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El rey de la casa


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Futbolistas para D&G

Al igual que hice en su día con Zagreb, he decidido disertar un poco sobre Italia, mis vivencias aquí y lo que he presenciado en las diferentes ocasiones en las que he visitado el país. Lo primero que debo confesar es que es un sitio que no me gusta. No me gustan los italianos, no me gustan las italianas y no me gustan las ciudades, ni los pueblos, ni los aeropuertos (éstos especialmente), ni prácticamente nada, excepto el helado. Eso no quiere decir que no haya conocido italianos majos, simpáticos y completamente adorables (y que hace años me volviera locuelo por uno), pero, en general, no me gustan.

Llegar a Italia siempre es un caos, especialmente si se hace vía aérea. Los aeropuertos suelen estar siempre a tomar por culo. Lo de Milán-Malpensa tiene delito, pero tampoco se libra el de Venecia o el de Roma. Para ir a Florencia, como sólo tiene cuatro vuelos y medio al día, acabas yendo a Pisa; y lo del de Nápoles es de juzgado de guardia, que menudo caos de ciudad y accesos. Pero no sólo se trata de la mala ubicación de los aeropuertos, también de su funcionamiento. Pocos mostradores, siempre atestados y con trabajadores lentos que no paran de cotorrear entre ellos. Además, el sistema informático se cae cada dos por tres, cuando no hay huelgas o paros extraños.

Luego están las miserables y tercermundistas infraestructuras de las que está dotado el país. Las autopistas más transitadas del Antiguo Continente se caen a pedazos (por no hablar de las mafias que extorsionan a los autobuses de turistas) y las obras que se hacen en ellas, además de provocar un caos circulatorio total, son meros parches. Durante el trayecto que va de Pisa a Florencia, el paisaje es tan dantesco y cutre que, si no fuera porque sabía en qué país me hallaba, hubiera jurado que era Bosnia Herzegovina (y no Sarajevo, sino una zona rural empobrecida). ¡Y estaba en la Toscana! Luego flipas cuando ves a los italianos echando espumarajos por la boca cuando les dices que España está mucho más adelantada que ellos, porque para muchos de ellos seguimos siendo un país de labradores y se creen que Italia es la vanguardia del Mediterráneo.

Tiziano que crujePero hablemos algo más de su gente. Esto me duele un poco escribirlo porque realmente hay muchas personas majas en Italia. Y no me refiero a Cannavaro o a Tiziano Ferroardiente, sino a gente normal, de las que da gusto conocer y que te gustaría tener como amigo. Podría nombrar a más de cinco. Sin embargo, incluso éstos no siempre se libran de rasgos característicos en todo italiano que se precie, como, por ejemplo, la afición desmesurada por todo aquello que sea dorado o plateado (y si son los dos colores juntos y superbrillantes, mejor). En serio. Te crees que lo de D&G o Versace es una horterada sin sentido salida de la cabeza de uno que se hace el iluminado. Pues no, allí todo el mundo es así de patético. Las gafas de sol que usan tampoco son de este mundo, aunque en este punto cada vez tienen más seguidores más allá de sus fronteras. A este paso podrán alquilar parte de las patillas para incluir publicidad, como los taxis con sus puertas.

HorterasLos pantalones vaqueros, quizás la prenda más universal del mundo, también adquiere aquí un carácter especial. Los llevan, sobre todo los chicos, muy ajustados, incluso aunque les quede fatal. Una de dos: o no los hay de otro modo, o el servilismo que le hacen al mundo de la moda les ha dejado sin una pizca de individualidad. Y el resto de complementos los llevan también descompensados, con demasiado brillo, logo y reflectante. Con lo que podrían aprender de los franceses y su exquisito modo de ponerse una simple bufanda vieja...

La comida italiana es, cuando la puedes pagar, excelente. He comido la mejor y la peor pasta de mi vida en Italia. Cuando algo está bueno, es delicioso; pero lo contrario puede convertirse en una pesadilla gastronómica. La semana pasada, por primera vez en años, pedí que me retiraran de una cena el segundo plato y el postre casi sin tocarlos (probé lo justo para decirme a mí mismo que no comiera la bazofia que pusieron de menú). Fue el mismo día que casi le pego a un camarero por no dejarme rebañar un plato de tortellinis rellenos de setas y salmón con salsa de champiñones y calabacín que me habían servido de almuerzo y que parecía ambrosía.

PanacotaLos postres, salvo lo del otro día, me vuelven loco. Mi favorito es la Panacota, pero no he conseguido comerla nunca en Italia. Allá donde vaya, nunca la tienen o ni la conocen (aunque la encuentras en cualquier restaurante italiano de Europa). Los helados también son un regalo de los dioses. Me he puesto una norma por la que no puedo pedir sabores que no sean genuinamente italianos, por lo que normalmente me decido por el de Stracciatella, que está tremendo. Me recuerdan a los helados de La Ibense de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), por lo cremosos y, al mismo tiempo, refrescantes. Dulces en su justa medida, sin empalagar.

Pamela CamassaPuedo aseverar, después de muchas horas de zapping, que la televisión italiana es la peor del mundo, incluso por detrás de la Televisión Gallega y la de Canarias. Todos los canales son como una repetición constante de los primeros años de TeleCinco, con tetas siliconadas por doquier. Da igual de qué se esté hablando, hay tetas. La Ana Rosa Quintana de aquí tiene kilos de silicona y enseña las tres cuartas partes de sus pechos mientras entrevista a una madre que ha perdido a tres hijos en un incendio (verídico, lo vi la semana pasada en la Rai Uno). Una que fue Miss Italia, Pamela Camassa (en la foto), es el nuevo fichaje para la sobremesa de los sábados; y mi adorada Raffaella Carrà participa de tertuliana en un programa sobre la situación que vive Nápoles con lo de los vertederos. ¡De locos!

Esto me está saliendo muy largo y aún no he hablado de la forma de conducir de los italianos, de sus gritos constantes, de lo increíblemente bien que le sientan los pantalones negros a TODOS los camareros (incluso a los feos), de lo malos que son los hoteles (excepto los de Gran Lujo), de lo poco gays que admiten serlo aquí los homosexuales (mientras te miran con envidia por ser español, que para ellos es el summum de la libertad y no hay ni uno que no haya estado en Chueca), o de lo maravilloso que es ver la cúpula de la Catedral de Florencia por primera vez, o Venecia desde el avión, poco antes de aterrizar.

¿Qué tendrá Italia que me hipnotiza al mismo tiempo que me produce rechazo? ¿Por qué es el único país del mundo al que voy con desgana, aunque sé que me lo acabaré pasando genial? Yo creo que ni ellos mismos lo saben, porque, de ser así, ya hubieran hecho una campaña de márketing en toda regla (como con su aceite de segunda, su vino tinto infumable, el vinagre de Módena, el jamón insípido u otras fruslerías que, sin ser de las mejores del mundo, tienen fama internacional). Arrivederci e ci vediamo pronto!

25 comentarios

  1. Isone de Hasgar  

    Pues a mí me encanta Italia (aunque tienes mucha razón en tus críticas). He estado 3 veces y pienso volver alguna más. La conozco desde los lagos del norte hasta Sicilia. La verdad es que es un tanto cutre (cuando hice el Interrail años ha, los trenes más petardos y sucios de toda Europa, los italianos) y los tíos no son mi tipo (morenos, tan morenos, no gracias :p).

    Ya te queda poquito por estar en esas tierras. Irás a París? Has visto a mi danés hermoso o a cualquier otro Adonis digno de reseñar? xD

  2. Proudstar  

    Pues yo no conozco Italia, pero la anécdota del camarero que no te dejó rebañar el plato me ha cautivado.

    ¿Y seguro que su TV es peor que Canal Sur? No sé yo...

  3. sinblancaporelmundo  

    συγχαρητήρια, Νιλσ, ωραίος.

    Has clavado a los italianos. Aunque de puro realista te ha quedado un poco crudo. Pero es que tienes razón.

    Cuando estás allí te deslumbra la belleza del país porque es verdaderamente un país de una belleza desorbitante, que hasta te puede hacer daño. Sin embargo, todo se te derrumba cuando al lado de una iglesia barroca, como me sucedió a mí en Nápoles, te encuentras un verdadero vertedero de basura. España tiene sus monumentos hechos una pena, la verdad, pero es que lo de Italia no tiene parangón en la dejadez y en el abandono.

    Es curioso que visto desde el exterior It y Es se parecen muchísimo, pero cuando estás en los respectivos países te das cuenta que ni de coña, aunque en otros aspectos somos tan iguales que hasta da asco.

    En cuanto a los hombres... Bueno, me gusta que no sean tan abiertos como los españoles -porque es que a nosotros lo único que nos falta es divorciar a Letizia y casar a Felipe con Boris Yzaguirre-, todavía puedes sorprender a un tío heterossesuale diciéndole a la cara io ti voio fare un pompino y que se quede atónito. En Esp. en seguida te dicen: "Vete al carajo", "Paso tío", "Déjame en paz maricón" o algunas veces SÍ -las pocas la verdad, porque ya sabemos cómo está el mercado español: En ruinas.

    Vaya por Dios, si m´he pasa´o, λυπημένος, μου φίλος

  4. Adidas Superstar  

    La verdad es que el tema conducción es muy curioso...

    Cruzar algunas calles en Roma no tiene más opción que cerrar los ojos, entonar un padre nuestro y correr como las locas...

    Debería volver a Roma, que hace 10 años que estuve. Y de paso visitar algo más, que fue un viaje relámpago y sólo vimos Pisa y Roma.

  5. Nils  

    Isone, me temo que no le he visto o quizás sí pero no me he fijado. Sorry.

    Proudstar, en serio. Tienes infravalorada a Canal Sur, y eso es porque no has visto mucho de las otras autonómicas jejeje

    Sinblanca, yo creo que España le da mil vueltas a Italia en prácticamente todo.

    Adidas, no creo que haya cambiado mucho en 10 años jajajaja Vamos, o eso demuestran.

  6. Ángel  

    Pues yo me surtí bien de ropa en Via Corso la última vez que fui y no vi nada dorado. Eso sí, recuérdame que si alguna vez quedáramos no me ponga nada de lo que compré allí. Iría de Dustin, El Corte Inglés.

    Yo sólo conozco bien Roma y a mí me gusta ese ambientillo entre la grandiosidad de la ciudad imperial y la decadencia del Trastevere. Quizá algún día escriba sobre ella.

  7. Sota  

    A este paso podrán alquilar parte de las patillas para incluir publicidad

    Ah, pero eso no lo hacen ya? Quiero decir... esas patillas de gafa (feas, absurdas y que para lo único que sirven es para quitar radio de visión) gigantescas YA SON vallas publicitarias andantes! Coño, que han logrado que la gente (o al menos la gente sin gusto, sentido de la estética y/o sentido común) se calce un morral que sólo les deje mirar hacia delante y les hagan de hombre anuncio, y encima paguen morteradas por ello!

  8. Corredero  

    La experiencia italiana vivida por servidor, como fué solamente turística (durante una semana a gastos pagados en hotel a la orilla del rio Arno, cerca del Ponte Vecchio en Firenze), me gustó bastante.
    De hecho tengo ganas de volver...
    Y te doy toda la razón del mundo con lo maravillosos que son los helados de la Ibense en Sanlucar. Sólo por degustarlos vale la pena acercarse allí.

  9. DeCa  

    Dificil post: argumentar que los italianos son isoportables con esas fotos.

    A mi me hace gracia porque, tras pasear por milan, terminé aceptando que era imposible que todos los tios fueran gays. O aquello era ChuecaModa o el sueño caliente del pueblo pitufo. No se.

    De todas maneras, italia es asi. Como sale en una Habitacion con Vistas.

  10. Luis  

    No se donde leí / escuché que los italianos son españoles con marketing. La verdad es que nunca he estado en Italia pero creo que muchos de los defectos que comentas resultan comunes a España Nils (desorganización, aprovecharse de los turistas, suciedad, poco respeto por el urbanismo y el orden...). En fin, que tenemos que seguir mejorando...

  11. Peritoni  

    Coincidimos nuevamente.
    Hace un par de años estuvimos en Roma por primera vez. Por favor, que cosa más cutre, sucia, antigua y abandonada. Sólo se salvan las iglesias y los monumentos pero lo que es la ciudad...mal iluminada, sin apenas semáforos, sucia, me recuerda a Valencia cuando era pequeño, mi calle era adoquinada, con cables del trolebús, una farola cada 200 metros con bombillas caseras de 60w., las bolsas de basura en el suelo de la calle. Cuando estuve en Roma tuve esa regresión.

  12. Wilwarin  

    De nuevo cotilleando por tu blog y me encuentro ésto: "Te crees que lo de D&G o Versace es una horterada sin sentido salida de la cabeza de uno que se hace el iluminado. Pues no, allí todo el mundo es así de patético." :D creo que voy a seguir visitandote de vez en cuando jijiji.

    Si no te importa igual lo agrego al mío que creo que haré una lista de blogs interesantes pero no en el del Síndrome de Sthendal, que ese lo quiero más serio y centrado en la pintura, en http://wilwarinya.blogspot.com/ (por si quieres cotillear tu también)

  13. ace76  

    Pues estoy bastante de acuerdo con todo lo que dices de Italia...

    De todas formas, si quieres ver caos, desorganización y trenes abandonados, basta con irse a Grecia. Y no te digo nada si decides ir en tren hasta Estambul... pero es parte de su encanto, no?

  14. sandinmyshoes  

    Que suerte teneis de viajar, yo lo mas lejos madrid y me parecio un ooooooooooooohhhhhhhm, que voy de una isla, Gran Canaria, y en comparación con madrid, mi isla (moderna), es un pueblo por pequeña, pero he recordado que mis padres cuando viajaron a italia, hace tropelmil años, decia, que italia, y sobre todo los hoteles eran una mierda, los españoles eran buenos hoteles.

  15. JL  

    Has descrito EXACTAMENTE lo que pienso de Italia!!!. :)

  16. goldengate(d)  

    ains, si, te entiendo... en nápoles habré yo visto el mayor numero de infracciones de tráfico por minuto desde pasar por un callejn estrecho un coche en un sentido y diez segundos mas tarde otro en sentido inverso a tomar una rotonda por la izquierda para acortar camino... bellisimo, oyes.

  17. Churru  

    Pues sólo conozco la zona norte, en concreto Milán, un poco de la zona de Módena y Venecia pero a mi si me gustó mucho Italia, al menos esa parte que conocí. La comida me pareció buenísima y muy barata, la gente amable (aunque bien es cierto que estuve la mayor parte del tiempo con familia de amigos, puede ser por eso), y muy muy bonitos los paisajes. Eso sí, las autopistas un desastre, como indicas. Muy estrechas (eso de no tener un arcén, por mínimo que sea, me mataba cuando conducía el coche de alquiler, llegaba a destino con un estrés de la hostia) y conducen como locos. Aparte de eso, repetiría sin dudarlo.

  18. Di  

    Yo por causas ajenas a mi voluntad me perdí los dos viajes que tenía previstos a Italia, pero desde el punto de vista de mujer heterosexual quiero reivindicar la caballerosidad de los italianos, cosa que hace muchos años que por estos lares se ha perdido. Y no hablo de machismo, que también lo son un rato largo, sino de simplemente educación.

    Ea ya me he desfogao, y yo no conozco la tele canaria pero la gallega es mala con avaricia.

    Bicos

  19. aka scrunchie girl  

    Jajajaja, muy buen compendio de lo malo y peor que tiene Italia...es el país más tendente al cliché del planeta y la realidad supera la mera suposición, pero como tu dices, engancha a pesar de todo (dímelo a mí que viví alli dos años..)
    Me he reído una barbaridad con el post.
    Saludos!

  20. Gwathadan  

    Huy, si yo me lanzara a escribir sobre Italia iba a hacer que tu entrada pareciera breve... Sólo puedo decir una cosa, después de haber vivido dos años en en Bel Paese: todo es cuestión del cristal con que se mira. Armándose de buenas dosis de paciencia para aguantar -o ignorar, si es posible- a los italianos, cualquier visita a Italia se convierte en algo memorable. Algo parecido ocurre con Grecia, mi otra gran pasión mediterránea :-)

  21. Gesualdo  

    El problema de Italia es su pasado, despues de la Roma Clásica, y del Renacimiento ¿Qué van a hacer los pobres? cualquier cosa que hagan palidece a la sombra de semejante esplendor.

    Saludos

  22. Will  

    Tengo una amiga que esta deseando ir a roma, yo no le veo mucha cosa...


    Voy a imprimir tu post y darselo...

  23. sinblancaporelmundo  

    Buenas, Don Nils, a mi casa le ha llegado delicias de alta mar para usted:

    http://sinblancaporelmundo.wordpress.com/2008/01/16/delicias-de-alta-mar-1/

  24. Manu  

    Nunca he estado en Italia, pero tengo muchas ganas y estoy aprendiendo el idioma, poco a poco, claro, Io mi chiamo Manu.

    Pero ahora estoy in love con Paolo Meneguzzi, desde que puse su video en el diario, no hay día que pase sin darle al play!

    Y eso que es suizo! pero lo mismo lo viste por Milan (y te odiaré, te odiaré por siempreeeee)

    Ciertamente, la RAI y Canal Sur compiten, si.

  25. Arwen  

    Pos a mí Roma me encantó...

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