Archives

Hvad er klokken?

El rey de la casa


WorldKnown

WorldKnown

Galería de arte

buy posters and art prints

Yo fui becario de las Oficinas Generales de la Universidad de Navarra durante tres años, de segundo a cuarto de carrera (1997-2000). La mayoría de los recuerdos de aquella experiencia (bastante buena, por cierto) estaban almacenados en lo más profundo de mi memoria, en un rincón del que rara vez sale algo. Sin embargo, ayer comenzaron a brotar a borbotones.

Empecé a recordar nombres, caras, mesas, formularios, muebles y anécdotas, muchas anécdotas. Como aquella vez que todas las chicas casi se ponen a llorar cuando descubrieron que nos habían robado del almacén las figuras del belén de Navidad, o los cotilleos sobre si alguna tenía algún rollito con los ingenieros de sistemas, o cuando hubo que mover todas las mesas y nos tocó a los chicos hacerlo todo (¡viva la igualdad!), o las horas de más que nos ponía a los becarios la encargada de pagarnos (ojalá ahora me pagaran cada hora trabajada como en aquella época), o cuando me enseñaron a usar la guillotina de papel, o la máquina de doblar folios (nunca en mi vida he vuelto a ver una de esas)...

Belén, Unai, Gonzalo, Montse, Elvira, Conchi, María José, Charo, Ileana, Elena, Fabiola... algunos ya no trabajan allí, pero todos pasaron ayer por mi mente, protagonistas de ese tipo de recuerdos que te ponen una sonrisa automáticamente en la cara. Me costaba admitir que todos ellos (los que siguen en Oficinas Generales) pasaron el día en un hospital, recuperándose del brutal atentado con coche bomba, del cristal que saltó como metralla sobre sus cabezas tras ese sinsentido. Afortunadamente, todo acabó en un susto, y la mayoría recibió el alta a las pocas horas, pero me hubiera gustado estar allí para darles mi apoyo y mi ayuda.

Ojalá sea la última vez que tenemos que asistir a estos actos de barbarie. Es una pena que haya tanta gente que aún no comprenda que sólo sin violencia se avanza en esta sociedad. Pussar och krammar!

La ventana que se ve tras las llamas corresponde al ala derecha del Edificio Central de la Universidad de Navarra, que acaba de sufrir un atentado con coche bomba. Yo trabajé tres años detrás de esas ventanas, como alumno becario de las Oficinas Generales de la universidad. Estoy llamando a mis antiguas compañeras, pero las centralistas están colapsadas. También he mandado mails a la gente que quiero y sigue por allí. Sólo hay algunos heridos por cristales, por lo que se está publicando ahora mismo, y espero que no sea nada grave. Estoy un poco superado por esta noticia. Hoy toca estar todo el día pendiente de los teletipos. Qué vergüenza que haya que vivir aún con esta lacra encima...

Actualización 12.00: acaban de evacuar la Facultad de Comunicación y el Edificio Central ya lo fue al poco del atentado, así que normal que no pueda contactar con mis antiguas compañeras. La situación que están viviendo es horrible, por lo que he podido saber de gente que está allí.

Actualización 16.00: Leo en 'Diario de Navarra' que gran parte de los quince heridos leves atendidos son precisamente trabajadores de las Oficinas Generales. Según el gráfico, la pared más cercana al coche bomba no corresponde exactamente con las Oficinas Generales en sí, sino con la que había al lado, pero no se ha librado ninguna ventana del pabellón y el incendio ha tardado un tiempo en extinguirse, a pesar de la lluvia.

Pocos kilómetros al oeste de las cataratas Victoria se encuentra el pequeño pueblo fronterizo de Kazungula, en el sur de Zambia. La orografía del lugar lo convierte en un enclave especial, puesto que es allí donde el río Chobe vierte sus aguas al caudaloso Zambeze, ambos fronteras naturales que hicieron de la pequeña aldea la única del planeta que se encuentra a pocos pasos de tres países, además de aquel al que pertenece.

Como una de las cosas que más me gusta en este mundo es dar mi pasaporte a un funcionario de aduanas para que lo selle, ya he incluído este destino en mi lista de lugares a los que hay que ir, porque en menos de un día me llenan un par de páginas, o más si me doy prisa (quién me lo iba a decir a mí, con lo poco que me gusta el turismo 'mochilero'). Lo malo es que la comunicación entre Kazungula y las aldeas fronterizas de los otros países se hace en una barcaza un tanto peculiar.

Hablando de barcazas curiosas, mucho más al norte, en Holanda, con cuatro globos y unas telas, montan una la mar de apañada, con personal merendable y bilingüe añadido. Pussar och krammar!

Ayer me transformé en Rizzo en esta escena de 'Grease':



Un redactor merendable (y bastante sosete) de Economía, que está pasando unos meses en Nueva York, nos tenía que mandar un texto sobre lujo y moda, y yo me pasé toda la mañana haciendo bromas sobre ello. Me esperaba una ñoñada o algo más lamentable aún (por muy poco sesuda que sea la temática, como es el caso, no todo el mundo está capacitado para escribir sobre ello con calidad).

Sin embargo, al igual que sucede en la película, la persona de la que me reía me demostró que, bajo su pose pusilánime, existe un tipo brillante, capaz de escribir sobre el tema con mucho más acierto de lo que jamás hubiera imaginado. No se trata del texto más brillante que haya leído, pero para venir de alguien que normalmente escribe de macroeconomía, está genial. Esto me recuerda aquella vez que una becaria me escribió un breve que decía "El diseñador Louis Vuitton ha creado para esta temporada...".

No creo que deje su sección para acompañarme en la mía, pero reconozco que pasó la prueba. Ya nunca más será Sandra Dee... Pussar och krammar!

Yo no soy de los que van de superhéroes por el mundo, pero no sé por qué no me dejo ayudar todo lo que debería. Me gusta ir por libre, arreglar y desarreglar las cosas yo mismo, y creo que cada vez cuento a menos gente lo que me pasa y lo que siento. Quién me lo iba a decir a mí, que hace diez años era el típico que iba contando su vida –sobre todo sus penas– al primero que pasaba. Una persona sabia me dijo que debía parar esa actitud, porque a nadie le gusta estar al lado de gente que da pena, y creo que me lo tomé demasiado al pie de la letra, porque me volví mudo.

A veces siento la terrible curiosidad de saber qué se esconde en el diván de un buen psicólogo, si sería capaz de desnudar en él mi alma, mi presente y mi pasado, y si el buen hacer de su dueño me ayudaría a conseguir herramientas que me permitieran andar hacia adelante con menos problemas en la mochila y más confianza en el camino que me he trazado. Sin embargo, al instante recuerdo mi devaluada cuenta de ahorro y me recuerdo que, si quiero viajar en verano y tener unas vacaciones dignas de este blog, no me puedo gastar 30 euros cada vez que quiera que un psicólogo me ayude. Me temo que voy a tener que seguir con la musicoterapia, que no siempre funciona del todo, pero al menos es gratis. Pussar och krammar!



La nueva canción de Mixalis Xatzigiannis se llama 'Emeis oi dyo san ena' (Εμείς οι δυο σαν ένα) y aún no tiene vídeoclip, así que unos amiguetes han hecho un montajito y así la podemos disfrutar todos.

alter egoEl viernes fui al cine a ver 'Una conejita en el campus', una película bastante divertida para la que no hace falta tener muchas neuronas. Cuando salimos de la sala, el rubio me comentó que le había gustado (no creo que tanto como a mí, porque él es el cinéfilo de la pareja y prefiere ver cosas sesudas a chorradas para adolescentes) y que le parecía muy apropiada la moraleja del final. Yo me quedé a cuadros, ¿qué moraleja? Con mi experiencia en este tipo de películas, seguro que la había. Es más, hasta la habrían dicho en el discursito final moralizante que nunca falta... pero yo era incapaz de recordarla, y mucho menos interpretarla, ¡sólo cinco minutos después de salir del cine! Definitivamente, me hago mayor. No, peor aún... ¡me vuelvo rubia!



Pussar och krammar!

Si este blog fuera un diario personal, ahora tocaría hablar de la fantástica noche que pasé ayer. Me fui con el rubio al cine y disfrutamos de un buen rato de risas viendo 'Una conejita en el campus' (gratamente recomendable). Luego había quedado con Proudstar y Adidas para tomarnos algo... pero, para mi sorpresa, la noche acabó convirtiéndose en un divertidísimo encuentro con muchos bloggeros VIP (Ace76, Soliloco, TonyTó, JL y Shokaku). Me lo pasé tan bien con ellos, que espero repetir pronto.

Fue un verdadero placer. Hacía mucho que no me reía tanto en tan poco tiempo, y lo de volver a coger el buho (el autobús nocturno, según los madrileños), un poco mareado tras los dos copazos de Absolut (algún día, aprenderé a beber despacio, lo juro), fue un 'revival' en toda regla. Como siempre que me achispo (es gracioso, ni con esas dejo de morirme de sueño en cuanto el reloj marca la 1.30), llegué a mi casa medio bailando por la calle lo que sonara en ese momento en el iPod. Menos mal que no había nadie en la calle, porque no quiero ni imaginar la pinta que tendría yo imitando a Justin Timberlake en la acera... Menos mal que este blog no es un diario personal y no tengo que entrar en detalles... Pussar och krammar!

CK pasablesIncluso cuando Calvin Klein era la única marca de ropa interior que me permitía usar, había algo que no me convencía del todo: los modelos que escogían para sus campañas de publicidad. No estaba ciego, reconocía que todos ellos estaban mucho más que merendables, pero siempre les encontraba pegas que les hacían perder puntos como hombres deseados. Mark Wahlberg era como un muñeco de plástico con tanto musculito y tan poca altura, Fredrik Ljungberg (que mira que me cae bien) tenía un punto desagradable en las fotos que me echaba para atras y el resto no me decía nada de nada.

Travis FimmelDentro de este panorama, siempre hubo una excepción: Travis Fimmel, cuya imagen en la plaza de Callao, a tamaño gigante y enseñando sólo el torso, conseguía dejarme paralizado, con cara de embobado, sin poder retirar la vista de su cuerpo, sintiendo sudores fríos cada vez que pasaba por allí (y puedo asegurar que pasé muchas veces...).

Ahora ya no me llama tanto la atención, quizás porque no me siento tan atraído por niñatos como cuando era joven, pero reconozco que Fimmel fue una gran inspiración durante un buen tiempo y aún lo encuentro bastante merendable. Las hormonas del crecimiento le han convertido en un casi-treintañero muy atractivo, como he podido comprobar buscando material sobre él en Google, así que espero no perderle la pista.

Sin embargo, Fimmel ya no está sólo en esa lista de 'hombres-anuncio'. Su compatriota David Williams, un jugador australiano de rugby de 21 años (aunque aparenta algunos más), es nueva imagen de la marca y, desde ya, el chico Ck más deseable que haya visto en mi vida. ¿Estaremos ante un nuevo Julian Hans en potencia?

A Williams le conocí hace poco por unas fotos en las que salía besando a un compañero de equipo mientras celebraban un campeonato en un yate. Según me dice el rubio, esas cosas son de lo más común entre jugadores de rugby, así que no hay que hacerles mucho caso ni sacar conclusiones a la ligera. No me fije mucho en él aquella vez porque iba muy desaseado, sin afeitar y en plan guarro (como suele ir siempre, por lo visto), pero para la nueva campaña de la firma americana ha mostrado todo su potencial. ¡Me pido prime! Pussar och krammar!

David Williams

Estaba curioseando fotologs, enlazando unos con otros, cuando me encontré con el de una chica en el que, bajo una de las fotos, escribía el típico 'meme' con un cuestionario larguísimo. Una de las preguntas era: "¿Cómo se llamaba tu osito de peluche?"; y la chica contestó que tenía un pato de nombre Mario, pero que se lo había dicho su hermana, que ella no lo recordaba.

¿Cómo alguien puede olvidarse de su peluche más preciado? ¿Cómo unos padres pueden permitir que su hijo viva en la ignorancia acerca de quién fue ese objeto inanimado que le sirvió de compañero y guía en la cuna, los primeros paseos, el parque, la trona...?

VirkikiEl mío era un Virkiki, un muñeco que se supone que es un mono, muy blandito y que daba calorcito cuando hacía frío. Le arranqué un dedo de uno de los pies a mordiscos, pero nunca se quejó, eran cosas nuestras.

Desgraciadamente, mi Virkiki ya no existe. Mi prima Marta lo tiró por un balcón el día después de que se lo prestara (ese día aprendí una lección que nunca olvidaré) y nunca más se supo. Fue una tragedia.

Jamás le puse nombre. Se llamaba Virkiki, tal cual. Ahora pienso que fue un error, porque no hice nada por personalizarlo un poco. No sé si en el Paraíso de los muñecos, ése al que van los compañeros de juegos y aventuras que son atropellados por coches, como fue el caso de mi monito, aceptan muñecos sin nombre propio. ¿Estará en el purgatorio de los peluches por mi inconsciencia? Virkiki, perdóname. Pussar och krammar!

Normalmente, cuando una marca lanza un nuevo producto, se suele hacer una presentación para la prensa, bien en forma de 'open day' (durante unas horas, y tú vas cuando te venga bien) o en 'rueda de prensa' (a una hora determinada). El lugar suele ser variopinto, desde un hotel a una nave abandonada, pasando por un barco, un museo o un restaurante (sobre todo cuando implica una cena o una comida, aunque siempre suele haber catering). Sin embargo, se está poniendo cada vez más de moda una tercera modalidad: ir a la redacción a mostrarte la novedad directamente, sin que te muevas de la silla.

Esto antes se hacía bastante poco, pero con la dispersión de los grupos editoriales por la periferia urbana de Madrid, cada vez somos más los que preferimos no perder una hora y media o más en un taxi para ir a una presentación, por lo que la afluencia ya no es lo que era. Para evitarlo, las marcas prefieren compensar esa ausencia con esta otra modalidad. Muchas veces, ni te avisan y se acercan directamente, o te dicen que vienen pero no cómo se van a presentar. Me explico. Este tipo de visitas suelen ser muy poco formales, y las firmas suelen contratar a modelos o actores para que hagan algo que te haga pasar vergüenza en medio de la redacción, además de mostrarte el nuevo producto.

Recuerdo una vez que a un compañero de Videojuegos le visitó un Mario Bros gigante de gomaespuma, o cuando una tuna cantó 'Clavelitos' en medio de la oficina para presentarle a la chica de Negocios una nueva floristeria virtual. En mi sector, la Cosmética, como la mayoría de los periodistas son mujeres, me suelen tocar presentaciones con modelos masculinos que quieren demostrar el poder 'cautivador' del nuevo producto (es la vieja regla de 'Si el que te lo vende está tremendo, el producto, también').

Esto es lo que pasó el otro día con Playboy, que acaba de lanzar cuatro nuevas fragancias masculinas, cada una inspirada en una ciudad de Estados Unidos. No uno, sino cuatro chicos, cada uno simbolizando una colonia de la gama, se presentaron en mi edificio para hacernos un show a un grupo de redactores (cuatro chicas y yo). No sé qué pasó, pero los de seguridad no les dejaron entrar, así que tuvimos que salir al hall de la entrada, previa negociación de que no nos hicieran ningún numerito raro. Los chicos se portaron y, sin teatros, nos dieron las colonias, la información y mucho merchandising de Playboy (cartas, gemelos, ropa interior que al rubio le está estupenda...). Después nos hicimos una foto con ellos y se fueron por donde llegaron.


No sé cómo pudo pasar, pero uno de ellos se dejó un papel con un número de teléfono en mi bolsa por error... ¡qué despistado! Pussar och krammar!

Nils y los modelos de Playboy

Mason Wyler tras la violaciónLas imágenes de arriba corresponden al resultado de la brutal violación que sufrió Mason Wyler en Dallas por parte, supuestamente, de un coronel del Ejército de los Estados Unidos. El chico olvidó su cartera en un restaurante y el militar, que "recuperó casualmente el objeto" y conocía a Wyler porque había chateado durante algún tiempo con él, sin llegar a conocerse nunca, invitó a éste a su casa para que fuera a por ella. El chico se presentó con su novio, que no tuvo problema alguno en que Mason y el coronel flirtearan, e incluso accedió a que fueran a más. Cuando Wyler comenzó a pedir ayuda, fue a socorrerlo, corriendo la misma suerte. El resultado fueron cinco horas de violación indiscriminada.

Habrá quienes piensen que se lo tienen merecido, por no ser una pareja monógama, pero muchos se centrarán en lo que importa: la violación. Lo triste es que seguro que algún porcentaje de estos últimos ya no lo tiene tan claro si se entera de que Mason Wyler es un actor porno gay, es decir, que se gana la vida fornicando con tíos por dinero y con cámaras delante. Es lo que le pasó, por lo visto, a algunos miembros de la policía y doctores del hospital de Dallas que lo atendieron, que hicieron su trabajo profesionalmente, pero con reparos. Triste, pero cierto, como si realmente hubiera diferentes grados de violación.

Pero lo más surrealista de este asunto escabroso es que parte de la industria del porno gay ha dudado de la veracidad del caso, tachándolo de estrategia publicitaria. El chico ha tenido que mostrar los partes médicos, la factura del hospital y las denuncias policiales (la suya y las de su novio) en su blog para demostrar que no mentía, así como las fotos de cómo acabó.

Me pongo en la piel de Wyler y es como para desmoronarse. Te violan por un exceso de confianza (un poco rubia sí que es el chico), hacen lo mismo con tu novio delante de tus narices, ves como la Policía y los médicos que te van a ayudar no te dan el más mínimo aliento porque les da asco que te dediques al porno gay... ¡y tus propios compañeros de profesión te llaman mentiroso! Sea verdad o no, me da que Mason no vuelve a dejar su cartera encima de una mesa nunca más en su vida. Pussar och krammar!

Historia completa del caso en castellano y en inglés, pulsando el enlace.

Zach BraffHace tiempo vi un capítulo de 'Scrubs' y me hizo bastante gracia. Puse a bajar las dos primeras temporadas en el ordenador del rubio y me olvidé... hasta este sábado por la noche, cuando comenzamos a ver los primeros capítulos. Aún no había terminado el segundo y ya me había enganchado oficialmente, por lo que nos hemos pasado buena parte del fin de semana viendo las aventuras del doctor Dorian y sus compañeros de hospital.

No sólo me gusta por lo mucho que me río, con ese guión sarcástico, irónico e irreverente; sino también por ser una serie de médicos que se centra en la vida de los residentes sin necesidad de justificar la trama con historias de operaciones, sangre, desgracias personales... Me gusta 'Scrubs', y que los capítulos no duren más de 25 minutos también es un acierto.


Ninguno de los actores masculinos está especialmente merendable, pero eso no ha evitado que caiga irremediablemente en 'el embrujo del protagonista', que es lo que ocurre cuando un tío normal como Zach Braff, en el que nunca me fijaría si me lo cruzo por la calle, sólo por el hecho de ser el protagonista y tener esa personalidad tan dulce, termina pareciéndome atractivo (y que tampoco es un orco, claro). No es la primera vez que me pasa, y me jode porque me hace sentir carne de guionista, un espectador estándar, y yo quiero tener personalidad y pensar por mí mismo... Lort!



*Gracias a Ángel por descubrirme el vídeo.

Ayer volvimos al tenis para ver cómo Federer barría de la pista a un despistado Tsonga, que no daba una a derechas. También presenciamos un interesante duelo entre Djokovic y el croata Karlovic que se dirimió en dos tie break la mar de emocionantes. Esto de la raqueta engancha. Si no, que se lo digan al rubio, que ya empieza a hablar durante los partidos como si llevara toda la vida jugando (le pasó lo mismo con el golf, pero se le pasó al poco tiempo).

Dado que ya somos unos profesionales del buffet de la zona VIP, esta vez no nos pusimos hasta arriba de comida y fuimos más comedidos. Nos dirigimos sólo a las barras donde servían aquello que sabíamos que estaba rico. Aún así, volvimos a salir rodando, sobre todo por culpa de la inmensa selección de postres... que incluía un pastel de coco hindú que descubrí en el último momento, cuando ya nos íbamos a ver a Djokovic.

El sábado tenemos comida coreana en casa, así que el otro día cogimos de la zona china del buffet unos cuantos pares de palillos superchulos lacados en negro. Los que tengo en mi cubertería son los típicos de mala calidad que te venden en un 'Todo a 100' y nos hacía ilusión tener unos como esos, así que los pillamos con guante blanco... pero no nos dimos cuenta de que nos dejábamos los reposapalillos en la mesa, así que ayer subsanamos el fallo y ya tenemos el equipo completo. Nadie podrá decir que no hacemos lo que sea para que nuestros invitados se sientan como en el propio Seúl. Pussar och krammar!

mi orla Creo que deberían inventar un sistema para poder tener una orla universitaria a tu gusto, sin necesidad de colgar en el salón de casa de tus padres a un montón de gentuza a la que no quieres volver a verle el careto nunca más en tu vida, así como a esos muchos compañeros de promoción con los que nunca en tu vida hablaste ni media palabra. En mi caso, de los más de 300 estudiantes que se licenciaron conmigo, salvaría a poco más de 50; y el resto me sobra.

Lo peor no es que tanto indeseable esté en la orla, sino que mis ojos kamikazes, cada vez que se acercan a ésta, terminan posando la mirada en esos orcos que nunca debieron existir (o al menos matricularse en mi universidad) y no en los buenorros de clase o en los amigos que, independientemente de que ahora lo seamos o no, te traen a la memoria buenos recuerdos.

Ahora que estamos en plena era digital, lo ideal sería que tú escogieras, en un programa informático, qué compañeros y qué profesores te gustaría tener en tu orla; y que saliera directamente por la impresora o por la máquina que fuera una versión personalizada, de las que sí merece la pena colgar en la pared. ¡Y no te digo nada que pudiera modificarse con el paso del tiempo! ¿Será por eso que muchas orlas acaban en casa de los padres, en un rincón que nadie ve? Pussar och krammar!

Los trabajadores de MARCA han decidido suspender los paros previstos para hoy y el próximo fin de semana. Al parecer, la empresa ha decidido sentarse a negociar el nuevo convenio colectivo del diario. Esta buena noticia es el ejemplo de que, cuando toda la plantilla, sin esquiroles ni timoratos, se une para reivindicar lo que es justo y una huelga la secunda casi todo el personal, los resultados acaban llegando. Ahora a ver lo que firman, aunque ya han dejado claro a sus empresarios que están unidos y no van a permitir más atropellos. Mi enhorabuena a los compañeros de Marca.

Nadal y el rubio Ayer estuvimos en el Masters de tenis viendo a Nadal en acción. Tenemos que traerle mala suerte, porque iba ganando y, cuando entramos nosotros, que llegamos tarde por culpa de un súper-atasco en el Paseo de Extremadura, casi pierde el primer set (al final, 7-5). Luego perdió el segundo y, cuando nos retiramos a cenar, con el tercer set empatado a pocos juegos, fue cuando derrotó sin problemas al letón con el que se enfrentaba.

Al contrario que otros que pagan entrada, nosotros fuimos por la patilla, invitados VIP en un palco de Lacoste donde tuvimos que codearnos, entre otros, con Carmen Machi y Pedro Almodóvar. La verdad es que hablar, lo que se dice hablar, no nos dijimos nada, a pesar de estar sentados junto a ellos, pero cuando alguien gritaba alguna chorrada nos mirábamos y nos partíamos de risa en plan pandilla. ¿Eso cuenta para me puedan considerar ya 'chico Almodóvar' o 'chico Aída'?

Los tres mosqueterosHoy toca descansar del tenís y de la comilona que nos metemos cada vez que vamos al Masters, que es el restaurante delicatessen más grande de España, con treinta o más barras llenas de cocineros preparando solomillos, pescados, sushi, postres...; pero el jueves volveremos. A ver si nos toca ver a Federer en acción, que tengo curiosidad por verle en persona. La pena es que no juege Andi Roddick, el único tenista merendable de arriba a abajo (de Nadal, sólo el culo, por ahora). Pussar och krammar!

Andy Roddick

Marca en huelgaDurante dos semanas, mis antiguos compañeros de Telecinco tuvieron que cubrir huelgas y movilizaciones de trabajadores en varias zonas de Andalucía. Para ellos era complicado entender las reivindicaciones de personas que cobraban cuatro y cinco veces lo que pagaba su productora, con jornadas mucho más largas y sin convenio. Sin embargo, como profesionales que eran, dieron lo mejor de sí mismos para informar a todo el mundo de los problemas laborales que tenían los huelguistas. ¿Quién se enteró de la situación casi ilegal que sufrían esos periodistas en sus puestos de trabajo, cuyo sueldo no llegaba a 80.000 pesetas mensuales y no tenían derecho a nada? Nadie.

Lo mismo ha ocurrido estos días con la huelga que han comenzado los trabajadores del diario Marca o las movilizaciones en La Gaceta de los Negocios. Ni un sólo periódico de la competencia (mucho menos propio) se ha hecho eco de esta noticia. Eso sí, las penurias de los empleados de empresas financieras en Estados Unidos son el pan de cada día en la prensa, incluso se hacen famosos los brokers más gesticulantes del parqué. Sobre el tema de Marca sólo se puede leer en medios para periodistas y gracias. Esto pone de manifiesto lo injusta y desagradecida que es esta profesión, porque el gran público se entera de lo que pasa en todos los sectores, excepto en éste.

Los empresarios se niegan a firmar convenios justos, incluso cuando se trata de simple sentido común. ¿Realmente es concebible una empresa en la que haya trabajadores de primera, segunda o tercera; realizando las mismas funciones? ¿Qué calidad de producto esperan conseguir si tratan de ese modo a los empleados que no han echado ya a la calle? Es el caso de Marca y Unidad Editorial, la empresa a la que pertenece el diario.

Unidad Editorial nace con la compra del Grupo Recoletos (Marca, Expansión, Telva, Diario Médico...) por parte del Grupo Rizzoli, dueño a su vez de Unedisa (El Mundo). Los trabajadores de Unedisa gozan de unos convenios y unos sueldos mucho mejores que los de Recoletos, pero ahora todos están en el mismo barco. Como la empresa está fragmentada, se deben firmar seis convenios: El Mundo, Marca, Expansión, Revistas, Talleres y Administración. En los casos en los que los trabajadores de la antigua Unedisa son mayoría (El Mundo y Administración) ya se han firmado los nuevos convenios, con pocas mejoras por culpa de la crisis. Con talleres, como son pocos empleados, también. En cambio, con el resto, la empresa se niega a sentarse y aceptar lo que es justo, ya que la mayoría del personal, si no todo, es de Recoletos y, de equiparar los sueldos y las categorías a Unedisa, incluso si se hace de manera escalonada, como quieren los comités de Empresa, sería una sangría de dinero.

Esto ya se sabía que iba a pasar antes de la compra, así que ahora no vale hacerse el loco. Independientemente de que haya crisis económica o no, los trabajadores de Marca y de las revistas del grupo hacen una labor digna de un sueldo justo, equiparado al de los redactores de El Mundo. Es más, los beneficios económicos de Marca, Diario Médico, Correo Farmacéutico o Telva son mucho mayores y reconocidos. ¿Acaso sus redactores se merecen ser menos que los del periódico? Y aquí no se trata de enfrentar a unos con otros. Afortunadamente, los del diario se han solidarizado con el resto de compañeros y se espera un otoño calentito en la empresa. Sin embargo, sólo los del gremio se enterarán, porque no hay espacio en los periódicos para los problemas de los periodistas... Pussar och krammar!

La lección de hoy no es distinguir entre 'arriba' y 'abajo', tampoco los sinónimos de 'sopla', ni siquiera aprender a contar los números del 1 al 12. Hoy aprenderemos la forma correcta de ponerse un slip. ¡A tomar nota! Pussar och krammar!

Hoy no estoy en Madrid, sino en Alicante. Me han enviado de reportero dicharachero a cubrir la Volvo Ocean Race, la regata que sale mañana de la ciudad levantina y que dará la vuelta al mundo durante nueve meses (la meta es en San Petersburgo, el próximo junio). Yo estaré presente en la salida de una carrera donde no sólo se lucha contra los adversarios, sino también contra las inclemencias de los cinco océanos, que no serán un rival fácil. Como el reportaje que yo tengo que hacer es sobre el equipo de Puma, he decidido que éste sea mi favorito (y eso que en la tripulación, por lo que he visto, no hay ningún marinero merendable. ¡Para que luego digan que sólo me fijo en una cosa!).

El barco es una chulada y lo han decorado imitando una zapatilla de la firma alemana, con un rojo fuego que va en consonancia con la bravura de sus hombres, todos curtidos en aventuras oceánicas. Espero poder visitarlo por dentro, pero no está claro si tendré tiempo o no, porque me han puesto una agenda de trabajo con entrevistas en inglés, ruedas de prensa y demás cosas que me mantendrán liado todo el día. El sábado por la mañana lo tengo también completito, por lo que supongo que llegaré a Madrid hecho polvo (me jode sobre todo por Fido, que ya habíamos quedado para conocernos). De todos modos, merecerá la pena tanto trajín de aeropuertos y puertos, porque con fotos como las que me han pasado, seguro que queda un reportaje la mar de chulo. ¿He dicho 'la mar'? Pussar och krammar!

Fotos: © Sally Collison / © PUMA Ocean Racing

Hoy toca un desafío intelectual. A ver quién es capaz de llegar al final del test sin equivocarse ni una vez. Parece muy fácil, pero sólo lo parece... Lycka till!


Hace poco fue el cumpleaños de mi madre y, aunque estoy a unos 680 kilómetros de distancia, me encargué de su desayuno. Pero no un desayuno cualquiera, sino el más impresionante que jamás haya podido comer dentro de mi casa (fuera no, porque ella ya ha estado en hoteles donde el buffet era impresionante e insuperable). Una compañera de trabajo le regaló lo mismo a su novio hace algún tiempo y me dijó que triunfó, así que hice lo mismo y, de paso, me ahorraba comerme la cabeza pensando qué podía comprarle esta vez.

La web www.regalooriginal.com está especializada en cestas de desayunos a domicilios. Su oferta es bastante amplia, tanto para una como para dos personas, y por el motivo que sea: cumpleaños, aniversarios, día del padre, nacimientos, ascensos laborales... modificando cada cesta según convenga (a veces un osito de peluche, otras un globo con helio, un puzzle...). Además, el cliente puede añadir diferentes objetos a la oferta base para hacerlo aún más especial.

En mi caso, yo me decidí por el desayuno 'Felicidades', que me gusta más que el de 'Cumpleaños' porque incluye un osito y mi madre es la tonta de los peluches, mientras que el segundo trae un globo que no creo que ella quiera para nada. No es que sea muy barato, pero tampoco es un precio imposible. Además, por una madre como la mía, qué menos. Pussar och krammar!

Mi abuela en 1935Cuando se hizo esta fotografía, corría el año 1936. Mi abuela Luisa está con su hermano y sus padres en la Feria de Chipiona, en una barraca donde te retrataban por un precio módico. Para ella no es una foto más, ya que fue la última que se hicieron los cuatro juntos.

Mi bisabuela, una mujer de salud frágil pero llena de coraje y ganas de diversión (dicen que era el alma de las fiestas), está embarazada de gemelos en la imagen. Una complicación durante la gestación acabó con sus frágiles defensas y, pocos meses después de ese domingo de feria, falleció en pleno aborto. Mi bisabuelo cayó en una profunda depresión al morir su esposa, desatendiendo a sus hijos, y terminó muriendo de pena dos años después.

El golpe fue tremendo para mi abuela, que en pocos meses perdió a sus padres trágicamente y, con ellos, su infancia. Fue mi tatarabuela quien se hizo cargo de los dos hermanos, además de los hijos ya mayores que tenía aún en casa. La situación económica se tornó muy negra para todos y había que ponerse a trabajar sin importar la edad. Mi bisabuelo tenía un taller de pintura de coches y mi bisabuela era coleccionista de mantones de Manila. Los estragos de la Guerra Civil, con un hijo anarquista y en continua huída, así como tener que sacar adelante a los niños, obligó a mi tatarabuela a venderlo todo (y el negocio de pintura pereció el mismo día que mi bisabuelo se murió). De repente, no tenían prácticamente nada.

Nadie nos sabe decir cómo era mi abuela antes de 1935, pero sí que después era una niña fría, muy diferente a su dicharachera madre. Aún hoy, salvo con nosotros, sigue siendo distante, incluso antipática, con los demás. Nunca ha superado la pérdida de sus padres. Los hermanos se volvieron inseparables, unidos por un amor indestructible basado en la certeza de que sólo se tenían el uno al otro (los sacrificios que hizo mi abuela, que apenas puede andar, para ver a su hermano cuando éste estaba moribundo hace algunos años no los ha hecho por nadie; y no se quejaba, todo era menos importante que ver y estar con su hermano día tras día hasta que llegó su momento).

Lo gracioso es que esa foto no la tenía mi tatarabuela para dársela de mayor a su nieta; sino una amiga de la familia que la guardó durante décadas y que no se la dio a mi abuela hasta muchos años después, cuando ésta ya era madre de cuatro hijos. Para ella es el tesoro más grande, el único recuerdo que tiene de sus padres. Cuando nos la dejó para escanearla (vamos a enviarla a la revista 'Historia' para poder ganar una suscripción anual) no le hizo ninguna gracia, pero la convencimos. Al recuperarla intacta, suspiró aliviada, y fue la excusa perfecta para que indagáramos un poco en su niñez; un tema que no es tabú, pero que preferimos no tocar para no ahondar en la pena que aún siente por ellos.

Hoy me apetecía compartir esta historia. Si sale elegida en la revista (cada mes publican cuatro fotos de los lectores), lo pondré en el blog. Pussar och krammar!

Michael Manske es un bloggero neoyorquino residente en Maribor (Eslovenia) que se está planteando muy seriamente cometer un delito en la vecina Austria. ¿El motivo? Su sistema penitenciario, más próximo a las directrices de la cadena hotelera NH que a lo que se supone que debería ser una cárcel. El mejor ejemplo sería la penitenciaría de Styria, de donde son las fotos, que por fuera parece un concesionario de coches de lujo y por dentro un balneario para un retiro de vacaciones. ¿Será éste el motivo, como explica Manske, por el que en Austria se cometen tantos robos menores, con sentencias de poco tiempo entre rejas?

Celdas individualesLas celdas son mucho más amplias que las habitaciones de la mayoría de los colegios mayores y residencias de cualquier país europeo; e incluso hay hoteles que ofrecen espacios la mitad de pequeños para clientes que viajen solos. Por supuesto, en ellas no falta de nada, ni el más mínimo mueble, ni la cafetera o el hervidor de agua. Además, para que no estorben las cosas por en medio, el detalle de las cajoneras debajo de la cama es muy socorrido. Quizás los barrotes es lo único que indica que estamos en una prisión; aunque, para barrotes, los de la terraza donde pueden contemplar el mundo que hay tras sus muros...

Afortunadamente, también han querido facilitar las cosas a los más deportistas, con canchas para practicar fútbol sala o gimnasios con suficientes pesas para todos (la capacidad máxima de la penitenciaría es de 205 reclusos).


cancha de fútbol salaGimnasioY para las visitas conyugales, los famosos vis a vis, el sistema austriaco no repara en gastos y habilita habitaciones con orquídeas, completamente amuebladas (además de la cama), donde el recluso y su pareja pódran sentirse como si estuvieran en una pensión (yo he estado en algunas mucho peores que esto). Me pregunto si también les facilitan condones, o si les llevan un café con pastas o cigarrillos para después.

Vamos, que el que duerme en la calle en Austria es porque quiere, porque con cárceles como estas, donde te dan de comer tres veces al día y te limpian la ropa, quién quiere pasar miserias... Lo único que no tengo claro es si conseguirán reinsertar o no a los criminales, porque sólo falta que vaya un masajista a atenderles cada semana o que puedan pasearse por el recinto en un carrito de campo de golf.

Yo no digo que haya que tener a los presos encerrados de ocho en ocho en dos metros cuadrados, negarles la comida y hacer que se arrepientan con dolor y sufrimiento de su delito cada segundo que pasen allí; pero de ahí a que se les dé un trato mucho mejor que el que el Estado brinda a ciudadanos honrados en libertad, va un trecho. Es más, prefiero no pensar que 'el monstruo de Amstetten' pueda estar allí viviendo la vida padre. Pussar och krammar!






Me faltó asistir al desfilé de ropa interior masculina coreana... No me daba la agenda para todo, pero sabía que lo encontraría en YouTube...
Pussar och krammar!

Antes de disertar sobre el tema del que quiero escribir hoy, creo que he de poner en antecedentes a los lectores más recientes. Aunque andaluz y sin haber vivido nunca en Cataluña, hablo bastante bien catalán (tengo hasta Tercero de la EOI) y mi familia no puede ser más pro-catalana (no sólo porque consideren al Barça como algo suyo, sino porque realmente nos sentimos a gusto allí, donde tenemos buenos amigos). Es decir, somos la antítesis del españolito cateto anticatalanista. Dicho esto, empecemos:

Cada día recibo muchas llamadas de agencias de prensa que se encuentran en Barcelona. Prácticamente el 75% de ellas comienzan con el clásico: "¿Qué está fulanito?", un catalanismo bastante grave en castellano, donde sobra el 'qué' y habría que decir "¿Está fulanito?". Como me gusta tocar un poco los huevos, cada vez que me preguntan de ese modo si estoy o no, les contesto directamente en catalán, lo que suele descolocar bastante a la otra persona, que siempre, y no falla, me dice:

- ¿Estoy llamando a Madrid?
- Sí, claro.
- Pero me has hablado en catalán, ¿no?
- Bueno, es que tú no me has hablado en castellano a mí - aquí omito decirles que tampoco en catalán, sino, en todo caso, en 'catañol'.
- Ah, vaya..., bueno..., disculpa, es que no me he dado cuenta... - te dicen, mientras piensan que estaban seguros de que habían hablado en 'castellano'.

Éste es uno de los errores más frecuentes de los catalanes al hablar en español, y no lo entiendo porque no estamos hablando de conjunciones extrañas o tiempos verbales imposibles en boca de personas que hablan y oyen 24 horas al día sólo catalán. Son preguntas simples, que seguro que fueron de lo primero que aprendieron al comenzar a hablar el idioma, y no entiendo que sigan cometiendo este error una y otra vez.

Otro de los más conocidos y cometidos es que no distinguen entre 'ir' y 'venir', al no diferenciar el 'venir' catalán del castellano. Estamos de nuevo en el caso anterior. Tanto 'ir' como 'venir' son dos de los verbos más usados en español, aprendidos desde el primer día, y no es de recibo que se cometan fallos con ellos una y otra vez.

Una de las cosas que más envidio de los catalanes es que puedan ser bilingües desde su nacimiento. Además, tal y como está ahora el estudio de idiomas, no es difícil que lleguen a ser políglotas, si aprenden inglés y/o francés. Por eso no entiendo que haya tan poco interés en tantos catalanes para hablar correctamente los dos idiomas que se hablan en su tierra, que les dé igual cometer continuamente los mismos fallos; así como que no se haga nada desde el sistema educativo y la sociedad en general para evitarlos (y eso que tengo a las escuelas catalanas como las más dinámicas de España).

Todo aprendizaje de un idioma es complicado, y más cuando hay tantos 'falsos amigos' como los que existen entre el catalán y el castellano (donde muchas palabras que se escriben con 'b' en uno son con 'v' en el otro, por ejemplo y viceversa), por eso no critico según que errores, pero los más extendidos, sin motivos aparentes de ser cometidos una y otra vez, deberían ser erradicados. Es una pena que no se den cuenta de la oportunidad única de enriquecimiento lingüístico que tienen y de que no paran de desaprovecharla una y otra vez. Petons i abraçades!



ascensores y metropescaderos, carniceros y cosmonautaspimiento morrónmusical del rubiodonuts de té verde y caramelos oficiales Hello Kitty

No es homofobía. Todo el mundo te odia.Tengo mucho cariño a Prowler, una tienda del SoHo londinense, ya que fue allí donde compré mis primeros Aussiebum (aún no sabía que en la web valen tres o cuatro veces menos que en las tiendas tradicionales). Es raro que vaya a Londres y no tenga un rato para pasarme por ella, sobre todo porque está a pocos pasos de Piccadilly, otro lugar de visita obligada. Me gusta ojear los libros que vende, las películas, la ropa interior... y coger las revistas QX y Boyz de esa quincena, que le dan mil vueltas a Shangay y Odisea.

El otro día, me llamaron mucho la atención las tarjetas de cumpleaños (hay algunas, como la de arriba, que lo último que te desea es un feliz, feliz en tu día). También las que eran para momentos tan indefinidos como la sálida de un nuevo single de Kylie Minogue (lo que me pude acordar de Tony Tornado cuando la encontré). No compré ninguna, pero me reí mucho de ellas. Aquí pongo sólo dos ejemplos, pero había mil a elegir. Pussar och krammar!

Oh, Dios. Por favor, deja a Kylie ser número 1.