¿Qué pasaría si, de repente, sin saber cómo, Adolf Hitler resucitara, tal cual estaba el día de su suicidio? ¿Cómo sería su sorpresa al conocer el estado actual de Alemania?  (a pesar de que los últimos acontecimientos nos dan que pensar sobre su muerte 'espiritual')

Sobre estos parámetros parte uno de los libros más divertidos que he leído últimamente. Me estoy enganchando a la novela cómica alemana, porque ya era muy fan de David Safier y, ahora, añado a la lista a Timur Vermes, autor de 'Ha vuelto'. Se lo vi a mi amiga Diana y ya me interesó por la cubierta, un bonito diseño. Pero es que el interior es aun más fascinante. He aprendido historia, me he divertido, me he hecho cábalas sobre la trama que nunca se han cumplido... y me ha gustado el final, porque no me esperaba que fuera así de ninguna de las maneras.

Ahora estoy leyendo otro libro en el que ya las primeras páginas me han atrapado tanto como 'Ha vuelto'. Supongo que lo reseñaré cuando lo acabé en este blog que está más muerto que vivo, pero moribundo al fin y al cabo, que no es poco.

Me llama la atención que, por más libros que leo que me gustan, no termino de centrarme para estar al menos una hora leyendo sin parar. Los leo a ratos cortos, casi por capítulo al día y no todos los días. Igual es que no estoy en una etapa lectora de mi vida. Sea eso u otra cosa, me conformo con pensar que, al menos, mi disfrute con un buen libro sigue siendo igual de placentero. Pussar och kramar!

No sé yo si es porque estoy más desconectado de todo estos días, pero no me ha parecido ver tanto revuelo en torno al nuevo reloj de Apple como con los teléfonos... Nunca he sido de llevar reloj, así que no me considero carne de cañón del objeto en cuestión, y tampoco soy amante de Apple por encima de todas las cosas, por lo que será aun más difícil que me gaste un dinero que no tengo en lo que no sería una lobá, sino un suicidio económico.

Me ha gustado mucho este gráfico que vi a una amiga en Facebook. Pero como decía una publicidad de tarjetas de crédito, hay cosas que el dinero no puede comprar, y seguro que a muchos applemaniacos, el poseer el nuevo reloj les llena mucho más que todos los Joselitos o Fiat 500 del mundo... Pussar och kramar!