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Hvad er klokken?

El rey de la casa


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Hoy llega el rubio de Malta. Ha estado allí tres semanas, pero a mí se me ha hecho muy largo, como si hubiera sido un mes. Y no vuelve a casa cargado de turrón, en plan ¡sorpresa! y tú te llevas la alegría, das unos saltos y le abrazas. No. Su avión debe aterrizar a las 23.40 h. de la noche, una hora muy apropiada para los que el lunes trabajamos temprano, y hay que ir a recogerlo. Además, si habéis venido alguna vez a CPH lo sabréis, el aeropuerto no está precisamente cerca y hay que coger un tren, metro o un coche (a las 14.00 horas se celebra, ante el Ilustrísimo Notario del Colegio de Copenhague, el señor Magnus Carlssen, el sorteo extraordinario de qué amigo me lleva a Kastrup, el aeropuerto). En fin, que tengo muchas ganas de que llegue Lu, pero ya podía haberse pillado otro vuelo. Lo único que espero que Alitalia no haga de las suyas y no lo deje en Roma-Fiumicino (donde hace trasbordo) más horas de la cuenta, porque entonces ya sí que no voy yo hasta allí.

En los aeropuertos es donde la gente payasa pasa más desapercibida, porque todo el mundo se dedica a dar abrazos, hacer aspavientos y llevar pancartas raras. Cuando hablo de payasos me refiero a esas personas que no tienen ningún reparo en hacer el bobo por la calle, saltar, cantar, dar cabriolas y demás sin venir a cuento y en cualquier situación. Esa gente que en medio de un bar no tiene ningún problema en hacerse amigo de quien sea cantando algo, teniendo una conversación absurda y diciendo gilipolleces que le ponen más bien en ridículo, aunque el payaso opine que está quedando de puta madre y que es un colega que te cagas. Ese tipo de personas, por lo habitual, conoce a otros payasos, por lo que, obviamente, montan el circo a nada que pueden, porque ellos son así, porque 'semos graciosos cantidad' y porque se ponen el mundo por montera.

El problema no es que hagan paridas, que allá ellos. La cosa se complica cuando un payaso se topa con una especie completamente contrapuesta: el rancio. Es decir, esa persona que siente vergüenza ajena cuando alguien llama la atención de la gente que va por la acera, el que se quiere morir cuando un amigo en el metro se pone a cantar con el mendigo guitarrista de turno, el que prohíbe a una amiga acompañarle a unos grandes almacenes porque 'entrena' para relaciones públicas llamando a los empleados por su nombre (mira la chapita) y presentándose o el que debe presenciar cómo sus amigos heteros (los gays no lo hacen, misterios hormonales genéticos) se dedican todas las noches a hacer un calvo en una fuente concreta a la gente que pasa (bueno, esto tampoco está tan mal, pero se pasa vergüenza igualmente y sólo miras por un ojo, el otro lo tienes tapado con la mano).

El caso es que, al igual que con los imanes, payasos y rancios terminan uniéndose siempre y sin remedio, y acaban siendo amigos íntimos. El primero se obliga a morderse la lengua y paralizarse las piernas, aunque sea a patadas, cuando siente las imperiosas ganas de ser él mismo en medio de una multitud; y el segundo intenta que no se note que se pone azul en ciertos momentos de extroversión del compañero y su manga empieza a ser ancha y no tan apretada a la muñeca, incluso participando mínimamente, como extra, en algún momento. Sin embargo, tanto uno como el otro saben que por dentro siguen siendo el mismo. Sobre todo el rancio, que siente vergüenza incluso al plantearse hacer el gamba en un vídeo del mismo modo que Tiziano Ferro lo hace en su homenaje a Raffaella Carrá. Krammar!

Lukas RidgestonEnrico ReuterLeighton StulzEvan WadeDavid RichBrent Van ZantCharles Dera

Ángel Martín en los premios Recuerdo el primer día que le vi en el programa. Estaba de vacaciones en casa de mis padres y buscaba algo que me entretuviera sin necesidad de aguantar la mierda del Tomate. Entonces le vi. Pelo corto, moreno, atractivo, brazos velludos, cara de pillo, sonrisa de tecomotodoahoramismo y una ironía y un sentido del humor impresionantes. Caí fulminado, enamorado, extasiado, masacrado por su poderío. Patricia Conde siempre me había caído muy bien, pero no esperaba que la capulla tuviera la suerte de sentarse cada día al lado de mi nuevo ídolo hormonal: Ángel Martín. No es guapo, no destaca por su gran musculatura, no tiene pinta de ser un killer ni mucho menos gozar de mucha 'membresía' (¿quién sabe?), pero he de reconocer que me vuelve loco. ¿Qué tienen estos bajitos que nos revolucionan por dentro y destacan tanto entre los típicos chulazos de pasarela? Nunca creo que lo sepa pero, como dicen mis bloggers, Ángel Martín me pone falote y no lo puedo evitar.

angel el mejor angel queremos un hijo tuyo

Ahora acaban de darle el Premio de Comunicador del Año o algo parecido de la edición española de Men's Health, en una ceremonia presentada por mi antiguo jefe de ondas radiofónicas. Hubiera sido bonito asistir, nada más para tirarle los trastos, la ropa interior y la copa si hiciera falta. Resulta que no se dignó a posar en el photocall (esa pared llena de logotipos que luego salen en las revistas y programas del corazón) y me encanta, porque eso de que se hagan los duros me pone. El tipo sabe lo que se hace, y no sólo por haber conseguido risas incluso cuando se queda en silencio (que vale, que porque esté tremendo no quita para no poder alabar su magnífico trabajo como guionista) o por que Micky Nadal le cogiera el paquete y le metiera un dedito en el programa (minuto 2.55).

me pone faloteEspero que pronto le llamen de Interviú para ofrecerle un robado-posado que tengo unas ganas de ver lo que esconden esas camisetas rancias que se pone... Además que resulta muy engañoso que tiene los brazos con vello, luego en el pecho nada, pero está medio calvito... ¿éste será de los que se recortan el pubis o directamente se lo afeita? ¡Será por dudas existenciales con respecto a este nuevo adonis en miniatura de la televisión! No sé si os pasa lo mismo, pero ¡¡ME LO PIDO PARA MÍ SOLITO!!

Vosotros con este vídeo que he rescatado de la hemeroteca de Paramount Comedy, el del cuento del melocotón, vais sobrados, que ya vale que tenga que ser yo el que se pasa el día en YouTube para ver los programas de cada semana! Pussar och krammar!

de joven tenía un aire a la bullock

En unas pocas horas llegará un mensajero a casa de mis padres y dejará un paquete con el regalo de cumpleaños de la mia mamma. Sí, señores, la Merche cumple años y, como es tradición, no admite que no se le regale nada, por lo que andamos movilizados desde hace semanas para que a nadie se le olvide la fecha (a mí un año se me olvidó y todavía me duele, me llamó al día siguiente y me puso esa voz de 'yo que pasé doce horas de dolores en el paritorio para que tú ni siquiera te dignes a llamarme').

De mi madre ya hablé en su momento en el blog de las Lunáticas Mileuristas, pero es que la jodía da mucho juego, que menuda es. Su afición por el gimnasio la arrastra desde hace años. De hecho, es tan constante que nunca deja de ir, ni siquiera para despedir a su hijito mayor en el colegio que se va una semana de excursión por ahí (snif). Con ella hay que tenerse cuidado, porque no sólo hace gimnasia de mantenimiento y chorradas varias, ella le da con gusto a las pesas, por lo que sus rehostios son de cuidado y NUNCA hay que hacerla enfadar. El caso es que acaba de descubrir el maravilloso mundo del mp3 y anda como loca con él en el gim y en la playa. Creo que el que tiene era de mi hermano, de su época pre-iPod, de color rojo, bastante aparatoso para la mierda de 124 megas que aguanta. Estuvimos pensando en regalarle un Nano para este cumple, pero lo descartamos casi en seguida... porque si a mi madre le mola el mp3 jurásico es porque sólo tiene un botón.

En cosas de informática y tecnología punta tiene menos idea que Viriato. Demasiado que sabe usar el mando de la tele (el del DVD creo que no lo sabe aún). Y ahí la ves tú, con las 25 canciones, que no caben más, todo el día en el gim. Como no sabe usar el ordenador y cambiar las canciones, pues tiene que pedir ayuda. Mi padre está más o menos en la misma línea informática, así que sólo queda mi hermano, que como va a lo suyo y pasa, al final termina esperando a que llegue yo de vacaciones para cambiar el jukebox. Y ahí me tenéis, haciendo de DJ, poniéndole canciones de las que me gustan, una por una, para que decida cuáles quiere y cuáles no. Menuda sorpresa me llevé cuando me dijo que no quería que borrara una canción que le gustaba mucho y que era su favorita. Ahí os la pongo, para que veáis qué marchosa nos ha salido (desde que aprendió a bailar salsa está desatada). ¡Feliz cumpleaños, Merche!



Du veta så. Mig 12!



Grégory Lemarchal ganó a finales de 2004 la cuarta edición de Star Academy, algo así como Operación Triunfo en Francia. Durante tres años, disfrutó de su éxito al máximo, aprovechando cada segundo, porque sabía que la música era su vida... y que ésta iba a ser corta. En 2003 le diagnosticaron una fibrosis quística, también conocida como mucoviscidosis, una enfermedad hereditaria que afecta a todo el cuerpo y provoca una muerte prematura sin remedio. Una de sus características es que dificulta la respiración, por lo que os podéis imaginar los terribles esfuerzos que tuvo que hacer Grégory para cantar en el concurso, así como en los años siguientes, en los que sacó varios discos y numerosos singles.

Murió el pasado mes de abril, con 23 años y unas expectativas bastante cumplidas. Antes de ganar el OT francés, demostró su habilidad con el baile, convirtiéndose en campeón de su país de rock acrobático en 1995. No fue el único premio: Cantante Revelación del año 2006 por la cadena de radio NRJ y un primer disco que se vendió como churros: 'Je deviens moi', cuyo primer single fue 'Écris l'historie'. No fue hasta febrero de este año cuando anunció una pausa en su gira de conciertos. Se despidió de su público poco después, cantando con Hélène Ségara a dúo la famosísima 'Vivo per lei' de Bocceli, que ya cantaron juntos durante el concurso. De hecho, hizo duos con gente tan famosa en Francia como Patric Bruel (con él cantó 'Show Must Go On') o Lara Fabian ('Un Ave Maria').

Trece horas luchando contra la muerte en un hospital de Suresnes sobrecogieron Francia. Seis millones de euros se recogieron durante el programa homenaje-solidario que la televisión francesa TF1 organizó a los pocos días del fallecimiento. Su álbum póstumo, 'La voix d'un ange', vendió 700.000 copias en las seis primeras semanas.

La historia de Grégory no es de las que te deja indiferente. Él si que era un triunfador, sin diminutivos, porque luchó por lo que más quiso en la vida. Ahora recuerdo con una sonrisa irónica las lágrimas de muchos concursantes de los diferentes OT, no sólo los españoles, que conste, donde hablaban de la música como si realmente les fuera la vida en ello. No tengo yo muy claro que prefirieran pasar los últimos años de su vida sobre un escenario, consiguiendo el milagro de que sus pulmones cantaran casi sin aire. Grégory es mucho más que un ejemplo. Gracias por dejarnos tus canciones. Yo me quedo con 'Je suis en vie' y su dúo con Lucie Silvas (la canción 'Meme Si'). Espero que os gusten, aquí tenéis los vídeos. Pussar och krammar!



están estupendas, son lo más

Manhattan Upper East Side, Quinta Avenida, una mañana cualquiera de un 21 de septiembre cualquiera. Las calles adyacentes no dejan de escupir ejecutivos en trajes de chaqueta sin gracia, frías y calculadoras brokers de bolsa con falda lisa de color gris marengo y un sinfín de ruidosos taxis amarillos. En apenas lo que dura un bocinazo, una luz de esperanza se abre en medio del gentío. Son ellas: Miranda, Carrie, Charlotte y Samantha; las cuatro diosas de Sexo en Nueva York, que vuelven a campar a sus anchas por la Gran Manzana.

¡Primeras imágenes del rodaje y ya estoy que no puedo esperar al estreno! Dior, ¡que me inviten al montaje que estoy dispuesto a lo que sea por ver la peli cuanto antes! Está previsto que el film se estrene en mayo de 2008, cuatro años después de que finalizara la serie. Es decir, si echamos cuentas, aún quedan ocho meses para que se pueda ver en Estados Unidos... y algún tiempo más aquí en Europa... salvo United Kingdom... O sea, que en menos de lo que dura un embarazo me largo a Londres a ver la película, aunque no me entere de nada por el inglés que se gastan las cuatro que no siempre me cosco (y mira que intento verme capítulos en versión original, pero sin subtítulos no lo pillo... porque me sé de memoria los guiones que si no...). Ahora sólo toca enterarme de los mejores cines de Londres, que no es plan de llegar allí haciendo el tonto y metiéndose en cualquier cuchitril. ¡Qué nervios! Los afortunados que estuvieron viendo el rodaje desde las vallas del público han colgado ya un vídeo en YouTube y han empezado a dar detalles de los diálogos que pudieron escuchar de boca de los protagonistas. El cámara es un poco inútil, pero menos es nada (ese momento beso entre los dos mucamos no tiene precio). Pussar och krammar!

Acaba de llegarme un botones con la certificacion oficial que me impide quejarme de nuevo del trabajo en el blog, asi que tendre que hacerle caso, que ya vi en los comentarios que no empatizasteis mucho con el tema. Tengo que aprovechar la oportunidad por pedir perdon a los belgas porque parece que se han puesto las pilas y no han sido nada aburridos. La verdad es que me lo estoy pasando bastante bien y no se esta haciendo pesado lo de ver tantos hoteles seguidos como si fueran catedrales o algo parecido. Al mediodia de tomorrow me marcho de nuevo para Copenhague, si SAS no lo impide, por lo que volveremos de nuevo a la vida normal y a los post habituales (de los hoteles recomendados no os vais a librar; que yo creo que es interesante viajar, aunque sea con la imaginacion). Por cierto, para los que os lo hayais preguntado, el chocolate belga sigue igual de bueno que de costumbre y sus teclados igual de imposibles, que son franceses y no encuentro las letras (por eso no hay acentos), a ver si la globalizacion llega a los teclados, jo! Me he puesto morado de una cosa que se llama 'Dark Chocolate Decadence', os dejo la foto y la receta. Pussar och krammar!


Lo hablaba ayer con una buena amiga. Hay que ver cómo cambian las perspectivas de las cosas en el momento que se vuelven rutina. Hablábamos de los viajes de trabajo, que los dos tenemos que hacer con bastante frecuencia, y que empiezan a ser un coñazo en la mayoría de las ocasiones. Estas reflexiones provocan la ira de nuestras amistades más íntimas, porque ellos tienen trabajos de esos que lo más lejos que viajan es al bar de la calle de al lado. Pero es la verdad. Esto de viajar para ver hoteles, de los que luego tengo que escribir, como que empieza a darme una pereza... sobre todo cuando el destino es más que conocido: Bélgica. En dos años creo que he pisado más veces Bruselas que la reina Fabiola (a esa ya seguro que no le ven más el cardado por allí) y, encima, siempre acabo en Amberes y Brujas (Gante lo estrené el pasado agosto). Todavía no conozco la parte valona, pero esta vez tampoco toca.

Pero la putada no es irte a visitar durante tres días algunos hoteles de lujo en Bélgica, que a fin de cuentas te tratan que te cagas y todo son atenciones (volveré a pedir triple cantidad de sales de baño como el albornoz no sea de mi agrado jajajajaja), y eso sin contar el megadesayuno buffet que suelen poner en los cinco estrellas. No, lo peor es que mis últimos tres destinos han sido: Londres, Nápoles-Capri y ahora Bruselas. Es decir, caca de vaca, especialmente si los comparamos con los de mi jefa de redacción: Hawaii, México y Tokyo. Ardo de la envidia y me sangran los ojos cuando veo mi tarjeta de embarque, que me recuerda, riéndose de mí, que me vuelve a tocar destino conocido. Sí, ya sé aquello de que 'cuando seas padre, comerás huevos', pero digo yo que a mi jefa le podría aburrir ya lo de los vuelos intercontinentales y 'castigarme' con esa carga a la que, realmente, no creo que le pusiera yo mala cara... Y no por los puntos que te dan (creo que no se gasta un duro en viajes desde el 2002, que todo lo hace con puntos la jodía... en su cuenta no hay un número, hay un símbolo de infinito), que yo lo quiero por amor al periodismo de viajes y por tener la satisfacción de que mis lectores son informados de lo mejor del mundo gracias a mí (¿ha colado?).

Como en dos horas cojo el vuelo y ando desencantado, creo que lo mejor será poner a una belga que también lo está: Kate Ryan. Por favor, dadle estos días de comer a Tigretón, que está en edad de crecer. Una chuleta o dos bastan, que no quiero que me engorde. Nos leemos el lunes por la noche. Pussar och krammar. Gros Bisous!



El Elysium es un hotel de esos a los que hay que ir al menos una vez en la vida. Está en Paphos, en la costa oeste de Chipre, rodeado de otra decena de establecimientos de lujo y ruinas helénicas que llaman mucho la atención (especialmente los mosaicos de la zona cercana al puerto, que no te esperas que estén tan bien conservados). Su pequeño boulevard (foto de arriba), orientado al mar justo por donde se pone el sol en el Mediterráneo, no es de este mundo. De hecho, te empiezas a plantear si no sería verdad eso de Apolo y su carro llevando el sol a cuestas, porque es un momento divino (literalmente, no mariconcetemente) y aquello parece el Olimpo. No es de extrañar que, según la mitología griega, Afrodita surgiera de las aguas precisamente a un paseo de Paphos.




Lo mejor del hotel, además de amplias suites, algunas con piscinas privadas, es su parte de spa. Tiene uno privado, pequeñito, de estilo hammam oriental (no hay que olvidar la importante influencia de Líbano y Egipto en Chipre), pero lo espectacular es la piscina, que te entran unas ganas de darte un chapuzón ya con sólo ver las fotos, ¿me equivoco? Para los interesados, el precio de una habitación doble normalucha para dos personas es de apenas 250 euros por noche, económico para un cinco estrellas, aunque si estamos dispuestos a tirar la casa por la ventana, la suite real está disponible por 1.850 euros al día. ¿Cuándo nos vamos para allá? Se me olvidaba, la foto de la piscina...

culo veo, culo quiero La primera vez que me topé con Dani Martín, el de El Canto del Loco, fue en unos grandes almacenes del norte de Madrid. Él salía de comprar unas zapatillas (no es coña, de hecho fue años antes de la cancioncilla de los huevos que no hay quien la soporte) y yo entraba a comprar algo que no recuerdo. Sé que compró eso por la marca de la bolsa, que no es precisamente una tienda de mecánica, vamos, aunque yo con el Dani jugaba a los mecánicos sin pensármelo. Me estoy distrayendo, que lo que quiero decir es que me lo encontré de compras.

La segunda fue un día que fui a comer con unos compañeros a un restaurante de esos a los que sólo va el 99% de los madrileños con su tarjeta club y que yo me negué en su día a tener y aún hoy no poseo (ahora es que tiene poco sentido, la verdad). Esta vez sí que coincidí a su lado, porque estábamos los dos viendo unos libros de fotografías de Taschen y, lo que tienen estas cosas, que te pones a charlar de fotos y cosas y acabas de buen rollo. Juro que no me hice el encontradizo, que yo estaba antes que él en el pasillo mirando fotos guarrillas (bueno, cuando llegó él estaba con uno de fotos de objetos de diseño industrial, que ya me había cansado del porno y justo tenía que hacer un reportaje de decoración por esas fechas).

cachete con cachete, pechito con pechitoNo fueron más de cinco minutos, pero a mí me pareció simpático, y eso que pensaba que era un berzas integral. Estuvo majete e incluso fue interesante su conversación. Pasó lo que temía: que tiene una mirada de esas que te dejan un poco sin habla racional y no era plan de ponerse a insultar sus canciones como había pensado que pasaría llegado ese momento (a mí me gusta sólo una y no pienso decir cuál), así que yo simpático. Luego lo estuve pensando y me alegré, que porque sea famoso no tiene por qué aguantar que venga uno (aunque sea yo) y empiece a decirle lo que piensa de su música sin que nadie le haya preguntado. A mí me hacen eso con mis reportajes y me como a quien sea.

Conclusión, que el chico me cayó bien y que nunca más lo he vuelto a ver (no se prodiga mucho aquí, se ve que es debido a que los macarras daneses no quieren imitar su peinado, cosa que ocurre por lo visto en el 80% de los barrios de la provincia de Madrid), pero que no me importaría encontrármelo de nuevo porque está cañón y tiene los brazos duros, que se los toqué al despedirme, en plan colegas (sí, no pierdo ni una posibilidad). Qué alegría cuando mostró el culo en Cuatro, pero qué decepción que no enseñó más, ni la cámara se recreó tampoco mucho en cada glúteo, que era lo suyo y no seguir la trama de una serie que no va a ningún lado. ¿Alguno de vosotros que podeis ha visto más de dos capítulos? ¿Han llegado al tercer? El que seguro que se alegra de que la serie no vuelva es el autor de la siguiente crítica a Dani Martín, que es de un buen rollito que te cagas... Pussar och krammar!

326 WATTS

My body is producing 326 Watts!

This is 63% MORE wattage than the average person

I could light up 3 light bulbs
I could power 82 iPods
I could power 2 Xbox 360s
3 of me would be needed to keep a refrigerator running

semos profezionales


Si las hermanas Cruz fuesen diseñadoras, habría que mandarlas a la hoguera de la Plaza Mayor para que las quemaran entre un montón de ramas con espinas. La colección que han creado para Mango lo pide a gritos. Pero resulta que no lo son, y por eso no sólo se salvan de las llamas, sino que se han ganado una pequeña palmadita en la espalda de éste que suscribe. Sí señor, porque las prendas que han creado las hermanísimas no tienen gracia, ni originalidad, ni porte. Son sosas, les falta imaginación, riesgo, intentar hacer algo distinto... es decir, aquello por lo que un diseñador es bueno o un simple botarate con dedal y aguja. Pero ellas son actrices/bailarinas/loquesea y, siendo francos, la gran mayoría hubiéramos hecho algo muchísimo peor de haber sido invitados por Mango para hacer una colección de moda.

Sus vestidos son tremendamente ponibles, prácticos al máximo. Todos tienen la etiqueta, mágnifica, de 'fondo de armario', porque para eso fueron creados, para que se pudieran usar cuando vas al a compra, a clase, mientras esperas el bus... No creo que ninguna de mis amigas le hiciera ascos al 80% del muestrario, y no es que sean de las que se ponen cualquier cosa. Algunas prendas tienen incluso su gracia, con el rollo ibizenco y tal... pero con esta colección y una de primavera-verano más nos basta y nos sobra, que para diseñar ropa ya hay gente de verdad, los que saben patronaje como quien suma dos más dos, los que llevan desde pequeños matándose para reivindicar que tienen algo que decir mediante unos bocetos que no siempre se transforman en tela. Ahí tenemos, por ejemplo, a Emeric François, el nuevo enfant terrible de la moda francesa, que a sus 29 años ya presenta sus primeras colecciones de Alta Costura, con apenas un equipo de siete estudiantes de moda. Las hermanas que se dediquen a lo suyo y dejen de robar trabajo a los diseñadores y espacio en las marquesinas a quienes se lo merecen de verdad; porque, mientras en España tenéis esto...

semos ideales te lo juro

...nosotros en Dinamarca y Noruega tenemos a éste (clik para agrandar):

la foto la he hecho yo, asi que perdonad la calidad

Cher, real, auténtica, única, dívina Travolta, divino como pocos, sexy so so sexy hehehe

Me acabo de dar a mí mismo la 'Medalla de oro al Despiste Cinematográfico Más Inaudito' de la semana. Resulta que me he planteado la disyuntiva de ir a ver Hairspray o Cásate Conmigo (creo que iré a ver las dos, que no hay mucho que hacer en días laborables por las tardes) y pensé en mirar las webs de las dos películas para decidir el orden de visionado. Os puedo jurar por lo que más deseo en este mundo que, desde que se empezó a hablar de la película de Travolta y lo de que estaba inspirada en una película anterior, yo dí por hecho de que se referían a la peli de Cher y Winona Ryder, especialmente por la similitud de los peinados de las protagonistas (véanse fotos superiores), así que os podéis imaginar menudo chasco me he llevado, que soy un inculto cinematográfico de aupa, y que no tenía ni idea de que la peli de Cher se llamaba 'Sirenas' y se estrenó algunos años después de la 'Hairspray' original. Vamos, que soy un zote total y que me he castigado a mí mismo con tener que ir a verla quiera o no, y de paso me veo también la de 'Sirenas' que tampoco está en mi filmoteca (o lo pongo de regalo de cumpleaños, que luego dicen que no doy ideas). La culpa la tiene Travolta por peinarse igual que Cher, que anda que no hay peinados libres en la historia del cine, pues no, él va y coje uno de los pocos que tienen copyright. ¡Mamón!
Como no hay despiste que por bien no venga, ¿a quién no le gusta recordar la maravillosa 'Shoop Shoop Song'? Pussar och krammar!

Hoy voy a darme una tregua en mi fin de semana estático en casa y voy a hacer mío el estribillo de la canción 'Why Should I?' de RykC, ya que "por qué debería sentirme raro, cuando el sol brillará para mí una vez más". Si, señores, después de un periodo de nubarrones, parece que llegan unos días con claros en Copenhague. El que se olvide protección UVA y UVB que avise, que yo llevo de sobra. Os dejo con la canción, que merece mucho la pena, y la letra en inglés para los más cultos. Pussar och krammar!



WHY SHOULD I?

I can't believe that I'm sittin up alone in my room
I wish that you were here right now to hold me tight, I'm feeling blue
I'm diving in this sorrow but
There's an inner voice that tells me:
Why should I feel this strange?
When the sun will shine
for me once again

I'd get my soul into debt to fill this depth you've left in me.
I'm running out of nails to bite, of arms to fight and words to explain
I'm diving in this sorrow but
There's an inner voice that tells me:

Why should I feel this strange?
When the sun will shine
for me once again

mi vecino de abajo es el tercero por la derecha

La primera fase del Mundial de Fútbol de Alemania me pilló en Stuttgart haciendo un reportaje sobre el Valle del Remstal, un río que está pegadito a la ciudad y que tiene un montón de pueblos pintorescos. Era impresionante ver cómo los alemanes se volcaron con el Mundial, todo lleno de banderas de mil países (aunque la alemana en todos lados, como debe ser). Además, para mi alegría, coincidí con el partido España-Túnez precisamente en Stuttgart, en un estadio que está justo al lado del Museo Mercedes-Benz (debeis ir a verlo, aunque no os gusten los coches). La cosa es que la ciudad esta literalmente tomada por españoles, una masa roja que te enganchaba por sus ganas de fiesta y despiporre. Sólo os digo que me pintó una chica de Murcia con novio impresionante la cara de rojo y gualda y me compré una bandera española y todo. No tenía entrada para el estadio, ni falta que hacía. Qué bien me lo pasé. En mi vida había sido yo tan españolísimo como ese día en Stuttgart.

callarse, coño, que se oiga llorar a los españolesEl próximo 13 de octubre, en Århus, la selección vuelve a jugar, pero contra Dinamarca. Esta vez no pienso desempolvar la bandera que me compré en Alemania. Esta vez voy con los daneses. Creo que a España, como equipo de fútbol, le hace falta un buen rapapolvo y quedarse fuera de esta Eurocopa y del próximo Mundial. ¡Sí señor! Ocho añitos seguidos sin clasificarnos para ningún campeonato de nada. Un equipo que nunca gana nada y que siempre resulta mediocre no puede ser tan chulito.

Mucha culpa la tiene la prensa deportiva, que vive el mundo del fútbol como si fuera lo más importante del mundo, sin relativizarlo, y contagia ese sinsentido a la gente moldeable, que son mayoría entre los lectores de Marca, As, Mundo Deportivo y Sport. Pero también los jugadores, la mayoría cabezas hueca, que permiten que se les ponga en pedestales cuando le faltan cinco hervores y no saben ni hablar, y que se creen el ombligo del mundo. Todavía recuerdo cuando España ganó el Mundial de Baloncesto en Japón y le llovieron tantas críticas a los de fútbol que salían medio llorando y pataleando, enfadados con la afición a la que tanto quieren, supuestamente.

Dinamarca también necesita los puntos para clasificarse para la Eurocopa, así que espero que lo den todo para humillar a España como se merece. Un 5-0 no estaría nada mal... y luego los suecos que les metan otros cinco a los ibéricos. Me da pena por Joaquín, que está tristón porque no vienen a jugar a Copenhague y no va a poder verme, que dice que tenía muchas ganas, que él y yo nos compenetramos tan bien y desde que me he ido anda de bajón... Encima el chico es vidente.

tengo unas ganas de pillar a Nils...

está rebueno y es sólo mío

Ayer al final no fui a la cena. Cuando llegué a mi casa, me derrumbé literalmente sobre la cama. El cansancio era atroz y nada más el hecho de plantearme que tenía que ducharme y arreglarme para ir a la exposición ya me quitó las ganas. Entre los dolores de espalda y el tute de trabajo que he tenido esta semana, mi cuerpo ha dicho STOP y había que hacerle caso. Además, el sarao era a tomar por culo de mi casa y la pereza era mucha.
Así que aquí estoy, después de casi doce horas de sueño reparador, fresco como una rosa y contento que es viernes. He pensado que me merezco unos días de reposo, en plan balneario, pero como no quiero que parezca que me voy a probar spas para luego escribir sobre ellos en la revista, he decidido que me quiero ir a Pleasantville, por supuesto con la compañía de Tobey Maguire, que él es imprescindible (sobre todo desde que aumentó masa muscular para Spiderman). Es justo lo que necesito. Llegar a casa y encontrarme una cena casera, un desayuno como el que le ponen a la Witherspoon, no tener que planchar, lavar, fregar... Sí, tres días así, donde mi mayor obligación sea dar/recibir mesajes a/de mi querido Tobey (tenemos tantos pendientes...). Si os apuntais, quedan plazas libres para el expreso a Pleasantville de las 14.00. Pussar och krammar.

de esto no comimos nada de nadaTal y como estaba previsto, mi becaria y yo llegamos al restaurante con nuestras grabadoras, bolis y libretas. La misión, que ayer creo que se me olvidó comentarla, era entrevistar a seis cocineros de la lista de chefs que ibas a aparecer por allí. Pues bien, de los seis que nos interesaban se presentaron cuatro, e hicimos una quinta entrevista por si acaso a uno que no estaba en la lista. Lo peor es que el duro trabajo no se recompensó con una supercena porque, como los que me deseasteis cosas malas escribisteis ayer, el restaurante estaba lleno de muertos de hambre de verdad, pero con traje de Armani, que se tiraban literalmente encima de los camareros y no dejaban nada en la bandeja en menos de 2 nanosegundos. Es decir, que mi becaria y yo pillamos entre los dos cuatro miserables canapés... lo que provocó que, con las pelotas muy hinchadas, nos fuéramos los dos a cenar a un restaurante baratito a costa de la revista, que además nos sentó que te cagas de bien, más si tenemos en cuenta que ya eran más de las once de la noche y que no habiamos comido casi nada porque preveíamos una cena de antología... Esta noche toca la inauguración de una exposición y se supone que después hay cena... como no cena hoy bien me como un cuadro de la exposición!!

GUAPOS OFICIALES DANESES CAP. 1:
OLIVER BJERREHUUS



Modelo de Armani, lo mejor que tiene es su facilidad para despelotarse en cualquier momento, enseñando culete y abdominales cada dos por tres. Ha hecho varios anuncios que se han podido ver en España (uno de Vodafone, pasta de dientes 'Aquafresh'...) y ahora aquí en este blog. En su página web os podeis descargar fotos en forma de pegatinas para libros... (sí, las he visto en algunas carpetas por la calle, de hecho estoy mirando carpetas bonitas para mí...). Pussar och krammar!



ACTUALIZACIÓN: Si quereis ver a Oliver Bjerrehuus despelotándose en un parque público de Copenhague, linkad AQUÍ (no pienso traducir el vídeo, así que no lo pidais).



Esta noche me voy con mi becaria de reportero dicharachero. Somos los enviados especiales a una cita gastrónomica que va a reunir en un restaurante de Copenhague a una veintena de chefs de los que te hacen la boca agua con sus platos y el bolsillo trizas con sus precios. Sí, esos mismos. No os pongo los nombres porque no habreis oído hablar de ninguno, a menos que seáis fieles a la Guía Michelin, pero imaginaos a un Arzak, un Arola y un Santi Santamaria juntos. La cosa es que nos vamos los dos porque mi jefa de redacción pretende que entrevistemos a los máximos posibles para una nueva sección que va a tener mi revista en noviembre y que se llamará 'El fin de semana perfecto de...', más o menos igual que la que tiene el 'How to Spend it', que para eso somos su edición danesa. Está histérica y cada vez que alguien le llama para ofrecerle algún tema, no hace otra cosa que preguntar por lo del fin de semana dichoso, que vamos a tener una nevera que ni el ¡Hola! y su famosa caja fuerte.

A mí lo de trabajar fuera de mi horario laboral es que me pone enfermo, y mañana me toca también, que tengo una exposición, así que estoy doblemente malhumorado (eso sin contar que me han llamado esta mañana para preguntarme que si quiero ir a un fiting ¡EL DOMINGO! - un fiting es una prueba de vestuario para un desfile). He pensado que, para relajarme, como ya sabeis que mi imaginación vuela, podría pensar que no estoy aquí pasando frío con los cocineros y que me encuentro en el Hotel Pamushana de Harare (Zimbabwe), el de las fotos. Es un hotelito formado por seis villas independientes y donde te prometen que, desde las ventanas de cada choza (más grandes que toda micasa cada una de ellas), te puedes pasar el día viendo jirafas (que a mí siempre me han llamado mucho la atención, la verdad, aunque sólo las vi en el Zoo). Pero no sólo por las jirafas merece la pena. Tiene un spa chulísimo, organiza excursiones y safaris, una piscina que te cagas y, encima, te dejan telescopios por si te aburres y quieres mirar las estrellas. ¿El precio? Con pensión completa, apenas 1.100 euros por noche. Una ganga, que nada más me entere de un avión que va para allá ni me lo pienso.

Y mientras espero el embarque, una canción que ya me enganchó la primera vez que la oí. Es de Nina & Kim, unas suecas muy majas (las conocí en Gotemburgo hace unos veranos). Pussar och krammar!


No conozco a nadie que, ante la pregunta "¿Sabas guardar un secreto?", te diga que no. El deseo de saber nos puede a todos, incluso a los menos curiosos. Nuestra mente sabe que NO sabemos guardar un secreto, pero sólo mintiendo conseguiremos que la información llegue a nuestro poder. Si soy sincero, tengo la impresión de que sólo sabemos guardar los secretos cuando lo que nos cuentan nos es completamente indiferente e insustancial, que es como si no lo hubieramos oído nunca, vamos, o cuando somos tan interesados como el que lo cuenta en que nunca de nunca se sepa la historia (y a veces ni aún así mantenemos la boca cerrada).

Yo me tengo por alguien que sabe guardar un secreto, que bien lo puede decir mi amigo Erik, que nunca conté a nadie lo suyo con los dos hijos del panadero de abajo (ups!). En serio, que sé mantener la boca cerrada, pero que me cuesta un montón y al final siempre se me escapa a alguien que no tiene nada que ver con la historia, que es lo que yo llamo "efecto olla exprés", porque evito reventar del estrés (es deformación profesional, una buena historia es difícil callársela) pero no meto la pata con quien ha confiado en mí. Y es que hay secretos y secretos... Y tú, ¿sabes guardar un secreto?

Ahora que andamos en temporada de desfiles me he acordado de que el único desfile que mataría por ver en directo es el de Victoria's Secret en Estados Unidos, porque es el montaje más alucinante que existe sobre la tierra. A mí de la pasarela lo que me gusta es que haya espectáculo, que se monte un show bueno. Nomamente son un aburrimiento. Hace años, estaba yo en Cibeles que me dormía y casi me meo del gusto cuando unos diseñadores hicieron todo el desfile con músicas de series infantiles de los 80 y con los modelos dando saltos. ¡Eso sí que fue un espectáculo! (creo que fueron los de La casita de Wendy pero no estoy seguro). Una pena que en la pasarela madrileña la única que monta algo de show, y encima es una de las mejores diseñadoras de España, sea Juana Martín.


Pussar och krammar!

los chicos de la serie

Hace unos días descubrí una serie que se llama 'Lo que surja'. Quizas ya la conocéis, porque está teniendo mucho éxito en Internet, que es en el único sitio donde se emite, pero como yo suelo ir siempre algo retrasado con las novedades, pues que me acabo de enterar. La hace un grupo de siete chicos de Valencia, estudiantes de Audiovisual, que se aburrían y se lo han montado genial. Con el éxito que tuvo la primera temporada, la segunda ya tenía patrocinadores como Bakala, cafeterías de Valencia y otros más. Incluso han fundado su propia productora: Singermorning.

'Lo que surja' cuenta la historia de un grupo de siete amigos (seis gays y un hetero con dudas o, cuanto menos, curiosidad) en Valencia, que siempre se andan quejando de que allí no hay ambiente y de que todo es lo mismo. Han conseguido cameos de Carmen Machi y Eva Santolaria y acaban de terminar la segunda temporada, donde hicieron un guiño a los fans de Mujeres Desesperadas, comenzando algunos capítulos al mismo estilo que en la serie americana. La trama es interesante y, como los capítulos no duran más de diez minutos, te la ves en un plis. De hecho, yo me vi los once episodios que llevan (cinco de la 1º y seis de la 2º temporada) de un tirón.

logo de la serieNo os espereis la típica serie gay donde todos están buenísimos, porque son chicos muy normales, aunque eso no quiere decir carentes de morbo. Hay sexo, poquito, que a los niños les da corte enseñar chicha (es que ellos son los actores, guinistas, productores, director, claqueta, niñas de la escoba...), pero suficiente para creerte que cuentan la vida real de un joven gay de hoy en día y no como otras series y pelis de gays que no te ves reflejado ni de coña. Por si alguien no la ha visto y está interesado, se puede bajar todos los capítulos en este LINK.

Para compensar la falta de chicha de la serie, un poco de alegría gracias a este vídeo de Samantha Fox, que hace unos años grabó una versión que está bastante bien de su famoso tema 'Touch Me', con el sueco Günther.





Pussar och krammar!



Lu se ha ido hoy tres semanas a Malta, así que me quedo bastante solo en Copenhague (excepto las compis de curro, pero esas no cuentan que no me hacen más que trabajar) y me temo que me voy a aburrir como una ostra. Esto del viaje a Malta ha sido como un parto, porque llevo oyendo quejas de Lu desde hace semanas (¿meses?, gracias, cerebro, por bloquear esas cosas), porque los malteses tienen una pachorra que vamos, que se les caen los huevos y no se dan cuenta y es desesperante. Lógico que esté el hombre tutto enervado y se haya convertido en un gruñón histérico para todo, tenga o no que ver con su viajecito (se salva porque se le debe perdonar todo, que es un santo, que si no...). Una de sus últimas quejas es que, por lo visto, los españoles que moramos fuera estamos obligados a sentir mucho más la españolidad intrínseca que los que viven en la piel de toro, así que me cayó la bronca de la semana cuando dije que me gustaba más la versión en holandés de una canción de Bisbal que la original (así me gusta, no hay libertad de expresión ni en mi propia choza). Os pongo el vídeo y a ver qué os parece. El cantante se llama Jeroen van der Boom.
Me da por pensar que, si coges una canción de Bisbal, le quitas las volteretas, los gestos absurdos, la cara de estreñido y el pelo mierda que lleva (con o sin tirabuzones y rizos), igual hasta te mola. Del tipejo ese sólo me llama la atención algún que otro dueto y "Lloraré las penas". En este caso, sí que me gusta más la versión española que la que han hecho en Albania. Una chica de allí, Genta Ismaili, cada día, después de guardar las cabras, se pone a cantar. Y le salen cosas como esta:



Desde que los descubrí en Londres, la ropa interior de Aussiebum ha ocupado un lugar preferente en mi vida, y especialmente en el cajón de arriba de mi armario que, información para fetichistas y morbosos varios, es donde guardo estos preciados tesoros. Antes era de los Calvin Klein clásicos, pero se acabó la aportación a la economía americana y me dejo mis euros en Australia. Para los que no lo sepan, si quedan aún, hay muchos modelos, también de bañadores, y fueron muy comentados los que te hacen parecer que tienes mucho más paquete (los 'Wonderjock'). En mi caso, me quedo con los clásicos, que los hay de muchos colores (ahora me voy a comprar el naranja) y tengo ya como que casi todos, aunque mi preferido es el rojo. A mi hermano le regalé un par por su último cumple y fue un acierto (por si no sabeis que regalar, es una buena idea), pero lo compré en la tienda de Internet de Aussiebum, porque en las tiendas, al ser de importación, son muchísimo mas caros (tienda = 35 euros; internet = 10 euros). Además, la ilusión de recibir un paquete desde Australia es un pasote!

Este rollo de la ropa interior viene a cuento de que quería hacer, como Madonna, una confesión en la pista de baile: SOY BANDEROFILIO, es decir, me encantan las banderas. Mi cuarto está lleno de ellas. Tengo en el techo una grande de Grecia, otra de Suecia y una algo más pequeña de Grecia. Además, dos de Dinamarca en la estantería y un montón más, de las de palito de madera, de cada país que he visitado (me falta Noruega y Suiza, que no las encontré cuando estuve). En casa de mis padres, en el techo, una de Dinamarca y otra de Croacia. Vamos, que es mi droga particular. Me puse a buscar una foto de algún modelo de Abanderado, que es muy patrio y tal y me gustaba el juego de palabras, pero no lo encontré, así que más vale australiano conocido, ¿no?

Hablando de Madonna, me he despertado con Lu viendo el concierto de The Confessions Tour, que el chico puede ser muy gay cuando quiere (luego me habló de Gloria Gaynor jajajaja). Aunque la Ciccone no es que me haga mucha gracia, sí hay muchas canciones que me gustan, sobre todo Sorry, pero es su vídeo de American Life el que me hace estar pegado a la pantalla. ¿Os imagináis por qué?





Este fin de semana, mientras limpio, friego, cocino, quito el polvo, hago coladas, plancho y voy a por la compra, he decidido que le voy a dar carta blanca a mi imaginación y que voy a comportarme como si estuviera en el hotel Na Xamena de Ibiza, que no me mola porque esté en Ibiza, ni por sus impresionantes piscinas en cascada (fotos de arriba), sino porque los huéspedes del hotel pueden beneficiarse de los cursos de cocina que da el chef del mismo a sus clientes en unas mesas que dan al mar, al atardecer. Luego la comida se la comen, o la tiran y la sustituyen por platos ricos ricos. El cocinero se llama Óscar Bueno Nilsson, y dicen de él que es políglota y un comunicador genial, que las clases son una maravilla. A ver si pido cita y añado a mis platos algo nuevo, que el pollo con arroz ya empieza a cansar y el pastel de merluza y cangrejo es un poco coñazo de hacer.

Así de paso me relajo de tanta tensión como hay estos días en Copenhague, que arrestaron el martes a ocho personas en un barrio del norte por ser islamistas terroristas, y que luego confundieron unas bolsas de petardos con bombas químicas sospechosas de masacres universales. Con lo bonito que sería un mundo zen, donde la gente majara se limitase a las chinas karaokeras estas...

Pussar och krammar!

a mi no me llega ni para un traje como este... snif snif


El post de Fido sobre las novedades de Apple en su universo iPod, que las acaban de presentar a todos sus fans, es de esas cosas que te obligan a maldecir, una y mil veces, lo injusto que es ser pobre pobrísimo. Y no es que ya no esté contento con mi super iPod de 30 Gb comprado en primavera y que, ojo, tiene ya 1.017 canciones, pero es que yo quiero el de 160 Gb YA! La pobreza no es para mí, no la quiero, pero intento llevar la cruz con resignación, mirando al cielo con ojos de gatito llorón y rogando que, por fin, el Euromillón de los cojones me toque y abandone este mundo cruel de empleado.




I want money, money
I want lots of lovely money
Show me what it takes
To be a real rich bitch



Rafa Martínez es uno de mis últimos descubrimientos hormonales. Y hoy este blog está dedicado a él no porque esté tremendamente bueno, ni porque su culo esté pidiendo a gritos un buen mordisco. No. Él es uno de los seis magníficos que conforman el equipo español de gimnasia masculino, que se acaba de clasificar para los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, después de meterse en la final de equipos en los Mundiales que se están celebrando en Stuttgart. El equipo español, formado por Rafael Martínez, Iván San Miguel, Gervasio Deferr, Isaac Botella, Sergio Muñoz y Manuel Carballo, hizo historia, ya que se trata de la primera vez que el equipo masculino se mete en la final de unos Mundiales. ¡Enhorabuena campeones! Y para los que no conozcáis a estos chicos de acero (bueno, Gervasio es bastante famosete ya), unas fotos explicativas que seguro que os llaman la atención. Pussar och krammar.