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Hvad er klokken?

El rey de la casa


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¿Otra vez tarde?Si la paciencia es una virtud, tengo un terrible defecto, porque pocos me ganan a impaciente. El problema es que no consigo que vaya a menos (aunque, al menos, para mi consuelo, tampoco va a más). Es una constante matemática cuya fórmula desconozco, pero que a invariable no le gana nadie. Los matemáticos no ayudan a despejar la incógnita, están más interesados en las ecuaciones con premio que en mi nivel de impaciencia.

He llegado a la conclusión de que la desorganización de los demás y lo desastre que son algunas de las personas que me rodean son los motivos tradicionales de mi falta de paciencia. ¿Tan complicado es llegar a tiempo, hacer las cosas cuando tocan o ser responsable? Hay días en los que estas tres acciones parecen utopías; y no me refiero a que se den todas al unísono, ya por separado son todo un reto para según quién.


Yo rara vez llego tarde a algún sitio (mucho menos sin avisar de que tengo retraso) o alguien tiene que esperarme para terminar su trabajo (el típico 'embudo' de las redacciones) o incluso quedarse sin cena por mi culpa. Una simple organización del día y de las cosas es suficiente para evitar todos los desmanes que ese tipo de personas provocan en los demás, pero parece que no les da la gana. Y no digo esto porque yo sea el típico maniático del orden (quien haya visto mi dormitorio o mi mesa del trabajo lo sabe bien), ni mucho menos.

Lo peor de esta gente es su incapacidad para darse cuenta de que están molestando, fastidiando, perjudicando, incomodando y enfadando a la otra persona. Están tan cómodos en su egocéntrico "es que ya sabes que yo soy un desastre", que pasan de los demás incluso cuando éstos se lo recriminan una y otra vez. Si por cada vez que he tenido que esperar a alguien que llega tarde sin motivo, por poner el ejemplo más habitual, me dieran 1 euro, hoy sería dueño de mi propia casa. En cambio, si me dieran 1.000.000 de euros por cada vez que esa otra persona se ha disculpado sin poner excusas sin sentido, admitiendo que pasa de llegar a la hora e intentando corregirlo para la siguiente, aún viviría debajo de un puente. Pussar och krammar!

El alfabeto castellano está lleno de letras, pero pocas no tienen dueño. No me refiero a los sillones mayúsculas y minúsculas de la Real Academía Española, sino a esas letras que, aunque no lo sepamos, usamos sin pagar derechos de propiedad intelectual (como la SGAE se entere, la hemos cagado). Pongamos algunos ejemplos:

eñeLa eñe es la letra de España por excelencia. Sus propietarios son casi 40 millones de personas que la llevan subarrendando a hispanoparlantes de todo el mundo desde hace 500 años. ¿Hay algo más español? 'Coño', 'puñetas' o 'caña' no serían nada sin ella.

zetaLa zeta, desde hace unos años, pertenece a José Luis Rodríguez Zapatero. Se siente, que para eso ha ganado las últimas dos elecciones. ¿Quién dijo que era 'zeta de Zaragoza'? De eso nada, de León y de pura cepa.


deSi la Ñ es de española, la Ö y Å deberían ser suecas, la à portuguesa y la Æ y Ø, repartidas entre noruegos y daneses. Pero no. Si hay una letra de danesa, ésa es la 'de'. 'De de Dinamarca'. ¿O hay alguien que se acuerda de Djibouti?


emeLa 'eme' es la letra que a todos se arrima y su propiedad es dudosa. Con su prima la 'pe', y si toca ser recatados, se convierte en algo de 'p.m.'. Aunque si se pierde el recato, lo del vete a la 'eme' es también muy propio.

¿Todo esto de las letras a cuento de qué viene? Concretamente al último descubrimiento danés del rubio: el grupo Alphabeat, que se ha convertido en la sintonía de nuestras mañanas en común. Un desayuno con 'Fascination', y al trabajo con las pilas cargadas de optimismo. Luego pierdes el bus por veinte segundos y te entra la mala hostia, pero al menos cierras la puerta con una sonrisa. Pussar och krammar!

Ya es oficial, Madrid ha abandonado sus meses de invierno por los de infierno, y con las primeras llamas del averno han llegado las camisetas de manga corta, las canillas al aire, los biceps ceñidos y las terrazas llenas de chicos merendables. Ir por la calle es poner cara de lelo (como la de mi primo de la izquierda, que es danés de pura cepa, aunque no lo parezca), porque no es normal que de repente haya tanta carnaza de gran calidad suelta.

Nunca me había pasado como este año. Es decir, siempre te fijas un poco más en la gente guapa cuando llega la primavera, pero es que ésta ando desatado (metafóricamente, que la correa del rubio sigue siendo corta) y sin control. ¡Es que van provocando!

El viernes me fui con una amiga al Parque del Oeste a degustar en el césped un helado alpino (mi última adicción) y charlar de nuestras cosas. Ver a esos universitarios medio desnudos de un lado para otro me tenía alterado del todo (un estado, por cierto, en el que ya llegué al parque porque, de camino, pasé por la cristalera del Gimnasio Argüelles, que mamma mía!). Me acordé mucho de un compañero de trabajo que siempre decía, cuando el calor obligaba a las chicas a ir con falditas de algodón y tops 'enseñaombligos', que no podía ir por la calle de lo malísimo que se ponía. De haberlo sabido, el helado me lo hubiera pedido de chocolate, en vez de yogur, que ni es sutitutivo ni nada de nada, aunque Danone se empeñe en lo contrario... Pussar och krammar!

Ayer hablaba con Di acerca de lo importante que es mantener la independencia de nuestros blogs, lejos de inserciones publicitarias y otros factores que acaben con esa libertad del "es mi blog y me lo follo como quiero". Así, aprovechando que aún tengo plena potestad en éste mi rincón virtual –y por muchos años, oiga–, he decidido crear los Premios Lata de Galletas de Mantequilla de Oro, que son los que da este blog a partir de hoy y que, para acortar, se les conoce también como 'los Galleta de Oro' –aunque la 'estatuilla' no deja de ser una lata, para qué engañarnos–. He decidido crearlos para resaltar blogs y bloggeros que se merecen un aplauso especial. Como detesto las entradas encadenadas (léase, 'memes'), este premio es personal e intransferible; así que nada de plagios. El que quiera dar sus propios galardones, que se lo curre en Photoshop.



Vamos con los premiados. Hay sólo 6 categorías, es decir, muchas menos que visitantes interesantes tiene este blog, por lo que no todo el mundo que se lo merece podrá disfrutar de galardón. De todos modos, prometo fin de fiesta con galletas para todos, eso sí, de las que vienen en latas azules, que las de oro están por las nubes.


BLOGGERO REVELACIÓN

BEBETO DE NANYU
http://www.nanyu.biz/

Aún no había nacido y ya era uno de los bloggeros más esperados. Tíos y tías no le faltan en el mundo de las bitácoras y su padre consigue, al contarnos sus aventuras, que se nos caiga la baba contínuamente. Además, a guapo le ganan pocos bebés, ¡incluso las 'nanyugafas' le sientan bien! Como he dicho en múltiples ocasiones, es un Top Model en potencia y sus progenitores deberían enrolarlo ya en una agencia de modelos.


SINERGIA BLOGGERA

MAGGIE WANG KENOBI
www.nopuedocontanto.com

El 24 de abril de 2006, la diosa Maggie contaba a los lectores de su blog que no le terminaban de convencer los ejemplos de interiorismo de helicópteros privados que proponía desde el Reino Unido la empresa Design Q. Como un humilde servidor se dedica a escribir sobre estas cosas, entre otras muchas, me puse sobre la pista y terminó publicándose un reportaje de cuatro páginas que no se lo salta un galgo y por el que aún me felicitan. ¡Gracias!


CARCAJADA BLOGGERA

NEPOMUK
nepomundos.blogspot.com

Reconozco que estoy enganchado a las aventuras de Ariel, el protagonista del blog de Nepomuk (son la misma persona). Pero sobre todo me gustan las entradas en las que, en vez de escribir, lo hace dibujando. De todas las que lleva publicadas, la que me ha parecido más graciosa, y por tanto la merecedora de la lata dorada, es ésta. Si tenéis tiempo, os recomendaría que viérais el resto de las tiras cómicas, merecen mucho la pena.


MAESTRO BLOGGERO

MOCHO MOCHEZ
pasaelmocho.blogspot.com

No es que le quiera llamar viejo, pero su dilatada experiencia bloggera le convierte en una especie de 'padre' para los que no llevamos en esto ni un año. No sólo nos enseña qué películas porno merecen la pena, o los trucos necesarios para poner cosas chulas en el blog, sino también modifica nuestro vocabulario con adjetivos que ya son de uso común como 'merendable'. Mocho es mucho Mocho, ¡y por muchos años!.


VESTUARIO BLOGGERO

ARWEN
enbusca.blogspot.com

Ella dice que su estilazo vistiendo no es real, sino que va por días, pero aún no la he visto con nada que le quede mal, así que estoy seguro de que es una modesta sin remedio. Su abrigo rojo teja, nada más que por tener ese color tan divertido y porque realmente le sienta fenomenal, se ha ganado la lata dorada. A ver si se anima a poner más fotillos de sus 'looks' que es una 'cazatendencias'.


CANCIÓN BLOGGERA

MR. SHHH!
yonotengounblog.blogspot.com

Con la coña que han dado tantos bloggeros con La Casa Azul, todo parecía prever que el premio se lo llevaría Guille, pero no ha sido así. En agosto del año pasado, recién inaugurado este blog, mi adorado Mr. Shhh! (ya no sé si entras o no por aquí, pero que sepas que sigo siendo tu fan al 200%) escribió acerca de las remezclas de dos canciones en una. Así fue como conocí una canción a la que me he vuelto adicto: Perfect Exceeder, de Mason vs. Princess Superstar. No puedo parar de oírla.

Con su vídeo acaban los galardones. Gracias a los premiados por estos meses de blogs, ¡y a los que no tienen premio también! Pussar och krammar!


Tim HarfordTim Harford es un economista de Oxford de 35 años al que nunca le apasionó la inflación, los tipos de interés, “ni todos esos asuntos que se supone que es la Economía de verdad”. Ha trabajado en Shell y en el Banco Mundial, pero ha sido su labor como periodista y escritor lo que le ha convertido en referente del pensamiento económico de su generación. En 'Financial Times' hace las delicias de sus seguidores con un consultorio, Dear Economist, en el que responde con ironía a las inquietudes personales de los lectores.

Hace unas semanas estuvo en España para presentar su última obra: La lógica oculta de la vida, en la que cuenta, como dice su subtítulo, 'cómo la economía explica todas nuestras decisiones'. Encandiló al público que abarrotaba el auditorio de la Fundación Rafael del Pino de Madrid con un discurso trufado de anécdotas y guiños. El público celebraba con risas cada ejemplo de cómo la Economía y la racionalidad se esconden detrás de asuntos tan aparentemente poco racionales como el amor, la amistad, las adicciones, el delito o el sexo.

En su primer libro, El economista camuflado, Harford es el propio protagonista. "Un economista que, además de utilizar las herramientas para comprar a buen precio, se interesa por desentrañar el juego de fuerzas que hay detrás de decisiones tan aparentemente simples como el lugar donde nos tomamos un café. A veces, la Economía nos muestra cosas que no queremos ver. Es un poco como los rayos X. Penélope Cruz o Brad Pitt nos enseñan su fotografía, y no su radiografía, porque nadie desea ver sus huesos ni sus músculos. Pero si se rompen un brazo, habrá que recurrir a los rayos X. De la misma manera, la visión económica de la realidad no es global ni necesariamente atractiva, pero sí útil".

Ahora, en La lógica oculta de la vida, se muestra convencido de que "hasta en lo aparentemente más irracional, como el enamoramiento, hay un sustrato económico. No como una hoja de cálculo, porque es algo incontrolado e inconsciente, pero es indudable que, cuando decidimos con quién salir, estamos intentando elegir a quien más nos conviene. Todos somos economistas en nuestras relaciones personales. ¿Puede la Economía explicar el amor que siento por mis hijas? No, pero sí ha influido en cuándo he decidido tener hijos, cuántos he tenido y con quién".

Su obra viene avalada por los Nobel de Economía Gary S. Becker y Thomas C. Schelling, que son en realidad los dos grandes héroes de su libro, ya que fueron los primeros en aplicar el análisis económico a decisiones como el delito, el matrimonio o las adicciones. "Hicieron interesantes teorías, pero no tenían los medios necesarios para corroborarlas. Por ejemplo, Becker es un ‘infractor racional’. Un día que llegaba tarde a un examen y no tenía tiempo de buscar aparcamiento, rápidamente hizo un cálculo comparando el coste de manchar su reputación con el riesgo de ser multado por estacionar de modo ilegal, y aparcó en un lugar prohibido. Ahí empezó a tomar cuerpo en su mente la idea de que los delincuentes respondían a los riesgos y costes del castigo. Pero no dejaba de ser una teoría. Había que encontrar la evidencia".

* Texto editado a partir de la entrevista de María Corisco a Tim Harford en el suplemento de los viernes del diario Expansión. Fotografía de Diario de Libros.

Cuando haces viajes como el mío de la semana pasada, lo primero que no puedes dejar de pensar es en lo relativas que se han convertido las distancias, sobre todo si las comparas con otros siglos. Valga mi propia experiencia como ejemplo: desayuné en el Ártico noruego, en Lofoten. Después de coger tres aviones, llegué antes de la hora de la cena a mi casa de Madrid. ¡Ver para creer! Y hablando de ver, para que no haya quejas, voy a ilustrar un poco el blog con fotillos del viaje 'primaveral' menos florido que haya vivido.

El día comienza con la sorpresa de una gran nevada durante la noche, así que no sabíamos si la organización suspendería lo de los helicópteros...

Pero no; a la hora prevista, tres helicópteros se acercan a nuestro hotel, cerca del pueblito de Evenes, nuestra primera parada, para llevarnos a la capital de las Lofoten.

Nada más llegar al pueblito, nos vamos al embarcadero, donde nos espera un barco que nos llevará hasta el Fiordo del Troll.

Desde el barco, y desde cualquier rincón de Lofoten, las vistas son espectaculares y nunca pensarías que estamos en abril, ya que todo está nevado.

Por fin, llegamos al fiordo. Una garganta angosta donde pudimos dar de comer a águilas de cola blanca y en el que el espectáculo que brinda la naturaleza desborda cualquier expectativa. Cuesta creer que sobre el fiordo hay un lago helado y que las paredes de piedra chorrean agua en verano como si fuera una cascada del Iguazú.

De vuelta al puerto, con ganas de más, la estatua dedicada a la mujer de los pescadores nos recuerda que nos espera un guiso de ballena para reponer fuerzas, pero lo que más nos gustó fue un increíble pastel de zanahoria...

No creo que vuelva nunca al Ártico noruego, pero la experiencia ha sido fantástica, salvo por lo del helicóptero. No es un destino de fin de semana, pero merece la pena pagar lo que vale, porque es algo único y es ahora cuando hay que ir, que no hay masificación ni ningún hotel Hilton a la vista. Pussar och krammar!

El domingo leí con ganas un interesante reportaje en el diario El País titulado 'Sin fama no eres nada' en el que antiguos concursantes de espacios de 'tele-realidad' contaban su experiencia tras el programa que les convirtió en populares. En él aparecían concursantes de Gran Hermano, Operación Triunfo o Supermodelo; y prácticamente todos salvaban de la quema al programa que les encumbró, pero no tanto al circo que les rodeó tras su salida: representantes estafadores, productores musicales rapiñeros, depresiones, olvido...

Creo que el gran error del artículo fue meter en el mismo saco a todos los concursos de tele-realidad. Gran Hermano o El Bus es lo mismo, pero en poco o nada se parecen a Operación Triunfo o Fama, a su vez gemelos. Y no es que unos sean peores o mejores que los otros. Si un programa es basura o no, depende de quienes hacen el programa, no de sus concursantes o de su temática. Si se escogen buenos presentadores, técnicos, productores, directores, guionistas, concursantes... es decir, si el equipo es profesional y quiere hacer un producto de calidad, el resultado será, cuanto menos, digno. Si la calidad no preocupa y da igual el resultado, ya sea un concurso o un informativo, lo que se emitirá no será más que basura.

Hay que distinguir entre concursos de tele-realidad aspiracionales y los de mero entretenimiento. La distinción no tiene nada que ver con su cuota de pantalla, sino con el futuro al que aspiran los concursantes. Supermodelo, Operación Triunfo o Fama tiene a gente que busca en el programa una carrera de futuro, hacer realidad una profesión en la que el esfuerzo cuenta, y mucho. En cambio, Gran Hermano, El Bus o Supervivientes no se emiten para ofrecer a sus concursantes una posible carrera profesional, sino para entretener momentáneamente al espectador. Dependerá de la sagacidad y ganas del concursante si aguanta o no en 'el candelabro' tras la conclusión del programa.

Sin embargo, la parte aspiracional de los primeros ha pasado a un segundo plano. El día después, todos los concursantes son historia, los de unos y los de otros. Lo importante es que ellos sean conscientes de ello. La pasarela de Operación Triunfo no va a crear nunca más ningún David Bisbal, por muchas ediciones que tenga, porque nunca más habrá una primera vez. Tampoco habrá nuevos concursantes de Gran Hermano viviendo de la sopa boba de los magazines televisivos, porque ni los que le vieron en la casa se acuerdan de su nombre. Y no se trata de que Lorena, la última ganadora de OT, no tenga más talento que Rosa, Chenoa o Nuria Fergó. El problema es que ella llegó cuando no había hueco para más gente y el mercado ya estaba saturado. Sólo interesaba la gala en sí, no hacer del concursante un cantante de éxito, y así les ha ido a la gran mayoría.

La mejor actitud para participar en esos programas es ir 'por si suena la flauta', pero nunca poniendo toda la carne en el asador. Si lo que quieres en tu vida es ser actor, bailarín, modelo o cantante, mejor no participar, porque por uno que triunfa, hay mil con talento que fracasan e incluso que ven cómo las puertas que antes tenían abiertas ahora están cerradas a cal y canto (insisto, Bisbal ya triunfó, aún hacen falta otros mil fracasos y no llevamos ni cien).

Otra cosa es que tengas tu vida ya hecha y te apetezca probar algo diferente durante un tiempo. Ir sin nada que perder y mucho que ganar, tanto en experiencia como profesionalmente, es la mejor actitud, siempre con los pies en el suelo para que no te atrape esa fama de marabunta que fagocita todo aquello que se pone por delante. Volver a la vida real puede ser fácil si nunca te despegas del todo de ella, y muchos concursantes de Gran Hermano, por ejemplo, que nunca entraron en el circo de Crónicas Marcianas y María Teresa Campos, lo demuestran. ¿Encajan en este perfil los actuales concursantes de Fama y Operación Triunfo?, llamados al fracaso incluso aunque se alcen con el triunfo en el prgrama. Me temo que no. Alea jacta est. Pussar och krammar!

Ayer aterrizó de nuevo en Madrid mi amigo Alejo, el piloto. Me dijo que su cuñado le había encargado comprar el libro del aniversario de Mortadelo y Filemón, por lo que quedamos en pasar la tarde juntos paseando por el centro, yendo a librerías y, de paso, tomando café. En esta actividad nos encontrábamos cuando, de repente, me pareció ver a una señora vestida con mantilla. Con ojos como platos, veo que detrás de ella, por la ventana de la cafetería, pasa un señor con un estandarte como el de las cofradías de Semana Santa en Andalucía y un grupo de lanceros reales. ¿Sería Jueves Santo de nuevo, y yo sin enterarme? ¿Te marchas cuatro días al Ártico y te cambian el calendario? Mis oídos no daban crédito: oía una banda de música tocando marchas detrás de ¡UN PASO CON UNA VIRGEN! Muertos que nos quedamos los dos.



Pagamos a toda prisa y salimos para ver algo que jamás sospechamos que veríamos: una procesión en plena Puerta del Sol de Madrid. Pequeña, sin penitentes ni cirios, pero procesión al fin y al cabo.

Luego nos enteramos que se trataba de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza, que sacaba a su 'morenita' a la calle para que le diera el aire, que mira que hizo buena tarde ayer en Madrid hasta que se puso a llover. Lo mejor fue cuando se pusieron a cantar el himno de la Virgen, que es el que se oye en la web de la Hermandad cuando entras. ¡Lo que me acordé de Mocho y Corredero en ese momento! ¡Impagable! Pussar och krammar!

Si de algo soy experto, es en todo lo relacionado con el cacao. Cuando visité por primera vez Noruega, en noviembre de 2006, me llamó mucho la atención una chocolatina que se llamaba Smash! y que se vendía en bolsas y en tabletas. Se trata de los famosos Bugles 3D que se venden también en España, pero recubiertos de chocolate Nidar, la marca que los distribuye. El sabor es excelente, una mezcla explosiva que engancha. En el avión de ida les dije a mis compañeros de viaje que estaba loco por llegar a Oslo y comprar una bolsa. Todos pensaba que exageraba, hasta que probaron un cono y se lanzaron al mostrador del Duty Free a por bolsas.

El Smash! es un invento noruego y allí es todo un éxito desde que se puso a la venta, en 1988. Actualmente, se calcula que los noruegos consumen 150 millones de conos al año, lo cual ratifica su publicidad de que no puedes comer sólo uno (Lay's se lo copió a Smash!).

Los conos llegan a la fábrica de Nidar en Trondheim y son bañados de manera separada, aunque luego en la bolsa algunos se unen por el calor (de hecho, así fue como se inventó la chocolatina en barra, que son muchos conos pegados). La mezcla de dulce y salado, al principio, sorprende, pero casi inmediatamente te encanta y te apetece otro para comprobar de nuevo la mezcla en la boca. ¡Realmente adictivo!

Desde enero se venden también en Finlandia, y me temo que tardarán bastante en llegar a España, por lo que las bolsas que me he traído del frío son ahora mi tesoro más preciado. Pussar och krammar!

Acabo de llegar de un largo paseo en barco por los fiordos de las islas Lofoten y, en vez de una merecida siesta, he decidido acercarme a un ordenador para transmitir mi pavor y terror hacia los helicópteros. La experiencia de ayer no pudo ser peor.

Salimos de un pueblito cerca de Evenes, con destino a la capital de las Lofoten, en un helicóptero donde sólo cabiamos cinco. El piloto, un noruego algo merendable, se pasó todo el tiempo haciendo loopings y demás virguerías que no sólo me marearon, sino que pensé que me moría. No fue un mareo normal, sino uno muy abrupto donde, además de las arcadas, se me durmieron las manos y noté literalmente que la sangre no me llegaba al cerebro. Eso provocó que me fuera poniendo cada vez más nervioso, hasta el punto que mi cuerpo comenzó a comportarse del mismo modo a cuando me desmayo, por lo que me acojoné del todo. Según mis compañeras de vuelo, mi cara estaba literalmente verde. Nunca mais!


Pasé el resto del día de ayer en reposo, evitando las lanchas y demás vehículos sin ruedas, y escogiendo paseos en coche por las islas y rutas gastronómicas de las que hacen afición, que tomé un estofado de ballena riquísimo.

El resto del viaje está siendo un lujo. Todo está nevado y nadie diría que es abril. A ratos nieva, luego llueve, luego sol... el tiempo cambia cada cinco minutos y es genial. Hoy he comido un pastel de zanahoria de órdago, y filetes de ballena, pero no me han gustado tanto como el estofado. En los desayunos estoy comiendo la mejor mermelada de grosella, mora y arándano del mundo. Además, la gente es simpática (empiezo a plantearme si mis ex-alumnos noruegos eran poco representativos) y el grupo de periodistas nos lo estamos pasando de miedo y haciendo fotos sin parar. Una pena que pronto se acabe todo y tengamos que volver a la rutina madrileña.


Por cierto, por si fuera poca aventura, hoy hemos dado de comer a aguilas de cola blanca. Ha sido desde el barco, en el Fiordo del Troll, lanzando pescados de un cubo al aire. Ver a las águilas lanzarse en picado al mar para coger con las garras el pescado es impresionante. Merece la pena venir para poder verlo en directo (pero en avión, que en helicóptero, ni aunque me paguen). Pussar och krammar!

Durante los próximos días, este blog no va a tener mucha actividad. El por qué lo encontramos a muchos kilómetros al norte, en el paralelo 68, donde se encuentran las islas Lofoten (Noruega). Me marcho a primera hora de la mañana (si lees esto a partir de las 9.00, ya me he ido) y estaré allí todo lo que queda de semana. La agenda está llena de excursiones y alguna que otra reunión formal de trabajo, así que no tendré tiempo de Internet, me temo.

Para llegar tengo que coger tres aviones (de Madrid a Barcelona, luego a Oslo y de allí a Bodø) y un helicóptero (de Bodø al archipiélago). Para volver, no sé si afortunadamente o no, porque me estreno a la ida, han eliminado el helicóptero y serán sólo tres aviones. Han previsto que durmamos en cabañas de madera individuales y nos han recomendado ropa de abrigo, porque, claro que sí, hará un frío impresionante, que en el Círculo Polar Ártico aún no es primavera.

Los paisajes prometen ser interesantes y espectaculares. Para muestra, aquí pongo algunas fotillos que he encontrado por Internet. Nos leemos el domingo! Pussar och krammar!








The sun is up and I'm feeling great. I'm just enjoying life right here in the shade. Let's take a ride, right away. I'll be by your side, It's so easy the easy life. Celebrate the good times all night long, because who's to tell?, what's to come? All I know is tomorrow; today will be gone. Get out, out of bed. Put on your blue suede shoes. Get up, up and dance, celebrate the good times.



Al rubio, cuando necesita despertarse con energía, le gusta ponerse canciones como el 'It's All Right' de Marlango. Mi amiga Esther, quién sabe si anticipando lo que le venía encima con su ya ex-novio, me confesó hace tiempo que no podía levantarse si no era con el ritmo de Antique y 'Time To Say Goodbye' (canción que le descubrí yo, por cierto, y que me encanta).

Por mi parte, creo que nunca he tenido una canción fetiche para empezar el día con el optimismo y las ganas necesarias, pero últimamente he descubierto que 'All Night Long', la canción que Simon Mathew cantará este año en Eurovisión representando a Dinamarca, me da alas de camino a la parada del autobús. No sé si será por su rollo 'grand band', pero me gusta cada día más. Es difícil saber si tendrá éxito o no en el festival, pero como terapia, funciona. Celebrate good times, come on! All night long!

miedo, mucho miedo Ayer andaba yo tranquilamente jugando al backgammon cuando, ni corto ni perezoso, me puse a chatear con cierta bloggera cuyo nombre no diré. Estábamos hablando de juegos de mesa y empezamos a comentar cómo se conocen éstos en Sudamérica. En Colombia llaman 'parqués' al parchís, por ejemplo, y en Argentina lo conocen como 'ludo'.

– Una amiga mía argentina no comprendió porque el grupo Parchís se llamaba así hasta que no vino a España y se enteró de cómo llamamos al juego –me dijo.
– Si es que deberían haber hecho como cuando pusieron aquí en la tele
'Agujetas de color de rosa', que explicaron que en México eso significa 'cordones' –le contesté.

No sé cómo pudo salir eso de mi mente. Llevaba lustros sin pensar ni si quiera un segundo en esa serie. Creo que me la tragué enterita. No había sobremesa que no terminara de comer y, antes de irme a la piscina, en pleno verano, me pusiera a ver las aventuras de Flavio César (mis amigas andaban todas locas por él; y que su nombre fuera tan hortera no impedía los suspiros) y la pánfila de la que hacía de su novia, una tal Natalia Esperón.

¿Cómo era posible que me gustara tanto? ¿Por qué me tragué tanta mierda televisiva por aquel entonces y, lo más triste, con ansia y disfrute? De repente empezaron a llegar a mi mente imágenes de esa telenovela, canciones, parte de la trama... No me puedo creer que dejara de dormir la siesta por ver escenas como esta:



Para los que no lo sepan, 'Agujetas de color de rosa' transcurría en una hermosa y apacible pista de hielo, escenario de una complicada historia. Elisa (Angélica María) y sus hijos, Paola (Natalia Esperon,) Daniel (José María Torre) y Anita (Marisol Centeno), son víctimas de una conspiración por parte de la suegra de Elisa. Ésta, junto a su amigo Julián Ledesma (Alexis Ayala), un poderoso abogado, urde un plan para desheredarlos. En medio de los problemas, Paola encuentra un escape emociónal a traves del patinaje sobre hielo, que tanto la apasiona. Mientras, Gonzalo David (Alberto Vazquez), con dos hijos a su cargo (uno de ellos es Flavio César), lucha por mantener unida a su familia tras el inesperado abandono de su esposa. No hace falta ser muy espabilado para saber qué pasó: madre se enamorada de padre, hijo mayor de hija mayor, abuelita bruja no consigue lo que quiere, una se queda ciega pero luego vuelve a ver... Es decir, el mismo guión de todas las telenovelas.

Aunque, ahora que lo pienso, la alternativa era 'Padres forzosos', ¡y esa serie sí que me daba asco! Que alguien traiga el barreño, que voy a vomitar un poquito. Pussar och krammar!

©Gaturro

Elin LantoNo sé si los fans de Kylie Minogue estarán de acuerdo o no, pero Elin Lanto bien podría convertirse en la sucesora de la Australiana si sigue presentando temas como el que ahora tiene en las listas suecas. Además, como la diva, es bajita y también ha hecho del rubio (natural o no) su enseña capilar. En su país se hizo famosa tras su paso por Pop Idol, así como por la canción 'Money' (una de mis favoritas y a la que sigo enganchado un año después), que no tiene nada que ver con los temas de su primer disco.

Su último single, la canción 'Speak'n Tell', como decía, creo que es Kylie Minogue en estado puro, pero no la Kylie de 'I Should Be So Lucky', sino la de los discos de los últimos años, con temas bailables y, al mismo tiempo, muy trabajados en bases, ritmo y voz. No es que me vuelva loco, pero se deja oír; y cada vez que lo hago estoy más convencido de la similitud que hay entre ella y la "enana dentuda" (Tornado dixit).

En momentos musicales como el actual, en el que pretenden saturarnos con los '4 minutos' de Madonna las 24 horas del día, creo que es interesante oír una voz nueva. Os dejo con el vídeoclip de la canción (advierto que no es recomendable verlo si eres un chico heterosexual con problemas del corazón) y quien quiera que opine. Si a alguno le gusta, como no es fácil de conseguir en Emule, os podéis bajar el mp3 aquí. Pussar och krammar!

Hay empresas en las que un trabajador del departamento A no tiene por qué conocer a otro del departamento B. Es más, quizás nunca sepa uno de la existencia del otro, no coincidan en ningún pasillo o baño y jamás trabajen juntos. Al mismo tiempo, hay otras en las que los departamentos, a pesar de estar separados, guardan una relación laboral de conexión, como si se tratara de una cadena de montaje. Y, finalmente, hay otras en las que algunos departamentos, con tareas diferentes, trabajan de la mano. Ése es el caso, por ejemplo, de una revista, especialmente en lo que respecta a redactores y maquetadores.

El problema surge cuando, aún siendo un trabajo coral, uno de los departamentos decide hacer piña y no contar con el otro o, perdón por lo vulgar, pasar de su culo, ya se trate por cuestiones de horarios, método de trabajo, forma de comunicar las cosas, etcétera. ¿Hasta que punto somos iguales y/o compañeros? Es decir, todos estamos en el mismo barco y trabajamos en la misma empresa. A la vez, estamos en departamentos distintos, con obligaciones diferentes y un único fin, que es común. ¿Tendría sentido que unos vean a los otros como no-iguales? ¿Por qué tendemos a atomizar aún más los grupos sociales si se trata de vivir todos juntos en armonía?

La división entre ‘ellos’ y ‘nosotros’ se acentúa cuando una de las dos partes no cumple bien sus funciones, al tiempo que la otra sí (o, al menos, mejor). Como tanto unos como otros acaban teniendo un superior común, que es el que echa la bronca e impone sanción, la situación entre departamentos, por comparación, llega a límites de separación muy altos, en los que la vida laboral pasa por una etapa parecida a la del matrimonio que se va a separar y, mientras sigan bajo el mismo techo, marcan con una línea blanca que no se debe traspasar el espacio de cada uno.

¿Será que, a pesar de trabajar cara a cara, en pos de lo mismo, no somos iguales? ¿En qué consiste ser compañeros entonces? ¿Es ir cada uno a lo suyo la única solución viable para evitar malos rollos? Espero que no. Tener que compartir pocos metros cuadrados, ocho horas al día, cinco días a la semana, con gente a la que no ves como parte de tu vida, como compañeros y, sobre todo, como iguales es algo lamentable. ¿Está el Comunismo ‘de oficina’ en horas bajas o sólo se ha ido de vacaciones? Pussar och krammar!

SeúlNi la contaminada China ni la superpoblada (y tan votada ayer) Japón tendrán el gusto de contar con nuestra presencia el próximo verano. Como se puede leer perfectamente en el título de esta entrada, será Corea del Sur el país en el que nos dejemos nuestra paga extra de verano. Lo recorreremos de norte a sur durante 10 días, de Seúl (la capital) a Busan (al sur, la segunda ciudad del país); pasando por Gyeongju (capital del antiguo Imperio de Silla) y Ulsan (donde se encuentra el Parque Ulgi).

Mapa de CoreaBusánEl rubio tiene un amigo coreano viviendo en Seúl, un chico muy sonriente de nombre impronunciable al que le llamamos Jioni (cuando nos visitó el verano pasado se me escapó alguna vez Dioni), así que le haremos una visita (sin gorroneo, que nos pagamos nuestro hotel). También habrá tiempo para excursiones turísticas, algunas con guía y coche privado; jornadas de tiendas, probar la gastronomía local (en algunos tours viene incluído un menú típico) y coger dos veces esos trenes ultrarrápidos que se cruzan el país en lo que tardas en parpadear (allí se llaman KTX y flipas con lo que corren).

Parque UlgiPara organizar el viaje nos pusimos en contacto con la Embajada de Corea en Madrid. Nos pasaron un listado de agencias especializadas y nos envió mucho material a casa: mapas del país y planos de las ciudades, guías para el viajero, información práctica, mapa del metro... La agencia con la que vamos nos preparó un plan de viaje siguiendo las directrices que le dimos, que se basaban en dejarnos tiempo para nosotros en cada una de las ciudades, pero con tours y guías que nos mostraran lo más interesante de cada lugar (en inglés, claro). Algunas las haremos los dos en coche con un guía sólo para nosotros y otras dentro de un grupo, pero todas tienen muy buena pinta. Además, los hoteles están bastante bien, sin ser de superlujo, y todo ello por un precio que, si descontamos el billete de avión, da risa gracias al poderío del euro.

Templo en GyeongjuSin duda, éste va a ser uno de los viajes que nunca se olvidan. Hacía mucho tiempo que no me ilusionaba tanto por unas vacaciones como las de este año, y no porque las anteriores hayan sido peores, pero será la primera vez que vayamos tan lejos y el destino no podía ser más exótico. Ahora toca documentarse lo mejor posible para no perdese nada importante y aprovechar bien el tiempo. También habrá que ponerse las pilas con el coreano, que lo único que le enseñó Jioni al rubio es qué se dice cuando quieres que una persona sonría al hacerle una foto: "kimsi kimsi" (o algo así). En fin, ya iré contando nuestros progresos y lo que vayamos descubriendo sobre el país, que aún queda bastante para que llegue julio. Pussar och krammar!

Ya tenemos programadas las vacaciones de verano. Como hemos pagado a la agencia de viajes la mitad del pastizal que nos cuesta, la posibilidad de que haya cambio de planes es mínima, o prácticamente nula. Al final, serán dos aviones de Finnair los que nos lleven a nuestro destino en el Lejano Oriente, con escala previa en Helsinki (igual a la vuelta nos animamos a conocer la capital finlandesa, que nunca hemos estado allí). Sin embargo, para saber a dónde vamos el rubio y yo de vacaciones, habrá que esperar hasta mañana, cuando daré todo lujo de detalles sobre nuestros 10 días en Asia. De momento, hagan apuestas con la siguiente infografía. Pussar och krammar!