2' es como si lo hubiera anulado. La lamida de pezones no sólo parece que le va a perseguir durante el resto de su vida artística, sino que corre el riesgo de ser lo último importante que haga, para su desgracia. Hay gente que se pone tan falote con Dapper (que no digo que no lo merezca) que obvian al chico que, nunca mejor dicho, se lo merienda. Incluso en Google, si buscas algo de Brett, te sale un enlace que te pregunta si no te referías al otro, por casualidad, como si el rubio no contara. ¡Dignidad para Chukerman! Con el estilazo que tiene interpretando... Pussar och krammar!

Rachel StevensDescubrir una cantante que te gusta y enterarte, casi al mismo tiempo, que su carrera está más que acabada es bastante frustrante. Me acaba de pasar con Rachel Stevens, antigua integrante de S Club 7 que, como le pasó al resto del grupo, no supo gestionar bien su transición de cantante para niños y adolescentes a serlo de un público más adulto. No entiendo cómo nadie pudo o quiso ver el hostión que le esperaba a los chicos de esa banda. ¡Estaba tan claro que no podían estar a los veintimuchos cantando aún temas para quinceañeros como 'Reach' o, mi favorita, 'Don't Stop Moving'!

No sabía que había sacado un disco en solitario en diciembre de 2005, y mucho menos que se lo comió con patatas, pero el sistema Genius de iTunes, que cada día me selecciona diez canciones que pueden gustarme, basándose en lo que tengo en el iPod, me descubrió el que fue su primer single: 'I Said Never Again (But Here We Are)'. La canción me enganchó antes de que acabara y me bajé esa misma tarde todo el disco para comprobar si el resto era o no tan genial como ese tema. Desgraciadamente, sólo hubo otro canción que me encantara: 'Every Little Thing', un 'uptempo' con un ritmo que te va enganchando a medida que avanza la música. Me ha gustado tanto, que he hecho un fotomontaje en YouTube con esta canción y fotos de Rachel (bastante apto para hombres heterosexuales, por cierto).

Me da pena pensar que nunca más descubriré una nueva canción de ella. Seamos francos, después de tres años sin sacar ningún disco y habiendo sufrido un descalabro como el que padeció con el de su debut en solitario, no habrá ni un sólo productor que apueste por ella, mucho menos en plena crisis financiera. ¿O sí? Pussar och krammar!

Lo malo de una gripe o un resfriado que te obliga a guardar cama es que llegas, casi sin saber cómo, a unos momentos de delirio en los que te da por pensar cosas absurdas y poco apropiadas para una psique ya de por sí debilitada.

Hace unas horas, mientras el paracetamol intentaba hacer efecto en mi organismo, me dio por pensar en mis antiguas parejas. Sorprendentemente, me di cuenta de que nunca los había visto en su conjunto, como un todo. Si lo hubiera hecho antes o, mejor aún, durante, me habría dado cuenta de lo mucho que se parecían los unos a los otros. Eran casi calcados en su forma de comportarse conmigo y de entender la relación, pero preferí chocarme contra el mismo muro varias veces a ver las cosas con perspectiva.

Me asusta reflexionar sobre estas cosas, sobre todo porque no tengo modo alguno de ponerme a prueba (no es plan de engañar al rubio para comprobarlo). Estoy convencido de que he cambiado y que una relación tan buena como la que tengo ahora, incluso si se jodiera, me ha enseñado suficientes cosas como para no volver a caer en los errores que cometí en el pasado con parásitos profesionales. Pero, ¿y si no hubiera aprendido nada? Sólo de pensarlo, me da pavor.

Con lo sencillo que hubiera sido ver personajillos volando por el cuarto o tener delirios con un chulazo merendable que viene a comprobar que estoy bien, que me arropa e incluso se mete en la cama para calentarme los pies... pues no, me da por pensar en gentuza. ¿Es o no para volverse loco? Pussar och krammar!