Archives

Hvad er klokken?

El rey de la casa


WorldKnown

WorldKnown

Galería de arte

buy posters and art prints

Rosa María Calaf no sólo es la corresponsal más veterana de TVE, también una de las profesionales más premiadas de nuestro país y de la que más se debe aprender si uno pretende dedicarse a contar lo que pasa en el extranjero, pasando allí meses e incluso años. Nunca olvidaré una crónica suya de hace años desde Bali, cuando un feroz atentado mató a cientos de turistas. Ningún español cayó víctima del ataque porque, en palabras de Calaf, "los españoles son personas a las que les cuesta cambiar sus costumbres en el extranjero y ninguno de los muchos que hacen turismo estos días en Indonesia comía a la 1 de la tarde, hora del atentado". Lo que me pude reír mientras daba esa explicación, la mar de acertada, por cierto.

Pero si Calaf es la maestra a seguir, otra profesional de TVE, su tocaya Rosa María Molló, no se queda lejos. Desde 2003 trabaja en Nueva York y en estos cinco años creo que ha sido la corresponsal más original que nunca haya tenido la cadena. No sólo acerca a la óptica española la actualidad norteamericana, que es su función principal, sino que intenta que cada pieza que manda para el Telediario sea original, con gracia y, sobre todo, diferente. No creo que pueda olvidar su entrevista a Woody Allen o una crónica sobre los Globos de Oro en la que se fue por la ciudad con la protagonista de 'El laberinto del fauno'. Ya sea cine, política o denuncia social, Molló hace cercana la noticia y explica con sentido crítico (incluso más que sus compañeros de Torrespaña) una actualidad que se nos escapa detrás de tanta propaganda y tópico trasnochado.

Hace tiempo, después de un Telediario en el que Molló bordó una crónica, le escribí un mail felicitándola, no sólo por esa pieza en particular, sino por todo su trabajo. Aquello fue en enero de 2007, pero Rosa María no pudo leerlo hasta ayer domingo (ninguno de los dos nos explicamos el retraso), que fue cuando me contestó. Creo que leí su mail unas veinte veces seguidas, con la misma excitación que un quinceañero al que le firma un autógrafo su deportista/cantante/actor favorito. No voy a reproducir aquí sus palabras, pero os aseguro que su contenido, en el que me escribe de periodista a periodista, me hizo sentir importante, como si estuviera a su altura profesional, y pocas cosas en esta vida han conseguido henchirme con una satisfacción así.

Gracias a ti, Rosa, por tus palabras y tu trabajo. Ojalá algún día pueda saludarte y felicitarte por tu carrera personalmente. Pussar och krammar!

No, no voy a hablar de la ópera-rock de Mónica Naranjo. Hoy toca hablar de Antropología, una ciencia que me encanta pero que mi pasado quiso que se convirtiera en una materia, cuanto menos, vomitiva; y es que, bajo el título de Fundamentos de Antropología I y Fundamentos de Antropología II, los clérigos de mi universidad pretendían inculcarnos su forma de ver el mundo, bastante opuesta a la mía en casi todo. Menos mal que luego descubrí que eso a lo que ellos llamaban Antropología no tenía nada que ver con la realidad: el estudio del hombre, los hábitos y la idiosincrasia de los pueblos, cuya contemplación me encanta y que, gracias a lo mucho que puedo viajar, pongo en práctica bastante.

Si hay algo con lo que disfruto, es con llegar, gracias a mi propia experiencia, a conclusiones sobre cómo son los diferentes pueblos europeos. Ver igualdades y diferencias en lugares tan lejanos, geográfica y culturalmente, como Noruega o Grecia, Dinamarca o Portugal. Es gracioso comprobar cómo la globalización y el europeísmo han terminado tejiendo una red bastante igualitaria en todo el Viejo Continente, repleto de variedades y particularidades que lo hacen mucho más interesante que otras zonas más extensas del globo, con menos variantes culturales de lo que cabría esperar dado su amplio territorio y superpoblación. Vivimos en una de las zonas más ricas, antropológicamente hablando, del mundo y creo que España, además, se sale en esto (aunque puede que sea porque es el país que mejor conozco, que en el extranjero es más complicado ver variantes regionales).


Hay un vídeo que creo que explica fenomenalmente bien esta Europa que es una y mil al mismo tiempo. Lo realizó la televisión pública sueca (SVT) y comienza con una chica sueca que toca el violín y al que le acompañan, de repente, dos niños: un chico islandés con una pandereta y otro turco con un timbal. A partir de ahí, en casi todos los idiomas del continente y viajando por más de 40 países, comienza un vídeo en el que se manifiesta una idiosincrasia común, entendida de tantos modos como regiones. Es excepcional. Espero que os guste tanto como a mí. Pussar och krammar!

ése soy yoMenuda semana que he tenido, ¡y aún faltan tres días para que acabe! No doy abasto con mi vida social, que se ha reactivado como la espuma desde que estoy de jornada intensiva. El otro día me volví a ir de sarao, pero esta vez con una buena amiga de la Universidad que de vez en cuando se deja caer por aquí. Fuimos a la apertura de la tienda de Dolores Promesas, una marca de moda femenina que está dando mucho que hablar por su calidad, buenos diseños y mejores dueñas (dos chicas que me caen genial y son un ejemplo para cualquiera, quizás un día cuente su historia). Allí estaba un equipo de 'Sé lo que hicísteis' y, como nosotros también estábamos en la zona VIP, pues salimos en el vídeo (como se ve en la imagen de arriba y a partir del minuto 8 más o menos, abajo).



Por si estaba algo tensionado con tanto sarao, he tenido que probar un centro wellness (el lunes, un masaje a base de cremas de frutas) y un spa privado en plena Puerta de Alcalá (ayer, un masaje con piedras de obsidiana y circuito termal). Además, también ayer, en vez de ver el partido, me largué al cine, al pre–estreno de una película americana que se llama 'Paso de ti' y que es la típica para adolescentes hormonales (Peri, el protagonista muestra un pene flácido de grandes dimensiones durante los primeros cinco minutos de película sin parar). Nos dieron tres entradas y allá que nos fuimos el rubio, una amiga y yo. Entre una cosa y otra, miedo me da terminar apareciendo en el '¡Hola!'... Pussar och krammar!

titularesSólo por participar, cada selección se ha embolsado 7,5 millones de euros. Además, igual que sucede en la Liga de Campeones, las victorias y los empates también han sido recompensados: cada triunfo durante la primera fase fue premiado con 1 millón de euros y los empates valen 500.000 euros por partido. Las ocho selecciones clasificadas para cuartos de final añadieron a esto 2 millones de euros cada una, con un 'bonus' de 3 milloncejos más por pasar a semifinales en el caso de las cuatro afortunadas. La final vale 4,5 millones de euros por cabeza, pero el que gane se llevará 7,5 millones más. En el peor de los casos, el ganador del campeonato se irá a casa con 26,5 millones de euros en el bolsillo.

¿Es ahora cuando les toca a los jugadores decir eso de que 'queremos ganar por la afición', 'lo único que nos importa es dar una alegría a la gente y sentir los colores' o 'aquí se viene sólo a defender a España'? ¿Es una utopía pensar que la Federación Española de Fútbol esté dispuesta a donar ese dinero a cuestiones benéficas relacionadas con el deporte? ¿Necesitan nuestros multimillonarios jugadores profesionales este tipo de incentivos para 'darlo todo por España'? Mejor no lo pregunto en voz alta, no vaya a ser que me contesten la verdad. Pussar och krammar!

Esta semana se han celebrado en Madrid los III Premios Internacionales YoDona, que el suplemento femenino del diario 'El Mundo' otorgó a dos mujeres comprometidas de verdad con la lucha por la dignidad, el desarrollo y los derechos de las féminas. Bajo el epígrafe de 'La fiesta más glamourosa', se pudo ver a un buen ramillete de famosas con los vestidos más feos que jamás se hayan creado, por lo que me pregunto si en la invitación, en vez de pedir etiqueta, solicitaron sacar del armario lo más horrible que se encontrara. Es ver el photocall y quedarse uno traspuesto.

No es que no hubiera cosas decentes, como el traje de Isabel Gemio o el que lució Yvonne Reyes, sin duda la más elegante de la fiesta; pero entre tanto despropósito, quién se fijaba. Por un lado estaban las señoras que se dedican a la política, que con tanta comisión permanente y mitín conciliador han olvidado lo que quiere decir 'vestido de fiesta' (caso de Sáenz de Santamaría y Pajín, que no dan para más ninguna de las dos) y 'diseño apropiado' (la tarta humana, anteriormente conocida como Ana Pastor, ¡con hombreras! tan retro...).

politicas del glamourPero fue el gremio de diseñadores el que se llevó la palma. Desde el que fue en vaqueros porque "es que soy guay, ¿sabes? Y como molo tanto, pues me paso por donde me da la gana lo de la etiqueta" (Tom Pernas y Carlos Díez) a la sábana que cogió en un momento Ana Locking, atada con una bolsa de basura, justo antes de salir de casa. ¡Si Agatha iba discreta al lado de todos los demás! Eso sí, nada comparado con la diseñadora que se llevó el premio 'Muerta Sánchez' al enjendro textil de la noche: Kina Fernández. Como dijo aquel, para mear y no echar gota.

Kina Fernández

Uno de los libros más divertidos que he leído en mucho tiempo se llama 'La reina de la casa' (de Sophie Kinsella). Cuenta la historia de Samantha, una abogada que un día comete un error en el bufete y, en pleno ataque de ansiedad, se emborracha y acaba, sin saber cómo, en un tren que la deja en un lugar perdido de la campiña inglesa, donde la confunden con una asistenta que iba a cubrir una baja en una mansión victoriana. Como buena novela de enredos, la chica no sabe cómo desmentirlo y termina con la cofia y tratando de aprender a limpiar y cocinar para unos nuevos ricos muy esnobistas. El problema es que ella, en su pequeño apartamento de la City, nunca consiguió limpiar ni cocinar nada, porque era incapaz de aprender cómo funcionaban los electrodomésticos. No tiene desperdicio.

Samantha guardaba en un cajón de la cocina de su casa una pequeña lista en la que aparecían las cosas pendientes de hacer, entre las que aparecía aprender cómo se utilizaba el horno o la aspiradora. Emulándola, aproveché mi primera tarde solo en casa en mucho tiempo para desempolvar la mía y volver a ver, por fín, el DVD de 'Orgullo y prejuicio', que desde que declaré mi amor incondicional por Matthew MacFadyen no había tenido oportunidad y llevaba meses queriendo rememorarla.

Tenía la cabeza llena de vestidos ampulosos, grandes mansiones y señores Darcy cuando me dio por ver vídeos en Youtube de las canciones que había añadido en las últimas semanas al iPod. Una de ellas de Zazie, la cantante francesa de la que hablé hace meses y que, desde entonces, no he parado de oír. Qué sorpresa cuando vi que, en el vídeo, todos van vestidos al estilo de la novela de Jane Austen, salvo por el detalle de que ellas son un poco menos recatadas (son francesas, qué se puede esperar) y ellos no están tan interesados como uno pudiera esperar en los encantos femeninos... ¿Estoy destripando el final? Aún así, merece la pena ver el vídeo. Pussar och krammar! *Peri, se ven culos merendables y tíos bastante macizos, así que siéntate antes de ver el vídeo.

© El PaísUna de las cosas que más me cabrea del balompié español es el triunfalismo inicial con el que se afronta toda competición, que inexplicablemente se torna en pesimismo a primeras de cambio porque "nunca pasamos de cuartos". Lo poco que vi ayer del partido contra Italia fueron los penalties, y me hizo mucha gracia una frase de Manu Carreño que decía "no hay nada más bonito que romper el maleficio de cuartos ganando a Italia en los penalties". ¿En serio? Yo creía que tener un país al borde del infarto no es, precisamente, 'bonito' y, ya puestos, mejor hubiera sido un 2–0 al final de la segunda parte, ¿no? Supongo que es lo que tiene ser español, que nos gusta más un quijotismo que a un tonto un lápiz y que, cuanto más se sufra en el camino, mejor, que lo contrario no tiene gracia y queda soso.

Igual deberíamos ser como los italianos, que no saben lo que es ir a cualquier torneo pensando que lo pueden perder. O como los alemanes, que viven en el pesimismo desde el primer minuto, especialmente desde que su selección dejara de ser lo que era. Y así les va de bien en esta Eurocopa, que están que no se lo creen (¿alguien daba un duro por ellos?). Además, para vanagloria de sus ciudadanos más xenófobos, han eliminado a polacos, portugueses y austriacos; y ahora se enfrentan a Turquía, que seguro que le tienen ganas.

Oliver PocherDe las cuatro selecciones que quedan en competición, la que quiero que gane es la alemana. Y no porque haya encontrado entre sus filas a un futbolista especialmente merendable, sino porque es verles jugar y acordarme de Oliver Pocher (el de la foto de arriba), un presentador–cómico alemán que me pone falote y que en el último Mundial grabó un himno, 'Schwarz und Weiss' ('Blanco y negro') que llenó el país de un orgullo futbolístico parecido al que sintieron cuando ganaron el Italia'90.

Oliver Pocher MixSupongo que, como no marca abdominales, ni pecholobo, ni barriga (vamos, que el chico más normalito no puede ser), no tendré que pelear por él con ninguno de mis lectores, cuyos gustos suelen estar algo más radicalizados hasta lo que sé. Mucho mejor. Oliver es sólo mío, que para un alemán realmente gracioso que existe, no quiero que nadie se me adelante. Uno de sus programas se llama 'Rent a Pocher'. Yo sólo digo que me digan cuándo y a qué precio, que me lo llevo. En fin, que enhorabuena a la Selección Española y que ojalá se enfrenten a Alemania en la final. Pussar och krammar!

el inventoYo no soy un cocinillas, y no porque no me guste estar entre fogones y hacer que mis comensales se chupen los dedos, sino porque creo que ese término implica investigar en la cocina, y a mí eso se me da fatal. Tengo algunos platos que, a fuerza de repetirlos hasta la saciedad (algo que aprendí de mi madre, la mejor del mundo haciendo potajes), me salen de muerte. Uno de ellos es el estofado de pavo con cebada en grano (no es por nada, pero quien lo prueba siempre quiere repetir). El caso es que ayer pretendí hacer una versión de tan afamada receta cocinando con crema de espinacas, en vez de con vino blanco, una vez se redujo el agua para darle cuerpo a la cebada. El resultado... un pestazo de órdago en la cocina durante horas y una comida... pasable. No diré que estaba suculenta, pero tampoco fue una bazofia. Dejémoslo en que para la próxima, volveré a la receta original. Pussar och krammar!

Ferrero GardenPD: Por cierto, he podido probar los bombones que han sacado para sustituir durante el verano a los Ferrero Rocher, que se llaman Ferrero Garden, y he de decir que están increiblemente buenos. Me encanta el de coco, pero me ha sorprendido más el de limón, porque no me lo esperaba tan delicioso. El de pistacho también está increible, y el de almendra... A este paso no adelgazamos ni un gramo...

Últimamente se viene hablando mucho sobre las reglas no escritas del mundo bloguero, páctos tácitos que, para bien o para mal, cumplen la mayoría de internautas que pretenden que su bitácora forme parte de una comunidad. Resulta curioso cómo nuestro sistema social impone normas incluso en espacios donde no las hay, como es el caso de los blogs, donde cada uno debería escribir lo que quisiera y como quisiera, copiando, 'tomando prestado', enlazando o incluso robando, porque los derechos de autor en la materia están aún muy poco definidos. Sin embargo, es una realidad que, en un grupo de blogueros que se leen mutuamente y se consideran 'compañeros' cibernéticos, no respetar el espacio de cada uno es una falta más que leve; y caer en este tipo de 'delitos' acarrea más de una amonestación, que se puede ver representada de múltiples formas, aunque creo que la más sincera y clara es la ignorancia.

Cuando comencé a escribir este blog, pensé en tener una especie de sección fija acerca de los hoteles que tenía que probar para mi revista, pero la descarté al poco de empezar. Era como si tuviera la necesidad de contar con algo en mi bitácora que me diferenciara del resto (una idea bastante tonta). Yo no acierto a definir por qué mi blog no se parece a los demás o si he conseguido realmente llegar a un estilo propio, pero sí soy consciente de que ha ido evolucionando y que, para bien o para mal, me gusta.

Soy Clara y no molo más porque no puedo.Copiar no es lo único deleznable entre blogueros, también tomar el pelo a los lectores. Esto es lo que hace un supuesto blog que me ha cabreado mucho: el de Clara Courel, la responsable de la sección de Moda en la revista 'Elle'. El caso es que esta señora tiene en la web de la revista una cosa a la que llama blog que no es más que un panfleto publicitario descarado. Yo entiendo un blog como una publicación en la que expones lo que quieres y como quieres, que permite un intercambio de ideas y donde tienes algo que contar. Sin embargo, en el de ella no se hace otra cosa que nombrar marcas de complementos y moda, tiendas y peluquerías, convirtiendo lo que debía ser una bitácora en mera propaganda (es el folleto del Lidl, pero con marcas más caras). Quizás gracias a eso le hagan un corte de pelo gratis, aunque dudo mucho que ella pagara por esas cosas antes de que supiera qué era un blog.

Querida Clara:
Puede que creas que las lectoras de 'Elle' son tontas, pero te equivocas. Llamar blog a eso que escribes es una tomadura de pelo, pero no consigues engañarlas, porque pocas se creen que nombrar veinte tiendas en tres párrafos es narrar algo. Le has titulado 'Sí fashion, no victim'. Efectivamente, tú de víctima no tienes nada. Se supone que eres una entendida en moda, no un tablón de anuncios, ¿por qué no nos lo demuestras en tu blog?
Pussar och krammar,
Nils.

y me reíFuimos los primeros en entrar en la sala. Nerviosos, tardamos lo que nos pareció un siglo en oír los primeros compases de esa canción que nos lleva acompañando desde hace tantos años ya. Y ahí empezó una noche inolvidable. Me reí, no paraba de reírme, y empecé a llorar y seguí llorando y lloraba, pero volví a reírme, a carcajearme, para volver a llorar, cerrando los ojos para que la siguiente escena no me robara lo que me había hecho sentir la anterior. Y seguí llorando y me di cuenta de que sigo enamorado hasta el tuétano de él y lloré como nunca en mi vida (¡si hasta tuve que sacar un paquete de pañuelos de papel!), y volví a reír, reía, mucho, tanto como lloraba. Por lo bueno, por lo malo... no faltaban razones para seguir llorando, con risas que enmarcaban las lágrimas, con una congoja que seguía ahí cuando me acosté. Y lloré. Y me sentí feliz.

PD: me pregunto cuánta gente vió ayer 'Sexo en Nueva York' al lado del hombre de su vida, ése que saca dos pequeñas botellas de una bolsa térmica con sendos Cosmopolitan caseros aún fríos al comenzar la película, en los que no faltaba ni su trozo de lima. ¿Seré yo el único?

Billiam Versión 1.0En Inglaterra ha nacido una nueva 'boy band', de esas que tardarán poco en desaparecer. Se llama Billiam y esta semana ha lanzado su primer single (sólo tenía una canción en el mercado, la que anunciaron sus cantantes posando en bolas en un pajar a lo D'Nash, pero se trataba de una versión de 'Beautiful Ones', así que no cuenta). En los meses que han pasado desde que se formaron a hoy, ya han tenido que cambiar a dos de los miembros (y yo que pensaba que a las Atomic Kitten nadie les quitaría el récord) y ahora, vestidos como niñatos, son así:
Billiam Versión 2.0Lo que más me ha llamado la atención de este estreno musical no es que el single sea la caña (ni tampoco una bazofia), sino que la canción, que se llama 'My Generation', la han editado ¡en 30 versiones diferentes! Es el maxi-single más tocho que haya visto en mi vida, como para no quedarse con el estribillo... Os pongo un pantallazo de la tienda del iTunes donde se pueden ver todos los remixes al completo:

Miedo me da como se pique la Naranjo y amenace con un doble CD de remixes de 'Europa', con versiones en esloveno, polaco y serbo-croata. Aunque, ahora que lo pienso, oír a la 'pantera en libertad' en serbo-croata debe ser de lo más divertido... En fin, que os dejo con Billiam y su canción. Si a alguno le mola, que se atreva con los remixes. Pussar och krammar!

La fiesta según el rubio...

La fiesta según Nils...

O lo que es lo mismo, que mientras uno daba forma a la frase "más peligroso que el rubio pidiendo mojitos", el otro prefería atacar el salmorejo, que fue un no parar de bandejas todo el tiempo. Lo mejor, sin duda, las vistas que gozamos durante toda la noche de Madrid. No me extraña que detrás de la terraza del Hotel Me esté Rande Gerber, uno de los gurús internacionales del mundo de la noche. Es, sencillamente, perfecta. Yo le hice una entrevista a Rande el día de la inauguración, mientras terminaban de montarlo todo, y me pareció un señor de lo más avispado para los negocios, además de guapo (no me extraña que Cindy Crawford le echara el diente y se casara con él). Lástima que no se me pegara nada de su espíritu emprendedor, que aquí sigo de empleado por cuenta ajena a tiempo completo... Menos mal que mañana todas las penas se ahogarán en un buen cosmopolitan... Pussar och krammar!

mi tesoro...Se acabó la espera. Ya tengo en mi poder dos entradas para el pre-estreno de 'Sexo en Nueva York' este jueves en Madrid. No es que me sienta muy VIP, porque son varios los cines que van a poner la película en alguna de sus salas, pero es lo que menos me preocupa, especialmente si tenemos en cuenta que lleva bastante tiempo estrenada en versión original (¿verdad, Casta?). La pienso disfrutar igual.

En el cine donde voy a ir a ver el estreno la ponen en dos sesiones: a las 21.00 y a las 22.00 horas. Obviamente, voy a la primera. Me da igual que sea en una sala mucho más pequeña que en la de las diez, no puedo esperar ni una hora más. ¡Menos mal que me lo dijo una compañera de curro! Yo no tenía ni idea de que ya se podían comprar por Internet las entradas para el pre-estreno (el jet-lag, que ya se sabe...), que me llego a enterar cuando estén ya todas vendidas y me da algo.

Por cierto, que esta noche, y sin que sirva de precedente, me voy a ir a un sarao de esos que organizan para el famoseo y la prensa. Normalmente no me dejo liar, que me gusta más estar tranquilo en mi casa o con amigos, pero se lo comenté al rubio y le hizo tanta ilusión que no le iba a decir que no. Es una fiesta del Festival de Cine de San Sebastián y L'Oréal en el Hotel Me de la plaza Santa Ana, por lo que si alguno tiene pensado ir, que avise que allí estaremos el rubio y yo atacando las bandejas de canapés y sushi (que no deben faltar en cualquier fiesta de cine que se precie).

¿Os he dicho ya que el jueves veré por fin la película más esperada de los últimos años? Get Carried Away!

Cada vez que regreso de un viaje, mis compañeras me preguntan que qué tal ha ido. Como no suelo entrar en detalles y lo resumo todo en un "muy bien", al principio se enfadaban, pero ya están acostumbradas y no hacen más preguntas. No sé por qué, pero no me siento a gusto como cronista de mis propias andanzas, prefiero que mis historias salgan por sí mismas, cuando toque, en medio de una conversación intrascendente. Y hoy, que he empezado la jornada intensiva y estoy que me muero de sueño, tengo aún menos ganas de contar nada.

Pero esto no quiere decir que no me lo pasara de fábula en Estocolmo. No creo que olvide nunca lo mucho que me emocioné cuando vi el Globe, cuando entré por la puerta VIP para hacer un tour dentro del edificio; o lo mucho que disfruté el sábado en la cena–almuerzo que prepararon mis amigos y los regalos que me hicieron (yo compré bombones y se me olvidaron en el hotel).

Sólo algunos apuntes:

< Recordé lo importante que es la honestidad, un valor que parecía de capa caída y cuya ausencia provoca más daño del que parece.

<Tuve en mis manos, por primera vez, un iPhone y me enamoré de él, así que ya he decidido que me lo voy a comprar.

<Los conductores de autobús en Suecia pueden ser igual de imbéciles que en cualquier otro lugar.

<Empiezo a cansarme de que en todos los McDonald's del mundo sirvan batidos excepto en España (en Suecia eran de plátano, delicioso...).

<Rubios, rubios, rubios... y un moreno: Mutu, mi último descubrimiento futbolístico, fichado mientras veía el Italia–Rumanía en la plaza que han habilitado en Estocolmo para ver los partidos al aire libre (como en Colón).



Mutu

Hoy se enfrentan Suecia y España en la Eurocopa y aquí en Estocolmo la gente anda igual de imbécil con el partido como supongo que estarán en nuestro suelo patrio. Lo más fuerte es que estos días nos hemos cruzado con gente majara que se paraba en plena acera para decirnos (al oír que éramos españoles) que nos iban a meter tres goles, que lo sentían mucho... incluso uno salió corriendo de dentro de un bar para decirnos que no teníamos nada que hacer frente a los suecos... Conclusión: lo de que ganas un partido y ya te crees que vas a ganar el campeonato no es cosa sólo de españoles. La gilipollez que provoca el fútbol es universal.

Si gana Suecia, se espera que el centro de la ciudad se convierta en una gran fiesta, así que me gustaría que pasara, para poder ver a cientos de rubios locos y deshinibidos gracias a la victoria de los vikingos... Igual hacen como en San Fermín y se tiran en pelotas de alguna fuente o algo así... Estaré atento, que el tema promete. Pussar och krammar!

Si algún día vivo en Estocolmo, me gustaría tener una ventana con unas vistas como las que grabó, durante medio año, el autor del siguiente montaje. Debe ser fantástico despertarse cada día y poder ver esto... ¡Pussar och krammar desde Suecia!

URGENTE

Estocolmo ha sido tomada a primera hora por decenas de ejecutivos rubios en traje oscuro con un nivel de merendabilidad elevado. Se necesitan urgentemente refuerzos 'hispánicus' para poder mitigar la plaga que impide trabajar con normalidad al resto de los mortales. Se requieren voluntarios con ganas de dejar el pabellón muy alto. Guardias civiles, abstenerse.

He tenido que esperar mucho tiempo, pero al fin mi sueño se va a hacer realidad. Después de conocer y enamorarme de Copenhague, pasar algunos fines de semana en Oslo y muy pocos días en el Ártico Noruego, bañarme en las playas de Skåne y bailar al son de la música en un festival al aire libre en Gotemburgo, ha llegado la hora...

¡ME MARCHO A ESTOCOLMO!

Por fín podré ver con mis propios ojos el Globe, el impresionante recinto donde se celebra la final del Melodifestivalen; pasear por los canales de la ciudad, entrar en Åhlens gigantes para comprarme DVD y discos, practicar el idioma que cada vez tengo más olvidado y ver rubios y más rubios por todos lados (para cerciorarme de que no hay ninguno mejor que el mío, claro) ¿Ha colado? Confieso que tengo un poco de miedo de que me desilusione. Por otro lado, hay algunos que auguran un destronamiento total de Copenhague. Ya veremos qué pasa.

Lo mejor, sin duda, será conocer a Liza y Jörgen, dos amigos suecos con los que tengo una buena relación por Internet desde hace años. Compartimos gustos musicales y Liza ya ha dicho que nos piensa hacer una supercena el sábado para celebrar el encuentro (un puntazo, para cenar me van a recoger a eso de las 14.30, para comer sobre las 16.30 en la casa de verano de Liza, en las afueras de Estocolmo, menudos horarios más raros que se gastan). Por cierto, sí, he dicho que la 'cena' es el sábado, y es que me marcho esta tarde y no vuelvo hasta el domingo.

Voy por asuntos de trabajo, pero he pedido quedarme el fin de semana por mi cuenta, no regresar a Madrid con el resto y poder hacer turismo, que hay que aprovechar las buenas oportunidades. Sin comerlo ni beberlo, ¡cuatro días y cuatro noches en Estocolmo! Pussar och krammar!

Parece mentira que en los tiempos que corren aún quede gente que no sepa apreciar un buen pezón masculino. No sólo porque sea una de las zonas erógenas que más rápido te pone a cien, sino porque son señales naturales de capacidad y potencia física en la cama (cuanto más densidad, mejor). Ahora que llega el buen tiempo se da la revolución anual de los pezones y los más osados se atreven a llevarlos marcando tronío bajo livianas camisetas. Es justo cuando los que somos seguidores acérrimos de los mismos nos ponemos muy malitos.

pezones desechablesPero no vale cualquier pezón. Aquí, como en casi todo, cuanto más grande y más presencia (eso que llaman 'densidad'), mucho mejor. Hay tíos que tienen apezones, o lo que es lo mismo, cosas parecidas a las lentejas pardinas que, puestas sobre el torso, incluso cuando éste está más que trabajado (como es el caso de los ejemplos de la izquierda), quedan hasta ridículos. ¿Cómo se piensa ese susodicho apezón que uno va a succionarlo, lamerlo y churrepetearlo?

No se lleva poner las cosas tan complicadas, que hay veces que no se siente ni cuando pasa la lengua sobre él. A mí, personalmente, me dan tanta pereza que paso directamente a otra cosa. Es más, cuando esos apezones llevan una camiseta por encima, nunca marcan, no provocan ni la más mínima líbido. Así las cosas, ¿a quién le pueden interesar?. ¡Si hasta se podrían confundir con una arruguita en la camiseta! Apezones, caca.

A mí me gustan los pezones de verdad, los que puedes pasar la yema de los dedos sobre ellos y hasta se te pone la piel de gallina de lo mucho que te hacen sentir. Que sean gorditos, grandes, voluminosos, con una tetilla pronunciada, suave y que marque (las que se irritan en la playa cuando se usa una colchoneta de agua, de tanto roce con la tela dura) y que los sientas cuando te abrazas. En este caso, cuatro imágenes valen más que mil palabras...

pezones succionablesEn el amplio espectro del mundo de las fotos de tíos guarros y sucios, no faltan buenos ejemplos de chicos dotados de pezones deseables. También hay del otro tipo, que no hay que reducir a un tío bueno a su pezón, pero donde esté el pezón perfecto, que se quite lo demás. Pussar och krammar!

La crisis del Partido Popular parece que llega a su fin, y es que el congreso de Valencia se acerca y no terminan de cuajar los intentos de presentar una alternativa firme a la candidatura de Mariano Rajoy. Una pena, porque pocas cosas han sido más divertidas, políticamente hablando, que ver a derechistas y ultraderechistas luchar entre ellos por el poder. De todos modos, como se supone que estamos ante 'el fin de la primera temporada' y que aún hay culebrón para rato, aún podemos soñar con la vuelta de algún muerto político del PP para darle vidilla al asunto.

Esto mismo es lo que piensan en el programa 'Polònia' de TV3, la televisión autonómica catalana, que en una de las mejores parodias que les he visto últimamente describen a la perfección la situación que están viviendo Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría. ¡De auténtica pesadilla!



¡Cómo han cambiado las cosas para el ala más conservadora del PP! Hace unos meses, cuando se defenestraba a Gallardón ante la 'ya-no-tan-poderosa' Aguirre y creían que las tenían todas consigo, no dudaron en sacar el collar de perlas de los domingos y disfrutar cara al sol del retorno de los buenos tiempos. Pero ya se sabe que los 'amores' de verano no suelen durar... Pussar och krammar!

El chico que se ducha se llama Stefan Ludik y fue uno de los concursantes más sonados de la primera edición de Gran Hermano África (sí, en el continente negro no hay presupuesto para hacer un concurso por país y prefieren meter a todos en el mismo saco). De hecho, Stefan, que representaba a Namibia, era la nota exótica del concurso, puesto que el resto de participantes eran negros, como era de esperar. Como buen afrikáner (descendientes de colonizadores europeos, sobre todo holandeses), Stefan no se dejó amedrentar por los genes de sus rivales y no dudó en mostrar que tenía poco que envidiar al resto, por muy blanco que fuera...

white powerQue el muchacho fuera un desinhibido frente a las cámaras, siempre medio en bolas incluso fuera de la casa (quizás recuerdos de sus tiempos de jugador en la Selección Sub-19 de Criquet de Namibia), le abrió muchas puertas tras el concurso. Tenía a su país pendiente de él y supo capitalizarlo con una carrera discográfica que muchos concursantes españoles hubieran querido.

Cantando en afrikaans (si el holandés ya es feo de por sí, este dialecto se lleva la palma), se embolsó su buen dinero, así como participó en series de televisión y películas. De hecho, debe ser potable interpretando, ya que ganó en 2005 el premio al Mejor Actor de África del Sur. De lo que no tengo la más mínima duda es de que como cantante no vale un pimiento. He intentado poner alguna canción decente para cerrar la entrada, pero no he sido capaz de encontrar ninguna, así que no me hago responsable de las consecuencias de oírle 'cantar'. Pussar och krammar!

Ayer tuve comida de trabajo en un restaurante que, por lo que me dicen, es de los que ahora están más de moda en Madrid, o al menos para la gente que se mueve en temas de moda, prensa, negocios... Se llama Oven 180, está en Lagasca, a la altura de Jorge Juan, y nunca antes había oído hablar de él (y mucho menos de su famosa hamburguesa, que me encantó). Fueron unas horas muy amenas donde hablamos de casi todo, pero sobre todo de prensa, claro.

Me enteré de cosas como que Vogue España, que no se come un colín en ventas, sigue siendo un top para muchos anunciantes y agencias que, al mismo tiempo, ignoran a Marie Claire, que es de las que suele vender más. En lo que respecta a las revistas masculinas, yo expresé mi asombro ante el interés de muchas firmas por DownTown, ya que en mi vida he oído comentar a nadie que la lee, y mucho menos que la compra asiduamente (ahora que lo pienso, tampoco esporádicamente). Ellos me dijeron que estaba equivocado, que se vendía bastante; a lo que yo respondí que, en ese caso, yo vivía en un universo paralelo donde la DT no tenía ningún éxito (sabía de la buena acogida de Squire, pero lo de esta otra revista me dejó perplejo).

Al menos, no soy el único que no se entera, me acompaña mi amigo Pablo, pero por otras razones. Ayer quedé con él para charlar, ponernos al día y seguir riéndonos de las declaraciones de los chicos de D'Nash en la revista Shangay, que desde que lo leí en el blog de Thiago no hemos parado de mandarnos mails toda la mañana mofándonos de ellos. Después de zamparnos un falafel, fuimos a Chueca a por una revista, para ver con nuestros propios ojos las fotos del grupo en bolas. Estábamos buscando la página cuando aparece un anuncio en el que sale Francois Sagat, un actor porno...

– ¡Anda!, si yo me he tirado a este...
– ¿Perdona? ¿Pero tú sabes quién es?
– Si, un amigo de mi amigo Martín.
– ¿Te refieres a Martín Mazza?
– Sí, supongo, es un chico muy majo que vive en un ático superchulo con un perro de esos mierdosos. También me lo he tirado...
– ¿Me estás vacilando?

Si no conociera a Pablo desde hace muchos años, juraría que se estaba tirando el rollo, pero es un chico guapo y simpático, de los que se mete a la gente en el bolsillo en el minuto 1, con un cuerpazo que se curra a diario en el gimnasio. Siempre le he visto tirarse a todo aquel que ha querido (es más puta que las gallinas), por lo que puedo poner la mano en el fuego que no mentía. De hecho, parecía extrañado, como si no entendiera que hablábamos de dos de los actores porno más deseados.

– ¿Sabes que tiene la cabeza tatuada? Le dije que me parecía una horterada...
– ¿Que le dijiste qué a Sagat? ¿Estás tonto?
– Es que me preguntó que qué le parecía... y como es tan bajito y le puedo, pues le dije la verdad...

Conozco a gente que haría locuras no ya por un polvo con Sagat, sino por una simple conversación; y éste, que se lo ha merendado, va y le llama hortera. Lo dicho, universos paralelos. Pussar och krammar!

Cuando alguien adopta una postura crítica contra una obra de arte o un autor concreto, no faltan voces que tildan de reaccionario a quien ose semejante tropelía. Parece como si no se pudiera decir que una obra que es una mierda, realmente ES UNA MIERDA; que al pan hubiera que llamarle 'menú degustación' y, al vino, nada menos que 'ambrosía'. Afortunadamente, el tiempo pone a cada cual en su sitio y, aunque hayan sido necesarias tres décadas, la generación de mis padres ya puede decir que las famosas películas 'de arte y ensayo' de finales de los 70 y primeros 80 eran lo más aburrido, soporífero y cansino del universo cinematográfico sin correr el riesgo de ser tachados, erróneamente, de franquistas.

Estos días me toca estar en el lado de los que tienen que aguantar ser tomados por reaccionarios. Me enciendo con la obra del fotógrafo Mike Balakov, especializado en recrear con figuras de LEGO obras maestras del fotoperiodismo, imágenes inmortales como la de la revuelta en Tiananmen o escenas de la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué puedo decir sobre las mismas? Que son un insulto.

Balakov frivoliza momentos históricos en los que murió mucha gente, donde se jugó con ideas, revoluciones, libertades… Las figuras de LEGO siempre serán tiernas, adorables. Están hechas para que jueguen los niños, no para representar a asesinos sin escrúpulos, como en la foto que recuerda el asesinato de un capitán del Viet Cong a sangre fría. En mi opinión, es una desfachatez, ya que cualquiera que vea el trabajo de Balakov no dirá que hay que aprender de los errores del pasado, sino más bien “¡qué muñequitos más simpáticos!”. ¿A eso somos capaces de reducir un genocidio? Pussar och krammar!


Vivimos en un país plagado de chapuceros; cada día lo tengo más claro. Hace meses me apunté a 'Jóvenes en Red', la iniciativa del Gobierno por el que los menores de 30 años podemos acceder a un dominio .es gratuito durante un año. Como os podéis imaginar, escogí la web nilsolgersson.es, pero se ve que el sistema, como me di de alta durante la primera semana de la promoción, aún era una caca y no funcionaba como debía, por lo que he estado semanas sin saber nada del tema, mandando mails de reclamación y llamando por teléfono para que me dijeran que sí, luego que no, más tarde que puede... Al final, por probar qué pasaba, lo intenté con otra cuenta de mail y otro nombre de dominio (el de nilsolgersson.es no me lo dejaba ya el sistema porque estaba 'ocupado'). ¡Sorpresa!, me funcionó a la primera. De hecho, se ha convertido en mi flamante nueva web: diezdracmas.es

mi logoEl objetivo de diezdracmas.es consiste en centralizar de algún modo mis dos blogs (por si no lo sabíais, tengo uno en el que cuelgo las noticias que leo en la prensa y que me hubiera gustado escribir a mí, además de éste más personal), el fotolog y otras páginas de Internet en las que participo. Además, el dominio viene con la posibilidad de abrir cinco cuentas de correo, así que también tengo nuevo mail, aunque por ahora no creo que lo use demasiado.

No ha podido ser nilsolgersson.es, pero me gusta también diezdracmas.es, que es como llamé a mi fotolog cuando lo creé, hace algunos meses. Además, cualquier guiño a lo heleno es bienvenido, aunque al cambio no sea más de 3 céntimos de euro*. Y hablando de poco dinero, seguro que los estilismos de Tamta, una de mis cantantes griegas fetiche, no han costado ni 5 dracmas todos juntos, que menuda es ella para hacer del mercadillo pop un arte (Di, no me hago responsable de los sarpullidos que te pueda producir ver el vídeo). Pussar och krammar!



* 10 dracmas = 0,029 euros.

El viaje a Cerdeña ha sido colosal y Cagliari nos ha encantado, sobre todo en lo referente a su gastronomía. A pesar de estar en Italia, es un sitio barato, por lo que hemos podido disfrutar mucho de todo lo que hacíamos. Se lo recomiendo gratamente a los menos pudientes, porque no te sale por un riñón. A diferencia de Madrid, donde no ha parado de llover, a nosotros nos ha hecho un tiempo magnífico, lo que permitió que el sábado lo pasáramos prácticamente en la playa del Poetto (en la arena tumbados o paseando, que el viento obligó a sacar banderas rojas y no nos bañamos).

Haciendo caso a mis consejos editoriales, no faltó la crema protectora en mi neceser de viaje; concretamente, una de Clarins Homme de factor 20. Para mi sensible epidermis es un poco bajo, pero comohablamos de finales de mayo y no de pleno julio, tuvo que haber sido más que suficiente. Pero no... me he quemado como un filete en una parrilla. Por delante y por detrás, excepto la cara. Si pudierais ver mi espalda, os asustaríais. Actualmente, me duele hasta llevar puesta una camiseta, y el pantalón tampoco se salva porque me he quemado también la parte de atrás de las rodillas, así como las manos y los hombros, sobre todo el izquierdo, que se ha hinchado. Lo paradójico es que donde más me duele es donde más crema me puse, y de forma constante durante todo el día, por lo que he decidido hacerle un boicot total a Clarins por inútil.

Para poder aplacar las quemaduras, compré una crema de manteca de karité, un ingrediente que es mano de santo cuando está bien formulado (se me olvidó la mía en Madrid). Es cierto que evitó que el domingo subiera la hinchazón en algunas partes de mi cuerpo y que me doliera menos, pero también era de Clarins y su efecto no fue el que esperaba; sobre todo si lo comparamos con el que hizo mi aftersun de Anne Möller cuando me lo puso el rubio ya en España. ¡Qué fresquito! Gracias a eso he podido pasar estas dos noches con mejor cuerpo, sin sufrir en cada cambio de postura. Ahora sigo chamuscado, pero los mimos del rubio funcionan de maravilla, por lo que en unos días volveré a tener la epidermis sanota de siempre. Pussar och krammar!