Por mucho calor que haga y por muy temprano que me levante, soy incapaz de echar una siesta. Simplemente, no sé hacerlo. Si me voy a la cama, no consigo despertarme antes de la hora y media, por lo que me levanto con la cara hinchada del sueño y un cabreo monumental porque a saber quién es el guapo que se acuesta temprano al día siguiente.
Lo de los ciclos del sueño es para mí como un gran agujero negro, porque no consigo encontrarle ningún sentido al hecho de que a las cinco de la tarde esté que me caigo de sueño (literalmente, menudo susto el otro día en el bus) y a las once de la noche, sin haber dormido la siesta ni descansado, esté fresco como una lechuga. Por supuesto, a la hora de irme a la cama, que nunca es antes de las 00.30, no caigo redondo por culpa del calor... y me despierto a las 6.00 completamente zombi, como si no hubiera dormido apenas. Llevo más de un mes de jornada intensiva, ¿cuándo se supone que debería acostumbrarme a esta tortura de horario?
¡Con lo agusto que se está en la cama a esas horas tan intempestivas! ¿Hay algo más placentero que media horita más de sueño? Pussar och krammar!




6 de julio de 2009 8:18
Pues normalmente, en adaptarse a un nuevo horario se tardan unos tres días...
(y lo de no saber dormir la siesta no tiene perdón de dios, lo sepas)
6 de julio de 2009 8:21
A mi me pasa lo mismo, por la tarde a las 6+o- estoy que me iria a la cama ya, y luego a las 12 de la noche estoy que me iria de fiesta cada dia, vamos que parece que me haya pegado un par de lingotazos a escondidas en la cocina. Y todo empieza mal ya los domingos cuando no puedo remediar pegarme un siestorro si estoy en casa y luego por la noche con los ojos como platos, anoche a las 2 aun estaba viendo la tele y claro, a las 7 en alto...
6 de julio de 2009 8:27
Sota, no sé dormir sólo 30 minutos máximo.
Sombrerero, en mi caso, a las 6.30 y no te imaginas cómo duele...
6 de julio de 2009 9:23
Es cuestión de acostumbrarse, en serio te lo digo, yo jamás dormía la siesta porque me levantaba peor, pero llevo dos años que incluso la duermo en el despacho, en mi super-hamaca-de-playa que guardo en la cocina de la oficina. Y funciona: 20-25 minutitos de relax y me pongo como nueva.
6 de julio de 2009 9:31
yo dormiría la siesta si en este pais de cabrones me permitieran tener jornada intensiva..haya que adaptarse!!! si hubieras nacido como yo en Córdoba estarías preparado para dormir la siesta, a ver qué vas a hacer con el calor a esas horas!
6 de julio de 2009 11:28
Superafavor de que te compres la empresa esa en la que trabajas y decidas el horario que toca cada día, sisisi.
6 de julio de 2009 11:33
Meg, y cómo te despiertas a los 25 minutos? despertador?
Raquel, también soy andaluz jejejeje y es cierto que a esas horas no se puede hacer nada, pero no sé por qué yo no me dormía.
Maggie, pues es un proyecto que cada vez medito con más seriedad.
6 de julio de 2009 12:35
Yo soy de las que opino que eso de que con 8 horas es suficiente es una estupidez. Algunos necesitan 6 y otros 10 o 12 para estar bien.
Yo soy del segundo grupo, y cuanto más duermo más necesito.
Y soy capaz de dormir en cualquier momento con solo cerrar los ojitos.
Eso sí, yo como tu soy incapaz de dormir una siesta de media hora.
6 de julio de 2009 13:23
Di, es que es mucho más difícil de lo que parece...
6 de julio de 2009 14:22
adoro dormir siesta... pq nunca lo hago, claro.
6 de julio de 2009 15:20
Has probado a dormirla en un sitio que no sea especialmente cómodo? Una biblioteca o el metro son sitios ideales, te lo aseguro...
6 de julio de 2009 15:59
Hola... aquí otro damnificado por la incapacidad para sestear...
6 de julio de 2009 16:50
Dani, entonces es como lo mío con Michael Churchill, no?
Sota, no sé, no sé...
Sufur, un abrazo!
6 de julio de 2009 18:19
Pues hijo, yo mi media horita de siesta no me la quita nadie y me despierto solo.
Claro que en el sofá, si me acostará en una cama me levantaría a las 9!!!, ajajajajjaa
6 de julio de 2009 19:23
Yo tampoco sé dormir la siesta. Además, las pocas veces que me he quedado dormido después de comer, tumbado en el sofá, me levantó de mal humor y nada descansado, la verdad.
6 de julio de 2009 20:24
Peri, mi sofá de segunda mano es tan hipercómodo que media hora sólo no se echa ahí ni de coña.
Ace76, me pasa lo mismo y luego encima no hay quien duerma.
7 de julio de 2009 20:53
A mí sólo me entran ganas de siesta en exámenes. El cuerpo es sabio... y vago
8 de julio de 2009 1:27
Que la jornada intensiva es una tortura de horario????
Madre mía, chico, qué peculiar eres...