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Hvad er klokken?

El rey de la casa


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Ya tengo 'esquina' en Madrid, y no me refiero a que ahora haga algunas horas extras dedicándome al goce ajeno, sino a que por fin he encontrado un bar del que no me importaría llegar a ser parroquiano, donde terminar llamando por su nombre a los camareros y conociendo la vida y milagros de los hijos del señor de la barra. Lo mejor es que no está excesivamente lejos de casa (a unos veinte minutos en bus). Se llama La Esquinita de Treviño y se encuentra a un paso de la Glorieta de Cuatro Caminos, en el número 16 de la calle Raimundo Fernández Villaverde, esquina con Treviño (de ahí el nombre). MAPA AQUÍ.

No tiene muchas mesas, las justas para sentirte a gusto. Durante meses, cada vez que pasaba por su puerta, me decía que teníamos que ir algún día y probar alguna de esas delicias culinarias italo-argentinas cuyos nombres llenaban las pizarras de las paredes, o las muchas tapas y raciones españolas de toda la vida que también sirven. Así, cuando mi amiga Sara me dijo que no tenía coche y que quedáramos en un lugar intermedio entre su casa y la mía, no lo dudé y le dije que quedábamos "en la esquina".

Las empanadas de carne cuestan sólo 2 euros y están de muerte. Los calzone los hemos dejado para una próxima visita. Nos gustó mucho la tabla de papas bravas (con salsa aparte, un detalle que valoré positivamente) y por cada bebida te ponen un picoteo gratis, que no todo el mundo en Madrid lo hace. Además, los precios son bastante agradecidos, que nosotros tres pedimos 8 bebidas, 4 empanadas, tabla de bravas y tapa de ensaladilla rusa (muy mala, se pasaron con el vinagre en la mayonesa) y nos cobraron 25 euros. CARTA COMPLETA.

Ya hemos dicho que, a partir de ahora, quedaremos más a menudo en ese bar, no sólo por los calzone que nos quedan por probar, sino porque no se llena del todo y, aunque la gente fuma, no tienes la sensación de estar metido en una urna de humo. Además, el trato del personal es cercano sin llegar a ser pesado y te hacen sentir muy a gusto. El público es de lo más heterogéneo, desde grupos de universitarios a abuelos que quieren ver el partido comentando las jugadas, pero sin gritar, que también se agradece. En definitiva, que ha sido un buen descubrimiento. Pussar och krammar!

Veo las fotos de Rafa Nadal desnudo en OhLáLá Mag y me fijo en que no tiene marca del bañador, es decir, que mucho han tardado en pillarle con el culo al aire si lleva haciendo nudismo el tiempo suficiente como para tener un moreno integral. ¿No hubiera sido más sencillo centrarse en el trasero sin más y dejarse de divagaciones absurdas?

Leo el perfil de Paul Newman que escribe Bárbara Celis en El País y me acuerdo de que aún no he visto la película 'El Golpe' desde que me la comprara el otro día (hace más de dos meses) en Fnac. Está en casa del rubio y este fin de semana hemos comido en la mía, así que me acabo bajando de Internet la canción famosa de su banda sonora. ¿Por qué no llamé al rubio para que me trajera el DVD antes de venir a comer a mi casa y me dediqué a perder el tiempo?

Måns ZelmerlöwOigo 'Maniac' en el blog de Di, una canción de Flashdance, y me acuerdo de la versión que hizo Måns Zelmerlöw del mismo tema. Sin embargo, acabo oyendo 'Live Forever', el tema pop-disco que Magnus Carlsson grabó en inglés, francés, español y como balada. ¿No tendría que haber oído antes la versión de Måns?

Está claro que no coordino bien las cosas. Pussar och krammar!

Bokawa de NocillaEn Nocilla no tienen ningún miramiento con los que intentamos dejar de engordar. Ahora van y sacan Bokawa, una especie de brownie relleno de la crema que a tantos nos hizo enloquecer de pequeños (la negra, que a mí la blanca no me hace mucha gracia, y la de fresa que había hace años, aún menos). Cada bocado son, más o menos, unos dos millones de calorías, es decir, una semana y media de gimnasio intensivo.

Un amigo mío se zampó delante de mí una de las de color rojo y creo que aún hay restos de saliva en su sofá, pero me mantuve firme y no la probé. Lo que no puedo asegurar es que no termine cayendo un día de estos y pruebe una de las de la caja azul, que son 130% chocolate. Menos mal que no las venden en mis supermercados habituales... Demasiado que me contengo para no hacerme con el Kit Kat de chocolate negro. Pussar och krammar!

Boyzone v.08El lunes se pone a la venta 'Love You Anyway', el nuevo single de Boyzone. Los irlandeses vuelven después de siete años y lo hacen por la puerta grande. Desde que descubrí la canción en el blog de CLouD, no he podido parar de oírla, e incluso me la bajé de Internet sin ni siquiera estar aún en formato de calidad, sino en uno bastante cutre, grabado directamente de la radio (que será sustituido inmediatamente por uno decente).

Con Boyzone me pasa una cosa curiosa. Me gustan desde sus comienzos, pero nunca terminaban de convencerme para comprarme algo en ese momento. Lo único que tengo de ellos es 'By request', el disco recopilatorio que sacaron en 1999. Yo creo que si no me volví más fan es porque siempre tenían altibajos con sus singles. De repente tenían una canción molona como 'Picture Of You' o 'When The Going Gets Tough', como no sacaban nada aceptable en meses. Así las cosas, normal que terminara pasando de ellos y prefiriera a Westlife, la banda que les precedió, con el propio Ronan Keating como productor, que canción que sacaban, tema que me encantaba... hasta el tercer disco inclusive, que ya es mucho decir (no me extraña que tenga dos discos y varios DVD's, así como un montón de singles de ellos).

Mi idea es comprarme el single de Boyzone en el iTunes Store, que cuando una canción me mola tanto como 'Love You Anyway' me gusta pagar por ella y que los músicos se lleven sus derechos correspondientes, pero eso dependerá de la discográfica y de Apple. Es decir, si el tema lo incluyen en el iTunes Store de España, genial, pero como sólo esté en el del Reino Unido y en el de Irlanda, será imposible, porque no te dejan comprar nada en ellos. Es una tontería más de Apple, porque, si yo con mi tarjeta de crédito puedo comprar en tiendas de todo el mundo, ¿por qué no puedo hacerlo en el iTunes de Alemania, Grecia o Estados Unidos? Son ganas de perder dinero, porque no encuentro ninguna explicación a este absurdo. Yo lo tengo claro, si no lo ponen a la venta el lunes, me lo bajo esa misma noche, y ya pueden ir diciendo adiós a mi euro. Pussar och krammar!

En nuestro viaje a Corea gozamos de la compañía de guías exclusivos para el rubio y para mí que hicieron las cosas muy fáciles, ya que se encargaban de llevarnos y traernos en sus propios coches, contarnos lo más interesante de cada sitio, llevarnos al médico o de compras y, sobre todo, escoger los mejores restaurantes, que menudas comilonas más ricas nos dimos en GyeongJu y Busan gracias a sus acertadas elecciones.

JunoEn Seúl tuvimos a Juno (arriba), un guía que hacía fotos a sus clientes para colgarlas en su blog (para mí, merendable en grado medio). Luego, en GjengJu, estuvimos con Leen, muy maja y que fue la que nos descubrió la existencia de las salas de DVD (una especia de cines en miniatura, ‘achuchódromos’ según el rubio, en el que ves una película que has escogido en la entrada, como un vídeoclub, pero donde te quedas viéndola cómodamente en una chaiselong para tres personas, con bebida incluida, en una salita privada). Para terminar, en Busan, la guía fue la más rara. No recuerdo su nombre, pero era budista practicante, haciendo cada día 108 (¿o eran 180?) reverencias por las mañanas, además de vegetariana total. Todo en ella era extraño, pero nos contó un montón de historias budistas y fue la mar de interesante.

BeondegiClaro que los mejores fueron nuestros guías no oficiales, es decir, los amigos del rubio. Una noche que salimos sólo con Jioni (uno de los chicos), éste nos llevó a tomar cañas a un sitio donde, junto con la cerveza (Hite, la marca de allí), ponían un platito de panchitos y otro de larvas cocinadas (beondegi)… que sólo el rubio se atrevió a comer (una y ya, que no le molaron). Menos mal que al final no nos pusieron ni perro (una comida que apenas se come ya allí) ni medusa, que con las larvas fue suficiente. Pussar och krammar!

Upen PatelUna desventaja del cine de Bollywood es que suele estar copado por actrices bellísimas y actores que sobrepasan los 40, e incluso a veces los 50. Sin embargo, en este panorama rancio se empieza a abrir paso, cada vez con más fuerza, una hornada de actores jóvenes que saben llegar mejor a ese nuevo público urbano y cosmopolita hindú que quiere ver películas con temas actuales y no las manidas historias amorosas y violentas en entornos rurales del Punjab.

Si tuviera que destacar a alguno de estos actores, escogería a Upen Patel. Este chico bastante merendable nació en Londres en 1980 y es un referente del nuevo Bollywood, donde los hijos de emigrantes, criados en un entorno cultural bastante diferente al hindú, empiezan a conseguir papeles protagonistas. Por cierto, llegó al cine después de ganar el 'Supermodelo' inglés y desfilar para Hugo Boss, Paul Smith o Ermenegildo Zegna. Pussar och krammar!


Upen PatelUpen PatelUpen PatelUpen PatelUpen PatelUpen Patel

Cuando pienso en mis películas preferidas, me asusta observar que muchas tienen que ver algo con bodas. No sé si será una señal, pero yo prefiero ignorarla y limitarme a disfrutar de títulos como 'La boda de mi mejor amigo' o 'Mi gran boda griega'. De la primera me quedo con los maravillosos recuerdos universitarios que me trae a la mente, así como con su banda sonora. De la segunda, las carcajadas que no pude reprimir en el cine, al verla pocos días después de mi primer viaje a Grecia y sin antes haber leído nada sobre ella.

Lo mismo me pasó con otra película que ahora es imprescindible en mi filmoteca particular: 'Bodas y prejuicios', la adaptación hindú del clásico de Jane Austen. Yo no sabía nada del filme antes de entrar en el cine, pero siempre me ha llamado mucho la atención todo lo relacionado con Bollywood (y más si en el proyecto está Gurinder Chadha, la directora de 'Quiero ser como Beckham'), así que entré en la sala dispuesto divertirme como un enano.

No sólo no me defraudó, sino que caí rendido ante la belleza de Aishwarya Rai y, por supuesto, la de Martin Henderson, del que la propia Chadha dijo que lo escogió por ser el hombre más guapo que hubiera visto en su vida. Por si fuera poco, a los pocos meses de ver la película, tuve la fortuna de poder entrevistar a Aishwarya en Barcelona (di tanta coña a mi jefa, que no tuvo más remedio que mandarme a mí). No creo que nunca en mi vida olvide esa experiencia, porque me pasó de todo ese día. No sólo es guapísima, sino que me pareció la mar de maja. Sabía que estaba enfermo y se interesó por mi salud al comenzar y al terminar la entrevista. Me dedicó el DVD de la película (era la primera vez que veía la carátula en español y le hizo mucha gracia) y me dijeron que, cuando me fui, comentó que le había parecido una entrevista muy interesante (tengo la sensación de que lo dijo porque era el único de los periodistas españoles allí convocados que sabía algo de su carrera como actriz y, claro, se notaba en las preguntas). ¡Qué mas puedo pedir!

Estaba contándole la historia de esa entrevista y todo lo que la rodeó a una amiga el otro día cuando me comentó que le apetecía mucho oír música de Bollywood, pero que no sabía ni cómo ni dónde empezar a buscar. Como tengo algunas canciones hindúes en el iPod, le comenté que se las pasaría por mail, pero luego lo pensé mejor y, ya en mi casa, me dije que mucho mejor si le grababa un CD con los temas que más me gustan. Así nació 'Dreams of Bollywood', que, al más puro estilo Mocho, con portada incluída, os dejo aquí por si a alguno también le interesa hacerse con canciones 'made in India'. Hay un poco de todo, no sólo punjabi clásico, así que espero que os gusten al menos la mitad de los temas. Pussar och krammar!

'El País' ha publicado una entrevista que concedió Arnold Schwarzenegger al semanario alemán 'Der Spiegel'. Tras leerla, se hace patente que los anabolizantes que tomó de joven han afectado irreversiblemente al cerebro del gobernador de California, porque no es ni medio normal que diga lo siguiente: (texto abreviado)

P. ¿Se ha sometido John McCain a los conservadores?

R. McCain no ha cambiado repentinamente sus puntos de vista. Lo que ocurre es que hoy se dan condiciones diferentes de las de hace 20 años. Por ejemplo, el litro de gasolina cuesta más de un dólar. Estados Unidos tiene que reflexionar sobre si permite las perforaciones para extraer nuestro petróleo, y un 57% de la población se muestra a favor de hacerlo.

P. Pero usted rechaza las perforaciones.

R. Sí, en California. Cuando llegué aquí en los sesenta, vi el alquitrán y los pájaros muertos en las playas. Dicen que las perforaciones petrolíferas son sumamente seguras, pero luego ocurren desgracias, y el mar y las playas quedan contaminados. Rechazo las perforaciones frente a las costas de California, pero eso no quiere decir que debamos prohibirlas en todo el país. La decisión debe dejarse en manos de cada Estado federal.


Es decir, que el gobernador no da por hecho que, en el resto de estados marítimos de Estados Unidos, un mar y una playa contaminadas sean una desgracia, y que lo que es malo para el medioambiente de California no tiene por qué serlo para Virginia o Florida. Así, según el gobernador, si el estado de Oregón (que linda al norte con California) decide que está bien que hagan prospecciones petrolíferas en sus aguas, no habría problema mientras que no llegue a su estado ni una sola marea negra. ¿Cómo se puede ser tan miserable?

Aunque no sé de qué me extraño. El modo de pensar de Arnold Schwarzenegger es el que lleva décadas manifestando el Primer Mundo con el resto del planeta. Por ejemplo, las mismas firmas cosméticas que en Europa presumen de vender productos para mujeres reales y con ingredientes 100% naturales y no nocivos distribuyen en África y parte de Asia cremas que pueden llegar a matar, con formulaciones que aquí estarían prohibidas y un porcentaje de elementos químicos peligrosos altísimo. Pero qué más da, mientras la arena de las playas de California siga estando limpia, ¿verdad? Pussar och krammar!

A principios de verano, una muy buena amiga me dijo que tenía algo que contarme, pero que no quería hacerlo por teléfono, sino en persona. No fue falta de ganas, ni de voluntad, pero entre que vivimos en diferentes ciudades, el trabajo, las vacaciones y un largo etcétera, no pudimos vernos hasta el otro día. No me extraña que no me lo quisiera decir por teléfono: le detectaron un tumor maligno en el costado, cerca del pecho, y la operaron inmediatamente la primera semana de julio. Aunque las posibilidades de que vuelva a tener un tumor son mínimas, le han recomendado que se dé unas sesiones de quimioterapia para bajar, aún más si cabe, el riesgo de regeneración, y ya se ha rapado todo el pelo, en previsión de la calvicie que le espera.

Me dejó de piedra. No sé cómo reaccionar ante este tipo de noticias, sobre todo cuando te lo dice una persona que no sabe hacer otra cosa que sonreír con una franqueza que te tumba. Por si fuera poco, ella trata el tema con bastante tranquilidad, casi a cachondeo, y esa actitud aún te descoloca más. Es cierto me lo ha dicho cuando ya está curada, pero aún así esperas un poco más de pena en su voz, al menos los primeros cinco minutos. De todos modos, como a mí no me cuesta subirme al tren de los optimistas y los cachondos, antes de que llegara el primer plato ya estaba riéndome con ella de su falta de pelo (la llamo 'calvuchi cósmica' y 'superviviente estelar'). Dentro de unos días tiene su segunda sesión de quimioterapia y es envidiable cómo afronta todo lo que ello supone... sobre todo porque se casa el año que viene y no se plantea posponer la boda.

Yo pensé que ese tipo de noticias bomba tardarían en repetirse, pero nada más lejos de la realidad. Cuando estrené mi nuevo móvil, mandé un SMS a mucha gente para que me diera su fecha de cumpleaños, porque no podía recuperar nada de mi antiguo teléfono. Una de esas personas a las que se lo envié es un amigo médico que está haciendo una especialización en Estados Unidos. Me respondió el viernes, más de un mes después de haberlo enviado. Yo pensé que ya estaría en España y le llamé para 'echarle la bronca' en broma por su tardanza... Resulta que lleva más de un mes hospitalizado en Nueva York con una grave enfermedad del aparato digestivo.

Reconozco que no me enteré muy bien de lo que le pasa porque, como lo primero que le dije fue "anda, que ya te vale tardar tanto en decirme tu cumpleaños", tardé en cambiar el chip, de lo anodadado, frío, congelado, flipado... que me dejó. No reaccionaba, no sabía qué decir y, al mismo tiempo, me sentía fatal por él. Porque es un tío estupendo, pero no paran de lloverle desgracias en prácticamente todos los frentes de su vida y ahora, encima, esto. Le pregunté si estaba su chico cuidándolo, y me dijo que sí. "Al menos no está solo", pensé, pero aún así debe ser muy duro estar postrado en un hospital a miles de kilómetros de tu casa. Me dijo que ya estaba mejor, pero que aún no podía ingerir nada por la boca, y que esperaba regresar a Madrid en marzo... Quería decirle muchas cosas, pero no sabía qué. Fue por la noche cuando por fin le mandé un sms en el que, al menos, le dejaba claro que estaba a su lado para lo que quisiera, porque no sé si llegué a decírselo por teléfono, de lo petrificado que me dejó.

Esta semana, nada de noticias de este tipo, ¿vale? Pussar och krammar!

Una de las desventajas de tener que trabajar por la tarde es que, cuando llegas a casa, no tienes tiempo para descansar hasta ya muy tarde, porque toca hacer muchas cosas que, en verano, se despachaban a la hora de la merienda. Así, muchos días me quedo sin poder ver 'La biblioteka', el programa fetiche que hace las delicias de los amantes del SMBD, el fan de Dani M. y los seguidores de Jesús, que es el más guapo de todos los que salen.

Jesús BibliotekaYo ya me declaré fan en su día de este programa, pero una cosa es que me haga gracia lo que están dispuestos a sufrir algunos por dinero, y otra muy distinta que me divierta, e incluso aplauda, que Internet esté lleno de vídeos como el siguiente, que no consigue sino que dé de nuevo gracias a la vida por haber abandonado la adolescencia hace ya muchos años... ¿En serio éramos así? Pussar och krammar!

Una de las visitas más surrealistas de nuestro viaje a Corea fue al Museo de Hello Kitty en Seúl. Fuimos porque se encuentra en la planta 60ª del edificio más alto de la capital, un rascacielos dorado impresionante que, además de como museo, funciona también como mirador (si no, ni de coña me meten ahí). Además, a mí, lo de subir en ascensores supersónicos, me encanta.

La sorpresa fue que el museo no era tan hortera como la entrada del edificio hacía prever, porque, en vez de chorradas mil con la gatita, resultó acoger un conjunto de obras de arte contemporáneo (escultura, videomontaje, fotomontaje…) inspiradas en el dibujo que estaban bastante curradas. Vamos, que no era muy para niños. A mí, personalmente, me encantó, además de las vistas, que eran espectaculares.

Pero para horteradas, una tienda de tres plantas que vimos llena de carteritas, lápices, cuadernos, juguetitos, peluches y cosas raras en el centro de Seúl. Era para mear y no echar gota. Lo que más nos gustó de lo que vimos allí fueron unos muñecos que funcionaban con energía solar y que movían la cabeza automáticamente. Se llaman Tommy Nohonon y nos hicieron tanta gracia que, al llegar a España, entramos en Ebay y nos hicimos con uno por dos duros (más bien, fue un regalo mío para el rubio).

Esa tienda es el mejor ejemplo de ese punto raro que tienen para tantas cosas en Corea. No se salva ni la canción del verano de este año en el país asiático, en la que una de sus estrellas más importantes, Lee Hyo Ri, nos enseña que, para ser guay, hay que vestirse como una putilla (no hay huevos de bailar la coreografía). Lo malo es que me enganché a la canción y ahora me paso el día oyéndola… (Te la puedes bajar aquí). Pussar och krammar!


Ya llegó el ciclón Madonna y miles de fans iniciaron una peregrinación que el martes les llevó a Sevilla y, esta noche, a Valencia (eso si no fueron también a Lisboa). Como muchos saben, las últimas actuaciones de la cantante en España fueron hace siete años, en los conciertos que ofreció durante dos días consecutivos en el Palau San Jordi de Barcelona (yo de esto me enteré por Fido). De seguir está tónica, los próximos conciertos serán en 2015, cuando muchos de los asistentes de ahora superarán ya, o estarán rondando, los 40 años de edad. ¿Tendrán "el chichi para farolillos", como decía Aída, para volver a ver a una sexagenaria rubia con calentadores en los pies cantando 'Like a virgin'?

Pero no nos adelantemos a los acontecimientos. Lo importante ahora es que a este blog ha llegado un documento* del post–concierto de Sevilla que va a dejar a más de uno 'muerta Sánchez en la bañera'. Después de sudar de lo lindo en el Estadio Olímpico, un grupo de bloggeros quisieron seguir de fiesta en el Club The Tunnel, una de las discotecas más escondidas y sórdidas de la noche hispalense. El problema era cómo llegar hasta allí, sin ser ninguno un habitual de la marcha de la ciudad... Vean de lo que son capaces algunos por unos minutos más de baile... (*Todos los personajes que aparecen en el vídeo son ficticios. Cualquier parecido con Fido, TonyTó, Shhh! y Proudstar es pura casualidad). Pussar och krammar!

Hace unas semanas publiqué una entrada en la que me quejaba del agravio comparativo que sufrimos los que vivimos en Madrid con los que lo hacen en Jerez, donde un tapeo para cuatro personas, bien regado con tintos de verano, apenas sube de los 10 euros. Sin embargo, hace poco tuve el placer de cenar en pleno centro de la capital, a un paso de la Gran Vía, por menos de 20 euros/persona, botella de Somontano y un poco de vino blanco de la casa incluído.

Se trata del restaurante Public (C/Desengaño, 11), donde la comida está riquísima y los platos, a pesar de sus nombre rimbombantes, son suculentos y no llegan a los 9 euros. Pertenece a los mismos dueños que Bazar (Madrid) o Balthazar (Barcelona) y no hacen reservas, por lo que hay que ir temprano para coger mesa. Nosotros fuimos a las 20.45 y estaba casi vacío, pero a la media hora ya no cabía nadie y se empezó a formar una cola en la puerta. Me han dicho que en Bazar tampoco reservan, y quizás sea por eso por lo que nunca he podido cenar allí, que siempre que voy está hasta arriba y me dicen que mínimo hay que esperar media hora.

Fuimos el rubio y yo con la pareja que se casó hace un año en Santander, que estaban de aniversario. Pedimos dos primeros para compartir entre los cuatro y luego un segundo cada uno, además de un postre por cabeza –que pocos nos ganan a golosos–, y nos encantó todo lo que comimos. Como dije antes, la cuenta (véase imagen inferior) no superó los 80 euros y salimos de allí rodando, con la panza llenísima. Ojalá más empresarios del sector tomen ejemplo y empiecen a poner cartas con precios ajustados a la realidad del bolsillo de los madrileños. El ejemplo a evitar: el Hotel Ritz, que fui a hacer una entrevista el otro día y mi café con leche y la Coca Cola del entrevistado costaron la friolera de 24 euros (que pagó él, afortunadamente). Pussar och krammar!

Aunque desplazarse en taxi en las ciudades de Corea es bastante barato, para movernos por Seúl preferíamos coger el metro. No se trata del más espectacular del mundo (los vagones son bastante rancios, aunque limpísimos), pero como todo está en coreano y hay trenes constantemente, a veces te sientes como Paco Martínez Soria en 'La ciudad no es para mí'. Además, cada estación tiene al menos ocho salidas, cada una identificada con un número, por lo que, si no te haces pronto con el sistema, perderse es bastante fácil.

Al igual que todo el país, el Metro de Seúl está lleno de dibujos e ilustraciones, sobre todo de prohibiciones y avisos de alerta que, cuanto menos, resultan sorprendentes. Aquí van algunos ejemplos:

PROHIBIDO PELLIZCAR EL CULO DE LAS PASAJERAS


PROHIBIDO DARSE EL LOTE EN LOS ASIENTOS


CUIDADO CON RESBALAR POR LAS ESCALERAS MECÁNICAS

Simbolizar es un error a corto, medio y largo plazo. La manía que tenemos por asociar canciones, películas, lugares... a personas o acontecimientos concretos que nos marcaron en el pasado no sirve sino para jodernos el resto de nuestra vida. Y es que ya no podremos oír esa melodía, ver esa escena o pasear por esa bucólica calle sin que nuestra mente bulla con historias pasadas que, la mayoría de las veces, estarían mucho mejor enterradas que vivitas y coleando ante el primer estímulo.

Yo intento no ir añadiendo cosas nuevas a esa larga lista de metáforas y simbolismos que arrastro desde que tengo uso de razón, pero no hay forma. El otro día, sin ir más lejos, pusieron en televisión 'Perdona, bonita, pero Lucas me quería a mí', y apenas pude centrarme en ella. Mi mente sólo le daba vueltas al hecho de que ver esa película, también en televisión, a las mil de la madrugada, fue lo último que hice con mi ex. A la mañana siguiente, cogió lo muchísimo que lo quería, casi toda su ropa y se fue a su pueblo para unas vacaciones de las que nunca regresó (y nunca más lo he visto). Es extraño, pero la letra de la canción del final me pareció en ese momento un maleficio que terminó cumpliéndose...




Volviendo al tiempo presente, el problema era que el rubio andaba también algo cabreado conmigo el otro día, cuando pusieron la película en La 2, y a mis recuerdos funestos se le añadió el miedo a que, al día siguiente, me pasara lo mismo que hace años y termináramos discutiendo y cortando para siempre... Al final, como era de esperar, no pasó nada, que el destino no es tan cruel, pero la dichosa canción del final no se me quita de la cabeza... Normal, ahora tengo dos cosas que recordar, a cual peor, cuando vea de nuevo esa misma película... Pussar och krammar

Hace dos años, si alguien me hubiera preguntado sobre la regata Henley, me hubiera quedado perplejo, pues no sabía ni que existía. Afortunadamente, uno de los patrocinadores tuvo a bien invitarme en 2007 y así descubrí que, durante una semana del mes de julio, un club deportivo cerca de Londres se llena de remeros fornidos, llegados de todo el mundo con lycras ceñidas y una total ausencia de ropa interior en lo que se conoce como 'el Ascot del remo'. Las imágenes que sacó mi fotógrafo, aleccionado sabiamente por mis hormonas en ebullición, dejaron fiel constancia del momento. Este año me la perdí, pero siempre me quedarán los recuerdos de esos días de picnic y tíos medio en bolas bajo el sol... Pussar och krammar!



LA RESPUESTA, Y MÁS FOTOS,

MAÑANA EN ESTE BLOG...



Faltan pocos días para que empiecen a emitirse en Estados Unidos los primeros capítulos de la quinta temporada de Mujeres desesperadas y no sé si estoy por la labor de esperar a verlos doblados al castellano, que es como prefiero ver las series americanas (tienen un inglés que me resulta muy complicado de entender y no me gusta estar todo el tiempo leyendo los subtítulos), o devorarlos nada más se bajen del Torrent.

La cuarta temporada acabó de un modo tan extraño, con ese salto en el tiempo, que no se me ocurre qué va a salir de la cabeza de Marc Cherry para justificar cambios tan radicales en la trama, sobre todo para que Susan ya no esté con Mike o que Bree vuelva con Orson. La buena noticia es el regreso a la serie de Austin, el sobrino de Edie, que es el chico de la foto de abajo (el actor Josh Henderson).

Es gracioso, con esta serie me pasa lo que un ex-amigo y yo llamamos la teoría 'ZetaJones-Ryan', que es la que divide a los tíos en 'Zeta-Jones', los que sólo quieres para un polvo apoteósico, y los 'Meg Ryan', los que quieres tener a tu lado toda la vida para llenaros mutuamente de amor y demás poses románticas. Es decir, teniendo a actores buenorros como Josh Hendersson o el jardinero Jesse Metcalfe en nómina, el que realmente me pone como una moto y lo quiero para mí solito es Shawn Pyfrom, el que hace el papel de Andrew, el hijo de Bree (los que hacen papeles de malotes siempre me han gustado más). Pussar och krammar!

Tiene 22 años, ¡malpensados!

Hoy quiero contar uno de los episodios más surrealistas de mi viaje a Corea. Cuando llevábamos ya cuatro días allí, después de unos cambios de temperatura y humedad muy fuertes, mi garganta 'explotó' y enfermé de anginas. No tuve más remedio que ir al médico en Gyeongju, porque el ibuprofeno y el paracetamol no daban resultado y mi cuerpo necesitaba amoxicilina urgentemente.

Al igual que en España, sólo se dispensa con receta, así que nuestra guía me llevó a un médico que, nervioso con eso de tener que atender en inglés, me grabó en vídeo la garganta, me explicó lo que me pasaba con capturas de pantalla que sacó del vídeo y, después de decirme que comiera mucho kimchi y mucha fruta para ponerme bueno, me hizo respirar dos minutos cronometrados de un tubo raro con mascarilla. (Fue una pena que el médico que me atendió no estuviera tan bueno como el protagonista de New Heart, la serie de médicos de la televisión coreana, que es el chico merendable de la foto, llamado Lee Jee-Hoon).

enfermero coreano merendablePara mi asombro, en su receta, además de la amoxicilina, había otras cinco cosas. El farmacéutico, en vez de darme todas las cajas como en España y que yo me aviara solito con ellas, procedió a poner todas las pastillas en bolsitas de tomas individuales, con la dosis justa que tenía que comer en el desayuno, la comida y la cena (en las bolsitas ponía, en coreano, cuándo tocaba cada dosis), incluso partió por la mitad las pastillas que sólo debía tomar media. Me encantó ese sistema. Es muy eficiente y te ahorra mucho tiempo, además de higiénico y útil para la Seguridad Social del país, que no despilfarra medicamentos.

El punto fue que también me mando tomar un brebaje definido como ‘remedio asiático’ que debía tomar caliente (lo calentó el farmacéutico, que es un hacha) y toda la botella de una vez. No pude, estaba asquerosísimo, pero la mitad, que fue lo que conseguí tragar, funcionó al instante y mi garganta se sintió genial durante casi dos horas, hasta que pasó el efecto. El rubio se tomó la otra mitad, por si acaso. Eso sí que fue una experiencia y no tanto templo... Pussar och krammar!


En Corea no se piden platos, como en el mundo civilizado. Allí, salvo en los restaurantes extranjeros, lo que se pide son comidas (la misma para todos los de la mesa, salvo en el caso de las sopas). Por eso, el primer día, cuando aún no sabíamos esto, nos liamos y aparecieron tres comidas completas para dos personas, en vez del primero para compartir y dos segundos…

Lo habitual es que pidas una comida para todos los comensales y que ésta venga acompañada de muchos platos pequeños que hacen las veces de acompañamiento o guarnición (soja, ajo, cebolla, verduritas, tofu...). De todos los platillos, el que nunca falta y el más famoso es el kimchi (col fermentada durante meses con pimienta y pimentón, de sabor un tanto horrible pero que, como se lo ponen a todo, te acostumbras), considerado la comida nacional de Corea.

una comida coreana: bulgogiLa carne, normalmente ‘bulgogi’ (ternera), se cocina en la propia mesa. Una vez lista, se coge una hoja (de lechuga o de un árbol no identificado por nosotros) y se va haciendo una especie de rollito o taco con un trocito de carne y los diferentes ingredientes de los platitos y sus salsas. Se come directamente el rollo de verdura y a por el siguiente (con arroz, mucho mejor). La sopa es parecido, pero metiendo todos los ingredientes en el cuenco.

Lo peor fue aprender a manejar los palillos coreanos, que no son redondos y de madera como los chinos y japoneses, sino de metal, muy finos y alargados. Al final, le pillamos el truco, tanto que nos llevaron a un restaurante chino en Busan y nos costó coger las cosas con los de madera. La pena fue que se me olvidó traerme unos palillos a España. Sí me traje unos japoneses, pero no es lo mismo. Pussar och krammar!

Sound of MusicYo pensé que nunca más me volvería a emocionar con 'Sonrisas y lágrimas', pero el sábado en Londres, viendo su maravillosa adaptación a teatro musical, sentí de nuevo la misma fascinación que tuve cuando ví la película por primera vez. La actriz que hace de María, la guapa Summer Strallen, lo borda, y los niños estuvieron brillantes. Aplaudimos muchísimo cuando cantaron los temas más conocidos y, al final, hubo algunos que incluso se pusieron en pie.

Lo más fascinante, sobrecogedor y emocionante fue cuando, durante la escena en la que representan el concurso de talentos, todo el teatro (no sólo el escenario) se llenó de repente de grandes banderas rojas con esvásticas. Aunque sólo fuera durante un segundo, podías transportarte con la mente a la Alemania nazi y sentir cómo debía ser cualquier evento cultural con esa impresionante máquina propagandística. ¡Daba miedo!


Sound of MusicHa sido un fin de semana inolvidable y maravilloso. El tiempo no acompañó, pero no fue un problema, ya que entre los cinco que formábamos el grupo (uno estaba bastante merendable y me tenía hormonal perdido) hubo química y buen rollo desde el primer minuto. No paramos de reír y Nina, nuestra anfitriona, puso tantas facilidades y planeó tantas actividades divertidas (me encantó el London Eye), que íbamos a todos lados con una sonrisa.

También aproveché para hacer algunas compras y descansar, que el Brown's Hotel es un hotelazo donde el estrés no tiene cabida. No nos alojaron en suites, pero las habitaciones dobles de categoría superior ya eran impresionantes de por sí, e incluso preferibles, porque las otras eran demasiado grandes. Hice un vídeo un poco cutre de mi habitación, pero así es mejor hacerse a la idea de lo que escribo. Sin duda, el Brown's es el mejor hotel que hay en Londres, por servicio, facilidades y localización. Pussar och krammar!

Seguimos sin saber qué pasará con la delincuente de la British Airways. Mi directora ha puesto el tema en manos de nuestro Director General, que es quien decidirá qué se hace. Mientras, lo que sí es ya oficial es que esta periodista pasa a estar vetada por todas las cabeceras de mi grupo, y se va a procurar que el resto de los medios haga lo mismo, ya que para estas cosas se suele ser muy corporativista. Por parte de la aerolínea sí que parece que van a emprender acciones legales, pero estarían dispuestos a no ir a juicio si la estafadora está dispuesta a reembolsar el dinero de los dos billetes de Primera Clase que les robó por la cara. Lo que no sabemos es si consiguió alguna suite gratis en Manhattan, gracias a alguna cadena hotelera tan ingenua como los de BA.

LondonEyeEsto no quiere decir que mi directora pase del tema. Quiere tener un detalle con la gente de British Airways mandando a uno de nosotros a un viaje de prensa al que, en principio, no íbamos a ir. ¿Y quién lo va a cubrir? Pues yo, porque tenía que ir la becaria pero ésta se ha despedido para hacer cine (buscamos becario). Y no es que me queje, que se trata de un pedazo de viaje a Londres que incluye ir a ver un musical de teatro, montarnos en el London Eye (nunca he subido, que es muy caro), degustar la comida de alguno de esos restaurantes de precio imposible y, como remate, una buena sesión de spa y masaje.

Normalmente no me gusta viajar en fin de semana porque, por muy lujoso que sea, sigue siendo trabajo y yo creo que los sábados y los domingos están ahí para despertarme tarde con el rubio y hacer las mil cosas que no puedo entre semana, como poner lavadoras, tender, hacer la compra, limpiar la casa... Sin embargo, mi chico tiene una boda en Pamplona justo este sábado, así que, para estar solo en Madrid, mejor me largo.

¿A qué voy realmente a Londres? Sin estafa de por medio, me marcho en Primera Clase de British Airways a la capital inglesa para conocer y probar el Hotel Brown's, un lujoso establecimiento de la cadena The Rocco Forte Collection. Se trata de un hotel inaugurado en el siglo XIX, remodelado para convertirlo en uno de los más impresionantes de la ciudad. Es famoso porque, desde allí, Graham Bell hizo la primera llamada de teléfono de la historia. También porque Theodore y Franklin Roosevelt, además de ser clientes habituales, pasaron en él su luna de miel; y Agatha Christie o Rudyard Kipling escribieron y se inspiraron en sus habitaciones.

Vamos, que dentro de unas horitas me espera un fin de semana de marqués. Si alguien me quiere mandar un sms propio de envidioso cochino durante estos días, mi teléfono móvil británico (me lo compré cuando el rubio vivía allí y aún funciona) es el +44 794 832 1972. Pussar och krammar!

Ya tengo TDT en casa. Compré el aparato hace dos días y mi televisor vibra ante las definidas imágenes de una veintena de canales de los que no creo que vea regularmente ni ocho. El primer descubrimiento ha sido un programa en Antena Neox que yo nunca pensé que llegaría a España, ya que sólo asociaba ese tipo de espacios con televisiones japonesas y la nueva MTV, ese canal que antes era de vídeos musicales y ahora no se sabe muy bien de qué. Me refiero al programa La Biblioteka, una adaptación del japonés Silent Library que trata de comprobar la resistencia de un grupo de seis amigos ante diferentes pruebas algo desagradables (bastantes flojas si las comparamos con los nipones o los de Jackass, un programa que aborrecemos el rubio y yo).

Hay dos equipos, los Karaduras y los Descarados, y algunos de ellos están bastante merendables, aunque no sean muy fotogénicos. Aún no tengo decidido cuál es mi favorito (en cuanto al más atractivo), pero estoy entre Dani C, Luis, Eloy... No, mentira, mi favorito es Jesús, y no porque dejara intuir unos glúteos muy atractivos en esta prueba.

Los más guapos de La BibliotekaSiempre que veía este tipo de programas me preguntaba qué veía la gente en ellos, pero reconozco que me quedé enganchado la primera vez que lo vi y no me levanté del sofá hasta que acabó. Supongo que me hace más gracia que los de Japón porque, como decía antes, no son pruebas en las que se pasen de sádicos, que el dolor ajeno no me pone.

Como la acción transcurre en una supuesta biblioteca, están obligados a desarrollar todas las pruebas en silencio, aunque se quieran descojonar al ver a su amigo recubierto de cuello para arriba de mierda de conejo o siendo golpeado en los testículos por una pelota de golf. Ni siquiera el que sufre la prueba puede hablar para quejarse, gemir o gritar de dolor.

Lo reconozco, me río un montón y, por unos momentos, me convierto en el rey de las novatadas que nunca fui (no hagas a los demás lo que no quieras para ti es mi lema y con las novatadas lo llevé al extremo). La Biblioteka se emite a las 20.45, de lunes a viernes, en Antena Neox y no tiene desperdicio. Pussar och krammar!

Hay un tema del que quise escribir hace mucho tiempo y, entre una cosa y otra, no he podido hasta ahora (sobre todo porque se me olvidó). Se trata de una metedura de pata más de la muy prescindible Ana Rosa Quintana, pero que en esta ocasión me jodió bastante porque tocó algo a lo que tengo mucho respeto: la idiosincrasia de mi pueblo, que es como con los padres de cada uno, que tú sí los puedes poner a parir, pero que no te venga nadie a decir nada malo de ellos.

Durante la pasada Eurocopa, Quintana entrevistó por teléfono a la madre de Güiza, un jugador de fútbol que es de Jerez. El deportista no es que destaque por sus muchas luces, independientemente de quien sea su esposa, y se nota que sólo tiene el Graduado Escolar. Así, cuando le entrevistan, se pone nervioso y acaba respondiendo muy poco y sin interés informativo (vamos, como la gran mayoría de los jugadores españoles).

Ana Rosa le preguntó por este tema a la madre de Güiza. Algo como "A su hijo le ponen muy nervioso las entrevistas, ¿verdad?" y la señora, con toda la sinceridad del mundo y sin ninguna picaresca de por medio, le contesto que sí, que se ponía muy nervioso porque su hijo "era muy corto". En ese momento, toda la pandilla de mierdas y parásitos sociales que le chupan el culo a la Quintana cada mañana en el sofá del plató empezó a partirse el culo; incluso la propia presentadora, intentando que no se notara, esbozó una sonrisa de sorna.

Ya se sabe que para ser colaborador de AR no es necesario tener ni media neurona, así que no esperaba la más mínima educación ni respeto por su parte; y mucho menos conocimientos rudimentarios de andaluz para saber qué quería decir exactamente la madre de Güiza. Pero Ana Rosa Quintana, que pasa todos los veranos en el Campo de Gibraltar, podría haber aprendido ya que, en andaluz, ser corto (o cortao o cortado) quiere decir ser tímido, y no un retrasado mental como son todos los que se reían en el sofá. Señora Quintana, ¡usted sí que es una corta! (en el único sentido en el que entiende este término, por supuesto). Pussar och krammar!

Ya era hora de que hablara del viaje a Corea, ¿no? Pues nada, poco a poco iré contando cosas de ese país que creo que son interesantes o que llaman la atención, como, por ejemplo, sus adolescentes de veintitantos... ¿Quién no ha visto alguna vez a niñatas asiáticas vestidas con uniforme escolar haciendo las paridas más infumables? Nosotros, afortunadamente, tuvimos el honor de verlas en directo y, diría más, convertirnos en una de ellas.

La primera noche en Seúl fue un despiporre de acné y chinorrismo como hacía mucho que no vivía. Uno de los amigos del rubio se trajo para cenar con nosotros a dos amigas con las que era casi imposible hablar en inglés, del mal nivel que tenían. Aún así, eran muy graciosas y yo pensé que tendrían unos 18 años, pero no, superaban los 23. Por si fuera poco, la más majara estaba estudiando una especialización en Filosofía. No daba crédito.

Después de cenar, nos llevaron a un fotomatón gigante. Antes, nos enseñaron una foto de carnet en la que aparecían junto a una amiga haciendo el mono y todo decorado con estrellitas, lunas, colorines… y nos entró curiosidad (sobre todo al rubio, que es más lanzado para hacer tonterías). Así que allí nos fuimos los seis (rubio, amigos de rubio, amigas locas y yo) a uno de esos fotomatones japoneses donde cabían sin problemas diez personas. Fue increíble, sobre todo ver cómo competían entre las dos para retocar las ocho fotos que nos hicimos haciendo el loco (la mejor, la de mi beso platónico con Thomas jejeje). En fin, ahí está el resultado (lo más fuerte es que la máquina te borra las imperfecciones; y no sólo los granos, incluso la barba, que yo iba sin afeitar y ni se nota, aparte de que parezco un adolescente). Pussar och krammar!

La panda de Corea

Hoy, hace cinco años, nacía el que ha sido, hasta la fecha, mi último programa de radio. Era de música y en él tenían cabida canciones de todo el mundo, sobre todo porque a lo que nos dedícabamos era a repasar las listas de éxitos de países cuya industria musical no llega nunca a España, pinchando aquellos temas que nos parecían más interesantes. Era muy divertido prepararlo cada semana y, gracias a él, descubrí verdaderas joyas musicales, como el popero portugués David Fonseca, el R&B para quitarse el sombrero del australiano Guy Sebastian o la magía de las baladas de Zezé Di Camargo y Luciano, dos brasileños que, por cierto, darán un concierto en Madrid el 25 de septiembre y otro en Barcelona al día siguiente. Vamos, que no todo eran canciones suecas o griegas como alguno estará pensando...

Conseguir las listas de éxitos no era complicado, pero sí aprender a pronunciar algunos nombres de canciones o de artistas. De hecho, la compañera que me acompañaba al micrófono prefería pedirse siempre los Top 5 de los países hispano o angloparlantes, y encajarme a mí los países "raros"; y es que cualquiera se atreve a pelo con las listas de Hungría, Japón, Holanda, Namibia o Bulgaria. Además, cada cinco semanas hacíamos un monográfico especial sobre un cantante. El primero, como no podía ser menos, se lo dedicamos a mi artista preferido: el chipriota Mixalis Xatzigiannis (es lo que tiene ser el encargado de decidir los temas que se ponían).

En una hora, repasábamos los cinco continentes y poníamos unas ocho canciones. Una vuelta al mundo que manifestaba el espíritu y el nombre del programa: 'Around the world', en inglés y con una sintonía de lujo: la canción del mismo nombre de Daft Punk. Sólo duramos un año, ya que la emisora fue comprada por un grupo de comunicación que la desmanteló en un abrir y cerrar de ojos, pero la experiencia nunca se me olvidará, y es que, por primera vez en mi vida, hacía algo que no sólo me gustaba, sino que prácticamente implicaba cumplir un sueño.

Supongo que estos días, si el programa siguiera en antena, hubiera puesto alguna de las canciones que descubrí en Corea, sobre todo la que ha sido allí el temazo del verano. Y también una que no pude parar de oír durante días en agosto: 'Orientatsia sever', de Lolita (Ориентация север - Лолита). Se trata de una canción en ruso, escrita por una de las antiguas integrantes de T.a.T.u., con un rollo discotequero muy eslavo. No encuentro el vídeoclip oficial, pero sí una actuación con peluca incluída que seguro que es del gusto de Corredero o Mocho... La canción, si os gusta, se puede bajar aquí. Pussar och krammar!