Archives

Hvad er klokken?

El rey de la casa


WorldKnown

WorldKnown

Galería de arte

buy posters and art prints

La semana pasada estuve dos veces en Inglaterra. Aunque lo normal sería empezar contando la primera de las escapadas, he preferido hacerlo con la segunda. Y es que volví de Londres más que encantado de mi primera escapada mano a mano con Raquel GratisTotal, bloguera de moda, fotógrafa y, sobre todo, amiga. La idea era ver la exposición 'Savage Beauty', que recorre el trabajo en torno al modisto Alexander McQueen.

Ella es fan del diseñador, por lo que no paró de contarme anécdotas, detalles interesantes, historias, leyendas... con una pasión y una entrega que no pude por menos que entusiasmarme yo también en el Victoria & Albert. Cómo sería que normalmente no aguanto mucho más de una hora en un museo y estuvimos más de dos y se me pasaron bastante rápido. Si eres fan de McQueen, espero que no te quedes sin entrada. Si no y tienes la oportunidad de ir con alguien como Raquel, ya tardas en decir que sí.

Pero, además, aprovechamos para 'culjantear', que eso sí que se nos da bien. Ahora en Londres se lleva el turismo de barrio, pero nada de acabar en Shoreditch como todos los 'hipsters' del momento. Nosotros decidimos patearnos bien South Kensington, que para eso estaba cerca del V&A y de nuestro hotel (por cierto, hotelazo); pero también redescubrir Notting Hill, que parecía muerto en las últimos años con el desarrollo de otras zonas menos turísticas y que, afortunadamente, esto le ha permitido recuperar un encanto que perdió a raíz de la película y su 'boom'. Allí me quedé enamorado de la tienda All Saints, cuya decoración eran, básicamente, máquinas de coser Singer.



La ropa que vendían en sus dos plantas no me motivaba nada, muy escandinava, toda gris, negra y blanca; pero el espacio era sublime. Y no era el único de Portobello Road que merecía la pena. Me enamoré también de la sastrería Stumper & Fielding, un lugar donde pienso arrasar si algún día me hago millonario.

Lo bueno de ciudades tan grandes como Londres es que siempre te dejas mil cosas en el tintero y no cuesta volver. Cruzo los dedos para que sea cuanto antes. He vuelto con mono de acento británico. Pussar och kramar!



Me llama la atención lo pudoroso que soy para cosas que nadie da importancia y, para otras más comunes, no tengo problema alguno. Por ejemplo, antes muerto que tender mi ropa interior en un tendal que dé a la calle o a un patio interior de vecinos siempre que haya una alternativa. Y no será porque mis Aussiebum no sean dignos de exposición, sino porque, simplemente, no me gusta que vean mis calzoncillos tendidos, Definitivamente, no encajo en ciertos barrios populares de Madrid, con tanta ropa 'al aire'... Pussar och kramar!